<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383</id><updated>2011-07-08T10:54:56.604-07:00</updated><category term='El Evangelio del Domingo'/><category term='Ejemplo de vida'/><category term='bilocaciones del padre Pío'/><title type='text'>Aldea Padre Pio Raco</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>43</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-4906812246720103972</id><published>2010-09-22T17:28:00.000-07:00</published><updated>2010-09-22T17:46:48.149-07:00</updated><title type='text'>Iglesia celebra hoy 100 años de sacerdote del Padre Pío</title><content type='html'>El Arzobispo de Benevento (Italia), Mons. Andrea Mugione, que presidió hoy una Misa por los 100 años de ordenación sacerdotal del Santo Padre Pío de Pietrelcina, señaló que el ejemplo de este presbítero que se entregó por completo a la Iglesia de Cristo y al servicio de los demás, debe alentar a los católicos a "responder incondicionalmente a la voluntad de Dios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En diálogo con Radio Vaticano y al recordar que el santo capuchino fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910, el Prelado señaló que "este centenario de la ordenación es verdaderamente un momento especialísimo de oración, de gracia y también de reflexión".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de comentar que el Padre Pío consideraba que tenía una especial vocación a "hacerse víctima sacrificial para expiar el pecado en el mundo y por la conversión de toda la humanidad", el Prelado recordó que el Santo de Pietrelcina obtuvo el permiso para ordenarse a los 23 años a causa de las diversas enfermedades que sufría que lo hacían pensar con frecuencia en una pronta muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comentando el don de Dios para el santo sacerdote italiano quien llevó durante años los estigmas del Señor, el Arzobispo refirió que "subrayamos mucho el ícono del Cristo Crucificado para el Padre Pío, pero debemos añadir que el icono verdadero es el de Cristo Crucificado. Es también aquel del Cristo Crucificado y Resucitado, porque al final él siempre nos comunica la alegría de vivir".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente indicó que el Santo de Pietrelcina vivía en la tierra "prácticamente en la eternidad y ha sabido vivir el Evangelio con la vida transformada en Cristo y por Cristo".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-4906812246720103972?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/4906812246720103972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=4906812246720103972' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4906812246720103972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4906812246720103972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2010/09/iglesia-celebra-hoy-100-anos-de.html' title='Iglesia celebra hoy 100 años de sacerdote del Padre Pío'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-550942211786173989</id><published>2010-02-23T16:59:00.000-08:00</published><updated>2010-02-23T17:02:26.099-08:00</updated><title type='text'>ORACIÒN PARA LOS NIÑOS DEL PADRE PÌO</title><content type='html'>Oración por los Niños &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buen Dios, por intercesión de San Pío de Pietrelcina, que tanto te amó y siempre en ti confió, hasta que consiguió vivir como un niño pequeño abandonado en brazos de su padre, te suplicamos por los niños, por quienes él siempre mostró predilección. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te confiamos a los niños ricos, que tienen abundancia en bienes materiales, pero que a veces carecen del afecto de sus padres. Te encomendamos a los niños más pobres a quienes nuestra sociedad de consumo ha quitado todas las posibilidades de progreso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te imploramos por los niños sanos, para que no se crean inmortales, ni sean soberbios. Te suplicamos por niños enfermos, para que no desesperen ni caigan en la depresión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te rogamos por los niños sin hogar, por los que sufren hambre, por los que viven en países en guerra, por los desamparados, por los que han caído en las garras de la droga, por los que son esclavos o viven como si lo fueran, por los chicos de la calle y los encarcelados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, Padre bueno y misericordioso, queremos pedirte por quienes no te conocen, ni han oído hablar de tu Hijo: Que como el Padre Pío, muchos se compadezcan de ellos y consagren su vida a servirlos. Amén&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-550942211786173989?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/550942211786173989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=550942211786173989' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/550942211786173989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/550942211786173989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2010/02/oracion-para-los-ninos-del-padre-pio.html' title='ORACIÒN PARA LOS NIÑOS DEL PADRE PÌO'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-3008188406531833674</id><published>2010-02-23T16:57:00.000-08:00</published><updated>2010-02-23T16:58:49.677-08:00</updated><title type='text'>ORACIÒN PARA LOS NIÑOS DEL PADREW</title><content type='html'>Oración por los Niños &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buen Dios, por intercesión de San Pío de Pietrelcina, que tanto te amó y siempre en ti confió, hasta que consiguió vivir como un niño pequeño abandonado en brazos de su padre, te suplicamos por los niños, por quienes él siempre mostró predilección. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te confiamos a los niños ricos, que tienen abundancia en bienes materiales, pero que a veces carecen del afecto de sus padres. Te encomendamos a los niños más pobres a quienes nuestra sociedad de consumo ha quitado todas las posibilidades de progreso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te imploramos por los niños sanos, para que no se crean inmortales, ni sean soberbios. Te suplicamos por niños enfermos, para que no desesperen ni caigan en la depresión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te rogamos por los niños sin hogar, por los que sufren hambre, por los que viven en países en guerra, por los desamparados, por los que han caído en las garras de la droga, por los que son esclavos o viven como si lo fueran, por los chicos de la calle y los encarcelados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, Padre bueno y misericordioso, queremos pedirte por quienes no te conocen, ni han oído hablar de tu Hijo: Que como el Padre Pío, muchos se compadezcan de ellos y consagren su vida a servirlos. Amén&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-3008188406531833674?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/3008188406531833674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=3008188406531833674' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3008188406531833674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3008188406531833674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2010/02/oracion-para-los-ninos-del-padrew.html' title='ORACIÒN PARA LOS NIÑOS DEL PADREW'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-5494348501527864906</id><published>2009-12-04T06:56:00.000-08:00</published><updated>2009-12-04T06:58:46.271-08:00</updated><title type='text'>Acercarse con confianza al sacramento de la Reconciliación, exhorta Benedicto XVI</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SxkjmimNmkI/AAAAAAAAAGs/lukISAVyZiA/s1600-h/benedicto2dic.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 198px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SxkjmimNmkI/AAAAAAAAAGs/lukISAVyZiA/s320/benedicto2dic.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411395572291443266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al finalizar la Audiencia General de este miércoles y al recordar que hoy se celebra el 25 aniversario de la exhortación apostólica "Reconciliatio et paenitentia" del recordado siervo de Dios Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI alentó a los fieles a acercarse con confianza al sacramento de la Reconciliación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras explicar que la mencionada exhortación "llamó la atención sobre la importancia del sacramento de la penitencia en la vida de la Iglesia", el Santo Padre recordó "algunas figuras extraordinarias de ‘apóstoles del confesionario’, incansables dispensadores de la misericordia divina: San Juan María Vianney (el Cura de Ars), San Giuseppe Cafasso, San Leopoldo Mandić, San Pío de Pietrelcina (el Padre Pío)".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguidamente el Papa pidió a los jóvenes que el "testimonio de fe y de caridad" de estos santos les "impulse a huir del pecado y a proyectar el futuro como un servicio generoso a Dios y al prójimo. Que ayude a los enfermos a experimentar en el sufrimiento la misericordia de Cristo crucificado. Anime a los recién casados a crear en la familia un clima constante de fe y de reciproca comprensión".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente el Papa exhortó a que "el ejemplo de estos santos, asiduos y fieles ministros del perdón divino sea para los sacerdotes –especialmente en este Año sacerdotal– y para todos los cristianos una invitación a confiar siempre en la bondad de Dios, acercándose y celebrando con confianza el Sacramento de la Reconciliación".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-5494348501527864906?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/5494348501527864906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=5494348501527864906' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5494348501527864906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5494348501527864906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/12/acercarse-con-confianza-al-sacramento.html' title='Acercarse con confianza al sacramento de la Reconciliación, exhorta Benedicto XVI'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SxkjmimNmkI/AAAAAAAAAGs/lukISAVyZiA/s72-c/benedicto2dic.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-8715264484635833521</id><published>2009-09-24T18:36:00.000-07:00</published><updated>2009-09-24T18:44:05.471-07:00</updated><title type='text'>MARY PYLE</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SrwflA8vTJI/AAAAAAAAAGk/FYIEjeKfdDQ/s1600-h/ppio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 156px; height: 157px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SrwflA8vTJI/AAAAAAAAAGk/FYIEjeKfdDQ/s320/ppio.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385213975198649490" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;title&gt;San Pio de Pietrelcina. Mary Pyle. DeDonato Calabrese&lt;/title&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:6;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   Llamada con el apodo "americana",  Mary Pyle, pertenece a los hijos espirituales de Padre Pio de la primera  hora.  &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;/a&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Nacida en los Estados Unidos por una  familia protestante, el 17 de abril de 1888, Adelia Pyle "descubre la religión  católica durante un largo viaje a Europa. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;El culto a Jesús Eucarístico y a la  Virgen Maria le allanan la conversión al Catolicismo que ocurre, en el 1918, con  el bautismo recibido por los Padres Jesuitas de Barcelona. Y justo durante este  su viaje en Europa, Adelia siente hablar de Padre Pio de Pietrelcina,  decidiendo, en su corazón,  de irle a S. Giovanni Rotondo.   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;  &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Aquí el encuentra el fraile  estigmatizado. Es el día del  4 de octubre del 1923.  &lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   Adelia vuelve&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt; luego a  S. Giovanni Rotondo dónde, el  24 agosto del 1924, entra a hacer parte del tercer orden franciscano, recibiendo  por las manos de Padre Pio la saya marrona de terciaria y cambiando su nombre en  Mary. A la sombra de la dirección espiritual de Padre Pio, recorrerá el  difícil  y sublime camino de la perfección cristiana.  De este momento, será llamada suor  Maria.   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Siendo hija de un rico industrial  estadounidense, Mary Pyle no construye sólo una casa bastante capaz, en los  aprietas convento que, en tiempos en que faltan los hoteles, acoge a muchos  romeros e hijos espirituales de Padre Pio. Pero cumple obras de caridad y de  bien y hace edificarle en Pietrelcina, con capitales propias, el convento con el  anexo seminario seráfico y la anexa Iglesia de la Sagrada Familia . &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;  &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   La&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt; construcción del convento en  Pietrelcina fue deseada por algunos ciudadanos de Pietrelcina que se dirigieron  a Mary. Ella aceptó enseguida la idea y la formuló, con el propósito de  realizarla, a su Director espiritual Padre Pio: "¿Padre, puedo construir un  convento en Pietrelcina? Sí - Padre Pio contestó -. Constrúyelo pronto y lo  dedicas a la Sagrada Familia". &lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   E&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;l lugar dónde se construye el convento  es el mismo dónde, según la tradición, el joven Padre Pio, paseando con el cura,  don Salvatore Pannullo, sintió, de joven, un coro de ángeles  y  campanas tocar  ininterrumpidamente. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;La misma Mary Pyle, durante los  trabajos para la construcción del complejo, le ha permanecido a Pietrelcina,  precisamente en la misma vivienda de calle S. Maria de los Ángeles dónde Padre  Pio vivió desde el 1910 hasta al 1016.  &lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;    En el &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;diciembre del 1929, Mary Pyle Mary  acoge, en su casa, a los padres de Padre Pio: mamá Peppa y papá Grazio.  Ella  los asistirá,  en su casa, hasta su muerte. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Mary Pyle vive el ideal franciscano de  pobreza evangélica, de servicio y de ruego. Por su comportamiento de vida. es  muy estimada en S. Giovanni Rotondo.  Día y noche, siempre, Maria viste la saya  de terciaria franciscana.  Un ideal religioso, el suyo, que vives intensamente  en su corazón, donando amor y hospitalidad a todos los que le van a S. Giovanni  Rotondo y buscan hospitalidad a ella. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a name="mary.htm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Mary Pyle dice así de Padre Pio: "Nadie  lo conoce bien, si no Dios. Nadie conoce su vida íntima, salvo naturalmente, su  confesor, pero aquel no puede hablar. Recogemos las migas que caen del comedor  del Rey. Todas estas casas que se encuentran alrededor del convento han estado  construidas por personas convertidas después de haber encontrado a Padre  Pio".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-8715264484635833521?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/8715264484635833521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=8715264484635833521' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/8715264484635833521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/8715264484635833521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/09/mary-pyle.html' title='MARY PYLE'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SrwflA8vTJI/AAAAAAAAAGk/FYIEjeKfdDQ/s72-c/ppio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-5041041449368892638</id><published>2009-09-06T18:14:00.000-07:00</published><updated>2009-09-06T18:17:50.813-07:00</updated><title type='text'>SACERDOTE Y VICTIMA</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SqRfId-msBI/AAAAAAAAAGc/MFssC2iRCjg/s1600-h/ppiosorr.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378528454078017554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 273px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SqRfId-msBI/AAAAAAAAAGc/MFssC2iRCjg/s320/ppiosorr.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Fraile Pio quiere ser sacerdote. Y tan más lo desea, cuanto más siente su salud deteriorarse. Él ha sabido que, por graves motivos de salud, puede estar ordenado sacerdote. También favorecido por los superiores que están en fuerte aprensión para su salud, el Fraile de Pietrelcina formula la solicitud de ser ordenado sacerdote en antelación. Conseguida una respuesta favorable, está examinado por la curia arcivescovile de Benevento y es, pues, admitido al sacerdocio.&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;Por fin, el 10 agosto del 1910, en la catedral de Benevento, presentes: la mamá, el hermano y don Salvatore Pannullo, arcipreste de Pietrelcina, Fraile Pi es consagrado sacerdote por monseñor Paolo Schinosi. &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;Cuatro días después, la víspera de Maria Asumida, Padre Pio canta su primera misa en la Iglesia de Pietrelcina, al altar de la Virgen de la Libera. &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;En este día padre Pio escribe un breve ruego que representa ya expresa su programa de vida: &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;"O Jesús, mi suspiro y mi vida, mientras hoy te elevo en un misterio de amor, te pregunto de poder ser, para tí, un sacerdote santo y una víctima perfecta". &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;¿Pero, cuáles son los sentimientos del novicio sacerdote Padre Pio de Pietrelcina en aquellos días? Podemos argüirlo leyendo la carta que él, el 17 agosto del 1910, escribe a su director a espiritual Padre Benedetto de San Marco en Lamis: &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;"Mi querido padre, por varios días he sido mal; quizás la causa principal de eso ha sida la demasiada conmoción a que el espíritu en estos días ha ido sujeto.... mi corazón está rebosante de alegría y se siente cada vez más fuerte a encontrar cualquiera aflicción, en caso de que se trate de obedecerle a Jesús". &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;El 4 de septiembre, bajo el peso de sus sufrimientos físicos, así le escribe a Padre a Benedetto: &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;"Ay sí, padre, cuánto es bueno Jesús conmigo! ¡Ay! qué preciosos momentos son éstos; es una felicidad que no sé a que compararla; es una felicidad que casi sólo en las aflicciones el Dios me da a gustar. ...... querer y servir. También entre muchos sufrimientos, soy feliz porque me pareces de sentir mi corazón palpitar con el de Jesús". &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;Después del la ordenación sacerdotal, Padre Pio queda en Pietrelcina por casi seis años. Los primeros años de sacerdocio pasan mientras él es circundado por el cariño de su familia, de los parientes y de los paisanos. Su enfermedad misteriosa lo obliga, cada vez que los superiores lo mandan al convento, volver a casa por motivos de salud. Y en efecto sólo a Pietrelcina él que él logra recobrar poca salud, pero no a recobrar el total bienestar. &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;El 29 noviembre del 1910, Padre Pio escribe así a Padre Benedetto: &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;"De varios días en acá me siento muy más mal con la salud. Pero lo que en ispecial modo me atormenta, son la tos y los dolores de tórax. La tos luego es tan fuerte y en las horas nocturnas, que poco falta que no se parte el pecho; y muchas veces, por temor, voy repitiéndome el acto de dolor" &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;En Pietrelcina, habitando sobre la "Torretta" en vico Storto Valla, Padre Pio vive su vida sacerdotal. Ante todo, hay el tiempo dedicado al ruego. A menudo se hace cerrar en la iglesia de Sant'Anna o en la parroquia de Santa Maria degli Angeli, para sólo quedar en adoración delante de Jesús Sacramentado. Una vez el sacrestano llega en iglesia y lo encuentra casi desmayado, extendido por tierra. Preocupado, va a llamar el cura y le dice que Padre Pio ha muerto". Don Salvatore Pannullo, que conoce Padre Pio muy bien, así contesta: no preocuparte: tú a mediodía tocas las campanas y luego vas a comer a casa..... que el muerto resucita". &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;El 29 marzo del 1911 Padre Pio escribe así a a Padre Benedetto de San Marco en Lamis: &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;"... pero lo que más me hiere, padre, es el pensamiento de Jesús sacramentado. El corazón se siente como atraído por una fuerza superior antes de unirse a la mañana en sacramento. Tengo tal hambre y sed antes de recibirlo, que poco falta que no muero de preocupación. Y precisamente porque no puedo no unirme a Él, y a las veces cola fiebre encima soy obligado a ir a nutrirme de sus carnes".&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;Padre Pio colabora activamente, por el ministerio sacerdotal, con don Salvatore Pannullo. Celebra las funciones religiosas y administra los sacramentos. Pero también tiene el tiempo de estudiar teología, de curar la catequesis a los pequeños, sea a Pietrelcina que a Piana Romana, de vivir momentos de intimidad con su familia, los parientes y los amigos; sobre todo la comunidad de su barrio, el burgo "Castello". Él se entera de que don Domenico Tizzani, ex sacerdote ahora exclaustrado que fue su primer profesor, está a punto de morir y nadie tiene el ánimo de acercarse a él. La hijuela, casi desgraciada, ve pasar a Padre Pio su anterior casa y lo llama, preguntándole de visitar al papá. Padre Pio entra y reconcilia, el suyo primer maestro, con el amor y la misericordia del Padre Celeste, entre las lágrimas de arrepentimiento de Tizzani y de la hija, y de su intensa conmoción. &lt;/a&gt;&lt;a name="sacerdo.htm"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-5041041449368892638?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/5041041449368892638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=5041041449368892638' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5041041449368892638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5041041449368892638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/09/sacerdote-y-victima.html' title='SACERDOTE Y VICTIMA'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SqRfId-msBI/AAAAAAAAAGc/MFssC2iRCjg/s72-c/ppiosorr.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-3012651176943860910</id><published>2009-09-06T16:19:00.000-07:00</published><updated>2009-09-06T16:26:57.139-07:00</updated><title type='text'>"Padre Pío es el Cura de Ars de hoy", dice Postulador de franciscanos</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SqREsw5CiLI/AAAAAAAAAGU/LvG0eaFp3Xo/s1600-h/pparspio190609.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378499390816290994" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 250px; CURSOR: hand; HEIGHT: 198px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SqREsw5CiLI/AAAAAAAAAGU/LvG0eaFp3Xo/s320/pparspio190609.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En la víspera de la visita del &lt;a href="http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/index.html"&gt;Papa Benedicto XVI&lt;/a&gt; a San Giovanni Rotondo en donde están los restos mortales de San Pío de Pietrelcina; el postulador de los franciscanos capuchinos, P. Florio Tessari, señaló que este santo sacerdote "es el cura de Ars de hoy" porque ambos vivieron teniendo como centro de todo a la &lt;a href="http://www.aciprensa.com/Eucaristia/index.html"&gt;Eucaristía&lt;/a&gt; y se entregaron a sus fieles en el confesionario.&lt;br /&gt;En entrevista concedida a L'Osservatore Romano, el P. Tessari resaltó, al iniciarse el &lt;a href="http://www.aciprensa.com/asacerdotal/"&gt;Año Sacerdotal&lt;/a&gt; decretado por el Papa &lt;a href="http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/index.html"&gt;Benedicto XVI&lt;/a&gt; en ocasión del 150 aniversario de la muerte de &lt;a href="http://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=233"&gt;San Juan María Vianney&lt;/a&gt;, las similitudes de este santo con el &lt;a href="http://www.aciprensa.com/testigosdefe/padrepio/padrepio.htm"&gt;Padre Pío&lt;/a&gt; de Pietrelcina, santo estigmatizado a quien el Pontífice visitará este domingo 21 de junio.&lt;br /&gt;"El &lt;a href="http://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=233"&gt;Santo Cura de Ars&lt;/a&gt; hacía la misma cosa que el Padre Pío: celebraba la Eucaristía y se ponía a disposición para administrar el sacramento de la &lt;a href="http://www.aciprensa.com/penitencia/index.html"&gt;reconciliación&lt;/a&gt;. Quienes llegaban a San Giovanni Rotondo, buscaban al Padre Pío como quienes buscaban al Cura de Ars. Iban para la celebración de la Eucaristía y para el sacramento de la Reconciliación", comentó.&lt;br /&gt;Seguidamente comentó como el Padre Pío fue "un fraile, un sacerdote religioso que ha vivido con profunda observancia los consejos evangélicos (castidad, obediencia y pobreza), ha sufrido en silencia en las dificultades como un auténtico Cireneo y ha sido al mismo tiempo un crucificado sin &lt;a href="http://www.aciprensa.com/Catecismo/lacruz.htm"&gt;cruz&lt;/a&gt;".&lt;br /&gt;Para el postulador, los elementos fundamentales que hicieron que este fraile llegara a ser canonizado fueron dos: "la fe a ultranza y la obediencia también a ultranza, pese a las dificultades encontradas en su &lt;a href="http://www.aciprensa.com/vida"&gt;vida&lt;/a&gt;. Importante fue también vivir en modo sencillo y en total unión con Jesús, la &lt;a href="http://www.aciprensa.com/Maria/index.html"&gt;Virgen María&lt;/a&gt; y la Eucaristía".&lt;br /&gt;Luego de señalar que el Santo de Pietrelcina amó mucho a la &lt;a href="http://www.aciprensa.com/iglesia/index.html"&gt;Iglesia&lt;/a&gt; y al Papa, el postulador resaltó que su mensaje sigue teniendo vigencia para los hombres de hoy a quienes le dice "amando profundamente a Dios se ama en modo intenso al hombre. El Padre Pío da a la humanidad una respuesta concreta al sufrimiento a través de los grupos de &lt;a href="http://www.aciprensa.com/Oracion"&gt;oración&lt;/a&gt; y la Casa de alivio del sufrimiento. El Padre Pío es el hombre para Dios y el hombre al servicio del hombre".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-3012651176943860910?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/3012651176943860910/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=3012651176943860910' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3012651176943860910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3012651176943860910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/09/padre-pio-es-el-cura-de-ars-de-hoy-dice.html' title='&quot;Padre Pío es el Cura de Ars de hoy&quot;, dice Postulador de franciscanos'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SqREsw5CiLI/AAAAAAAAAGU/LvG0eaFp3Xo/s72-c/pparspio190609.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-6176533124364076561</id><published>2009-07-30T07:24:00.000-07:00</published><updated>2009-07-30T07:30:31.020-07:00</updated><title type='text'>BILOCACIONES DEL PADRE PÍO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SnGuQhINSoI/AAAAAAAAAGM/HnSoNSUEqFo/s1600-h/capilla+-+muralla.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364260229968906882" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SnGuQhINSoI/AAAAAAAAAGM/HnSoNSUEqFo/s320/capilla+-+muralla.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bilocación significa la facultad de estar en dos lugares al mismo tiempo. San Antonio De Padua, por ejemplo, se encontró simultáneamente en Lisboa y en Padua. A San Alfonso María de Ligorio se le vio en los funerales de Clemente XIV cuando no había dejado la Parroquia de Santa Ágata de los Godos. En el caso del Padre Pío, se cuentan por cientos los testimonios de diversa índole, de los que aquí sólo relatamos algunos como ejemplo. Es conocido el caso de una muchacha que insistía en confesar el mismo pecado una y otra vez. El Padre Pío, luego de advertirle en repetidas ocasiones que Dios ya había perdonado esa falta, y que no debía confesarla más, y ante la desobediencia de la joven, le dijo claramente que si volvía a confesar el mismo pecado iba a recibir un cachetazo. La muchacha, conociendo el temperamento del Santo del Gargano, pero no pudiendo resistir la tentación, confesó su pecado a otro sacerdote en Roma. De inmediato, y ante su sorpresa, recibió un cachetazo en pleno rostro. Un día, el Ingeniero Todini, de Roma, se quedó hasta muy tarde en San Giovanni Rotondo. En el momento de partir, se dio cuenta de que llovía a torrentes. Pidió entonces al Padre Pío permiso para pasar la noche en el monasterio, pero este se negó. Padre, dijo entonces el Ingeniero, ¿cómo voy a hacer para volver al pueblo sin paraguas?. Me voy a mojar hasta los huesos!. Yo lo acompañaré, repuso el Padre. El señor Todini se despidió. Antes de abrir la puerta que da sobre la plaza, oyó la lluvia azotar la calle. Se subió el cuello del sobretodo, se encasquetó el sombrero para que el viento no se lo llevara, y salió. Una ráfaga violenta lo embistió, pero por sorpresa suya, solo le cayeron unas pocas gotas de lluvia. Qué fastidio, vendrá empapado!, le gritaron sus huéspedes no bien entró. Pero si apenas llueve!. Vamos!, cómo que apenas?. Si parece el diluvio universal!. Toldini entonces les mostró que traía la ropa completamente seca, quedando todos estupefactos. La "bilocación de la voz" es un fenómeno frecuente en él. Sus hijos espirituales, y hasta personas extrañas a él, le han oído a grandes distancias dar noticias o consejos, y hasta amonestaciones, especialmente en medio del sueño, y han oído esa voz suya en forma clara y comprensible, pero sin ver al Padre Pío. El 8 de mayo de 1926 una docena de fieles venidos de Bolonia esperaban al Padre en el vestíbulo del monasterio. Recordemos que en 1926 no existía la puerta que comunica directamente la sacristía con el monasterio, de modo que el Padre estaba obligado a pasar por la iglesia si quería ir a la sacristía donde él confiesa. Pasaron horas de vana espera. Luego se acercó al grupo un capuchino: "¿Buscan al Padre Pío?, hace ya rato que está confesando". ¿Cómo era posible, si ellos habían vigilado la entrada durante tres horas largas?. Hay que pensar que se había hecho invisible, y no era esa la primera vez. Se recuerda la aventura de un actor venido en auto desde Foggia con otros miembros de su compañía. Su actitud era insultante. A ver, ¿dónde está ese Padre Pío?, preguntó con un tono arrogante. Quiero que me convierta, quiero confesarme. Y dejando a sus compañeros a las carcajadas entró a la iglesia. Le dijeron que el Padre debía estar en la sacristía. Pero no se le encontró ni en ésta ni en su celda, ni en el locutorio ni en el jardín. Imposible hallarlo. A fin de cuentas, el hombre gruñó, cansado de esperar: está bien, me voy. Lástima!, me hubiera gustado ver si este fraile era capaz de convertirme. No bien partió el automóvil, los fieles se encontraron de frente con el sacerdote. Padre, ¿dónde estaba?, hemos registrado por todas partes. Yo estaba aquí, hijos míos, he pasado tres o cuatro veces delante de ustedes, pero no me vieron. Los fieles de San Giovanni comprendieron y se abstuvieron de hacer comentarios. En San Martino de Pensilis, los miembros de la Tercera Orden tenían costumbre de reunirse en casa de uno de ellos por turno. Una noche, la reunión tuvo lugar en el lugar del Comisario Trombetta. Su hijito Juan corrió de pronto a refugiarse en las faldas de su madre, diciendo: Mama, tengo miedo, el Padre Pío está allí!. ¿Dónde, dónde?, preguntó la madre. Allí, allí, respondió el niño, señalando a un punto. Ah! , ya se ha ido!. "La historia de Juanito" llegó a oídos de quien era su protagonista. Veamos Padre, ¿era realmente usted?. ¿Y quien querían que fuera?, contestó él con tono de fastidio. Siempre se muestra disgustado e intimidado cuando hace alusión a sus dotes sobrenaturales. Pero con la falta de tacto que caracteriza a los paisanos, los buenos vecinos de San Martino, vuelven a la carga. Padre, ¿entonces usted estaba "realmente" en nuestra reunión?. Y la respuesta fue: Cómo!, ¿lo dudan todavía?. La señora de Devoto, de Génova, estaba seriamente enferma y con la amenaza de que le amputaran una pierna. Una de sus hijas rezaba en un cuarto vecino, pidiendo que se evitara esa operación e invocando la ayuda del Padre Pío. De pronto éste apareció en el umbral de la puerta. El deseo de obtener una gracia para su madre obnubilaba a tal punto la mente de la joven, que ella ni se preguntó cómo podía estar el Padre en Génova estando en San Giovanni, a varios cientos de kilómetros, ni se le ocurrió dudar de lo real de su presencia. Arrojándose a sus pies, le suplicó: "Oh, Padre, salve a mamá!". El santo la miró y le dijo simplemente: "Espere nueve días". Ella iba a pedir una explicación, pero al levantar la vista de nuevo sólo vio la puerta cerrada. A la mañana siguiente pidió a los médicos que aplazaran la intervención quirúrgica, y ni las advertencias ni los consejos ni las súplicas de sus parientes, ni el mismo estado de la paciente que se agravaba por momentos lograron disuadirla. Al décimo día, cuando los cirujanos examinaron a la enferma, cuál no sería su estupefacción al comprobar que la herida de la pierna estaba completamente cicatrizada y la señora estaba en vías de restablecimiento. Unas semanas más tarde la familia toda se dirigió a San Giovanni para agradecer al Padre la merced que les había alcanzado. Pero nuestro hombre no quiere que se agradezca nada: "Id a la Iglesia a dar gracias a Dios y a la Virgen!", es su abrupta manera de rechazar todo agradecimiento. Telegramas, mensajes telefónicos, cartas de todas las especies, y numerosos testigos oculares atestiguan sus bilocaciones en Italia, Austria, Uruguay, Estados Unidos. Para la inauguración de su capilla privada, en la Vía Tritone 56, en Roma, la Condesa Virginia Sili había mandado muchas invitaciones, entre otras a su primo, el Cardenal Gasparri y al Cardenal Sili, su cuñado. La condesa y sus invitados estaban discutiendo el nombre que le darían al oratorio, cuando un novicio entró en la habitación trayendo un relicario que contenía un fragmento de la Cruz de Cristo. Anoche, explicó el joven, el Padre Pío se me apareció en carne y hueso y me ordenó que trajese a la condesa ésta reliquia por la mañana, antes de la consagración de la capilla. Días más tarde, la Condesa se presentó en San Giovanni Rotondo, y escuchó de labios del capuchino la confirmación de ese relato.Se sabe que San Martín de Porres fue visto en Manila, en África, en Francia y en otras cincos partes al mismo tiempo. Y la explicación que dio cuando se la pidieron, fue ésta: "Si Jesús multiplicó los panes y los peces, ¿acaso no podría multiplicarme también a mi?". La señora Concepción Bellarmini, de San Vito Luciano, sufrió de pronto un envenenamiento de sangre seguido de una bronconeumonía. La infección le provocó una ictericia terrible, y los médicos la desahuciaron. Una pariente le aconsejó que confiase su situación al Padre Pío, a quien ella no conocía. Así lo hizo, y de pronto se le apareció a plena luz un fraile estigmatizado que le sonrió y la bendijo sin tocarla. La enferma le preguntó entonces si su venida era señal de que había logrado la conversión de sus hijos o su próxima curación. El capuchino afirmó: "El domingo por la mañana usted estará curada" y luego se desvaneció dejando una estela de perfume. Ya al día siguiente la piel de la enferma fue tomando un color normal, cedía la fiebre y pocos días después la señora pudo levantarse. Acompañada de su hermano, fue a San Giovanni para verificar la identidad de "su" fraile. Cuando divisó al Padre Pío en la iglesia, se dirigió a su hermano y le dijo al oído: "Es él, no hay duda de que es él". El Sr. Arturo Bugarini, de Ancona, cuenta que estando junto a su hijo muy grave, golpeaban en la espalda tres veces mientras una voz le murmuraba: "Soy el Padre Pío, soy el Padre Pío, soy el Padre Pío". En el mismo momento lo invadió una ola de intenso calor, luego nada más. El niño se salvó.El 21 de julio de 1921, Monseñor d’Indico de Florencia, estando sólo un su escritorio, tuvo la sensación de que había alguien detrás de él. Se dio vuelta y vio desaparecer un religioso. Interrumpiendo su trabajo, fue en busca de un sacerdote y le contó lo que acababa de ocurrirle. Este le habló de alucinaciones: Monseñor estaba mortalmente angustiado por la salud de su hermana que estaba agonizando. Cuando la fue a visitar, ésta (que estaba casi en coma), había visto al mismo tiempo que su hermano, entrar un fraile a su cuarto, acercarse y decirle: Nada tema. Mañana su fiebre habrá desaparecido y dentro de pocos días ya no quedarán ni rastros de su enfermedad. Pero, Padre, ¿quién es usted entonces?, ¿un santo?. No, repuso el religioso, soy una criatura que sirve al Señor y soy dispersor de sus auxilios. Padre, permítame besar su hábito. Bese mas bien el signo de la Pasión, replicó mostrándole las manos. Y después de bendecirla, desapareció. Inmediatamente la enferma se sintió mejor, y ocho días después estaba sana. Durante el éxtasis, el Padre Pío se nos aparece como inhibido. Cuando vuelve en sí, diríamos que sale de un síncope. Su cuerpo no reacciona ante ninguna excitación externa, luz enceguecedora, luces de magnesio, etc. Por eso resulta tan fácil sacarle cuantas fotografías se quiera mientras está oficiando: un estruendo de platillos lo deja impasible. Se le creería sordomudo. Santa Teresa escribe: "En la cúspide del éxtasis no se ve ni se oye nada". Monseñor Damiani, Vicario General De la Diócesis de Salto en el Uruguay, mantenía este diálogo en 1930 con su amigo el Padre Pío: Me gustaría morir aquí para que usted me asistiera en mis últimos momentos. Le contestó el Padre Pío: No, usted morirá en Uruguay. ¿Y usted irá a ayudarme a morir bien?. Naturalmente. Durante ese mismo viaje, una mañana, Monseñor Damiani tuvo un ligero ataque cardíaco y al punto envió en busca de su amigo. Pero como estaba confesando, el capuchino no acudió al llamado. Cuando éste subió hacia mediodía, el prelado lo retó suavemente: Capuchino, ¿porqué no vino cuando lo mandé a llamar?, podía haber muerto. Hombre de poca fe, ¿no le dije que usted morirá en el Uruguay?. Y veamos ahora el fin de la historia, contada en 1942 por el R. P. Antonio M. Barbieri, Arzobispo de Montevideo: En 1942, en la víspera de las bodas de plata sacerdotales del Obispo de Salto, Monseñor Alfredo Viola, que reunía en el Obispado al Delegado Apostólico y a cinco prelados, fui despertado a medianoche por un golpe dado en la puerta de mi cuarto. Al entreabrirla, vi pasar un capuchino y oí una voz que me susurraba: "Vaya al cuarto de Monseñor Damiani, está muriéndose". Me puse la sotana, desperté a algunos sacerdotes y fuimos al cuarto de Monseñor. Sobre la mesa de noche había una hoja de papel con unas palabras escritas de puño y letra: "El Padre Pío ha venido" (el Arzobispo conserva este testimonio). Cuando fui a Italia y vi al Padre Pío, le pregunté: "Padre, ¿era usted el Capuchino que yo vi la noche en que murió Monseñor Damiani?. El Padre pareció confuso, cuando le hubiera sido tan fácil negarlo. Como no insistí él sigue guardando silencio. Yo me eché a reír diciendo: "Ya comprendo". Entonces movió la cabeza y dijo: "Si, usted ha comprendido". Un día, durante la guerra, el General Cardona, sólo en su despacho, la cabeza entre las manos, pensaba con espanto en todos los jóvenes que iban a dar su vida por su patria, cuando de pronto sintió un violento perfume de rosas que invadía toda la oficina. Levantando la cabeza, quedó estupefacto al ver ante sí a un monje de sonrisa amplia que pasó diciendo: "No tema, nadie le hará mal". Cuando la visión se desvaneció, también se disipó el perfume. El General confió ese episodio a un franciscano, y éste le dijo: "Excelencia, usted ha visto al Padre Pío", y le contó a grandes rasgos la biografía de este hombre extraordinario. Después de oírla, Cardona no tuvo más que un deseo, el de ir a San Giovanni. Fue vestido de civil para no ser reconocido, pero no bien penetró en el monasterio, dos Capuchinos se le acercaron: "Excelencia, el Padre Pío lo espera. Nos mandó para recibirlo". Ema Meneghetto, jovencita de catorce años, era epiléptica y sufría crisis varias veces por semana. Un día que oraba con fervor, se le apareció el Padre Pío, posó su mano sobre la colcha de la cama, le sonrió y desapareció. La epiléptica se sintió curada, se levantó para besar el lugar donde posara su mano el Padre Pío, y vio impresa una pequeña Cruz de sangre. Cortó el trocito de género y lo colocó bajo un farol de vidrio. La joven curada milagrosamente escribe que desde entonces ella ha obtenido numerosas gracias, especialmente la curación de bebitos a punto de morir.La Señora Ercilia Magurno, mujer de mucha fe, había velado durante meses junto al lecho de su marido, sumamente grave de angina de pecho. Cierta noche invadió la habitación un penetrante perfume a flores, pero el enfermo seguía empeorando por momentos. Con dos días de intervalo, la señora envió dos telegramas al Padre Pío para implorar su intercesión, pues su marido estaba ya en coma. El 27 de febrero, el enfermo pareció dormirse con sueño profundo y sereno. A la mañana siguiente, al despertar, dijo a su mujer: Estoy curado. Me siento perfectamente. El Padre Pío acaba de dejarme. Por favor, abre los postigos y tómame la temperatura. No tenía ya ni rastros de fiebre. El Padre Pío vino acompañado por otro fraile, explicó el hombre, me examinó el corazón y me dijo: "Mañana se le habrá ido la fiebre y dentro de cuatro días podrá levantarse". Luego miró los remedios que le daban, leyó las recetas y se quedó largo rato junto a mí. Como para confirmar este milagro, una fuerte fragancia de violetas flotaba todavía en la habitación. Cinco meses después, ambos esposos se dirigían a San Giovanni, y el ex-enfermo reconocía a su salvador. El Padre Pío se le acercó, le puso la mano en el hombro y con tono amistoso le dijo: "Como le ha hecho sufrir ese corazón!". Se cuenta que una joven inválida, curada providencialmente, quiso experimentar el don milagroso del Padre Pío y volvió a visitarle simulando su enfermedad pasada. Vuelve a tu casa, le dijo el sacerdote dándole un golpecito en la espalda, vete sin perder tiempo, pues ya sabes que estás perfectamente sana y no se debe tentar a la divina misericordia. Durante la segunda guerra mundial los norteamericanos instalaron una base aérea a algunos kilómetros de San Giovanni, cuando todavía había alemanes en la región. Llegó a la base la noticia de que allí había un depósito de municiones enemigas, y de inmediato se despachó un bombardeo con el pueblo del Gargano como objetivo. El piloto a cargo de la misión estaba preparándose para lanzar las bombas, cuando ve junto a su avión en pleno vuelo a un monje con hábito capuchino, que con ambas manos le decía: “NO”. El piloto, aterrado, soltó las bombas en el campo y volvió a su base. Cuando narró la historia al oficial a cargo de la base, un italiano del lugar que escuchaba le dijo que allí había un famoso cura milagrero. Juntos fueron a San Giovanni, y grande fue la sorpresa de todos cuando el piloto, viendo al Santo del Gargano, exclamó: es él!. Podríamos seguir por horas relatando historias de bilocación del Padre Pío, y los libros sobre su vida están llenos de ellas. Pero lo que cuenta aquí es el mensaje Celestial: Para Dios no hay nada imposible, nada. Nuestro pobre entendimiento juzga a las cosas de Dios con la débil perspectiva del hombre, y allí es donde nos alejamos de Dios, atándonos a las reglas y cosas del mundo, que es el reino de satán.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-6176533124364076561?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/6176533124364076561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=6176533124364076561' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/6176533124364076561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/6176533124364076561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/07/bilocaciones-del-padre-pio.html' title='BILOCACIONES DEL PADRE PÍO'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SnGuQhINSoI/AAAAAAAAAGM/HnSoNSUEqFo/s72-c/capilla+-+muralla.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-5129324007502038784</id><published>2009-07-03T15:18:00.000-07:00</published><updated>2009-07-03T15:32:00.862-07:00</updated><title type='text'>La profunda humanidad</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sk6GryrbCgI/AAAAAAAAAGE/B6H1kINkEQE/s1600-h/padrepio3jt4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5354365093886495234" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 312px; CURSOR: hand; HEIGHT: 288px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sk6GryrbCgI/AAAAAAAAAGE/B6H1kINkEQE/s320/padrepio3jt4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De Padre Pio de Pietrelcina quedan imprimidas, en la mente y en el corazón, las imágenes atadas a los estigmas, su oblación a Dios, las gracias y los milagros obrados por su intercesión, el ministerio sacerdotal sublimado sobre el altar y en el confesionario, el amor para Jesús crucificado y para la Virgen Maria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aparte estos aspectos que pertenecen a la dimensión de fe del fraile estigmatizado, hay algunos elementos intensamente humanos que desmienten aquella imagen severa, pero no verdadera, que lo acompaña. Tras la cáscara dura del fraile huraño, Padre Pio esconde una ternura extraordinaria que revela en muchos momentos de intimidad familiar y de vida religiosa. Son los momentos más escondidos de su vida, de sus relaciones con los amigos, a testimoniarnos un fraile dotado de grande dulzura y sensibilidad de ánimo.&lt;br /&gt;Padre Benedetto de S. Elia, que ha estado cerca de Él y será el directo testigo de su fallecimiento de este mundo, dice que Padre Pio tiene un corazón de oro y muchas veces se comporta, en su sencillez y en la manifestación de sus cariños como un un eterno niño, exultante a las sorpresas que se proporcionan, de la toma de tabaco a la oferta de una chocolatina.&lt;br /&gt;Un hombre que aprecia plenamente la alegría de la amistad y que siempre se muestra sensible a cada mínima cortesía, correspondiendo en ruegos y gracias. Un fuerte sentido de humanidad y bondad que se derrama hacia todo, empezando con sus parientes, hijos espirituales, cofrades, para acabar con todas las almas que encuentra a lo largo de su vida. . He aquí como manifiesta su gratitud en una carta les mandada a los padres:&lt;br /&gt;"Una voz parece que me hablas al corazón con el hacerme oír toda la gratitud y la plenitud de las obligaciones que tengo hacia vosotros, que fuerais y siempre sois las personas por mí más queridas".&lt;br /&gt;A menudo he hablado del gran cariño de Padre Pio hacia su madre Peppa (Giuseppa Di Nunzio, n.d.a.). Me gusta aquí reconducir un hermoso diálogo ocurrido el 5 diciembre del 1928 sobre la plazoleta del convento de S. Giovanni Rotondo. Mamá Peppa encuentra al hijo y le toma una de las manos llagadas. Luego, mientras la besa le dice: "Padre Pio, te beso la mano de parte de tía Libera, de tía Pellegrina, tía Filomena...... y tanto otras tías y parientes.&lt;br /&gt;Luego, mirándolo tiernamente, exclama: Y ahora la beso por "mí". Pero a estas palabras el hijo, retirando enseguida las manos, contesta: "¡Esto nunca! El hijo tiene que besar la mano a la mamá y no la mamá al hijo"&lt;br /&gt;La expresión del rostro y sobre todo de aquella su mirada profunda, pero mientras tanto infantil, cándido como aquel de un niño sin malicia, le revelan en Padre Pio "un que de así simple, de así bueno, a veces de así infantil, que inspira simpatía y despierta la impresión de una gran sinceridad.....&lt;br /&gt;Su humildad y modestia... caracterizan su espíritu.... Su humilde devoción que siempre demuestra hacia sus superiores, el amor fraterno que lo une a todos los que lo circundan, la austera severidad con el que, a pesar de la habitual dulzura de los rasgos, cumple a su ministerio, serían de por si elementos suficientes a expresar el valor y el equilibrio de su psique".&lt;br /&gt;Padre Pio a menudo es alegre, sonriente, casi burlón. Carlo Campanini, el célebre actor de muchas películas y espectáculos de revista, le pregunta, un día, como pueda ser su hijo espiritual si luego, la tarde, es obligado a hacer el bufón sobre el escenario teatral. Entre lo serio y el facelto el Padre le contesta:&lt;br /&gt;"Hijo myo, en este mundo cada uno de nosotros hace el bufón mejor que puede en el sitio en el que el Dios lo ha puesto.&lt;br /&gt;Un Padre Pio alegre, simpático, burlón, parece así diferente de lo que muchas veces aparecen entre las muchedumbres de los fieles. Es una actitud diferente para tratar de tener a cuida la devoción de los fieles que, muchas veces, roza el fanatismo. Es el mismo Padre Pio a confiarlo a su superior padre Carmelo de Sassano:&lt;br /&gt;"..... se tiran encima como hienas: me aprietan la mano como en una mordaza, me tiran los brazos, me comprimen de cada parte para llegar a tocarme... y yo me veo perdido, y tengo que hacer lo duro. Me siente mucho, pero si no hago así me matan".&lt;br /&gt;A un seminarista de Varazze que se disculpa para lo haber hecho enfadarse, Padre Pio con toda dulzura contesta:&lt;br /&gt;"No, hijo myo. Las palabras tienen que ser externamente así a veces, nos mata de otro modo; interiormente pero nunca va fuera la serenidad, ¡Y supiera cuánto quiero a todo!".&lt;br /&gt;Entre las muchas conversiones ocurridas sobre el Gargano, en los años siguientes a la posguerra, aquel de Italia Betti tiene un particular sentido de credibilidad. La señora Betti, profesora de matemáticas en el bachillerato Galvani de Bolonia, el 14 diciembre del 1949 sale de viaje hacia S. Giovanni Rotondo. Ella es muy conocida en los entornos políticos boloñeses, por sus ideas comunistas y por su empeño de secretaria provincial de la unión Mujeres italianas, además de ser propagandista convencido y entusiasta, de las ideas marxista-leninista, en la Región roja de la Emilia Romaña. Una incansable partidaria del Comunismo, por lo tanto. Parece extraño, entonces, que una mujer fuertemente arraigada en tales ideologías, se meta de repente en viaje por S.Giovanni Rotondo: lugar de ruego y conversión, de espiritualidad y de "Grandes vueltas" en los brazos del Padre Misericordioso. Si no que, a aquel viaje, Italia Betti es empujada por el mismo Padre Pio que le aparece en sueño. Llega sobre el Gargano, mientras se encuentra en la iglesia de S.Maria de las Gracias, Betti que está muy enferma, se desmaya mientras Padre Pio está celebrando la Santa Misa.&lt;br /&gt;Después de una noche pasada sin poder dormir, la mañana se presenta de nuevo en la iglesia del convento capuchino y se dirige enseguida hacia el confesionario de Padre Pio. Luego públicamente declara de abjurar a aquellas mismases ideas comunistas por las que algún día antes habría dado hasta su misma vida. Una transformación radical ocurre en su corazón de racional profesora de matemáticas que del ateísmo marxista-leninista se convierte, delante de Padre Pio, a la fe en el Nazareno Crucifijo.&lt;br /&gt;A la sombra de Padre Pio Italia Betti empieza su itinerario de Rescatada. En primer lugar le escribe al rector, a los colegas docentes y a algunos sus alumnos del bachillerato Galvani, por fin abriendo su alma: "Yo he conquistado la paz. Rogáis por mí". Estas sus palabras expresan un nuevo camino de conquista y renuncia.&lt;br /&gt;Conquista de una experiencia de Cristo que no ha podido hacer nunca, pero cuando Él te toma, te envuelve en la conciencia de un Amor sin límites, de que este simple y humilde fraile estigmatizado es la imagen más palpable y viviente.&lt;br /&gt;Renuncia que quiere decir dejar a los hombros todas las conquistas, el prestigio acumulado en estos años de enseñanza en matemáticas en un prestigioso bachillerato boloñés y fama de célebre comunista, para emprender el itinerario cristiano: "Quién quiere venir detrás de mí, le reniegas mismo, tome su cruz y me siga."&lt;br /&gt;Muchos ex compañeros de partido intentan todo lo posible para hacer volver Italia Betti sobre los mismos pasos. Pero no alcanzan el objetivo. Betti ya no quiere abandonar S.Giovanni Rotondo. Allí quiere vivir a la sombra del sacerdote que la ha reconducido a Dios. Y a S.Giovanni Rotondo morirá de tumor el 26 octubre del año siguiente. Ahora yace en el pequeño cementerio con el vestido de terciaria Franciscana.&lt;br /&gt;Los sufrimientos y las alegrías se alternan de modo significativo en la vida de Padre Pio, hasta devolverla un "Rosal" viviente en el de que la miríada de espinas hace de corola a las muchas flores gracias que el Dios prodiga a través de este su pequeño "instrumento" de misericordia y amor.&lt;br /&gt;El 6 junio del 1954 Padre Pio celebra su primera Misa a lo abierto, sobre la plaza enfrente la Iglesia. Grande el concurso de fieles y romeros que le acuden a S.Giovanni Rotondo.&lt;br /&gt;Tres años después Padre Pio sigue siendo instrumento de gracias por el que Dios manifiesta su Potencia. No está solo sobre el Gargano que ocurren milagros y curaciones prodigiosas. También a distancia de millares de kilómetros, lejos del clima de férvida devoción que le se respira a S.Giovanni Rotondo, ocurren hechos extraordinarios, como aquel raccontatato de padre Onfroy sobre la revista Notre-damas des Temps nouveaux, marzo-abril de 1958.&lt;br /&gt;UN EXTRAORDINARIO EPISODIO DE BILOCACIÓN ES CURACIÓN EN TIERRA FRANCESE&lt;br /&gt;El hecho se desarrolla en Alençon el 29 de enero de 1957, y concierne la familia Batonnier. El hijo, Daniel Batonnier, golpeado por meningitis cerebroespinal aguda, está en punto de muerte. Hospitalizado en hospital, se debate y delira contra los tormentos de una agonía cada vez más cercana.&lt;br /&gt;El médico del hospital exhorta la madre a hacerse ánimo porque por la ciencia médica no hay nada que hacer y al niño sólo queda un día de vida. La madre, al colmo del dolor, confía sus penas a algunas personas vecinas. Una de estas amigas le dice: "Señora, si le gusta, mandaremos por su parte un telegrama a un santo sacerdote capuchino italiano, preguntándole de rogar y de bendecir a un niño que está muriendo".&lt;br /&gt;El telegrama es padecido enviado a las 13,30 por la oficina de correos de Alençon. Destino: Padre Pio de Pietrelcina, S.Giovanni Rotondo. A las horas 15, la Señora Batonnier está cerca del hijo en hospital. Daniele tiene 41 de fiebre y está en poder de terribles convulsiones. La monja de servicio trata de exhortar a la madre a ir, para evitarle la pena de asistir a la muerte del niño. Pero al instinto materno no se puede mandar. La mujer queda junto al figlio. A las 16 la fiebre baja a 37. El niño por fin vuelve normal. Es salvo. El mensaje ha llegado al destinatario y el ruego de Padre Pio lo ha curado. A este punto la mamá vuelve a casa. El día siguiente mañana vuelve a hospital y ve a Daniele completamente curado. Al que el médico exclama se asombrado: "No logramos entender nada, su hijo no sólo es salvo, pero completamente curado! ".&lt;br /&gt;En presa a una alegría indecible, la mamá vuelve a casa, dónde encuentra a las amigas que mandaron el telegrama a Padre Pio, comunicando a ellas que Daniel ya es curado. Entonces las amigas le regalan un libro le dedicado a Padre Pio. Sobre la cubierta hay una gran foto del fraile estigmatizado. Volviendo del brazo a hospital con el libro, la mamá de Daniele se acerca al hijo. Daniele mira el libro y enseguida dice: "Ay!, mamá. ¡Yo lo conozco aquel sacerdote! Ya ha venido a encontrarme dos veces de mañana. E incluso canturreó, para no darme miedo.... Luego ha ido fuera.&lt;br /&gt;Y la mamá: "Es imposible, hijo myo, que un sacerdote que está a muchos kilómetros de distancia haya venido a encontrarte". Evidentemente, la Señora Batonnier no supo que Padre Pio ha recibido de Dios el carisma de la bilocación y que para curar este niño, a él confiado, recorrió en bilocación unos dos mil kilómetros. Un milagro que cambia toda la vida de la familia Batonnier. Los dos padres del pequeño Daniel, que no se fueron casados, por fin deciden meterse en regla delante de Dios. Mientras tanto Daniel le susurra de vez en cuando a la mamá: "Sabes mamá, de grande quiero ser sacerdote... ".&lt;br /&gt;Mientras tanto el 4 de abril 1957 Padre Pio es nombrado por Pio XII director a vida de la hermandad del Terz'ordine Franciscano "S.Maria" de las Gracias y le es otorgado el privilegio de conducir personalmente la Casa Alivio del Sufrimiento. Pero ya se delinean, al horizonte, nuevas y más poderosas nubes, sobre el cielo del fraile de Pietrelcina. A adelantarle, casi como la experiencia alegre del Tabor antes del Calvario, la Visita de la Virgen de Fatima a S.Giovanni Rotondo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-5129324007502038784?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/5129324007502038784/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=5129324007502038784' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5129324007502038784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5129324007502038784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/07/la-profunda-humanidad.html' title='La profunda humanidad'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sk6GryrbCgI/AAAAAAAAAGE/B6H1kINkEQE/s72-c/padrepio3jt4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-6979130190582910956</id><published>2009-06-18T05:08:00.000-07:00</published><updated>2009-06-18T05:15:49.366-07:00</updated><title type='text'>Oración y caridad: síntesis de su testimonio</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sjov2Z8DRZI/AAAAAAAAAF8/FZGpmf1JFpw/s1600-h/80papa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348640119178085778" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 178px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sjov2Z8DRZI/AAAAAAAAAF8/FZGpmf1JFpw/s320/80papa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a name="Homilia de la canonizacion del padre Pio"&gt;Homilía de Juan Pablo II en la canonización del Padre Pío&lt;/a&gt;CIUDAD DEL VATICANO, 16 junio 2002&lt;br /&gt;1. «Mi yugo es suave y mi carga ligera» (Mateo 11, 30). Las palabras de Jesús a los discípulos, que acabamos de escuchar, nos ayudan a comprender el mensaje más importante de esta celebración. Podemos, de hecho, considerarlas en un cierto sentido como una magnífica síntesis de toda la existencia del padre Pío de Pietrelcina, hoy proclamado santo. La imagen evangélica del «yugo» evoca las muchas pruebas que el humilde capuchino de San Giovanni Rotondo tuvo que afrontar. Hoy contemplamos en él cuán dulce es el «yugo» de Cristo y cuán ligera es su carga, cuando se lleva con amor fiel. La vida y la misión del padre Pío testimonian que las dificultades y los dolores, si se aceptan por amor, se transforman en un camino privilegiado de santidad, que se adentra en perspectivas de un bien más grande, solamente conocido por el Señor. 2. «En cuanto a mí... ¡Dios me libre gloriarme si nos es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo» (Gálatas 6, 14). ¿No es quizá precisamente la «gloria de la Cruz» la que más resplandece en el padre Pío? ¡Qué actual es la espiritualidad de la Cruz vivida por el humilde capuchino de Pietrelcina! Nuestro tiempo necesita redescubrir su valor para abrir el corazón a la esperanza. En toda su existencia, buscó siempre una mayor conformidad con el Crucificado, teniendo una conciencia muy clara de haber sido llamado a colaborar de manera peculiar con la obra de la redención. Sin esta referencia constante a la Cruz, no se puede comprender su santidad. En el plan de Dios, la Cruz constituye el auténtico instrumento de salvación para toda la humanidad y el camino explícitamente propuesto por el Señor a cuantos quieren seguirle (Cf. Marcos 16, 24). Lo comprendió bien el santo fraile de Gargano, quien, en la fiesta de la Asunción de 1914, escribía: «Para alcanzar nuestro último fin hay que seguir al divino Jefe, quien quiere llevar al alma elegida por un solo camino, el camino que él siguió, el de la abnegación y la Cruz» («Epistolario» II, p. 155). 3. «Yo soy el Señor que actúa con misericordia» (Jeremías 9, 23). El padre Pío ha sido generoso dispensador de la misericordia divina, ofreciendo su disponibilidad a todos, a través de la acogida, la dirección espiritual, y especialmente a través de la administración del sacramento de la Penitencia. El ministerio del confesionario, que constituye uno de los rasgos característicos de su apostolado, atraía innumerables muchedumbres de fieles al Convento de San Giovanni Rotondo. Incluso cuando el singular confesor trataba a los peregrinos con aparente dureza, éstos, una vez tomada conciencia de la gravedad del pecado, y sinceramente arrepentidos, casi siempre regresaban para recibir el abrazo pacificador del perdón sacramental. Que su ejemplo anime a los sacerdotes a cumplir con alegría y asiduidad este ministerio, tan importante hoy, como he querido confirmar en la Carta a los Sacerdotes con motivo del pasado Jueves Santo. 4. «Tú eres, Señor, mi único bien». Es lo que hemos cantado en el Salmo Responsorial. Con estas palabras, el nuevo santo nos invita a poner a Dios por encima de todo, a considerarlo como nuestro sumo y único bien. En efecto, la razón última de la eficacia apostólica del padre Pío, la raíz profunda de tanta fecundidad espiritual, se encuentra en esa íntima y constante unión con Dios que testimoniaban elocuentemente las largas horas transcurridas en oración. Le gustaba repetir: «Soy un pobre fraile que reza», convencido de que «la oración es la mejor arma que tenemos, una llave que abre el Corazón de Dios». Esta característica fundamental de su espiritualidad continua en los «Grupos de Oración» que él fundo, y que ofrecen a la Iglesia y a la sociedad la formidable contribución de una oración incesante y confiada. El padre Pío unía a la oración una intensa actividad caritativa de la que es expresión extraordinaria la «Casa de Alivio del Sufrimiento». Oración y caridad, esta es una síntesis sumamente concreta de la enseñanza del padre Pío, que hoy vuelve a proponerse a todos. 5. «Te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque... estas cosas... las has revelado a los pequeños» (Mateo 11, 25). Qué apropiadas parecen estas palabras de Jesús, cuando se te aplican a ti, humilde y amado, padre Pío. Enséñanos también a nosotros, te pedimos, la humildad del corazón para formar parte de los pequeños del Evangelio, a quienes el Padre les ha prometido revelar los misterios de su Reino. Ayúdanos a rezar sin cansarnos nunca, seguros de que Dios conoce lo que necesitamos, antes de que se lo pidamos. Danos una mirada de fe capaz de capaz de reconocer con prontitud en los pobres y en los que sufren el rostro mismo de Jesús. Apóyanos en la hora del combate y de la prueba y, si caemos, haz que experimentemos la alegría del sacramento del perdón. Transmítenos tu tierna devoción a María, Madre de Jesús y nuestra. Acompáñanos en la peregrinación terrena hacia la patria bienaventurada, donde esperamos llegar también nosotros para contemplar para siempre la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-6979130190582910956?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/6979130190582910956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=6979130190582910956' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/6979130190582910956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/6979130190582910956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/06/oracion-y-caridad-sintesis-de-su.html' title='Oración y caridad: síntesis de su testimonio'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sjov2Z8DRZI/AAAAAAAAAF8/FZGpmf1JFpw/s72-c/80papa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-3671762353291247576</id><published>2009-05-25T07:09:00.000-07:00</published><updated>2009-05-25T07:27:57.022-07:00</updated><title type='text'>PADRE PIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/ShqqzrkBKnI/AAAAAAAAAF0/xxH03vDhy14/s1600-h/HPIM1720.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339768113044990578" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/ShqqzrkBKnI/AAAAAAAAAF0/xxH03vDhy14/s320/HPIM1720.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;EL HOMBRE&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Siempre humíllense amorosamente ante Dios y ante los hombres. PorqueDios le habla a aquellos que son verdaderamente humildes de corazón, y los enriquece con grandes dones." Padre Pío&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;« En cuanto a mí,¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo! » (Gal 6, 14).&lt;br /&gt;Padre Pío de Pietrelcina, al igual que el apóstol Pablo, puso en la cumbre de su vida y de su apostolado la Cruz de su Señor como su fuerza, su sabiduría y su gloria. Inflamado de amor hacia Jesucristo, se conformó a Él por medio de la inmolación de sí mismo por la salvación del mundo. En el seguimiento y la imitación de Cristo Crucificado fue tan generoso y perfecto que hubiera podido decir «con Cristo estoy crucificado: y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gal 2, 19). Derramó sin parar los tesoros de la gracia que Dios le había concedido con especial generosidad a través de su ministerio, sirviendo a los hombres y mujeres que se acercaban a él, cada vez más numerosos, y engendrado una inmensa multitud de hijos e hijas espirituales.&lt;br /&gt;Este dignísimo seguidor de San Francisco de Asís nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, archidiócesis de Benevento, hijo de Grazio Forgione y de María Giuseppa De Nunzio. Fue bautizado al día siguiente recibiendo el nombre de Francisco. A los 12 años recibió el Sacramento de la Confirmación y la Primera Comunión.&lt;br /&gt;El 6 de enero de 1903, cuando contaba 16 años, entró en el noviciado de la orden de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone, donde el 22 del mismo mes vistió el hábito franciscano y recibió el nombre de Fray Pío. Acabado el año de noviciado, emitió la profesión de los votos simples y el 27 de enero de 1907 la profesión solemne.&lt;br /&gt;Después de la ordenación sacerdotal, recibida el 10 de agosto de 1910 en Benevento, por motivos de salud permaneció en su familia hasta 1916. En septiembre del mismo año fue enviado al Convento de San Giovanni Rotondo y permaneció allí hasta su muerte.&lt;br /&gt;Enardecido por el amor a Dios y al prójimo, Padre Pío vivió en plenitud la vocación de colaborar en la redención del hombre, según la misión especial que caracterizó toda su vida y que llevó a cabo mediante la dirección espiritual de los fieles, la reconciliación sacramental de los penitentes y la celebración de la Eucaristía. El momento cumbre de su actividad apostólica era aquél en el que celebraba la Santa Misa. Los fieles que participaban en la misma percibían la altura y profundidad de su espiritualidad.&lt;br /&gt;En el orden de la caridad social se comprometió en aliviar los dolores y las miserias de tantas familias, especialmente con la fundación de la «Casa del Alivio del Sufrimiento», inaugurada el 5 de mayo de 1956. Para el Siervo de Dios la fe era la vida: quería y hacía todo a la luz de la fe. Estuvo dedicado asiduamente a la oración. Pasaba el día y gran parte de la noche en coloquio con Dios. Decía: «En los libros buscamos a Dios, en la oración lo encontramos. La oración es la llave que abre el corazón de Dios». La fe lo llevó siempre a la aceptación de la voluntad misteriosa de Dios.&lt;br /&gt;Estuvo siempre inmerso en las realidades sobrenaturales. No era solamente el hombre de la esperanza y de la confianza total en Dios, sino que infundía, con las palabras y el ejemplo, estas virtudes en todos aquellos que se le acercaban.&lt;br /&gt;El amor de Dios le llenaba totalmente, colmando todas sus esperanzas; la caridad era el principio inspirador de su jornada: amar a Dios y hacerlo amar. Su preocupación particular: crecer y hacer crecer en la caridad.&lt;br /&gt;Expresó el máximo de su caridad hacia el prójimo acogiendo, por más de 50 años, a muchísimas personas que acudían a su ministerio y a su confesionario, recibiendo su consejo y su consuelo. Era como un asedio: lo buscaban en la iglesia, en la sacristía y en el convento. Y él se daba a todos, haciendo renacer la fe, distribuyendo la gracia y llevando luz. Pero especialmente en los pobres, en quienes sufrían y en los enfermos, él veía la imagen de Cristo y se entregaba especialmente a ellos.Ejerció de modo ejemplar la virtud de la prudencia, obraba y aconsejaba a la luz de Dios. Su preocupación era la gloria de Dios y el bien de las almas. Trató a todos con justicia, con lealtad y gran respeto.&lt;br /&gt;Brilló en él la luz de la fortaleza. Comprendió bien pronto que su camino era el de la Cruz y lo aceptó inmediatamente con valor y por amor. Experimentó durante muchos años los sufrimientos del alma. Durante años soportó los dolores de sus llagas con admirable serenidad. Aceptó en silencio las numerosas intervenciones de las Autoridades y calló siempre ante las calumnias. Recurrió habitualmente a la mortificación para conseguir la virtud de la templanza, de acuerdo con el estilo franciscano. Era templado en la mentalidad y en el modo de vivir.&lt;br /&gt;Consciente de los compromisos adquiridos con la vida consagrada, observó con generosidad los votos profesados. Obedeció en todo las órdenes de sus superiores, incluso cuando eran difíciles. Su obediencia era sobrenatural en la intención, universal en la extensión e integral en su realización. Vivió el espíritu de pobreza con total desprendimiento de sí mismo, de los bienes terrenos, de las comodidades y de los honores. Tuvo siempre una gran predilección por la virtud de la castidad. Su comportamiento fue modesto en todas partes y con todos.&lt;br /&gt;Se consideraba sinceramente inútil, indigno de los dones de Dios, lleno de miserias y a la vez de favores divinos. En medio de tanta admiración del mundo, repetía: «Quiero ser sólo un pobre fraile que reza».&lt;br /&gt;Su salud, desde la juventud, no fue muy robusta y, especialmente, en los últimos años de su vida, empeoró rápidamente.&lt;br /&gt;La hermana muerte lo sorprendió preparado y sereno el 23 de septiembre de 1968, a los 81 años de edad. La concurrencia a su funeral fue extraordinaria.El 20 de febrero de 1971, apenas tres años después de la muerte del Siervo de Dios, Pablo VI, dirigiéndose a los Superiores de la orden Capuchina, dijo de él: «!Mirad qué fama ha tenido, qué clientela mundial ha reunido en torno a sí! Pero, ¿por qué? ¿Tal vez porque era un filósofo? ¿Porqué era un sabio? ¿Porqué tenía medios a su disposición? Porque celebraba la Misa con humildad, confesaba desde la mañana a la noche, y era, es difícil decirlo, un representante visible de las llagas de Nuestro Señor. Era un hombre de oración y de sufrimiento».&lt;br /&gt;Ya durante su vida gozó de notable fama de santidad, debida a sus virtudes, a su espíritu de oración, de sacrificio y de entrega total al bien de las almas.&lt;br /&gt;En los años siguientes a su muerte, la fama de santidad y de milagros creció constantemente, llegando a ser un fenómeno eclesial extendido por todo el mundo y a toda clase de personas.&lt;br /&gt;De este modo, Dios manifestaba a la Iglesia su voluntad de glorificar en la tierra a su Siervo fiel. No pasó mucho tiempo hasta que la Orden de los Frailes Menores Capuchinos realizó los pasos previstos por la ley canónica para iniciar la causa de beatificación y canonización. Examinadas todas las circunstancias, la Santa Sede, a tenor del Motu Proprio «Sanctitas Clarior» concedió el nulla osta el 29 de noviembre de 1982. El Arzobispo de Manfredonia pudo así proceder a la introducción de la Causa y a la celebración del proceso de conocimiento (1983-1990). El 7 de diciembre de 1990 la Congregación para las Causas de los Santos reconoció la validez jurídica. Acabada la Positio, se discutió, como es costumbre, si el Siervo de Dios había ejercitado las virtudes en grado heroico. El 13 de junio de 1997 tuvo lugar el Congreso Peculiar de Consultores teólogos con resultado positivo. En la Sesión ordinaria del 21 de octubre siguiente, siendo ponente de la Causa Mons. Andrea María Erba, Obispo de Velletri-Segni, los Padres Cardenales y obispos reconocieron que el Padre Pío ejerció en grado heroico las virtudes teologales, cardinales y las relacionadas con las mismas.&lt;br /&gt;El 18 de diciembre de 1997, en presencia de Juan Pablo II, fue promulgado el Decreto sobre la heroicidad de las virtudes.&lt;br /&gt;Para la beatificación del Padre Pío, la Postulación presentó al Dicasterio competente la curación de la Señora Consiglia De Martino, de Salerno (Italia). Sobre este caso se celebró el preceptivo proceso canónico ante el Tribunal Eclesiástico de la Archidiócesis de Salerno-Campagna-Acerno de julio de 1996 a junio de 1997 y fue reconocida su validez con decreto del 26 de septiembre de 1997. El 30 de abril de 1998 tuvo lugar, en la Congregación para las Causas de los Santos, el examen de la Consulta Médica y, el 22 de junio del mismo año, el Congreso peculiar de Consultores teólogos. El 20 de octubre siguiente, en el Vaticano, se reunió la Congregación ordinaria de Cardenales y obispos, miembros del Dicasterio, siendo Ponente Mons. Andrea M. Erba, y el 21 de diciembre de 1998 se promulgó, en presencia de Juan Pablo II, el Decreto sobre el milagro.&lt;br /&gt;El 2 de mayo de 1999 a lo largo de una solemne Concelebración Eucarística en la plaza de San Pedro Su Santidad Juan Pablo II, con su autoridad apostólica declaró Beato al Venerable Siervo de Dios Pío de Pietrelcina, estableciendo el 23 de septiembre como fecha de su fiesta litúrgica.Para la canonización del Beato Pío de Pietrelcina, la Postulación ha presentado al Dicasterio competente la curación del pequeño Mateo Pio Colella de San Giovanni Rotondo. Sobre el caso se ha celebrado el regular Proceso canónico ante el Tribunal eclesiástico de la archidiócesis de Manfredonia‑Vieste del 11 de junio al 17 de octubre del 2000. El 23 de octubre siguiente la documentación se entregó en la Congregación de las Causas de los Santos. El 22 de noviembre del 2001 tuvo lugar, en la Congregación de las Causas de los Santos, el examen médico. El 11 de diciembre se celebró el Congreso Particular de los Consultores Teólogos y el 18 del mismo mes la Sesión Ordinaria de Cardenales y Obispos. El 20 de diciembre, en presencia de Juan Pablo II, se ha promulgado el Decreto sobre el milagro y el 26 de febrero del 2002 se promulgó el Decreto sobre la canonización.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;EL SACERDOTE&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Cada Santa Misa, escuchada con devoción, produce en nuestras almas efectos maravillosos, abundantes gracias espirituales y materiales que, nosotros mismos, no sabemos....¡Es más fácil que la tierra exista sin el sol que sin el Santo Sacrificio de la Misa!" Padre Pío&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cartas del Padre Pío&lt;br /&gt;11/4/1915Hija querida del Padre celestial:Su corazón es siempre el templo del Espíritu Santo. Que Jesús visite su espíritu y la consuele y la sostenga y saque del estado de desolación extrema en que la bondad de su Padre ha querido colocarla. Así sea. Perdone mi atrevimiento al permitirme dirigirle esta pobre carta mía sin haberle conocido nunca personalmente, porque debe saber que hace muchos años ruego al Divino Maestro darme a conocer ante El su alma y sus designios divinos sobre Ud. También ha sido beneplácito suyo manifestarme el estado actual en que Ud. se encuentra y El mismo me manda escribirle esta carta para que con ella reciba consuelo.Que sea siempre bendito El también en esto. Hago votos ardientísimos al Señor para que la presente le sirva de mucho alivio y de total seguridad. Ahora Jesús me hace saber que no tema el amplio estado espiritual por la crisis actual que atraviesa, ya que todo resultará a gloria suya y al perfeccionamiento de Ud. El quiere que deje y abandone todos esos temores que tiene acerca de la salvación eterna, que no aumente esas sombras que el demonio va haciendo cada vez más densas para atormentarla y separarla de Dios si eso le fuera posible. Su desolación actual no es que Dios la abandone, ya que su divina misericordia la va haciendo cada vez más acepta: El permite todo esto para asemejarla a su Hijo divino en las angustias del desierto, del huerto y de la cruz. Lo mejor que puede hacer es aceptar con alegría y serenidad la prueba presente sin desear verse liberada. Humíllese bajo la poderosa y paternal mano de Dios, aceptando con sumisión y paciencia las tribulaciones que le envía para que pueda exaltarla dándole su gracia cuando El la visite.Que toda su solicitud en medio de las tribulaciones, que la invaden totalmente, se centre en un abandono total en los brazos del Padre celeste, ya que El tiene sumo cuidado para que su alma, tan predilecta, no sea sometida al poder de Satanás.&lt;br /&gt;Humíllese, pues, ante la Majestad de Dios y dele gracias continuamente, a tan buen Señor, de tantos favores con lo que sin cesar enriquece su alma de Ud. y confíe cada vez más en su divina Misericordia. No tema, vuelvo a repetirle en el Señor, quien le ha ayudado hasta ahora continuará hasta su salvación.Ud. se salvará; el enemigo se revolcará en su rabia, siendo cierto que la misma mano que la ha sostenido hasta ahora, haciéndole enumerar infinitas victorias, continuará apoyándola hasta aquel instante en que su alma se oirá invitada por el Esposo celeste: "ven, esposa mía, recibe la corona que te he preparado desde la eternidad." Confianza ilimitada en el Señor debe tener pensando que el premio no está lejos: no pasará mucho tiempo sin que se realice en Ud. lo dicho por el profeta: "entre las tinieblas resplandecerá la luz" y luz en verdad es su actual desolación, luz que proviene de una singularísima gracia que no a todas las almas que caminan al cielo concede el Señor. Más aún, son poquísimas las almas que se hacen dignas de tal merced.Ahora me parece que legítimamente puede ponerme esta objeción: Si es ésta una gracia -como Ud. Dice- y toda gracia da luz al alma, por qué a mí en vez de luz me trae tinieblas.? Esta réplica sería aceptable si se tratase de gracias de orden inferior, quiero decir de aquellas gracias que el Señor suele conceder a todos. Aquí, en cambio, el caso es muy diferente y yo hablo precisamente de Ud. La gracia del Señor de que se halla penetrada, sublimará su alma hasta la unión perfecta de amor. Ahora bien, el alma, antes de llegar a esta unión, y diré a esta así transformación en Dios o casi Dios por participación, necesita que sea purificada de sus defectos y de todas sus inclinaciones hacia las cosas materiales y sobrenaturales, y esto no sólo en cuanto a sus actos, sino también en cuanto a sus raíces en la mayor medida posible durante la vida presente. Necesita que sea despojada de toda potencia y de toda inclinación natural a fin de poder ser elevada a obrar de otro modo más divino que humano. Para obrar todas estas maravillas es necesario que una causa aflictiva interior las realice, y no es otra la gracia singularísima de que acabo de hablar y con la que el Señor la regala. Ahora bien, toda gracia produce luz, mejor dicho, es luz y, por consiguiente, cuanto más elevada es una gracia, tanto más sublime es su luz. Y ya que la gracia con que el Señor la ha enriquecido al presente es tan alta y sublime que tiende directamente a transformar el alma en una sola cosa con Dios, la luz que trae consigo es tan altísima que, penetrando el alma de modo trabajoso y desolador, la coloca en extrema aflicción y angustia interior de muerte. Y esto proviene de que esta gracia que produce luz tan sublime encuentra al principio el alma indispuesta para la unión mística y la penetra en forma purgativa y, por consiguiente, en lugar de iluminarla la obscurece; en lugar de consolarla la hiere, llenándola de grandes sufrimientos en el apetito sensitivo y de graves angustias y sufrimientos espantosos en sus potencias espirituales. Y así, cuando dicha luz, con estos medios, ha purgado el alma, la penetra entonces de forma iluminativa y la hace ver y la lleva a la unión perfecta con Dios.También Santa Teresa fue sometida a tan durísima prueba: también ella experimento, y tal vez de modo bastante más penetrante que Ud., el efecto de esta luz purísima, que le hacía ver a Dios en lontananza sin tener posesión efectiva alguna, por lo que estaba transida de un dolor tan agudo que la hacía morir. Pero fue precisamente esa luz, que después de haberle purificado el espíritu con tan agudas puñaladas, lo unió finalmente a Dios con perfecto amor. El ejemplo de esta santa, mártir de amor, sírvale de estímulo y le haga combatir con fuerte ánimo para que, como ella, pueda obtener el premio a las almas generosas.Comprendo muy bien que el encuentro es duro, penosísima la lucha, pero anímese pensando que el mérito del triunfo será y ande, la consolación inefable, la gloria inmortal y la recompensa eterna.Termino recomendándole que viva tranquila porque nuevamente asegura Nuestro Señor Jesús Cristo que no hay lugar a tener miedo. Ensanche su corazón y deje al Señor que obre en Ud. libremente.Ruegue por mí, que continuamente la recuerdo ante el Señor. Que Jesús la consuele siempre.&lt;br /&gt;Un pobre sacerdote capuchino.&lt;br /&gt;Mis queridísimos hijos:¡La gracia del Señor sobreabunde en vuestros corazones transformándolos totalmente en El! Recibo con indecible consolación vuestra carta rebosante de filial afecto y me anima a ser sincero siempre con vosotros y a no dejar de amonestaros con franqueza en lo que os veo defectuosos. Dios sea bendito, carísimos hijos, por la santísima bondad que prodiga a esas vuestras almas que mi corazón ama verdadera e incomparablemente como a mí mismo. En primer lugar tengo que congratularme con vosotros de la constancia que tenéis en el servicio del Señor.Esta vuestra constancia me hace esperar que, reconociendo vuestros defectos, en los que habitualmente caéis sin determinada y deliberada voluntad, os resolveréis a extirparlos con la asistencia de la gracia divina que os sobreabunda. ¿,Cuáles son, pues, los defectos que os reconocéis y que han echado raíces en alguno de vosotros, aunque no en todos? No me modero en notificároslos. Sé que entre vosotros los hay que han olvidado prontamente la gran estima que se debe a quien tiene sobre ellos la dirección inmediata. Se responde con arrogancia a esta dirección y, lo que es peor, se hace uno el sordo cuando es reprendido por alguna travesura. Referente a esto, tengo que lamentarme vivamente con los culpables. A ésos no les recuerdo otra cosa, ni les reprendo, más que la solemne promesa que me hicieron momentos antes de separarse de mí. Tengo la esperanza de que no volverán a caer en semejantes faltas. Todo me hace esperar la confianza total que tengo en Dios y la gran estima que me tienen estos queridos muchachos. Aparte de esto que os he comunicado no tengo motivos más que para congratularme con vosotros. Veo que vuestros corazones están siempre llenos de buenos deseos y esto me hace esperar que os entregaréis con todas vuestras fuerzas a corregiros de lo que os he manifestado en esta carta y también de todo aquello que os dije mientras fui vuestro director. Sé que os entristeceréis porque no podréis corregiros eficazmente de vuestras imperfecciones, pero debéis haceros fuertes, carísimos hijos, y recordad lo que tan a menudo os he repetido sobre el particular, o sea, que debéis trabajar igualmente en la práctica de la fidelidad a Dios para renovar vuestros propósitos con la misma frecuencia con que los transgredís y estando de sobre aviso para reconocer vuestra miseria y así no transgredirlos. Tened mucho cuidado de vuestros corazones para purificarlos y fortalecerlos a medida del número y magnitud de las inspiraciones que recibáis. Elevad frecuentemente vuestras almas a Dios; leed buenos libros con la mayor frecuencia que posible os sea, pero con mucha devoción; sed asiduos en la meditación, en las oraciones y en el examen de conciencia varias veces al día. Amad mi alma, que ama perfectamente la vuestra; y encomendadme siempre a la divina piedad como incesantemente hago por vosotros. No penséis jamás, mis queridísimos hijos, que la distancia del lugar separe las almas que Dios ha unido con el vínculo de su amor. Los hijos del siglo se encuentran todos separados los unos de los otros, porque tienen el corazón en distinto lugar; pero los hijos de Dios, teniendo el corazón donde tienen su tesoro y no teniendo todos más que un mismo tesoro, que es el mismo Dios, están, por consiguiente, siempre unidos...&lt;br /&gt;Padre Pío, Capuchino&lt;br /&gt;17/11/1914&lt;br /&gt;Jesús la consuele siempre y la guarde en su santo amor. Así sea. Bendigo, amo y ruego siempre al Señor y en todo momento de mi vida le doy las gracias por tantos favores como ha concedido a Ud. y a su hermana. Sea, por siempre, jamás, bendecido el Padre de los huérfanos por haber devuelto en su bondad la vida a Juana. No les oculto el peligro extremo que corrió: fue arrebatada de las fauces de la muerte: había sido destinada a unirse con sus padres allá arriba. Solamente las numerosas oraciones pudieron suspender la ejecución. Les digo esto no para despertar en Ud. espanto y terror y sí para excitarles al agradecimiento y a una mayor confianza en el Autor de todo bien. ¡Cuán bueno es nuestro Dios! El quiso evitarles semejante desgracia. Vuelvo a exhortarles a confiar siempre en Dios y a no abandonarse a sí mismas como por desgracia suele ocurrir: No den lugar a la tristeza en el alma que impide la libre operación del Espíritu Santo. Entristezcámonos, sí, pero con santa tristeza al ver el mal que tanto se propaga y las muchas almas que apartaban de la fe. Ese no querer someter el propio juicio al de los demás, ni siquiera al del muy experto en la cuestión, es signo de poca docilidad y signo de soberbia. Uds. mismas lo reconocen, Uds. mismas están de acuerdo. Pues bien, anímense y eviten el caer en ello; sean todo ojos al respecto; el Señor está con Uds. atento siempre a escuchar sus secretas confidencias.Si yo realmente he presionado y presiono al Corazón del Padre celestial por la salud de Juana y por la de Uds., El lo sabe. La curación perfecta de la enfermedad que martiriza a la pobre Juana no serviría a dar gloria a Dios, ni a la salvación de su alma, ni a la edificación de las personas que viven del espíritu de Jesús; por lo cual no puedo continuar, no puedo importunar más a su divina Majestad para que se la conceda. Rezaré, sí, y no la olvidaré, dondequiera que esté y en cualquier estado que me encuentre, para que el Señor quiera concederle habitualmente la salud que necesita para cumplir su oficio. Tengo la esperanza de que el Señor, siempre bondadoso, no rechazará la oración de su siervo y de que me concederá en favor de la pobre enferma más aún de lo que me atrevo a pedirle. El otro motivo por el cual me retraigo de pedir la curación perfecta de Juana, es porque su enfermedad le sirve de medio muy eficaz en el ejercicio de la virtud, y yo no puedo privar a esta alma generosa de tantos tesoros, por una piedad y un amor que Uds. entienden equivocadamente. Y Ud. recuerde que si hoy se encuentra en el buen camino es por aquella gracia que la Virgen de Pompeya le obtuvo en favor de su hermana. Consideren esto y no pretendan lo que el Señor no querría ni haría, porque se trata de imperfección en la fe por parte de Uds. Piensen en lo que les he dicho; que el Señor sé lo haga comprender. Manténganse fuertes en la fe y quedarán rechazadas todas las malas artes del enemigo. Esta es la advertencia que nos da San Pedro, Príncipe de los apóstoles: "Sed sobrios y vigilad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, os acorrala buscando presa; resistidles firmes en la fe," y para dar mayores ánimos añade: "Sabiendo que lo mismo tienen que sufrir vuestros hermanos que pueblan el mundo." Sí, querida, en el momento de la lucha recuerden su fe en las verdades cristianas y de modo singular reaviven su fe en las promesas de vida eterna que el Señor ha hecho a quienes combatan con ánimo y fortaleza. Que les infunda ánimo y valor el saber que no se está solo cuando se sufre, ya que todos los cristianos del mundo sufren las mismas penas y se hallan expuestos a las mismas tribulaciones. Recordemos también que el destino de las almas elegidas es el sufrimiento, condición a la que Dios, autor de todo y de todos los dones conductores a la salvación, ha fijado para darnos la gloria. Arriba los corazones llenos de confianza en solo Dios. Humillémonos bajo su mano poderosa, aceptando con buena cara las tribulaciones que nos manda, para que pueda exaltarnos el día de su llegada. Toda nuestra solicitud la ponemos en su amor más de lo que se pueda decir o imaginar.&lt;br /&gt;Padre Pío, Capuchino&lt;br /&gt;San Giovanni Rotondo, 3-9-1918.&lt;br /&gt;Carísimo :Que Jesús te conforte y esté siempre contigo. Recibo tu carta en la que me describes tus imperfecciones y tus penas, y querría poder aliviarte y enviarte algún remedio a tu enfermedad. Pero, hijo mío, siento no poder hacerlo como seria mi deseo, porque ni el tiempo me lo permite ni me acompañan las fuerzas ni físicas ni morales. Me encuentro muy mal y me doy cuenta de haber llegado a ser superlativamente pesado a mí mismo.&lt;br /&gt;La mayor parte de lo que me dices y de lo que silencias no necesita, de ordinario, más remedio que el paso del tiempo y de los ejercicios practicados según la regla bajo la cual se vive.Hay igualmente algunas enfermedades físicas cuya curación no se consigue tomando medicamentos y sí, con modo idóneo de vivir. El amor propio, la propia estima, la falsa libertad de espíritu, son raíces que no pueden arrancarse del corazón facilmente; pero puede impedirse que produzcan sus frutos, que son los pecados. Porque sus brotes y salidas, o sea las primeras sacudidas y primeros movimientos, no pueden impedirse del todo mientras estamos en este mundo; pero se puede, y en esto debemos poner todo nuestro cuidado, moderar y disminuir su ímpetu y manera con la práctica asidua de la virtud contraria y particularmente de la humildad, de la obediencia y del amor a Dios.Hay que tener paciencia, pues, y no desanimarse por cualquier imperfección o porque se cae en ella frecuentemente sin quererlo. Quisiera tener un buen martillo para romper la punta de tu espíritu, que es demasiado sutil en los pensamientos de tu avanzar espiritual. Pero te lo he dicho muchas veces, querido, y te lo repito otra más: en la vida espiritual hay que caminar con gran confianza.Si obras bien, alaba y dale gracias al Señor por ello; si te acaece obrar mal, humíllate, sonrójate ante Dios de tu infidelidad, pero sin desanimarte; pide perdón, haz propósito, vuelve al buen camino y tira derecho con mayor vigilancia. Ya sé muy bien que no quieres obrar mal dándote cuenta; y las faltas que cometes inadvertidamente sólo deben servirte para adquirir humildad.No temas y no te angusties con las dudas de tu conciencia, porque ya sabes que obrando con diligencia y haciendo tú cuanto puedas, sólo te queda pedirle a Dios su amor, ya que El no desea otra cosa que el tuyo. Practica cuanto has aprendido de mí y otros; no temas y procura cultivar con tu amor, con diligencia, la suavidad y la humildad interior. Había prometido ir ahí a pasar unos meses y poder veros a todos y deciros cosas hermosas de Jesús; y confortaros y confirmaros en las santas resoluciones; pero conviene renunciar, aun sintiéndolo mucho, por ahora, a causa del motivo arriba expresado. Por ahora, Jesús no me lo permite y fiat! Cumpliré la promesa en cuanto el Señor lo quiera. Pido continua y ardientemente al cielo mil bendiciones para ti y para nuestros hermanos, y sobre todo para que seas humilde y manso de corazón, y para que aproveches de las pruebas a que piadosamente te somete el Señor, recibiéndolas amorosamente por amor a quien por el nuestro toleró tantísimas.Salúdame a todos, os abrazo a todos. Salúdame a Fray Marcelino y dile que recibí su tarjeta y se lo agradezco de corazón, y si necesita algo de mí antes de que vaya yo ahí, que me escriba tan sólo.&lt;br /&gt;Padre Pío&lt;br /&gt;Muy Rvdo. Padre:&lt;br /&gt;La paz del dulcísimo Jesús esté siempre en su corazón y su santísima gracia le haga santo. Su alma es muy acepta al Padre Celeste; por eso le ruego que no tema, pues no hay motivo alguno. Agradezcamos a la Piedad del Señor por haberle hecho digno de su respeto. En cuanto al estado de aquellas almas por las que se ha interesado preguntándome: He aquí lo que el tiernísimo Jesús se ha designado darme a entender. Aquella alma que vivió pecadora fue vencida al fin de su vida por la divina gracia. De aquellas otras dos almas el Señor nada ha dicho hasta el presente. ¡Qué bueno es, querido Padre, nuestro tiernísimo Jesús! ¡Oh si todos los hombres comprendiesen su Amor!&lt;br /&gt;Encomiéndeme al Señor.&lt;br /&gt;Un pobre frailecillo.&lt;br /&gt;Mi queridísima Hija:&lt;br /&gt;Continua poseyéndote toda Jesús, y mirándote como elegida. Recibo la tuya y he comprendido todo, y lo he comprendido todo en toda su verdad, expresada con tanta exactitud y claridad y sin contrariarla en nada. Por eso puedes y debes estar tranquila en lo referente a esa duda que te preocupa y trastorna. Ya no es la Justicia, mi buena hija, es el Amor crucificado que te crucifica y te quiere asociada a sus amarguísimas penas y sin más apoyo que el de las angustias de la desolación. La justicia nada tiene que vengar en ti, pero sí en otros, y tú, víctima, debes por los hermanos aquello que falta todavía en la Pasión de Jesucristo. Esta es la verdad y sólo la verdad. No te afanes buscando a Dios lejos de ti: está dentro de ti, contigo, en tus gemidos, mientras le buscas está como una madre que incita a su hijito a que la busque y ella se encuentra detrás y con sus manos le impide que llegue. Desgraciadamente comprendo las angustias de tu estado; se asemejan a las del infierno, pero no te preocupes, no te asustes. Además no sé qué aconsejarte, hijita, para aliviar tu martirio; y es inútil porque el Omnipotente te quiere en holocausto. Sólo te aconsejo que imites a Isaac en manos de Abraham y que esperes contra toda esperanza. Los mártires no sólo sufrieron sino que murieron en el dolor y no encontraron a Dios más que en la muerte. No temas de ningún modo las vejaciones de Satanás: nada podrá El contra quien está sostenido de modo singular por la gracia vigilante del Padre celeste. Debe bastarte saber que en este furioso asedio tu alma no ofende a Dios y le da además la más hermosa prueba de su felicidad, al mismo tiempo que va embelleciéndose a los ojos divinos. Esta es la verdad, y si dijera otra cosa no sería cierto. Guárdeme el Señor de caer en tamaño desatino. Quisiera también que durante la tempestad gritases siempre: ¡Señor, sálvame,! para que no te hagas acreedora al reproche: "Alma de poca fe, por qué has dudado.?" Déjate, pues, llevar, arrastrar y tragar por la tempestad, que en el fondo del mar encontrarás, como Jonás, el Señor que te salva. Cuando me escribas cuéntame también el sueño que tuviste.Te agradezco cuanto haces por mí ante el Altísimo. Y ahora, qué diré, hija, de mí? Estoy siempre colgado en el duro patíbulo de la cruz sin ayuda y sin descanso. Mi alma va muriendo en su dolor, sin el consuelo de poder ver un día el rostro de Dios que con tanta ansia se busca y nunca se encuentra.¡Ay de mí! Qué podré hacer para alcanzar la gracia de aquel Dios que tal vez rechacé y del que justamente soy rechazado.’, ¡Dios mío!, no soy capaz de decir otra cosa. La plenitud del dolor me mata y me hace perder el sentido. Ayúdame con tus plegarias ante el Señor, para que la prueba resulte agradable a Dios y sirva de rehabilitación a mi alma. Me encuentro levantado no sé como en el ara de la Cruz desde el día de la fiesta de los santos Apóstoles, sin jamás descender ni por un instante. Anteriormente era interrumpido el suplicio algún instante, pero desde aquel día, hasta aquí, el sufrimiento es continuo sin intemipción alguna. Y este penar va siempre en aumento. ¡Fiat!Te bendigo con paternal cariño y a ti me encomiendo.&lt;br /&gt;Padre Pío San Giovanni Rotondo, 21-7-1918.&lt;br /&gt;I. M. F. P.&lt;br /&gt;Siento como mías todas sus aflicciones. El verle tan conmovida me mueve espontáneamente a decir al Señor que mande al enemigo, que desista del feroz asedio, o que le dé a Ud. más fortaleza para resignarse con suavidad a su voluntad santísima.Mientras me aflijo y ruego de esta manera, siento una alegría espiritual al considerar el singularísimo amor que Jesús le tiene. Señal cierta de este amor es la tempestad que ruge sobre su cabeza y que la va transformando por entero. No crea que ésta es una condición personal; Es Dios mismo quien advierte que la tentación es una prueba de que el alma se está uniendo con Dios: "Hijo, si te aprestas a servir a Dios, prepara tu alma a la tribulación."El que se vea perseguida quiere decir que está en el camino del servicio divino y cuanto mas amiga y fiel sea de Dios tanto más arreciará contra Ud. la tentación. La tribulación es señal clarísima de que el alma está unida a Dios: "Con El estoy en la tribulación." Todo lo que rodea a su alma de desalentador no puede ser que Dios castigue sus comuniones y confesiones mal hechas, ni por otras prácticas de piedad realizadas sin cuidado; créame, esos pensamientos son verdaderas y clarísimas tentaciones que debe desechar lejos de Ud. porque no es verdad de ninguna forma que ofenda a Dios, ya que el mismo Señor con su gracia vigilante la preserva. Cuando el alma gime y tiene miedo de ofender a Dios no le ofende, está lejísimo de tal cosa. La gracia divina está con Ud. y el Señor la quiere muchísimo. Las sombras, los temores, las persecuciones contrarias con artefactos diabólicos que debe despreciar Ud. en nombre de Jesús. No dé oídos a estas tentaciones. Pertenece al enemigo el hacer creer que nuestra vida pasada esté totalmente sembrada de pecados. Escúcheme, la conjuro de parte de Jesús que procure sentir que precisamente esto es lo que dice el Esposo del alma y que yo le digo ser su presente estado: Un efecto de su amor para con Dios y una prueba del incomparable amor de Dios para Ud. Rechace todos esos temores, no aumente las sombras que el enemigo va haciendo cada vez más densas para atormentarlas y alejarla si le fuera posible hasta de la comunión diaria. Consuélese y alégrese sabiendo que el Padre celestial permite estos ataques del enemigo para que su misericordia la asemeje más a su divino Hijo en las angustias del desierto, del huerto y de la cruz; si, el Padre celestial quiere que se asemeje a su Unigénito, que habiendo asumido sobre sí la iniquidad de los hombres fue atormentado de manera terrible e inefable. Esté, pues, agradecida, porque la trata como alma predilecta, que pueda seguir de cerca a Jesús por la cuesta del calvario; y yo veo con emoción y alegría vivísimas en mi corazón esta manera de obrar de la gracia de Dios con Ud., queridísima hermana del corazón. Padre Pío&lt;br /&gt;Queridísima hija:&lt;br /&gt;Jesús te bendiga, sea siempre el Rey de tu corazón y te trate como le agrade protegiendo tu alma en la durísima prueba espiritual, que si es prueba efectiva, también será prueba amorosa. Constantemente elevo oraciones al Señor por ti: Te ruego estés firme, segura, constante, que permanezcas inmutable contra cualquier prueba y persuasión contraria: No temas, vuelvo a decirte, hija mía. Permanece en las aseguraciones que te he hecho y que te hago en el dulcísimo Jesús. El está contigo y se complace en tu alma y tú ámalo y sírvelo con fidelidad y delicadeza sin que tú lo sepas y lo conozcas.No ofendes en modo alguno al Señor; más bien lo quieres con un amor grandísimo, y es por esto por lo que el Señor ha puesto su mirada de suma complacencia sobre ti. El te ama con predilección, y es precisamente por esto que te va sometiendo a todas las pruebas de su dolorosísima pasión. Así pues, hija mía, es tu estado admirable desde todos los puntos de vista. Resígnate y fortalécete por las consideraciones de lo que te digo y que te vienen hechas por quien ocupa el lugar de Dios y que te ama inmensamente en El. Que te sea suficiente, queridísima hija, estas consideraciones y perdóname si no me extiendo más como desearía, porque también yo me encuentro herido por la epidemia. ¡Qué contento estaría yo si esta enfermedad fuese propicia a darme el último golpe de gracia!, mas es inútil esperarlo. Hay que continuar viviendo y por mucho tiempo todavía, para poder apurar enteramente el cáliz de Getsemaní hasta las últimas gotas y exhalar el último suspiro de vida en el Calvario entre el abandono de todo y de todos.Mis sufrimientos interiores crecen y crecen cada vez más sin el menor descanso. Pero te suplico que no te aflijas en demasía por esto, sabiendo que así lo quiere el Señor, porque así desea ser amado de sus criaturas. No deseo otra cosa, pues, de ti, sino que como una nueva María asistas al crucificado con tus oraciones y sufrimientos y ofrezcas las penas de El a la divina justicia para que un día tenga misericordia de mi.Acabo de recibir noticias de casa que me hacen saber que he perdido una hermana y un sobrino, y que mi madre se encuentra también ella en triste estado. Te dejo que supongas el desgarro de mi alma y de mi corazón, y no me queda más que hacer y repetir con Job: "Dios me lo dio, Dios me lo quitó, sea bendito su santo nombre." Una oración por la pobre difunta y otra por mi madre a fin de que sea apartada de la muerte, si a Dios le place, y que El de a todos la santa resignación.Te bendigo con todo afecto.&lt;br /&gt;Padre Pío&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;EL MISTICO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Para atraernos,Nuestro Señor nos regala un multitud de graciasque nosotros pensamos nos pueden llevar fácilmente al cielo. Mas no sabemos, que para crecer, necesitamos del pan básico: la cruz,la humillación, las pruebas y las negaciones". Padre Pío&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-3671762353291247576?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/3671762353291247576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=3671762353291247576' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3671762353291247576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3671762353291247576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/05/padre-pio.html' title='PADRE PIO'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/ShqqzrkBKnI/AAAAAAAAAF0/xxH03vDhy14/s72-c/HPIM1720.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-5475368039350640106</id><published>2009-05-10T15:31:00.000-07:00</published><updated>2009-05-10T19:21:48.075-07:00</updated><title type='text'>MAYO MES DE LA VIRGEN</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SgeLf7Q_QpI/AAAAAAAAAFs/4UKBR2ArgEg/s1600-h/devocion.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 275px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SgeLf7Q_QpI/AAAAAAAAAFs/4UKBR2ArgEg/s320/devocion.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334385664244794002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;El Padre Pío sentía una inevitable y amorosa gratitud por María, Madre de  todas las Gracias. Solíase verlo con el rosario siempre entre las manos, a toda  hora, dedicado a meditar especialmente las escenas evangélicas frente a la  imagen de la Inmaculada y muy seguidamente rezar bajo un peral que aún hoy se  conserva y sigue dando frutos en la tierra de su Italia natal.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;Decía que el rosario  era su arma, y recomendaba a todos sus seguidores el rezo diario al Corazón de  Maria, por quien se abre más rápido el camino a Jesucristo.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;En la puerta de su  celda se hallaba escrita una frase de San Bernardo: Maria es toda la razón de mi  esperanza.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;¿Cómo explicar su  gran amor por la Madre de Dios? Sencillamente leyendo sus meditaciones escritas  sobre Ella y transcribiendo de alguna manera sus tantas y amorosas palabras.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; Pío definía a la  Virgen María con belleza contundente:&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;- “Amor increado,  Espíritu de Luz y Verdad ábreme el camino de mi pobre mente y hazme penetrar  cuanto sea posible a una criatura en aquel abismo de gracia, de pureza y de  santidad, para que siempre aumente mi amor por el Eterno, que concibió en su  Mente Divina esta obra maestra, insuperable entre todas las maravillas creadas  por El: La Inmaculada”&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:small;"  &gt;&lt;span id="more-49"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;El Santo agradecía a  Dios por la obra más perfecta que había creado en Ella. En sus reflexiones veía  a María brillando como lucero sobre la humanidad, fijando la mirada para que nos  guíe y conduzca hacia el sol divino, Jesús. Radiante con su esplendor, modelo  para todos de pureza y santidad, Pío proclamaba también la superioridad de María  en la Creación; todo sometido a Ella por la gracia de Dios, que preservada del  pecado brilló en su concepción como rayo purísimo del mismo Dios.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;Afirma y despliega  en sus recomendaciones, como él alabarla por sus cualidades de pureza, concebida  sin la culpa de origen, por la que la humanidad obtuvo la gracia por Ella. Nada  es superior a Ella, dice Pío, es la Perfectísima, superior a los ángeles y Dios  se complace en Ella porque es la que más se le parece, única digna de los  divinos secretos.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;María precede el Sol  Divino, Jesús, y en el orden de la gracia, el Sol Jesús la precede a Ella., que  recibe toda luz, toda belleza y toda pureza.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;Frente a su luz se  renueva la creación, gracias al Dios que llevó en su seno, como el rocío de la  rosa. Pío la alaba constantemente, y dice: todo está sometido por este don  singular, concebida inmaculada, que recibe la gracia divina y la da.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;En María busca su  consuelo y se considera colmado de miserias y pecados, suplicándole a su corazón  de Madre que derrame sobre él al menos un poco de aquellas virtudes que recibió  de Dios sin restricción, de manera plena y abundante.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;Así, acompañado por  Ella, él podrá servir y amar más a Dios, que ocupó su corazón e hizo de su  cuerpo un templo.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;Pío siente cómo Dios  se alegra en Ella y trata de retener esa alegría en la intimidad del Rosario.  Como Madre, sabe que María preserva eternamente a la generación del Hijo. Todos  los días de su vida el padre Pío la elige por Madre y derrama en sus rezos  diarios del rosario las intenciones de sus protegidos. De alguna manera Pío se  refugia en María para servir a Dios y para saber amarlo de manera más perfecta,  depositando en Ella absoluta confianza.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;El capuchino inducía  a través de las cuentas y los Avemarías a no perder el camino de la fe, ya que  es Ella la que&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;preserva al mundo de la tiranía y del enemigo  infernal de las almas: la falta de fe, la confusión, las cargas, las culpas.  María es ejemplo de piedad, que con mirada maternal levanta, purifica y ayuda a  los pecadores.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;El santo capuchino  difundió el amor de Madre que ardía en él mismo, y al que admiró por su inefable  misterio.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt;Pío deseó  ardientemente que la humanidad hiciera lo mismo.&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-5475368039350640106?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/5475368039350640106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=5475368039350640106' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5475368039350640106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5475368039350640106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/05/mayo-mes-de-la-virgen.html' title='MAYO MES DE LA VIRGEN'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SgeLf7Q_QpI/AAAAAAAAAFs/4UKBR2ArgEg/s72-c/devocion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-7873446668009032266</id><published>2009-04-23T12:17:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T20:14:57.604-07:00</updated><title type='text'>Las Apariciones y las almas del Purgatorio</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SfDFVX6ShTI/AAAAAAAAAFk/rbKqd1UYzJ4/s1600-h/HPIM1759.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327975330165720370" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 320px; height: 240px;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SfDFVX6ShTI/AAAAAAAAAFk/rbKqd1UYzJ4/s320/HPIM1759.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Para el Padre Pío las apariciones ya comenzaron cuando todavìa era joven. El pequeño Francesco no habló nunca porque creyó que las apariciones erancosas que ocurrieran a todas las almas. Las apariciones eran de Ángeles, de Santos, de Jesús, de la Virgen, pero a menudo, también de demonios. En los últimos días de diciembre de 1902, mientras él estaba meditando sobre su vocación, Francesco tuvo una visión. He aquí como la describió, muchos años después, "Francesco viô a su lado a un hombre majestuoso de rara belleza, resplandeciente como el sol, que le tomó por la mano y lo animó con la precisa invitación: "Vienes conmigo porque te conviene combatir de bravo guerrero". Francesco fue conducido a un gran campo, entre una multitud de hombres que fue dividida en dos grupos: En una parte habían hombres de rostro guapísimo y cubiertos de vestidos blancos, cándidos como la nieve, de la otra eran como hombres de horroroso aspecto y vestidos de negro sombríos y oscuros. (Explicación. Vienes conmigo (con Jesús), porque te conviene combatir (te conviene luchar contra la tentación, así te haces mas fuerte), bravo guerrero (buen cristiano).Inútil es tu resistencia (habla la tentación), con este conviene combatir. Animo (le dice Jesús), entra confiado en la lucha (puedes vencer al maligno), avanza atrevidamente que Yo te seré propicio (puedes retar al enemigo que siempre estaré contigo); te ayudare y no permitiré que el te venza.) El joven situado entre aquellas dos alas de espectadores, viô venir a su encuentro un hombre de desmedida altura, tan alto, que podía tocar con la frente las nubes, y con un rostro horroroso. El personaje resplandeciente que tuvo a su lado lo exhortó a batirse con el personaje monstruoso. Francesco rogó evitar el furor del extraño personaje, pero aquel luminoso no aceptó: "Inútil es tu resistencia, con éste conviene combatir". Ánimo, entra confiado en la lucha, avanza atrevidamente que yo te seré propicio; te ayudaré y no permitiré que él venza". El combate fue aceptado y resultó terrible. Con la ayuda del personaje luminoso siempre ayudándole, Francesco venció. El personaje monstruoso, obligado a huir, se arrastró tras aquella gran multitud de hombres con horroroso aspecto, entre gritos, imprecaciones se aturdió. La otra multitud de hombres del vago aspecto, emanó voces de aplauso y laudos verso al que asistió al pobre Francesco, en una tan áspera batalla. El personaje espléndido y luminoso más que el sol, puso sobre la cabeza de Francesco victorioso una corona de rara belleza, que inútil sería describirla. La corona fue retirada por el personaje bueno el que precisó: "Otra más bonita tengo para ti guardada. Si tú supieras luchar con aquel personaje con el que ahora has combatido. Él siempre volverá al asalto...; combates de bravo y no dudes en mi ayuda... no te asustes por su horrorosa presencia.... Yo estaré cerca de ti, yo siempre te ayudaré, para que tú logres vencerlo". Tal visión fue seguida, luego, de reales batallas con el Diablo. El Padre Pío enfrentó en efecto numerosas batallas contra el "enemigo" de las almas en el marco de su vida, con el propósito de arrancar las almas de las cadenas de Satanás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde el Padre Pío estaba descansando en una habitación, en la planta baja del convento, que fue destinada a hospedería. Estuvo solo descansando, y apenas se había extendido sobre el sofá cuando, de repente, he aquí que vino a comparecerle un hombre envuelto en una negra capa. El Padre Pío, sorprendido, levantándose, interrogó al hombre quién era y qué quería. El desconocido le contó que era un alma del Purgatorio. "Soy Pietro Di Mauro. He muerto en un incendio, el 18 de septiembre de 1908, en este convento que fue destinado a un geriátrico, después de la expropiación de los bienes eclesiásticos. Morí entre las llamas, en mi cama de paja, sorprendido en el sueño, justo en esta habitación. Vengo del Purgatorio: el buen Dios me ha concedido la gracia de veniros a preguntar si podrías ofrecer la Santa Misa de mañana por mi descanso eterno. Gracias a esta Misa podré entrar al Paraíso". El Padre Pío aseguró que ofrecería la Santa Misa por su alma. El. Padre Pío contó: "Yo, quise acompañarlo a la puerta del convento, para despedirlo, y cual sería mi sorpresa; que una vez a mi lado desapareció repentinamente. Por lo que me di verdaderamente cuenta de haber hablado con un difunto". Tengo que decir que regresé al convento muy asustado. Al padre Paolino de Casacalenda, Superior del convento, que notó mi agitación, le pedí el permiso de celebrar la Santa Misa en sufragio de aquella alma necesitada; después, naturalmente, de haberle narrado lo ocurrido". Tiempo después, el Padre Paulino, despertado por la curiosidad, quiso hacer la averiguación. Fuè al Despacho del registro del ayuntamiento de San Giovanni Rotondo, solicitó y consiguió el permiso de consultar el registro de los fallecidos en el año 1908., la narración del Santo Padre Pío correspondió a la realidad. En el registro relativo a las muertes del mes de septiembre, el padre Paulino localizó el nombre, el apellido y la imputación de la muerte: "En fecha el 18 de septiembre de 1908, en el incendio del geriátrico Pietro Di Mauro verdaderamente murió."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Señora Cleonice Morcaldi de San Giovanni Rotondo fue una hija espiritual del Padre Pío; A un mes de la muerte de su mamá, el Padre Pío le dijo: "Esta mañana tu mamá ha volado al Paraíso, la he visto mientras estaba celebrando la Misa." Lo que quiere decir que tuvo la gentileza de ofrecer la misa por el descanso eterno de su alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío contó esta historia al Padre Anastasio. "Una tarde, mientras yo estaba solo en el coro para orar, oí el susurro de un traje y vì a un monje joven que revolvió al lado del altar principal. Parecía que el joven monje estaba desempolvando los candelabros y arreglando los jarrones de las flores. Yo pensé que él era el Padre Leone que estaba reestructurando el altar; y como ya era la hora de la cena, me acerqué a él y le dije: "Padre Leone, vaya a cenar, no es tiempo para desempolvar y reparar el altar". Pero una voz que no era la voz del padre Leone me contestó": "yo no soy el Padre Leone", "¿y quién es usted? ", le pregunté. "Yo soy un hermano suyo que hice el noviciado aquí, mi misión era limpiar el altar durante el año del noviciado. Desgraciadamente en todo ese tiempo yo no reverencié a Jesús Sacramentado, Dios Todopoderoso, como debía haberlo hecho, mientras pasaba delante del altar. Causando gran aflicción al Sacramento Santo por mi irreverencia; puesto Que El Señor se encontraba en el tabernáculo para ser honrado, albado y adorado. Por este serio descuido, yo estoy todavía en el Purgatorio. Ahora, Dios, por su misericordia infinita, me envió aquí para que usted decida el tiempo desde cuando que yo podré disfrutar del Paraíso. Y para que UD cuide de mí." Yo creí haber sido generoso con esa alma en sufrimiento, por lo que yo exclamé: "usted estará mañana por la mañana en el Paraíso, cuando yo celebre el la Santa Misa.". Esa alma lloró: Cruel de mí, que malvado fui. “Entonces él lloró y desapareció." Esa queja me produjo una herida tan profunda en el corazón, la cual yo he sentido y sentiré durante toda mi vida. De hecho yo habría podido enviar esa alma inmediatamente al Cielo pero yo lo condené a permanecer una noche más en las llamas del Purgatorio."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carta que el Padre Pío escribió a su director espiritual: Carta al Fraile Agostino, del 7 de abril de 1913, "Mi estimado Padre, yo todavía estaba en la cama el viernes por la mañana, cuando el Señor Jesús se me apareció. Él se encontraba golpeado y desfigurado. Él me mostró una gran muchedumbre de sacerdotes y dignatarios eclesiásticos indiferentes, quienes estaban celebrando vistiendo sus sagradas túnicas. Cuando yo vi a mi Jesús en esta condición sentí un gran sufrimiento, por consiguiente, yo le pregunte porqué él sufrió tanto. Él no me contestó, él me mostró a los sacerdotes que debía castigar. Pero poco después, el Señor estaba tristísimo al mirar a estos sacerdotes y yo noté, con gran horror, dos lágrimas enormes que emanaron del Santo Rostro. Jesús salió de esa muchedumbre de sacerdotes y con una gran expresión de aversión en la cara, lloró': ¡"Carniceros”! “Entonces Él me dijo: "Mi Niño, no creas que mi agonía ha sido de tres horas, no; realmente yo estaré en la agonía hasta el fin del mundo; debido a las almas que yo amo. Durante el tiempo de la agonía, mi niño, nadie puede dormir. Mi alma va buscando alguna gota de piedad humana, pero ellos me dejan solo bajo el peso de la indiferencia. La ingratitud hace más severa la agonía para mí. ¡Ellos responden mal a mi amor! El tormento mayor para mí es que crece en las personas su desprecio, indiferencia, e incredulidad. Cuántas veces mi ira deseó destruirlos por el relámpago, pero yo me detuve por los ángeles y las almas que me aman..... Escribe a tu padre y nárrale lo que has visto y Yo te dije en esta Mañana. Dile que muestre tu carta al Padre provinciano... "Jesús continuó hablando pero yo nunca puedo revelar lo que él dijo... "&lt;br /&gt;(PADRE PIO DA PIETRELCINA: Epistolario I° (1910-1922) a cura di Melchiorre da Pobladura e Alessandro da Ripabottoni - Edizioni "Padre Pio da Pietrelcina" Convento S.Maria delle Grazie San Giovanni Rotondo - FG)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la carta al Padre Agostino del 13 de febrero de 1913: Nuestro Padre Jesucristo me reveló “no te preocupes, yo le haré sufrir pero yo también te daré la fuerza" - "Yo deseo que tu alma se purifique e con el martirio oculto diario; no te asustes si yo permito al Diablo atormentarte, y al mundo para hastiarlo, porque nadie ganará contra esas personas que sufren bajo la cruz por mi amor y que yo he decidido protegerlos. "&lt;br /&gt;(PADRE PIO DA PIETRELCINA: Epistolario I° (1910-1922) a cura di Melchiorre da Pobladura e Alessandro da Ripabottoni - Edizioni "Padre Pio da Pietrelcina" Convento S.Maria delle Grazie San Giovanni Rotondo - FG)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta al Padre Agostino, del 18 de noviembre de 1912, "... Jesús, su estimada Madre, y el Ángel Guardián; estuvieron visitándome con otros para animarme, me dijeron que ellos no se olvidan de decirme que la víctima, ser llamado la víctima, tiene que perder toda su sangre."&lt;br /&gt;(PADRE PIO DA PIETRELCINA: Epistolario I° (1910-1922) a cura di Melchiorre da Pobladura e Alessandro da Ripabottoni - Edizioni "Padre Pio da Pietrelcina" Convento S.Maria delle Grazie San Giovanni Rotondo - FG)&lt;br /&gt;La carta para al Padre Agostino, del 12 de marzo de 1913, "... mi padre, escucha las quejas de nuestro dulce Jesús: ¡Se reembolsa "mi amor para los hombres con tanta ingratitud! Esas personas me hubieran ofendido menos si yo los hubiera amado menos. Mi padre no quiere llevárselos todavía. ¡Me gustaría dejar de amarlos, pero... (Y aquí Jesús guardó silencio y, luego desprevenidamente me dijo:) ¡pero mi corazón es hecho para amar!. Los hombres no hacen el intento de superar las tentaciones. Más bien estos hombres disfrutan sus faltas de equidad. Las almas que Yo amo más son las que sufren una tentación, y cuando ellos no tienen éxito resistiendo, me invocan pidiendo ayuda, y Yo me presento y las fortifico en la tentación. Las almas débiles se desaniman y desesperan. Las almas fuertes que confían en Jesús, me llaman y Yo vengo para relajarlos. Ellos me dejan solo por la noche y en la mañana en la Iglesia. Ellos no cuidan del sacramento del altar; ellos ya no hablan de este sacramento de amor; también, las personas que hablan del sacramento lo hacen con la tanta indiferencia y frialdad. De mi Corazón se han olvidado; nadie cuida de mi amor; Yo siempre me entristezco. Mi casa se ha vuelto un teatro de obras para muchas personas; incluso mis sacerdotes que yo siempre he protegido cuidadosamente, que yo he amado como la niña de mis ojos; ellos deben confortar mi corazón lleno de amargor; ellos deben ayudarme en la redención de las almas, en cambio.... ¿Quién lo creería? Yo recibo la ingratitud de ellos. Yo veo, Hijo mío, a muchos de ellos que... (Aquí él se detuvo, los hipos le apretaron la garganta, él lloró) que bajo la semejanza falsa ellos me traicionan con las comuniones sacrílegas, mientras Yo estoy estampando en ellos la luz y las fuerzas que continuamente les doy... ".&lt;br /&gt;(PADRE PIO DA PIETRELCINA: Epistolario I° (1910-1922) a cura di Melchiorre da Pobladura e Alessandro da Ripabottoni - Edizioni "Padre Pio da Pietrelcina" Convento S.Maria delle Grazie San Giovanni Rotondo - FG)&lt;br /&gt;Carta a Padre Benedetto del 17 de diciembre de 1917: ... "En una de las visitas que tuve de Jesús en estos días, le pregunté con más insistencia si pudiera tener compasión de las pobres naciones, tan a prueba por la desdicha de la guerra y que por fin cediera su justicia y misericordia. ¡Cosa extraña! Él no contestó sino con una señal de mano, que quiso decir: despacio, tranquilo. Pero cuándo?, añadí yo. Y él, con seriedad y con una media sonrisa en boca, posó su mirada sobre de mí y sin decir palabra se despidió."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-7873446668009032266?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/7873446668009032266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=7873446668009032266' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/7873446668009032266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/7873446668009032266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/04/las-apariciones-y-las-almas-del.html' title='Las Apariciones y las almas del Purgatorio'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SfDFVX6ShTI/AAAAAAAAAFk/rbKqd1UYzJ4/s72-c/HPIM1759.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-5850906677377294545</id><published>2009-03-26T04:50:00.000-07:00</published><updated>2009-03-26T04:59:23.460-07:00</updated><title type='text'>UNA AMIGA DEL PAPA CURADA POR INTERCESIÓN DEL PADRE PÍO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sctt_M2YLNI/AAAAAAAAAFc/0GNWaKJubOo/s1600-h/Juan_Pablo_II_bendiciendo7.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 247px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sctt_M2YLNI/AAAAAAAAAFc/0GNWaKJubOo/s320/Juan_Pablo_II_bendiciendo7.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317464717589490898" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;p&gt;Entrevista con la catedrática Wanda Poltawska &lt;/p&gt;&lt;p&gt;CIUDAD DEL VATICANO, 16 junio 2002 (ZENIT.org).- Cuando Karol Wojtyla era  arzobispo de Cracovia, envió una carta al padre Pío de Pietrelcina para pedirle  que rezara por una amiga suya, la psiquiatra Wanda Poltawska, gravemente enferma  de cáncer en la garganta.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así lo recuerda en esta entrevista concedida a la agencia de la Santa Sede  Fides la profesora la señora Poltawska, que después experimentó una inexplicable  curación. Hoy es catedrática de Medicina Pastoral en la Academia Pontificia de  Cracovia.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Juan Pablo II visitó al padre Pío en su convento de San Giovanni Rotondo, sur  de Italia, en 1947, cuando era un simple sacerdote polaco que estudiaba en Roma.  Además, oró ante su tumba en 1974 cuando era arzobispo de Cracovia y, en 1987,  ya como Papa. Algunos aseguran que al padre Pío profetizó que Karol Wojtyla  sería obispo de Roma.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;--¿Qué es lo que más le impresionó del padre Pío?  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;--Poltawska: Lo que me impresiona de la persona del padre Pío es ante todo su  testimonio de vida interior, de vida unida a Dios. El padre Pío, con cada fibra  de su ser, nos muestra que el verdadero nivel, la auténtica dimensión que  tenemos que alcanzar es la vida espiritual: vivir en comunión de espíritu con el  Señor Jesús para recibir su misma vida. En nuestro tiempo, muchos olvidan que la  verdadera dimensión humana es la eterna, porque es Dios quien nos ha creado y  Dios es eterno. El padre Pío, al igual que todo santo, testimonia al mundo que  la vida no termina con la muerte, sino que, en realidad, después de la muerte  inicia una vida más auténtica, pues está totalmente sumergida en Dios. El  lenguaje de quien no cree en Dios se detiene en las pobres categorías  psicológicas, sociológicas y corporales… El padre Pío nos habla de la verdadera  dimensión del hombre, de la verdadera medida de la persona humana, porque nos  habla de Dios: sí, Dios existe y el padre Pío lo testimonia.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;--¿Podría contarnos, sin necesidad entrar en detalles, qué sintió después de  haber recibido la gracia de la curación por intercesión de el padre Pío? Después  del milagro, usted viajó a San Giovanni Rotondo a ver al fraile, ¿puede decirnos  que probó al encontrarse con el padre Pío?  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Poltawska: Ciertamente no es fácil decir lo que he vivido. Primero pensé que  era una equivocación de diagnóstico de los médicos. Luego, al tomar conciencia  de lo que me había sucedido, sobre todo después del encuentro con el padre Pío,  me di cuenta de que era una intervención de la gracia de Dios que había obtenido  gracias a las oraciones del padre Pío. Lo que me impresionó, cuando en mayo de  1967 viajé por primera vez a San Giovanni Rotondo, fue la mirada del padre Pío,  sus ojos y sus palabras henchidas de fe, en particular durante la celebración de  la santa misa. Yo no sabía nada de él, pero desde que le encontré no le he  vuelto a olvidar. Ese día me encontraba en medio de la multitud. Asistía como  todos a la misa. Después, el padre Pío, como de costumbre, aunque con mucha  fatiga, pasaba en medio de la gente. Cuando se me acercó, sin decirme nada, me  miró y me acarició paternalmente la cabeza. Las mujeres me preguntaron quién era  yo. Les había impresionado el que el padre Pío se detuviera precisamente ante  mí. Yo sólo les respondí: «soy de Polonia». Ese momento en que me miró sin  decirme nada ha permanecido impreso para siempre en mi memoria. No es fácil para  mí pensar que soy alguien que ha sido curada milagrosamente.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;--¿Qué le impresionó del padre Pío?  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Poltawska: Como ya he dicho, me impresionó su mirada y cómo celebraba la  santa misa. La celebraba viviéndola; se veía que el padre Pío vivía un verdadero  misterio y un verdadero sufrimiento. Nunca he visto algo similar en otra misa.  Con un silencio tan henchido de temor de Dios y de devoción. Todos estaban  silenciosos porque estaban muy impresionados por su manera de celebrar la misa.  En aquella época el padre Pío sufría mucho, también físicamente. Casi no podía  caminar: murió un año después.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;--Usted conoce bien a Juan Pablo II, desde los tiempos de Cracovia. ¿En qué  se parecen el padre Pío y el Papa?  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Poltawska: En la profundidad de su fe. También el Santo Padre vive en esa  dimensión espiritual, siempre en contacto con Dios. Está seguro de que Dios  existe, que está aquí, que está presente y sabe todo y que lo domina todo. Esta  profundidad de fe me ha impresionado muchísimo en ambos. Ellos viven una fe  cierta, fuerte, por eso creen que todo es posible para Dios. Con la fe  inquebrantable en el Señor Jesús se podemos lograrlo todo y ellos están  convencidos de ello.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;--¿Qué ha significado para Usted participar en la Plaza San Pedro en la  canonización del padre Pío?  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Poltawska: Pienso que esto es como un punto de llegada de un largo camino, el  camino del reconocimiento de la santidad del padre Pío. El Santo Padre, antes  todavía de ser Papa, estaba seguro de que el padre Pío era santo. Con esa  disposición fue a ver al padre Pío y se confesó con él. La canonización es un  cumplimiento, diría, natural, para el Santo Padre. Pone su sello sobre un  itinerario iniciado hace tiempo, sopesado profundamente por la Congregación para  las Causas de los Santos, estudiado bajo todos sus aspectos. El Papa ha dejado  que cada uno cumpliera con su cometido, pero en su corazón, ciertamente, ha  estado siempre seguro de que este hombre ha sido excepcionalmente amado por  Cristo, con su vida llena de sufrimientos. Pienso que el Santo Padre ha rezado  durante mucho tiempo por esta canonización. Él estaba seguro desde hace muchos  años de que Padre Pío alcanzó una gran santidad. Yo también estaba segura.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;--¿Quiere decirnos algo sobre la lo que nos está enseñando Juan Pablo II  sobre el sufrimiento con su ejemplo en estos años de su vida?  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Poltawska: Puedo repetir lo que ha dicho el Santo Padre: el sufrimiento es el  mayor misterio de Dios, no se puede comprender, sólo se puede aceptar. Es ante  todo un misterio y nosotros --los católicos-- no tenemos que quedarnos  simplemente en discusiones sobre el sufrimiento de los inocentes, no debemos  preguntar «por qué», sino ofrecerlo al Señor, como hace el Papa. Uniéndolo a  nuestro Señor Jesús, por la salvación del mundo. ¿No nos enseña esto el padre  Pío? Todo está en manos de Dios. Es Dios quien tiene en sus manos la vida del  Santo Padre; el Santo Padre se fía de Él y le encomienda todo, y todo lo espera  de Dios; así ha sido hasta hoy, así será hasta el fin.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-5850906677377294545?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/5850906677377294545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=5850906677377294545' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5850906677377294545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5850906677377294545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/03/una-amiga-del-papa-curada-por.html' title='UNA AMIGA DEL PAPA CURADA POR INTERCESIÓN DEL PADRE PÍO'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/Sctt_M2YLNI/AAAAAAAAAFc/0GNWaKJubOo/s72-c/Juan_Pablo_II_bendiciendo7.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-4877671826766510528</id><published>2009-03-04T14:12:00.000-08:00</published><updated>2009-03-04T14:22:10.759-08:00</updated><title type='text'>Testimonios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;a name="Espanol"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;Hola amigos mi nombre es Verónica, soy de Uruguay, América  del Sur, en enero de 1999 fuí operada de apendicitis.&lt;br /&gt;Cuando me dieron todos  los resultados de los exámenes me dijeron que mi apendicitis, había sido una  bendición, pues en el apéndice había un tumor maligno, y si no hubiera tenido el  ataque de apendicitis nunca me hubiera enterado y eso hoy sería un cáncer&lt;br /&gt;Se  que fue un milagro y desde ese preciso momento soy devota del PADRE PÍO, me ha  ayudado mucho a mi familia y a mi, y se que nunca nos abandonará.&lt;br /&gt;Padezco  además desde los 4 años de diabetes, hoy tengo 36 años y Padre Pío me protege, y  estoy sana.&lt;br /&gt;Bajo su protección pongo a toda la humanidad.&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;Verónica&lt;br /&gt;Uruguay&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color:#b91313;"&gt;Enero&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#b91313;"&gt; 2008&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/Sottotitolo.gif" align="absmiddle" width="15" height="15" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt; &lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;a href="#Diadema"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#800000;"&gt;Soy mexicana,  Leticia, médico de profesión.&lt;br /&gt;Como la mayoría de los médicos un tanto  escéptica en los temas de milagros.&lt;br /&gt;En el mes de julio iniciamos mi familia y  yo ( mis padres, mi hermano con retraso psicomotor y mi hija)realizamos un viaje  de vacaciones por Europa para celebrar los 50 años de casados de mis  padres.&lt;br /&gt;Después de 16 días de viaje, visitando Fátima, Lourdes, París, etc.  Llegamos a Florencia y precisamente ahí se puso gravísimo mi padre.&lt;br /&gt;Fue  intervenido de Urgencia en tres ocasiones por una trombosis mesentérica,  presento datos de septicemia, edema agudo pulmonar, insuficiencia respiratoria,  datos de daño renal y síndrome compartamental abdominal en el Nuevo hospédale  San Giovanni di Dio de Scandicci Italiua.&lt;br /&gt;Estuvo 15 días en terapia  intensiva, intubado, con sondas y venoclisis por todos lados, con la herida  abierta, etc. Al grado que los médicos nos dijeron que las posibilidades de  sobrevivir eran menores del 5%.&lt;br /&gt;Estuvimos un mes en Florencia y durante la  estancia en el Hospital, en 4 ocasiones, en los momentos más difíciles de mi  familia pues era cuando nos dijeron que lo iban a operar, que pasaba a Terapia,  que estaba muy mal y cuando se empezó a recuperar, se presento con nosotros un  viejecito, vestido de médico, siempre dándonos esperanza, mucha confianza con  unos ojos llenos de dulzura y compasión.&lt;br /&gt;Diciéndonos que todo iba a estar  bien, que tuviéramos mucha fe, pues Dios estaba con mi padre, la última vez que  lo vimos, salió de Terapia Intensiva para decirnos que todo iba muy bien y que  mi padre estaba recuperándose, que ya no llorará mi mamá pues toda su familia  iba a regresar sana y salva a su páis, que era la última vez que lo veíamos,  pero que todo iba a estar bien.&lt;br /&gt;Una semana antes de que fuera dado de alta mi  papá, quisimos darle las gracias al médico que nos dio aliento y esperanza en un  momento tan difícil y sobre todo, que estábamos solas, lejos de nuestro país y  cual fue nuestra sorpresa que dicho médico no trabajaba en el hospital, al darle  las características a uno de los enfermeros, se mostró sorprendido y nos enseño  una imagen del Padre Pio de Petrelchina y cual fue nuestro asombro pues era el  mismo que nos había dado esperanza y apoyo en los momentos más difíciles.&lt;br /&gt;Los  médicos, se asombraron de la fuerza de voluntad y confianza de todos nosotros en  decir que mi padre iba a estar bien, pero sobre todo, de la recuperación  milagrosa de mi Padre.&lt;br /&gt;Es importante mencionar que ninguno de mi familia  conocía o había escuchado hablar del Padre Pío........ ya no soy tan  escéptica......... estoy segura que el Padre Pío estuvo con nosotros,  llevándonos Esperanza y el amor de nuestro señor Jesuscristo.&lt;br /&gt;Gracias a  nuestra Fe, amor y unión familiar El señor estuvo con nosotros a través de la  presencia del Padre Pío.&lt;br /&gt;Gracias a eso, mi Padre pudo regresar con nosotros  vivo y sano a México y gracias a eso, conocimos el Amor del Padre y aprendí que  los caminos del señor son inescrutables.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#800000;"&gt;Leticia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#b91313;"&gt;2008&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/Sottotitolo.gif" align="absmiddle" width="15" height="15" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt; &lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;a href="#Diadema"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);" lang="FR"&gt;S&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);" lang="EN-GB"&gt;oy Ana&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);" lang="FR"&gt; Maria Mamà de Andres y tres hijos  mas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Andrei se descompuso un miercoles al  viernes se le habia pasado la descompostura pero le seguia el dolor de cabeza.  Paso el sabado y dominco 11 y 12 de Noviwembre del 2005 acostado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;El Lunes lo lleve del oculista que le  detesta un tumor detras del ojo y recomienda que lo vea un neurologo al cual le  manda un escreto con lo que ella vio con terminos medicos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Esa noche lo encomende al Padre Pio,  el cuql se me aparece en mis suenos estirandome las manos y andrei cuando se  desperto sintio olor a rosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Fuimos a rosario ciudad distante 120  KM de Galvez Argentina donde hai mui Buenos profesionales. Despues de tacerle  varios estudios como tomografia etc.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Me dan el diagnostico "Mi hijo no  tenia nada" de un dia para otro desaparecido el tumor y ese martes se levanto  sin dolor de cabeza y al sentir el olor a rosas me pregunto¿Màmà que  hiciste?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;A lo que le conteste "nada"  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 13.5pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Cuando salimos del sanatorio en  Rosario me volvio a preguntar¿fue el Padre Pio, es verdad? Le conteste que si,  que habia sido un milagro, hablo con un sacerdote amigo de el por telefono le  esplico todo y este solo le Dijo despues de escucharlo"Pio, realizzo el milagro  porque tu madre oro y pidio por vos". Mi mision en este momento es difundir en  Galvez, Provincia de Santa Fe, Repubblica Argentina las obras milagros y vida el  Padre Pio. Lleve una estatua de el a la Iglesia y le Pedi al Sacerdote que fuera  el Pio Peregrino de Galvez para el que lo necesitara y asi es Pio va de casa en  casa del que lo necessita. Y ahora estan construyendo una capilla de la Virgen  de Guadalupe y yo me comprometti en conseguir una estatua mas grande de Pio para  colocar en esa capilla porque yo sabia que Pio debia estar en otro lado o en la  Iglesia pero un dia pasando frente a la construccion de la capilla me deteve y  ahi supe que Pio debia estar ahi junto con la Virgen de Guadalupe que me enviara  mi hijo mayou desde Mexico donde se encuentra en este momento. Bendiciones para  todos en la lus del SEÑOR .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;&lt;span lang="FR"&gt;ANA  MARIA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="left"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#b91313;"&gt;Febrero 2006&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/Sottotitolo.gif" align="absmiddle" width="15" height="15" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt; &lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;a href="#Diadema"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;Una tia cuando yo estaba embarazada  de mi primer hijo me regalo una estampa del padre Pio. Yo hasta ese momento no  sabia de quien se trataba, a ella se la regalo una a miga que habia venido de  Italia. Sinceramente mi tia no la conservo por que no es muy apegada a la  religion y no le dio mucha importancia, pero te soy sincera en mi desde el  primer momento le tome mucho interes, la conserve conmigo todo el embarazo.  Faltando poco para dar a luz le pedi con mucha devocion saber su nombre para  rezarle a dios por el, en verdad no sucedio al momento fue al cabo de unos dias  tenia problemas con el padre de mis hijos y me aferre mas a esa estampa  pidiendole consuelo hasta que paso. En un sueno vi su rostro soo su rostro y no  gestipulava palabra pero una voz interna que me decia que lo llame Francisco  Luego al cabo de u tiempo mas o menos un ano averigue por internet y me di con  la linda sorpresa, una prima me dijo cuando su padre enfermo y le di la estampa  que se trataba del padre Pio asi fue como empezar a averiguar y llegue a su  nombre. Espero te sirva mi historia algo mas la estampa ya no sigue commigo al  principio me entristecio hasta que comprendi que ya no necesitaba de una estampa  por que el padre Pio espiritualmente siempre esta commigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;Cecilia (Peru)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#b91313;"&gt;2006&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/Sottotitolo.gif" align="absmiddle" width="15" height="15" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt; &lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;a href="#Diadema"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, Times, serif;font-size:130%;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;EL  PADRE PIO DE PIETRELCINA ME HA VISITADO...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, Times, serif;color:#660000;"&gt;(Encuentro ocurrido el 23 de  mayo de 2004 en el Hospital Clínico de la Universidad Católica de  Chile)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, Times, serif;font-size:130%;color:#660000;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, Times, serif;font-size:130%;color:#660000;"&gt;Mi nombre es María Susana R. C., vivo en Santiago de Chile y tengo 38  años. Cerca del 10 de mayo empecé a sentirme enferma, muy resfriada. No le di  mayor importancia, pensando que era pasajero. Algunos días me sentía mejor y  otros francamente no podía levantarme de la cama. Tomaba todo tipo de remedios,  pero me costaba realizar las labores domésticas y sentarme frente al computador  para trabajar en Fecunda. Por las tardes me acostaba con el cuerpo adolorido,  sufría escalofríos y tenía un continuo dolor de cabeza, y además casi no tenía  voz. Para el día 19 de mayo todo el interior de mi boca estaba llena de fuegos,  por la fiebre constante. No podía comer ni tragar nada. Roberto, mi marido,  intentó llamar un doctor a la casa, o conseguir hora en algún centro médico pero  era imposible, no había nada disponible.La tarde del viernes 21 de mayo comencé  a empeorar , el termómetro marcaba 38dm;. Entonces Roberto decide llevarme de  urgencia al Hospital Clínico de la Universidad Católica de Chile. Dejamos a  nuestros dos hijos en casa de mis padres y ya en el hospital, viendo que mi  capacidad de oxigenación estaba bajo el límite, el médico de urgencia decide  dejarme internada un par de días, por precaución. Aceptamos y rápidamente se  iniciaron los trámites para mi hospitalización. En la camilla me colocaron una  máscara de oxígeno y después de tomadas las radiografías de tórax fui derivada a  la sección Medicina B, quinto piso, cama 5022, en una sala donde habían otras  cuatro pacientes. Ya de noche mi marido trae los útiles de aseo personal que le  pidieron y unos de mis libros del Padre Pío de Pietrelcina que le encargué, el  cual procuro tener siempre sobre mi cama. Antes, Roberto me había dejado una  estampita del Padre con su novena en el número de la cama. Al examinarme los  doctores se dieron cuenta que no tenía nada de voz y que con grandes esfuerzos  contestaba a las preguntas de la ficha médica. Esa noche me dejaron durmiendo  casi sentada, siempre con oxígeno. Las enfermeras venían a cada rato a darme  alguna pastilla o a inyectarme algún antibiótico. Al otro día, sábado 22, me  diagnosticaron neumonia y me dijeron que el germen que había atacado se llamaba  “neumococo”. Me dejaron con suero, nada de agua, y solo una papilla de almuerzo,  dadas las lesiones que tenía dentro de mi boca. Esa tarde, mientras estoy semi  sentada leyendo el librito del Padre Pío, observo que la joven paciente que está  frente a mi cama lee atentamente un libro. Por la conversación que sostiene con  las demás me entero de que se trata del “Código Da Vinci”, un libro muy vendido  cuyo único propósito es alejar a las personas de Dios y de la Iglesia. Escucho  como la joven intenta convencer a las otras tres pacientes, que se declaran  católicas, que todo lo que dice el libro es verdad y me admiro de como todas  ellas le encuentran la razón. Obviamente, no puedo juzgarla, porque eso sería  querer ponerme en lugar de nuestro Padre Dios, pero siento que es deber dar mi  opinión, que no debo quedarme callada. Entonces me quito la mascarilla y con  mucho esfuerzo explico mis ideas y desde ese momento están atentas, con mucho  cariño, a la evolución de mi salud. Cerca de las 19 hrs. tomo la estampita del  Padre Pío y empiezo a rezar su novena en mi corazón. Le digo al Padre que  ofrezco a Dios mi enfermedad y que la ofrezco por la Iglesia, por los ataques  que viene sufriendo, porque no es escuchada. Por el Papa Juan Pablo II, porque  lo quieren bajar de la cruz, a lo que él, como ejemplo para todos los católicos,  no ha accedido. Pienso en los misioneros, ministros de comunión, catequistas,  diáconos, laicos comprometidos, en todos los que conforman la Iglesia. También  pido por las vocaciones sacerdotales y religiosas, para que vayan floreciendo y  fortaleciendo. Pido por los sacerdotes que se han portado mal, para que  enmienden su camino y encomiendo a Dios las almas del sacerdote José Aguirre,  tristemente llamado “cura Tato” y del Obispo Cox, pero asimismo pienso en todos  los sacerdotes y Obispos del mundo que han caído en graves faltas a la moral,  porque ellos más que críticas necesitan de nosotros oración, y penitencia. Pido  por la conversión de muchas almas, todas las que alcancen con mi poca  enfermedad, entre ellas las de mis compañeras de habitación y, por último, pido  muy cariñosamente por el proyecto de evangelización que tenemos con mi amigo  Oscar. A las 21 hrs. hago la misma novena e insisto en pedir lo mismo, pero esta  vez le digo al Padre: “Si es necesario que yo sufra un poco más, hazlo”. A las  22.30 hrs. vuelvo a rezar la novena y como soy hija espiritual del Padre Pío, me  acuerdo que él decía, cuando estaba acá en la tierra, que cuando alguno de sus  hijos espirituales lo necesite, que se lo diga a su propio ángel guardián para  que este le de el recado al suyo, porque se lo hará llegar. De inmediato en mi  alma invoqué a mi ángel para que le dijera que el ofrecimiento seguía en pie y  que se acordara, que si era necesario que yo sufriera, que lo hiciera. Que le  dijera a Dios que yo estaba dispuesta a sufrir por la Iglesia... Un instante  después, mientras leo el libro, presiento que el Padre ha recibido mi mensaje.A  las 23 hrs. ya estábamos listas para dormir. Yo dormía a ratos, pues la  mascarilla de oxígeno me incomodaba. Ya en domingo 23, pasadas las 2.20 de la  madrugada, tuve deseos de orinar y como era la única de la habitación que no  podía levantarse apreté el botón para llamar a la enfermera de turno, que me  trajo lo que necesitaba. Me quedé en vela, no podía dormir. Estaba, como dije  antes, semi sentada pero con la cabeza mirando hacia el ventanal que tenía a la  derecha. Sobre mi cama no había nada, pero sobre la mesa estaba la ficha médica  y el libro del Padre Pío.En ese momento sentí deseos incontenibles de  confesarme, pero con los pecados más grandes de mi vida y dije: “si soy hija  espiritual del Padre Pío, bastará con que mientras le diga mis pecados en mi  mente, pues sé que desde el cielo me va a escuchar”. Repentinamente cambié de  idea y pensé: “No, el Padre Pío es un santo que tiene millones de seguidores en  todo el mundo, y él en vida dijo que sabía que trabajaba mucho, pero que una vez  que partiera de esta tierra trabajaría aún más”. Entonces me consideré poco  digna de molestarlo y le dije en mi alma: “Padre, vamos a hacer una cosa: yo  pondré mi mente y tú pondrás en ella a un sacerdote y yo me confesaré con él  como si fueras tú, porque esa es la idea, que yo me confiese bien con cualquier  sacerdote...” En eso en mi mente, quiero decir en mi imaginación pura, aparece  un confesionario de madera donde entra caminando un sacerdote de jeans, camisa  celeste, con el distintivo blanco que usan en su cuello. El sacerdote es de unos  40 años, medio gordito, rubio, muy blanco, con las mejillas bien rojas y de  lentes que me dice a los ojos muy serio: “cuénteme” y ahí me lanzo a contarle  todo lo que tenía dentro. Cuando termino de confesar mi último pecado, y el que  consideraba más grave, escucho un estruendo y veo que el sacerdote abre la  ventanilla del confesionario y que con su dedo índice apunta hacia mi  izquierda...(Lo que relato a continuación, como todo lo anterior, es verídico.  Aclaro que estaba totalmente despierta y no tenía fiebre, ni delirios, pues  hacía poco me habían controlado la temperatura y era normal y estaba tan lúcida  como estoy ahora).Como contaba anteriormente, el sacerdote en mi imaginación  apuntó hacia mi izquierda, entonces vuelvo mi cabeza y veo aferrado a la cama, y  junto a mi brazo, al mismo Padre Pío de Pietrelcina, en carne y hueso, mirándome  a los ojos con una ternura incontenible y haciendo con su mano derecha el signo  de absolución. El Padre no era un espectro o fantasma, lo afirmo porque ante mis  ojos vi su cuerpo humano con volumen y proyectando sombra. Una aparición jamás  podría tener estas características... Como tenía la mascarilla de oxígeno puesta  y no tenía voz, le gimo desde mi alma “Padre Pío, Padre Pío, yo te amo... yo no  te quería molestar” y él asiente con su cabeza dos veces, sonriéndome dulcemente  como diciendo “si ya lo sé, si ya lo sé”. Quise tocarlo, pero no lo hice por  temor a que pudiera pensar que desconfiaba de su presencia como lo hizo el  apóstol Tomás que deseaba tocar las llagas de Jesús cuando vio a nuestro Señor  Resucitado. También quise abrazarlo, pero me sentí totalmente indigna. Yo miraba  al Padre y me sentía amada como nunca nadie me amó en la vida. El Padre Pío  vestía su hábito de fraile capuchino y estaba con la capucha puesta, todo de  color café. Su figura tenía la belleza del cielo. Se veía grande y fuerte, de  espalda imponente, y de unos 60 años. Su presencia lo llenaba todo. Capté que  también había otra persona a los pies de la cama, pero no quise ver quien era,  pues sólo quería seguir mirándolo a él. Por encima de su cabeza vi que el reloj  negro que está sobre la puerta de la sala señalaba las 2.50 de la madrugada.  Luego, espontáneamente, en un gesto muy suave se inclina sobre mi frente y me da  el beso más tierno que alguien en el mundo pudiera recibir. Yo era allí una  niñita besada por su abuelito querendón. Embargada de emoción sentí como sus  labios se posaban de una manera extremada e infinitamente dulce sobre mi frente  durante varios segundos. Disfruté la textura y la calidez de ellos y en ese  instante me sentí amada, amada, profundamente amada, tanto que se me confundió  el amor de él, el Padre Pío, con el Amor de nuestro Padre Dios. Mi corazón  estaba en blanco y sentí como el Padre susurraba en mi alma: “Vine porque yo  quise, porque yo te he amado desde toda la vida, hija mía”. Esta frase quedó  grabada con fuego en mi memoria...Enseguida me saca la mascarilla y siento su  perfume de flores, que yo ya conocía, y pone su mano izquierda en mi pecho y su  mano derecha en mi espalda. Toda la palma de la mano toca la piel de mi espalda,  pues la camisa de dormir que me pusieron tiene muy sueltas las amarras detrás.  Percibo que su mano es grande, cálida y segura y no siento que tenga los  estigmas por los cuales fue tan conocido. El Padre Pío no era un muerto, pues  las manos de un difunto son heladas. Si sus manos estaban tibias, era porque  dentro de ellas corría sangre en sus venas. ¡El Padre Pío estaba allí vivo,  porque CRISTO RESUCITADO estaba en él !...&lt;br /&gt;¡Que maravilla entender ese  mensaje subliminal y trascendente! Con sus manos me revelaba que CRISTO SI HABÍA  VENCIDO A LA MUERTE... ¡HABIA TRIUNFADO! y me lo había venido a decir  personalmente, no con palabras, sino con detalles, porque todos mis sentidos los  tenía al alerta máximo... y como me conoce sabía que iba a comprenderlo todo...  por eso me sonreía tan feliz siempre...Después el Padre eleva con una liviandad  inusitada mi cuerpo verticalmente hacia el techo con la velocidad de un rayo  pero con la cara mirando hacia el cielo y me deja suspendida unos 3 o 4 segundos  con los brazos abiertos en posición de cruz. Luego al bajarme, con mucha  suavidad y lentitud, logro ver toda la habitación y a mis compañeras que siguen  durmiendo. Finalmente al descender a la cama mi rostro entero queda mirando  hacia abajo. Mi cuerpo es toda una esponja. Entonces su mano derecha se carga  suavemente sobre mi espalda y siento que el Padre Pío está inclinado sobre mí y  escucho hasta su respiración. Me dice muy cerca del oído con voz grave pero  serena unas palabras en italiano, para explicarme lo que está haciendo conmigo.  De estas palabras sólo puedo recordar que la primera era algo así como “acosto”.  De las siguientes no me acuerdo pero traduzco como “hacia el otro lado” y  percibo que todo mi tórax comienza a inflarse desde abajo hacia arriba con un  aire muy tibio pero agradable en cosa de segundos.Mi corazón estaba como un  papel en blanco que recibía palabras generosas. Entonces en mi alma escucho una  voz que dice: “Estoy muy complacido porque no has pedido nada para ti y acepto  todo tu ofrecimiento. Vas a sufrir un poco, pero esto es momentáneo y nunca más  lo vas a tener”. Luego, me anima a confiar plenamente en El, y me revela  detalles hermosos sobre el trabajo que estamos haciendo con Oscar. Luego el  Padre Pío vuelve suavemente mi cuerpo hacia atrás y por instinto vuelvo mi  mirada hacia la izquierda y observo como su rostro sigue al mío, con sus ojos  puestos en mis ojos, mientras dice las mismas palabras en italiano que antes he  tratado describir y veo admirada como en la zona de mi pecho, que va de hombro a  hombro, empiezan a burbujear dentro de mi piel unas pelotitas de aire caliente  como de unos tres centímetros de diámetro. Las toco con mis dedos una a una y  observo como se deslizan de un lado para otro. No me duelen y las siento muy  agradables. Todo este movimiento de burbujas dura como un minuto, mientras alabo  a Dios reconociendo que sólo El puede hacer estas maravillas. Enseguida vuelvo  mi cuerpo hacia el Padre Pío, que sigue mirándome con ternura. El, que a veces  era definido como hosco, estaba frente a mí derritiéndose de una ternura  irrefrenable. Entonces observo como todo el fondo que está detrás del Padre Pío  se tiñe del mismo color café de su hábito y que aparecen infinitas estrellas. El  Padre queda sobre este fondo y tras de él una luz cálida enmarca su figura. En  ese instante escucho un coro de ángeles que cantan alabanzas a Dios, pero no veo  a ninguno. Era una música espléndida, celestial, sólo voces de ángeles. Al  terminar la música el Padre me dice sin mover los labios, pero mirándome  fijamente a los ojos: “Susana: Para ti se acabó el tiempo de los hombres, ahora  vienen los tiempos de Dios”. El Padre me dijo esto porque veía en mi alma el  deseo de irme con él. Sin duda no quería llevarme si yo no tenía mi maleta bien  preparada.(He comprendido, posteriormente, gracias a un fraile capuchino, que  estas palabras son un mensaje tanto para mí como para todos los demás: La  santidad si es posible y el cielo nos espera, pero para entrar en él debemos  dejar atrás los placeres mundanos. Debemos abandonar el materialismo y el  consumismo, la búsqueda del prestigio, del éxito y la fama, el desorden sexual.  Sólo de esta manera tendremos la libertad para vivir en la sencillez que Dios  nos regala, con la confianza plena en la divina providencia).Entendiendo que el  Padre se marcha vuelvo mi cuerpo completamente de espaldas y elevo desesperada  mis manos hacia el cielo clamando y suplicando repetidamente desde el interior  de mi alma: “¡Padre Pío, Padre Pío, no te vayas!”. Me siento en la cama y  comienzo a toser fuertemente y veo que a los pies de la cama hay una religiosa  enfermera de unos 60 a 70 años, que lleva un delantal blanco, que no es de esta  época, que su camisa es blanca y el cuello de dos puntas está abotonado hasta  arriba. Su toca también es blanca y en el borde que toca la frente alcanzo a  contar tres líneas azules, las vuelvo a contar y ahora parecen cuatro. Ella me  queda mirando con calma unos tres minutos como esperando a que me reestablezca y  luego de mirarme bien a los ojos desaparece. Otra vez miro el reloj y son las  3.10 de la madrugada. El Padre Pío debe haber estado a mi lado unos quince  minutos, pero a mí me parecen menos... es indudable que el tiempo de Dios, es  diferente al de los hombres.Después de este hecho quedé totalmente en vela, con  el alma eufórica. ¿Quién podría dormir después de semejante visita?. Me doy  cuenta que la mascarilla de oxígeno está sobre mi cama y me la coloco enseguida  antes de que entre una enfermera y lo note. Comienzo a pensar que fue extraño  que nadie hubiese entrado mientras estaba el Padre Pío cuando lo único que  deseaba es que mis compañeras de sala se hubieran despertado para que hubiesen  visto por sí mismas la maravilla que Dios había permitido. Entre esa hora y las  seis de la mañana, que es cuando llegan las enfermeras, el tiempo se me pasó  volando. En ese lapso alabé a Dios Padre por haberme dado la gracia de recibir  la visita del Padre Pío, por todas sus palabras, que sentí como mensaje del  Creador. Lloré de emoción recordando una y otra vez el beso que me dio, porque  el beso no era necesario y él quería dármelo y no me sentía digna de recibirlo.  También pensé en que el Padre Pío me había hecho ocupar casi todos los sentidos:  la vista, porque lo vi; el olfato, porque sentí su perfume de flores; el oído,  porque escuché sus palabras en italiano y el coro de ángeles, y el tacto porque  sus labios besaron mi frente y sus manos tocaron mi cuerpo... Es raro, medité...  sólo me faltó el sentido del gusto... pero claro, concluí, acá el sentido del  gusto no tiene mucho que hacer...A las seis de la mañana, cuando vienen a  despertar a todas las pacientes mi corazón está muy feliz, pues sé que si Dios  Padre, por intermedio del Padre Pío, ha aceptado mi ofrecimiento también irá  concediendo de a poco lo que le he pedido... pero también sé que no es bueno  contar de inmediato lo ocurrido. Vengo conociendo a las pacientes, a las  enfermeras y a los médicos... ¿Quién podría creerme de buenas a primeras? Cuando  las auxiliares se disponían a bañarme en la cama, me tapé de manera decidida la  frente con las manos. No podía permitir que borraran el lugar donde el Padre me  había besado.A mediodía llega la Hermana Celite María, una religiosa de la  Congregación de Hermanas Ministras de los Enfermos de San Camilo a dar la  comunión y le pido muy contenta que me la dé. Rezamos, me leyó las lecturas de  ese día domingo. Mi alma está feliz, feliz... me siento otra, el Padre Pío me ha  confesado en la noche, y me ha manifestado su profunda ternura y ahora puedo  recibir a Jesús ¿qué más puedo pedir?. Cuando la Hermana toma la hostia para  llevarla a mi boca veo que a una distancia de unos 15 centímetros de mis labios  el Cuerpo de Cristo se ilumina y lo recibo como nunca lo he hecho. La hostia  venía tan delgadita y ahora dentro de mi boca era inmensa, gordita, viva. Allí,  mediante el Espíritu Santo, entiendo el mensaje profundo del Padre Pío: Está  bien, él me visitó y ha ocupado 4 de mis 5 sentidos: lo he visto, lo he oído, he  olido su perfume y he tenido contacto con sus labios y con la piel de sus manos.  Es cierto, esto es importante, pero ahora que recibo la hostia en mi boca y he  usado el último sentido que me faltaba, el sentido del gusto, no debo olvidar  nunca que lo esencial, que lo más importante es el Cuerpo de Cristo RESUCITADO.  Ahí está TODO, ahí está toda la VERDAD, es la guinda que corona la torta, no el  pastel, y me acuerdo con emoción que cuando el Padre Pío celebraba la  Eucaristía, no demoraba una hora como regularmente se usa sino dos horas o más,  pues cuando consagraba el Cuerpo de Cristo, extasiado lo mantenía levantado  entre sus dedos por lo menos una hora en completo silencio ante la ferviente  mirada de los feligreses que asistían a su misa... Esto me llena de ternura pues  mi amado Padre Pío no sólo ha escuchado mi confesión, se ha alegrado con mi  ofrecimiento y me ha manifestado su inmenso amor: él ha hecho una catequesis  conmigo que he comprendido perfectamente...&lt;br /&gt;Al terminar el sacramento cuento  a la Hermana Celite con mi poca voz lo que he vivido en la noche desde mi  ofrecimiento... Ella muy emocionada bendice a Dios y me dice que he dado en el  clavo pues me cuenta que cuando el Padre Pío estaba en la tierra la Iglesia  sufría las mismas críticas de hoy y también existían sacerdotes que actuaban  mal, todo lo cual lo hizo sufrir mucho. Me asegura que el Padre Pío debe haber  estado muy contento con lo que ofrecí y pedí y me dice algo así: "Faltan  religiosas con la fe que usted tiene". Así nos despedimos contentas y cómplices  de lo sucedido.En la tarde me visitan mi marido y mi papá. Estoy ansiosa por  contarles, pero mi voz es muy débil. Entonces pido un lápiz y un papelito donde  les escribo: “hoy, 10 para las 3 de la mañana vino el P. Pio”. Roberto y mi papá  se quedan perplejos, saben que no inventaría una cosa así porque me conocen, y  como puedo les digo que era el Padre en carne y hueso. Mi papá nota que me  emociono mucho y que eso me fatiga y acariciándome la cabeza me dice al oído que  sabe que es cierto pero que es mejor que le cuente los detalles otro día y la  conversación cambia de giro, pues no desean agitarme más. Después del horario de  visita mi respiración se debilita y la fiebre comienza a subir. Las enfermeras  se inquietan, no pueden darme ni agua ni comida, sólo un palito envuelto en gasa  húmeda en los labios. Me suministran paracetamol y me inyectan muchos  antibióticos, pero estoy tranquila y feliz, no tengo de que preocuparme pues el  Padre Pío ya me había augurado que esto sería momentáneo y que nunca más lo iba  a tener. El resto de la tarde permanezco semi sentada, así puedo respirar un  poco mejor. Mientras, en forma alternada, leo tranquilamente mi libro del Padre  Pío y rezo a Jesús cuando lo contemplo en el crucifijo que está colgado en la  pared de la puerta. Me doy cuenta que mis compañeras me observan con mucho  respeto. Ya de noche una enfermera me comenta que para lo mal que estoy está  sorprendida de verme tan serena y con tan buen ánimo. En la madrugada me cambian  dos veces el camisón y las sábanas pues la fiebre me hace mojar todo. Por  supuesto que cuido de no contar nada de lo sucedido, pues pensarían que estoy  delirando.Al otro día, el lunes 24, como a las 9.30 de la mañana sufro una  crisis respiratoria. El doctor J. C. F., que está examinando a una compañera,  corre a asistirme y llama al doctor G. E. que es el encargado de la habitación y  le dice que me ve mal, que respiro poco y que tengo taquicardia. Los  antibióticos que me dan de manera repetitiva no parecen hacerme efecto. El  doctor G. E. ordena que traigan inmediatamente una máquina de radiografía  portátil pues ya no estoy en condiciones de moverme. Me toman una radiografía de  tórax cerca de las 10 de la mañana. El doctor G. E. trae al doctor M. A. que es  el Jefe de la Unidad de Tratamiento Intensivo, y juntos ven la radiografía  reciente. Diagnóstico: “Neumonia grave e insuficiencia respiratoria aguda”. Me  dicen que tengo un pulmón colapsado y en mi interior pienso que están  equivocados pues cuando el Padre Pío apoyó su mano en mi espalda la sensación de  aire tibio abarcó todo mi tórax, ambos pulmones y las burbujas de aire caliente  que me toqué iban de hombro a hombro.El doctor M. A. me examina y me encuentra  muy mal. Comenta al grupo de médicos que ha llegado junto a mi cama que esta  neumonia es rarísima y que es la más grande y completa que se pueda tener y  acercándose a mí me dice con suavidad algo así: “Mira, te vamos a trasladar a la  UTI, estás respirando al mínimo, así es que tendremos que darte respiración  mecánica mediante un tubo que pondremos en tu boca, pero no vas a sufrir nada,  porque te vamos a sedar. Confía en nosotros, estaremos siempre a tu lado, allí  estarás conectada a un monitor que automáticamente te suministrará todo lo que  necesites. Tendrás la mejor atención, no tengas miedo”. Enseguida dieron aviso a  mi marido de la decisión tomada.Yo estaba tranquila, si el Padre Pío ya me había  dicho que iba a sufrir un poco, que esto sería momentáneo y que nunca más lo iba  a tener ¿para que tenía que preocuparme? Dios está por encima de todo. En el  fondo no me sentía tan mal como los médicos decían que estaba. Las enfermeras  estaban preocupadas porque no se desocupaba ninguna cama en la UTI y junto a mis  compañeras de sala estaban atentas a todos mis movimientos. Me habían subido el  nivel de oxígeno mientras esperaba el cupo en la UTI, que sólo se hizo posible a  eso de las cuatro de la tarde donde me llevaron más que volando. Un rato antes  guardaron todas las cosas que yo no necesitaría en la UTI para dejar sólo los  útiles de aseo. Rogué que me dejaran llevar el libro del Padre Pío, a lo que  accedieron creo que por lástima.Al llegar a la UTI, me conectaron rápidamente al  monitor y me inyectaron todo lo necesario y me tomaron nuevos exámenes de  sangre. Ahora estaba bajo el cuidado del doctor G. R. Otro médico descubrió que  el germen que me había atacado no era “neumococo”, como se pensaba al principio,  sino que era otro germen de la colonia llamado “micoplasma”. Lo sucedido es que  todo el comportamiento de mi cuadro correspondía a “neumococo” y era la primera  vez que veían que “micoplasma” se comportaba así, lo que para ellos era toda una  revelación. Con esto piensan que podrán darme el tratamiento médico adecuado.El  doctor M. A. observó nuevamente la radiografía donde salía el pulmón afectado.  Hice señas al doctor G. R. y le dije: “Son los dos pulmones”. Seriamente  sorprendido me pregunta:“¿Cómo lo sabe?”. Cómo no podía explicarle lo del Padre  Pío no hallé nada mejor que responderle: “intuición femenina”... lo que ahora me  causa un poco de risa por lo disparatado que debe haberle parecido. Ni todos los  médicos auscultándome podían saberlo, eso sólo aparece en las radiografías.En la  tarde vino Roberto, lo vi realmente angustiado. Llorando me pedía que no lo  dejara. Con lo poco que tenía de voz traté de calmarlo pues el Padre Pío me  había dicho que esto sería breve, pero mi marido pensaba que el Padre había  venido para llevarme con él. No pude convencerlo, finalmente salió muy triste de  la corta visita.El día martes 25 el doctor G. E. viene a visitarme, se notaba  inquieto. Los medicamentos no parecen resultar tan efectivos. Cerca de las dos  de la tarde el doctor M. A. ordena tomar una nueva radiografía de tórax. Con la  placa en mano comenta a otro grupo de médicos que esta neumonia es tan grande y  grave que es como para traer a toda la Facultad de Medicina a conocer una  neumonia de verdad, que es rarísimo encontrar un caso así y explica a todos y a  mí, que tengo clavados los ojos en él, que generalmente esta enfermedad trae uno  o dos cuadros asociados pero que yo los tengo todos y en el grado máximo y me  dice muy serio con la mano en su barbilla: “¡Como viniste a tomarte una neumonia  así! esto está recién empezando. Vas a estar por lo menos cuatro semanas acá en  la UTI” y adiviné por su mirada y sus gestos que estaba muy preocupado, tal vez  temiendo un desenlace fatal.Pero insisto en que estaba totalmente tranquila...  me sentía dulcemente acompañada por la promesa del Padre Pío, además estaba el  libro que no soltaba nunca y en cuya portada aparece su rostro tal como lo vi en  la madrugada del domingo. Debo admitir que ese día fue cuando me sentí más mal.  Esa noche me pusieron un termonebulizador, que es una mascarilla de oxígeno y  otras cosas que funciona a toda presión. Como dato anecdótico debo contar que  ese día se cumplía un aniversario más de la fecha en que nació el Padre Pío: 25  de mayo de 1887. Ahora pienso que él deseaba como regalo de cumpleaños que  ofreciera mi enfermedad a nuestro Padre Dios.A las 9 de la mañana del miércoles  26 ordenaron una nueva radiografía de tórax. El doctor M.A. la vio en la  pantalla de radiografías que estaba cerca de mi cama junto a un equipo médico,  entre los que se hallaba el doctor G. R. La radiografía evidenciaba que,  efectivamente, estaban colapsados ambos pulmones por lo que el doctor G. R. me  miró asombrado porque yo ya se lo había dicho, que no era uno, sino los dos  pulmones afectados. Observo que se sienta en un rincón de la sala y que me mira  por un momento muy extrañado. A mediodía ya estaba respondiendo mejor al  tratamiento médico. Con la ayuda de un kinesiólogo ya pude sentarme en un sillón  para hacer ejercicios un poco más complicados, pero siempre con mascarilla de  oxígeno y con mucha ayuda, pues mis piernas aún estaban débiles y los  movimientos de mi cuerpo seguían torpes.En la tarde Roberto me cuenta que han  llamado varias personas preocupadas por mí, que han venido hasta la UTI, que no  las han dejado entrar y que toda la Comunidad del Aire del ¡Duc in Altum! está  enterada de mi enfermedad, y que todos están orando al Padre Pío por mí. Que  Leonardo Caro, el otro conductor de ¡Duc in Altum! lo ha llamado varias veces y  que tiene a toda su Comunidad del Camino Neocatecumenal orando y que ha pedido  misas por mi recuperación. Además me tienen incluida en el Rezo del Rosario de  Radio María. Desde el día que llegué a la UTI observé una gran rotación de  kinesiólogos que vinieron a visitarme. Deben haber sido unos diez. De los que me  atendieron hubo una, Oriana Molina, con la cual parecía que los ejercicios para  mis pulmones resultaban mejor y no quedaba tan fatigada después de hacerlos.  Siempre estuve consciente y tranquila, tratando de ser lo más colaboradora  posible. Siempre hablaba con los kinesiólogos, con las auxiliares y dormía  bastante poco, lo que extrañaba mucho a los médicos y a las enfermeras, pues al  parecer esperaban que estuviera inconsciente. Me daba cuenta que les parecía  raro un comportamiento tan sereno y confiado. Debo admitir que amé esta  enfermedad. Por si fuera poco la madrugada del jueves 27 me vino un ataque de  risa con mascarilla, suero, pinchazos y todo, pues a mi derecha había llegado  una abuelita de 92 años, que hacía correr mucho a los médicos y a las enfermeras  pidiendo que le trajeran los papeles, que se les iban a perder. Todos corrían  tomando cualquier papel, corcheteándolo delante de sus ojos para dejarla  tranquila, lo que me causaba mucha gracia. Los médicos de turno se tomaban la  cabeza mirándome y se decían: “¡Y se está riendo todavía!” Parece que se  esperaba que como estaba oxigenando poco, yo debía estar medio muerta o algo  así.La mañana de ese jueves 27 vino a examinarme el experto broncopulmonar de la  UTI, el doctor F. S., que se sorprende de mi mejoría y me dice que en unas horas  más volverá a visitarme y que si me encuentra un poco mejor me enviará a la  Unidad de Cuidados Intermedios, pues todavía no estoy en condiciones de irme al  quinto piso, desde donde llegué, pues aún necesito cuidados especiales.El doctor  G. R. se siente muy orgulloso de ser él quien en la UTI está a cargo de mi caso  y la evolución de mi tratamiento. Como le tomé cariño por su humildad y su  afectuosa dedicación decido contarle algo de lo sucedido. Le digo, a modo de  secreto y en forma breve, indicándole el libro: “Es el Padre Pío, le ofrecí mi  enfermedad y él junto a ustedes ha colaborado en esta recuperación”. Me mira muy  sorprendido por lo que escucha y pienso que me cree por lo insólito de la  rapidez con que evoluciono. A mediodía vuelve a visitarme el doctor F. S. que me  examina y dice: “¡Pero es que no puede ser! ¡Tú estás para que te envíe al  quinto piso! Ya no es necesario que vayas a cuidados intermedios”. Todos están  contentos y asombrados. De inmediato hacen las gestiones para devolverme al  quinto piso. Esta vez llego a la cama 5043, cuya sala queda cerca de la cual  donde fui visitada por el Padre Pío. A esta alturas recibo con mucho agrado y  plenitud todos los designios de Dios... El Padre Pío ha cumplido, la enfermedad  fue momentánea y sufrí muy poco.Esa tarde recibo la visita de la kinesióloga  Oriana Molina y le cuento lo sucedido con el Padre Pío. Ella sonríe y me dice  que también es devota de él y compruebo que en su presencia desde la UTI, todos  los ejercicios me resultan más fáciles y menos extenuantes que con los demás  kinesiólogos. Cuando camino por los pasillos aferrada a ella, que lleva mi tubo  de oxígeno, mis débiles piernas pueden pisar mejor. Me emociono mucho por el  gran regalo que me ha hecho el Padre: esta kinesióloga de la cual me he hecho  muy amiga y de la cual aprendo mucho con su propio y admirable testimonio de fe.  Es una bendición haberla conocido. Su afecto y preocupación para conmigo me  asombra. Ella concurrió a la UTI a verme porque un colega le dijo: “Hay una  chica en la UTI que está gravísima, está muy mal y pensamos que ya no la vamos a  poder sacar adelante. Te suplico que me ayudes”. Oriana solicitó mi ficha médica  y conmovida fue a ayudarme...La mañana del viernes 28 de mayo desde muy temprano  me sorprende la visita de médicos y enfermeras que me examinan y observan  admirados. Recibí la alegre visita del doctor G. R. que muy ansioso me dice “¿Le  puedo pedir algo? Si alguien le pregunta quien estuvo a cargo de usted en la  UTI, por favor dígale que fui yo”. Después entra el doctor G. E. con varios  médicos, entre ellos uno a mi parecer docente en la Escuela de Medicina en la  UC, y le dice señalándome como trofeo mientras estoy sentada recibiendo el  nebulizador: “Ella ha tenido una recuperación asombrosa, que yo no me la  explico”. Enseguida le explica mi diagnóstico y le cuenta como admirablemente he  permanecido en la UTI sólo tres días, hecho totalmente insólito dada la gravedad  de mi condición. Así, esa mañana, escucho sólo comentarios de este tipo.A  mediodía pido ayuda a una enfermera para llegar al baño de la sala porque deseo  ducharme. Le ruego que me deje sola, que conectada al tubo de oxígeno y sentada  en un piso bajo la ducha podré hacerlo sin problema. La enfermera asiente sólo  bajo la promesa que tocaré el timbre de emergencia si me pasa algo. Dentro del  baño y siempre conectada al tubo me siento y abro la llave de la ducha. Es  cuando comienzo a llorar como una Magdalena, pues recién dimensiono la gravedad  de la enfermedad que yo sentía sólo como un resfriado muy fuerte y doy gracias  infinitas a Dios por todo lo que me regala y me quita a diario y al Padre Pío  por haberme hecho promesas tan dulces sin haberlas pedido. Comprendí que Dios  había aceptado mi enfermedad por la Iglesia, las vocaciones sacerdotales y  religiosas, por el arrepentimiento de los sacerdotes que se han portado mal, por  las conversiones de muchas personas y por el trabajo de evangelización al que  estamos abocados con Oscar Silva. Doy gracias porque ante mi completa confianza,  el Padre Pío amorosamente me había vaticinado que sufriría un poco, que sería  momentáneo y que nunca más volvería a tener esta enfermedad y por si fuera poco  me revelaría detalles de mi trabajo con Oscar. Yo, punto indigno, había llegado  al corazón de nuestro Padre Dios. Entonces recuerdo con mucha emoción que el  Padre Pío decía que lo apenaba que todos le pidieran que les quitara la cruz de  encima: una enfermedad, una cesantía, un problema, etc. y que nadie le  solicitase que le enseñara a llevar esa cruz y comprendo que si él me miraba tan  radiante de felicidad, era no sólo porque no le había pedido que me quitara la  cruz, sino que le había pedido que me la hiciera aún más pesada, a causa de toda  la Iglesia, lo mismo que él había pedido a Cristo...En la tarde me fue a visitar  el doctor F. S. que me dice textualmente: “Llama la atención la intensidad de tu  neumonia... Si te digo que estuviste grave ¿tú sabes a lo que yo llamo grave?”.  Me examina y sorprendido me dice que estoy mejor. Le digo, siempre con  mascarilla: “Es que yo tengo un secretito” y me dice: “a ver, cuéntame” y le  relato en forma breve lo sucedido. A lo que me responde: “Te creo absolutamente  todo”. Entonces le hablo que el Padre Pío decía que la ciencia y la fe son  hermanas, que si él me vino a enfermar, él también iba a disponer los médicos y  la tecnología necesaria para sanarme, a lo que el doctor me contesta: “Eso es  algo que nunca te voy a discutir, porque sé que es así”. Antes de irse me pide  que una vez fuera del hospital me controle sólo con él.Desde la visita del Padre  Pío, recibí muchos regalitos de él que me alegraban el alma, pero que no quiero  detallar, por lo extenso que ya resulta este testimonio. También me enviaron  regalitos el Padre Hurtado y Mario Hiriart, a los que también fui encomendada.  Nunca me faltó el sacerdote, la religiosa o ministra de comunión que diariamente  me proporcionaba oraciones, la lectura del Evangelio y el Cuerpo de Cristo.  Todos ellos supieron de este milagro y todos se emocionaron hasta las lágrimas.  El primer sacerdote al que conté este hecho estaba tan conmovido con mi pedido  que me dijo algo así: “Nosotros, la mayoría de los sacerdotes, nos esforzamos  tanto por todas las personas, las asistimos, rezamos por ellas pero nadie ora  por nosotros, sólo nos critican. ¡Le agradezco tanto que haya pedido al Padre  Pío por nosotros! El es el modelo de sacerdote al que aspiramos y ahora tengo la  certeza que gracias a lo que usted ofreció y a la visita del Padre Pío que él  está intercediendo por nosotros, los sacerdotes”.En la mañana del sábado 29 se  aprecia el avance de mi recuperación. Puedo alimentarme mejor y han ido subiendo  la cantidad de agua para beber. Dado el colapso que sufrieron mis pulmones es  peligroso que me descongestione fuertemente. A mediodía caminamos con Oriana por  los pasillos, esta vez sin oxígeno, lo que era toda una osadía, ya que mi  saturación, o grado de oxigenación de mi cuerpo, marcaba 90, el límite. El  doctor G. E. me vio caminar apoyada en Oriana, sin oxígeno, y casi se le  salieron los ojos. Preocupado y asombrado exclamó “¿Y sin oxígeno?” y no me  quitó la vista de encima mientras estuve en el pasillo. A la vuelta no estaba  oxigenando tanto más del límite, pero sin embargo no me había cansado, lo que ya  era harto. El médico, en una visita posterior ese día me dice, de seguir así, me  dará de alta el lunes.A mediodía llega a la habitación una nueva paciente. Me  entero que es religiosa y que se llama María Felicia Lucero Orellana. Le dicen  “Hermana Lucero”. Trabaja en la Parroquia San Pedro de Las Condes, donde  coincidentemente Oscar es catequista. Ella tiene cáncer y ha sido intervenida  más de 30 veces. Me parece un alma heroica de Dios y me pregunto ¿Cómo puede  resistir tanto? Me decido a hablar con ella y le digo que conozco a Oscar Silva,  lo que la pone muy contenta y desde allí nuestra conversación fluye en forma muy  natural. Para animarla le comento la visita del Padre Pío, que ella cuenta a su  familia, sus tres hermanas, cuando vienen a visitarla. Al despedirse ellas se  acercan a saludarme y a pedirme que ruegue al Padre Pío por la recuperación de  su hermana. Me enternece como sin conocerme no dudan nunca de mi relato. Se  palpa que tienen una fe inmensa en Dios y por eso las recuerdo con mucho  respeto.Por la tarde Oriana me lleva a conocer el lugar donde falleció el Padre  Alberto Hurtado. La habitación ya no existe, pues el sector fue remodelado hace  años y nadie tuvo la visión de que este gran sacerdote chileno sería llevado a  los altares. Para consuelo, o desagravio, pusieron en la pared del lugar un gran  retrato del Padre. Oré con mucho cariño ante él, pues me ha acompañado en varias  situaciones y en esta también.El domingo 30 ya puedo caminar mejor y me ejercito  en la habitación. Ese día recibí la visita de mi marido, mi mamá y mis dos  hijitos. Mi madre estaba emocionadísima con el relato.El lunes 31, mando a decir  a Roberto que me traiga la máquina fotográfica, pues en algún minuto deseo  retratar la cama donde fui visitada por el Padre y me gustaría tomar el espacio  exacto donde él estuvo de pie a mi lado. Me imagino que talvez tendré que pedir  a alguien que lo haga por mí, aunque en realidad preferiría hacerlo yo misma  pues ¿quién retrataría con más cariño aquel espacio santo? A mediodía, luego de  otra caminata, el doctor G. E. ordena otro test de saturación. Marca 89, así es  que no me da el alta. Pienso que es razonable esperar un poco, además estoy  convencida que Dios lo quiere así porque algo me depara... no tengo dudas, soy  un barquito de papel en el océano que sólo debe confiar en nuestro Padre... Si  hago un recuento de mi vida, veo que Dios ha hecho mi historia maravillosamente,  así es que confío plenamente. Pienso que a lo mejor el Padre Pío me ha otorgado  un día más en el hospital para tomar la fotografía que tanto deseo... Mi amado  Padre Pío parece escuchar hasta mis caprichos...Esa tarde salgo a caminar con  otro kinesiólogo y lo hago sin oxígeno. De regreso a mi sala observo que las  enfermeras están sacando mis cosas y mi cama. Me explican que una paciente de la  sala ha dado positivo el test de influenza, por lo que deben trasladar al resto  y aislar la habitación. Veo sorprendida que me llevan a la misma sala donde me  visitó el Padre Pío días atrás y me ubican frente y en diagonal a la cama 5022.  Con culpable alegría sospecho que podré tomar la fotografía en la misma posición  que había deseado. Eso sí, debo hacerlo de manera respetuosa para no tomar la  imagen con la paciente sobre la cama. Esa noche, la joven de la cama 5022 va al  baño y allí aprovecho de tomar un par de fotografías de la cama que parece estar  igual que cuando recibí la visita del Padre Pío, a quien agradezco de corazón el  permitirme este capricho.Fui dada de alta el martes 1 de junio. Ya en mi casa,  relato a Oscar y a Pía, su señora, todo lo ocurrido. Oscar me explica que el  Padre Pío me visitó para enfermarme de gravedad, para llevarme a la cruz de  Cristo cuando impuso sus manos en mi cuerpo y pienso que puede ser cierto lo que  dice.El viernes 4 de junio fui a controlarme con el doctor F. S. Se extrañó de  verme tan pronto y con tan buen semblante, Después de examinarme me dice que me  encuentra tan bien que ya no necesitaré de un control semanal. Ahora espera  verme dentro de tres semanas, con unos nuevos exámenes y una última radiografía.  Me comenta, entre otras cosas, que le sorprende mi enfermedad, pues según  comenta: “nadie llega a la UTI por una neumonía. Nosotros, los médicos  broncopulmonares, tratamos las neumonias en forma ambulatoria”. Me dice que  además le parece extraño que una mujer sana, joven y sin antecedentes pulmonares  se haya enfermado así, y es extraño también que me haya recuperado tan  rápidamente.Ahora sé que mis radiografías son muy valiosas, pues son la garantía  de que durante mi estadía en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, un  hecho maravilloso ha ocurrido. Días después del alta, con toda la angustia  vivida, mi marido se enfermó y tuvimos que llamar a la casa a un médico  broncopulmonar. Vino el doctor Ramón Viñals. Le contamos de mi neumonia grave y  que en tres días había salido de la UTI a la sala general. Escéptico me pidió  las radiografías para verlas a contraluz en el ventanal del living, y  consternado me dijo: “¿Y usted pasó por todo esto y ahora está aquí viva al lado  mío? ¡Pero esto se ve clarísimo en las radiografías! ¡Es demasiado grande!...  nunca había visto algo así, por favor cuénteme...” Eso hice, le conté a grandes  rasgos que soy devota del Padre Pío, que le ofrecí mi enfermedad, que vino a  visitarme, que me agravé y que me recuperé rápidamente. Muy emocionado me dijo:  “Usted debe seguir siendo devota del Padre Pío, usted si es escuchada por él.  Por favor pídale por todas las cosas malas que están pasando en el mundo, se  necesita mucho” y salió de la casa muy pensativo y descolocado.Posteriormente me  he enterado que en mi ficha médica, que aún está en el Hospital Clínico,  aparecen varios signos de interrogación que pueden deberse a que ciertos  detalles no tienen explicación. Pero yo si la tengo. Mi teoría a estas alturas,  muy personal, es la siguiente: El Padre Pío debe haberle dicho a Dios la noche  de ese sábado 22 de mayo que ha recibido, como siempre, muchos pedidos pero que  hay alguien acá abajo que ha ofrecido su enfermedad por la Iglesia, por los  sacerdotes, las vocaciones religiosas y por las conversiones. Dios debe haberle  preguntado que tan grave era la enfermedad y el Padre Pío posiblemente le haya  contestado: “no es mucho, pero si la agravamos un poco nos puede servir. Si la  visito y si yo mismo se lo digo ella estará feliz de colaborar...”El 9 de julio,  el doctor F. S. me ha examinado y ha visto el informe y la última radiografía  tomada hace dos días. La enfermedad ha desaparecido por completo y mis pulmones  están absolutamente sanos, sin indicio alguno de la neumonia. Como había llevado  todas las radiografías le pedí que me explicara aquella donde evidenciaba la  gravedad de la enfermedad. El doctor la puso en la pantalla de luz, junto a la  más reciente y me dijo muy asombrado: “¡Nadie podría creer que pertenecen a la  misma persona!”. Después de explicarme en forma muy simple las diferencias entre  ellas me las pidió prestadas para copiarlas, pues desea mostrarlas a sus alumnos  en la Universidad.Ese día me encontré con el sacerdote Ignacio Campos quien  asistía a los pacientes en la Unidad de Tratamiento Intensivo del Hospital. Le  pregunté por un joven que había ingresado veinte días antes que yo, con el que  nos habíamos saludado sólo una vez con gestos desde nuestras camas, pues la  mayor parte del tiempo lo había visto inconciente y conectado al respirador  mecánico. Me contó que había fallecido cuando ya me habían dado de alta. Sus  órganos vitales se fueron deteriorando, producto del colapso que sufrió en un  pulmón y que no logró superar. Esto me consternó mucho pues yo había sobrevivido  pese a tener ambos pulmones colapsados. Lo curioso fue que nunca me conectaron  al respirador artificial. Es posible que pensaran que yo no podría recuperarme.  Sin embargo, el sacerdote recordaba que yo había salido rápidamente de la UTI y  me preguntó que había pasado conmigo. Cuando le conté lo sucedido estaba tan  contento e impactado que me pidió que le entregara por escrito mi  testimonio.&lt;br /&gt;Hace unas noches, leyendo una biografía del Padre, he encontrado  la explicación de todo esto: siendo muy joven al Padre Pío le sobrevino un  resfriado tan fuerte que afectó primero su pulmón izquierdo y luego terminó  dañando en forma seria ambos pulmones, exactamente lo que a mí me ocurrió, y  pienso que ha sido él mismo quién me trajo su propia enfermedad para compartirla  conmigo, para que juntos pudiéramos ofrecerla a Dios. He hallado la descripción  que hizo en su diario acerca de su enfermedad y leí con sorpresa como lo  descrito es idéntico a lo que yo padecí, con los mismos síntomas y dolores que  sufrí desde el comienzo hasta el final, sólo que en mi caso duró algunas semanas  y me recuperé completamente. En esos años, cerca de 1910, no existía la  tecnología adecuada para diagnosticar la enfermedad que sufriría el Padre toda  la vida, pero en mi interior sé que fue una neumonia grave como la mía. Yo lo sé  y el Padre Pío también. Pero si me trajo su propia enfermedad también me percato  lo distraído o bromista que es: poco más de un mes después de salir del  Hospital, me llegó la cuenta de los gastos ocasionados en mi estadía y con mucha  risa comprendo que la cuenta ¡era del Padre Pío y que él se había ido sin  pagar!... Parece que este es el sufrimiento que entonces se me había prometido,  pero confío alegre y plenamente en que Dios proveerá...Con esta maravillosa  visita del Padre Pío, que yo llamo el ANTI MILAGRO, compruebo que Dios se  complace más cuando ofrecemos que cuando pedimos y que en verdad nos regala todo  lo que necesitamos, aunque a veces no lo percibamos así y que el Padre Pío, en  un signo de humildad extrema, ha querido hacer de mí un instrumento de su  inagotable labor.En estos tiempos, en que la Iglesia, representada por el Papa  Juan Pablo II, no es escuchada con atención y cuando los sacerdotes están siendo  muy cuestionados, especialmente por las graves faltas que han cometido algunos  de ellos, he comprendido que el Padre Pío ha venido a mi encuentro para traerles  un trascendente y bellísimo mensaje. El, fiel a Jesús y a la Iglesia, siempre ha  sufrido por los sacerdotes. Cuando estaba acá en la tierra oraba y suplicaba a  Dios para que no los castigara, ofreciéndose víctima por todos ellos y por toda  la humanidad. Y Dios, conociendo la sinceridad de sus ruegos, con el corazón  afligido permitió que el demonio lo azotase.Hoy que el Padre Pío está a las  puertas del cielo, esperando entrar hasta que lo haga el último de sus hijos  espirituales, tal como nos ha prometido con tanta dulzura, tengo la certeza  absoluta de que desde allí, se ha fijado en mi pequeñez y ha puesto en mi alma  el anhelo y la osadía de ofrecer el sufrimiento de la enfermedad que padecí, su  propia enfermedad, imponiendo sus manos en mi cuerpo para injertarlo en la cruz  de Cristo y para agravarme hasta tal punto de casi perder esta vida terrenal, no  sin antes manifestarme su profunda ternura depositando para siempre en mí el  gran Amor de Dios y la plena confianza en sus designios.El Padre Pío necesita  llegar al corazón de todos los sacerdotes para que no dejen de anunciar la Vida  Eterna, porque Cristo sí resucitó y está vivo, para que no duden en perseverar  en su vocación, para que no decaigan ni equivoquen el camino, para que no se  sientan solos, abandonados y desprotegidos, porque él, desde la entrada del  cielo, sigue velando e intercediendo por cada uno de ellos, y quiere decirles  que la pureza en el celibato si es posible, porque él la amó y la vivió y siendo  hombre como todos pudo vencer las tentaciones. Si es posible vivir en  obediencia, pobreza y castidad.La gran obra de este humilde fraile, pero gran  sacerdote, fue crear los Grupos de Oración, a los que invitó a participar a  todos sus hijos espirituales, encargándoles encarecidamente la misión de orar  con insistencia por la Iglesia y por quienes la conforman, en particular por  nuestros sacerdotes, intenciones que sin saberlo, porque me he enterado sólo  hace unos días, son las mismas por las que pedí cuando recé su novena en el  hospital. Sin duda fue el propio Padre Pío quien me inspiró a hacerlo, y quien  me inspira ahora a pedir que lo acompañemos suplicando a Dios Padre por las  mismas intenciones.Este inesperado hecho lo he relatado a algunos sacerdotes,  religiosas, diáconos, catequistas y ministros de comunión, y todos se han  emocionado hasta las lágrimas. Llenos de alegría han dado alabanzas a Dios y me  han dicho que lo sucedido más que un milagro ha sido un mensaje  trascendental.Días atrás, una de las doctoras que me examinó en el hospital, ha  escrito para contarme que leyó el relato y que se ha emocionado mucho porque  ella sabe lo grave que estuve, que vio las radiografías y el informe interno y  que da testimonio de mi milagrosa recuperación. Me sorprendió que me pidiera  rezar al Padre Pío para que interceda por su papá que está muy enfermo. He visto  como ella que trabaja para la Medicina, una disciplina que en general es tan  reticente de los favores de Dios, acepta humildemente que sólo EL es  TODOPODEROSO... Me ha dicho que gracias a lo que me sucedió ha recobrado la fe  en su Iglesia, mi Iglesia.Un fraile capuchino me ha dicho que es bueno divulgar  lo sucedido entre quienes no traten de pisotear nuestra fe, pues con todo lo que  se ha criticado a la Iglesia, se necesita conocer estos testimonios. Me ha dicho  que él ve en esto la naturalidad con que lo trascendente se manifiesta en lo  cotidiano y que esta gracia es un regalo que Dios me ha hecho para que lo viva y  disfrute como prueba del inmenso Amor que nos tiene...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman, Times, serif;color:#660000;"&gt;NOTA: Los nombres de  los médicos se han reemplazado por sus iniciales, pues aún no se les ha pedido  su autorización para que aparezcan en este testimonio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="width: 610px; height: 552px;" align="right"&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;María Susana&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/Sottotitolo.gif" align="absmiddle" width="15" height="15" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt; &lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;a href="#Diadema"&gt;&lt;img src="images/Freccia-su.gif" border="0" width="17" height="17" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman;"&gt;Hola mi nombre es Juan Ramon estoy vivendo  en California – Estados Unidos por medio de mi madre que vive en Nicaragua he  recivido la Novena a San Pio y el me ha obrado el milagro de conseguir un nuevo  trabajo en este pais de inmigrantes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#800000;"&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman;"&gt;JUAN RAMON&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#b91313;"&gt;2006&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="left"&gt; &lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;img src="images/Sottotitolo.gif" align="absmiddle" width="15" height="15" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt; &lt;img src="images/cornice.gif" align="absmiddle" width="65" height="11" /&gt;&lt;img src="images/bottone-up.gif" align="absmiddle" border="0" width="10" height="7" /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;a href="#Diadema"&gt;&lt;img src="images/Freccia-su.gif" border="0" width="17" height="17" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;Mi  nombre es Patricia, hace unos meses estando en Italia llego a mis manos un  folleto de un viaje en peregrinacion al Padre Pio y a pesar de ser catolica no  sabia de el, a mi regreso a España y unos meses despues me puse a buscar en  internet sobre Santa Rita, no se como en esa busqueda me encontre leyendo los  milagros del Padre Pio y asi tambien su historia, el caso es que se lo comento a  mi esposo, quien desde hace algunos años a causa de un accidente de coche perdio  un ojo, y su otro ojo bueno hace tiempo le esta dando problemas en especial  picores y el se frota y esto le produce paspaduras y muchas molestias en su ojo  bueno, hoy me dijo y les pondre textuales palabras de el: Le envie a mi angel al  Padre Pio para que mejorara mi ojo y le dije que volviera pronto que no se  quedara porque lo necesitaba, y al rato noto que su ojo estaba normal como hace  años no lo estaba. Esta noche vuelvo a esta pagina del Padre Pio a ofrecer este  testimonio, que quizas algunos juzguen de pequeño pero para nosotros es algo muy  importante. Gracias Padre Pio por calmar la dolencia de mi esposo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#800000;"&gt;2006                                                                                                                    Patricia -  España.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-4877671826766510528?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/4877671826766510528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=4877671826766510528' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4877671826766510528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4877671826766510528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/03/testimonios.html' title='Testimonios'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-1483057825664997943</id><published>2009-02-26T11:20:00.000-08:00</published><updated>2009-02-26T15:48:53.949-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SacqUHFb0-I/AAAAAAAAAFM/Ds26NIoOgd4/s1600-h/jesus_bullet.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307257210867012578" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 72px; CURSOR: hand; HEIGHT: 86px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SacqUHFb0-I/AAAAAAAAAFM/Ds26NIoOgd4/s320/jesus_bullet.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;Domingo Primero de Cuaresma&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;"En seguida el espíritu le arrojó al desierto. Y estuvo en el desierto cuarenta dias y cuarenta noches, y fue tentado por Satanás. Y estaba con las fieras, y los ángeles le servían. Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: «El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia.» " (Mc 1,12-15)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Las tentaciones hacen sufrir. Pero no son pecado sino solo ocasiones para crecer en la amistad con Dios. Los que sienten y sufren a causa de las tentaciones son aquellos que quieren hacer el bien, no los que viven en el mal. Frente a la queja acerca de las tentaciones que hacen sufrir, el cristiano debe saber que es el hombre bueno el que es tentado porque el demonio ve que aún no le pertenece. Lo tienta para que caiga y se enemiste de Dios. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;San Crisóstomo, hom. 13 sobre San Mateo,dice: "&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Pues aunque Dios permita que las tentaciones sean de muchas y variadas maneras, las permite también para que sepamos que el hombre tentado se constituye en el mayor honor, pues no se dirige el diablo sino a los que ve en grande elevación."&lt;/span&gt;. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;De este modo el evangelista no nos lo muestra simplemente yendo al desierto, sino arrojado a él, para que entendamos que así se hace explícita la disposición divina. También nos enseña de este modo que no debe el hombre arrojarse por sí mismo a la tentación, sino que ha de vencerla cuando de otra parte fuera como arrojado a ella. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Es de notar que los ángeles servidores asisten a los que han vencido la tentación. Por eso el Padre Pío, frente a un hombre que le pedía "paz" le dijo que no la conseguiria sin lucha y que la sentiría sòlo al vencer en la lucha, no durante la misma.&lt;br /&gt;Es importante responder a este llamado penitencial haciendo penitencia ya que San Jerónimo decía: "&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Hace penitencia el que quiere unirse al eterno Bien, esto es, al reino de Dios. El que desea la almendra de la nuez, rompe la cáscara. La dulzura de la fruta compensa la amargura de la raíz. La esperanza del enriquecimiento hace agradables los peligros del mar, la esperanza de la salud mitiga el dolor que causa la curación. Así, pues, los que merecieron llegar a la palma de la indulgencia son los que pueden anunciar dignamente las enseñanzas de Cristo. Y por esto, después que dijo: "Haced penitencia", añadió: "Y creed en el Evangelio, porque si no creyereis, no le entenderéis". Haced penitencia y creed, esto es, renunciad a las obras de muerte. Porque, de ¿qué aprovecha creer sin buenas obras? Porque no lleva a la fe el mérito de las buenas obras, sino que empieza la fe para que sigan las buenas obras".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Que esta santa cuaresma sea vivida con intensidad , sin temores a las tentaciones sino pidiendo ayuda al Señor para no perder en ellas su amistad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-1483057825664997943?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/1483057825664997943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=1483057825664997943' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/1483057825664997943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/1483057825664997943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/02/domingo-primero-de-cuaresma-en-seguida.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SacqUHFb0-I/AAAAAAAAAFM/Ds26NIoOgd4/s72-c/jesus_bullet.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-8289706897937640912</id><published>2009-02-14T09:05:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T09:13:05.413-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SZb7gDmTUWI/AAAAAAAAAE8/gjyGXsahHT4/s1600-h/PadrePioConfesionario.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302702139415679330" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SZb7gDmTUWI/AAAAAAAAAE8/gjyGXsahHT4/s320/PadrePioConfesionario.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;La Bilocación&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;En el convento de San Elías de Pennisi, Fray Pío experimentó por primera vez el fenómeno de la bilocación. La noche del 18 de enero de 1905, mientras se encontraba en el coro, recogido en profunda oración, se sintió trasladado a una casa señorial de la ciudad de Údine, donde estaba muriéndose un hombre y naciendo una niña.El caso curioso fue narrado por el mismo religioso que, por obediencia lo puso por escrito y, después de muchos años, por la joven que entonces había nacido."Hace días- escribe Fray Pío- me pasó algo insospechado: Mientras me encontraba en el coro con Fray Atanasio, eran como las 23 horas del 18 de este mes cuando me encontré en una casa señorial donde moría un papá mientras nacía una niña. Se me apareció entonces la Santísima Virgen que me dijo: ‘Te confío esta criatura, es una piedra preciosa en su estado bruto. Trabájala, límpiala, hazla lo más brillante posible, porque un día quiero usarla para adornarme…’ Le contesté a la Virgen: ‘¿Cómo podría ser posible, si yo soy todavía un estudiante y no sé si un día podré tener la suerte y la alegría de ser sacerdote? Y aunque llegue a ser sacerdote, ¿cómo podré ocuparme de esta niña, viviendo yo tan lejos de aquí?’ La Virgen me respondió: ‘No dudes. Será ella quien irá a buscarte, pero antes la encontrarás en la Basílica de San Pedro en Roma’. Después de esto… me encontré otra vez en el coro".Este escrito fue cuidadosamente guardado por el director espiritual del Padre Pío, el padre Agustín de San Marco en Lamis. La niña de la que se habla en el escrito se llama Giovanna Rizzani. Su Papá estaba inscrito en la Masonería. Durante su última enfermedad, su lujosa residencia fue rigurosamente vigilada día y noche por los masones, situada en la calle Tiberio de Ciani No. 33 de la ciudad italiana de Údine. Esto, para impedir el paso de cualquier sacerdote.Horas antes de morir, su esposa Leonilde- que era muy religiosa- estaba cerca del lecho del moribundo recogida en oración y lágrimas. De repente vio salir de la recámara y alejarse por el pasillo a un fraile capuchino. Se levantó enseguida, lo llamó y lo siguió mientras el fraile desaparecía.La señora estaba extremadamente angustiada pensando en su esposo que se moría sin los auxilios religiosos. En aquel momento, oyó gemir al perro que estaba amarrado en el jardín de la casa, como si el animal percibiera la muerte ya próxima del amo.&lt;br /&gt;La señora, no aguantando el gemido del perro, fue a soltarlo. En esos momentos sintió los dolores del parto y allí mismo dio a luz a una niña. El administrador de la casa corrió para ayudarle. De lejos vieron la escena los dos masones que vigilaban la entrada y también el párroco que quería entrar a la casa para auxiliar al moribundo.El administrador, después de que ayudó a la señora a alcanzar la recámara, bajó indignado contra los masones que impedían el paso al sacerdote y les gritó: "Dejen entrar al padre. Ustedes pueden impedirle que asista al moribundo, pero no tienen derecho a impedirle que vaya a bautizar a la niña que acaba de nacer prematuramente".Fue así como se dejó pasar al sacerdote, que además de bautizar a la niña, administró los últimos sacramentos al moribundo arrepentido.A la muerte del señor Juan Bautista Rizzani, la joven viuda se trasladó a Roma con sus papás. Allí, la pequeña Giovanna creció educada cristianamente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-8289706897937640912?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/8289706897937640912/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=8289706897937640912' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/8289706897937640912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/8289706897937640912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/02/la-bilocacion-en-el-convento-de-san.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SZb7gDmTUWI/AAAAAAAAAE8/gjyGXsahHT4/s72-c/PadrePioConfesionario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-5682883546630799689</id><published>2009-02-14T08:28:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T08:41:21.782-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SZbzxPM4AuI/AAAAAAAAAE0/TSW4GL4c1BQ/s1600-h/z_13estac_cruz.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302693638495011554" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 270px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SZbzxPM4AuI/AAAAAAAAAE0/TSW4GL4c1BQ/s320/z_13estac_cruz.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;La curación del leproso&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Domingo VI durante el año ciclo B&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Nos encontramos este domingo con la curación de una enfermedad terrible para la época: la lepra. No se conocía su origen pero era directamente atribuida al pecado: el leproso era considerado un pecador. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Aun reconociendo que en el origen de toda enfermedad y de la muerte está el pecado, sin embargo sabemos que no todo el que comete un pecado concreto adquiere esta enfermedad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La lepra deformaba de tal manera que aveces no quedaban rastros de belleza; además los excluia de la sociedad pues el libro del Levítico (primera lectura) les mandaba que vayan gritando "impuro, impuro" hasta tanto no consiguieran un certificado de sanidad emitido por los sacerdotes del templo. Un enfermedad, en fin, que los condenaba a una existencia penosa con la sola esperanza que apareciera algún profeta poderoso -el Mesías, anunciado por Isaías-, en cuya época los paralíticos caminarian, los ciego recobrarían la vista, los sordos comenzanzarían a oir, los leprosos serían curados...y se anunciaría un año de gracia...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Por eso llama la atención la escena de este domingo: el leproso, rompiendo las reglas, se acerca, le ruega, Jesús lo toca sin temor al contagio, lo cura y lo introduce nuevamente en la vida social mandandolo a presentarse a los Sacerdotes del Templo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Todos estos elementos &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;pintan claramente la realidad del pecado&lt;/span&gt; motivo por el cual en la historia de la Iglesia se ha comparado la lepra con el pecado por cuanto sus efectos son similares:&lt;br /&gt;El pecado unde sus raices en el Paraíso bajo el influjo de un ser siniestro llamado demonio o satanás. No tiene un origen corporal que pueda ser descifrado con la ayuda de la ciencia médica: su origen es de orden espiritual.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Cuando se comete un pecado la persona con frecuencia no sabe muy bien por qué lo hace. Ya San Pablo decía: "Señor, Señor, por qué hago el mal que no quiero y no el bien que deseo?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El pecado hace sertir mal, sucios, deformes; provoca la impresión de que todo lo que toca queda manchado al punto de tener deseos de gritar: "impuro, impuro" como en el Levítico. Además, no tiene cura, pero es tal el malestar que produce que si no se enfrenta con Dios, llega a atribuir su mal a meros desajustes sicologicos, o a alguien que "me hizo mal", o "alguien que me tiene envidia", o "nadie me quiere"... Al final, cuando se intenta por todos los medios, el alma -desde lo profundo de su miseria-piensa en Dios, y dice: "Volveré y le diré: Padre he pecado; Señor, ten piedad de mi, sáname por tu misericordia". Y se siente en el interior: "Ve a presentarte a los Sacerdotes". Y Jesús, por el ministerio del Sacerdote, toca y cura reinsertándo al pecador en la comunión eclesial.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La recuperación comienza siempre con el reconocimiento de la propia culpa. Y sin este reconocimiento no será posible la sanación.&lt;br /&gt;El Padre Pío muchas veces llegó a usar del rigor para mover al alma al humile reconocimiento de las culpas. Padre Pío, ruega por nosotros, ruega por mi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-5682883546630799689?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/5682883546630799689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=5682883546630799689' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5682883546630799689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5682883546630799689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/02/blog-post.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SZbzxPM4AuI/AAAAAAAAAE0/TSW4GL4c1BQ/s72-c/z_13estac_cruz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-8742182733297402858</id><published>2009-02-07T00:33:00.000-08:00</published><updated>2009-02-07T02:03:51.612-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Evangelio del Domingo'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SY1aF3qpgNI/AAAAAAAAAEs/HqM-VLfTdho/s1600-h/z_08estacion.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299991393373618386" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 229px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SY1aF3qpgNI/AAAAAAAAAEs/HqM-VLfTdho/s320/z_08estacion.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#000099;"&gt;EL EVANGELIO DEL DOMINGO &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#000099;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(IV DURANTE EL AÑO CICLO B)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Jesús salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato. El se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos. Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados, y la ciudad entera se reunió delante de la puerta. Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él. Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron, le dijeron: «Todos te andan buscando.» El les respondió: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido.»&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;El evangelio de este domingo nos muestra a través de una serie de curaciones cuán bueno es el Señor para acudir al pedido de los apóstoles en favor de la suegra de Pedro y de otros enfermos a quienes curó inmediatamente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;La fiebre es una imagen de las pasiones y los vicios que -según dice San Beda- " se mitigan siempre con los ruegos de los fieles". Tomemos este evangelio como una invitación a rezar por los que necesitan con esa caridad exquisita que consiste en buscar buscar el bien del otro olvidándose de si mismo ya que el Señor accede a las súplicas cuando el pedido no tiene dobles intenciones; en cambio, si la intención no es pura, retrasa su gracia hasta purificar el corazón del que pide. Por ejemplo: se puede pedir la curación de un ser querido por dos motivos: para librarlo de su dolor o por el contrario para librarse uno mismo del dolor que provoca el verlo sufrir. La primera es una intención pura, de caridad exquisita, la segunda no. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Cuando el padre Pío era pequeño, vio una escena conmovedora: una madre con su hijo moribundo en brazos, le pedía a San Pellegrino que lo curara y como no había respuesta, le dijo: "No quieres? Entonces te lo entrego" Y lo dejó a sus pies. El padre Pío viendo el amor puro de esa madre, miró primero el crucifijo y luego al Santo y el niño inmediatamente recobró la salud. La madre estaba pidiendo la vida de su hijo, no que le evite el dolor de verlo morir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;El Padre Pío -pudiendo- no pidió la curación de su padre "le prometí al Señor-dijo- no pedir nada para mi". El mayor bien era el de preparar a su padre a bien morir y -aunque le costó lágrimas-, prefirió no pedir la salud del cuerpo sino la del alma . Confesó a su padre y éste murió santamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Cuenta la historia de San Agustín que su madre Santa Mónica-angustiada porque su hijo aún no se había bautizado y temía que muriera en el paganismo- recurrió llorando a San Ambrosio, Obispo de Milán pidiéndole por su hijo. Éste le dijo: "vaya tranquila: no se puede perder un hijo de tantas lágrimas". Y así fue. Lloraba por el bien que su hijo iba a perder si no se bautizaba. No pedía esa gracia para quedar tranquila. Iba derecho hacia el mayor bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;También el Evangelio cuenta que una madre se acercó a Jesús y le dijo:"Ten piedad de mi, mi hija está atormentada por un demonio". Pedía por su hija y quería que Jesús viera el sufrimiento de su hija reflejado en su rostro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Un niño pedía a Jesús por la salud de su hermanito menor: "Si no lo curas, le aviso a Tu Mamá". Seguramente Jesús se vio entre la espada y la pared frente a esta dulce amenaza. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Muchas madre están sufriendo por sus hijos que han caído en las manos de la droga y reclaman ayuda. ¡Cuánta fuerza en el reclamo! ¡Cuánta impotencia al no saber de quien depende que no exista más! La droga es un demonio con muchos secuaces y éstos no hablan, no escuchan, no conceden respiro, no tienen corazón, no se compadecen, solo atormentan y destruyen. Los demonios de la droga sólo se expulsan con la fuerza de la Palabra de Jesús. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Ante ellos sólo la fuerza de Jesús: "cállate y sal de ese hombre". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Será necesario ir con esa misma fuerza hacia Jesús que no permitirá que se pierdan los hijos de tantas lágrimas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Cuando se pide el bien del otro con intención y corazón puro, Jesús no hace esperar.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-8742182733297402858?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/8742182733297402858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=8742182733297402858' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/8742182733297402858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/8742182733297402858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/02/el-evangelio-del-domingo-vi-durante-el.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SY1aF3qpgNI/AAAAAAAAAEs/HqM-VLfTdho/s72-c/z_08estacion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-7119108290913524306</id><published>2009-02-06T18:28:00.000-08:00</published><updated>2009-02-06T18:37:47.575-08:00</updated><title type='text'>LA CONFESIÓN, PRINCIPAL VOCACIÓN DEL PADRE PÍO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SYzz0KuKnzI/AAAAAAAAAEk/F89bvOq3XzM/s1600-h/PadrePioConfesionario.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SYzz0KuKnzI/AAAAAAAAAEk/F89bvOq3XzM/s320/PadrePioConfesionario.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299878939064966962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Comic Sans MS;font-size:6;color:#800000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Comic Sans MS;font-size:100%;color:#800000;"&gt;El Padre Pío, dice uno de sus  superiores, es un sacerdote que cumple asiduamente con sus deberes de estado. Se  levanta a las tres y media y se prepara para la misa en su celda para no  molestar a nadie, y luego va directamente a la sacristía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio,  las mujeres formaban fila para confesarse desde las dos de la mañana, y a veces  la policía debía dirigir a la multitud que se apiñaba junto al confesionario.  Desde enero de 1950, todas las penitentes debieron conseguir un número de orden  para evitar confusiones. En 1952 hubo que adoptar el mismo sistema también para  los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confesar es su principal vocación, la que le permite  apaciguar su insaciable sed de almas. Desea ser considerado exclusivamente como  confesor. No predica, y el Santo Oficio le ha prohibido escribir desde 1924.  Empero, el Padre Pío no tiene en cuenta los límites de la resistencia física. Él  examina, juzga, condena y absuelve según lo que Dios le inspira. Su  confesionario es más que una cátedra, más que un tribunal, es una clínica para  las almas. Acoge a los penitentes de diversas maneras, según las necesidades de  cada uno y sin plan preconcebido. Abre los brazos a éste en una exuberancia de  alegría, diciéndole de dónde viene aún antes de que haya abierto la boca. Y a  otros los llena de reproches, los amonesta y hasta los trata con rudeza. A  algunos se niega a recibirlos y les dice que vuelvan más adelante, cuando estén  mejor preparados. La misma afabilidad, la misma sonrisa de bienvenida, la misma  severidad se prodiga al sabio, al personaje, al paisano humilde e ignorante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La condición social del penitente nada cuenta, sólo ve su alma, su alma  al desnudo. Suele suceder que tenga más indulgencia con un gran pecador que lo  conmueve por su ignorancia de las leyes divinas, que un creyente que no cumple  con sus deberes religiosos, una de esas personas que se dicen católicas pero que  por pereza no dedican a Dios ni una hora por semana. En donde no encuentra  hipocresía sino sinceridad, se muestra bondadoso, con una benevolencia que  dilata el corazón del penitente cuando le dice: "Ve en paz, Jesús te ha puesto a  prueba y te bendice". Pero a veces sorprende por su brusquedad, cuando con  palabras duras y cortantes denuncia el escándalo, sobre todo los chismes y  mentiras de las mujeres. Se mostraba inflexible con los penitentes que  consideran la murmuración como una falta leve. Con mayor severidad aún, condena  el Padre Pío los pecados contra la pureza y la maternidad, y no perdona sin  estar seguro de un firme y categórico propósito de enmienda. Los malhechores que  van contra la generación y el matrimonio, deberán pasar varios meses de prueba  antes de ser absueltos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menudo cierra la mirilla del confesionario en  la cara de un penitente sin interrogarlo. Esto ha ocurrido hasta con personas  que se confesaban periódicamente en otro lugar. ¿Por qué?. Porque posee el don  divino de ver como en un relámpago lo que se le escapa a los confesores  ordinarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío, a no dudarlo, sufre una verdadera agonía  cuando el Señor le ordena tratar con dureza a un alma, pero lo hace así para que  su penitente tome conciencia y comprenda que los Sacramentos y la Comunión no  son cosa de juego. Que es algo grave lavar su alma y recibir a Cristo, a ese  Cristo Jesús a quien ama el Padre Pío, mientras el pecador y la multitud lo  desconocen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A una de sus hijas espirituales que le confesó que le era  insoportable la vista de sus enemigos, le contestó: "Si tú no amas como el Señor  quiere que los ames, firmarás tu propia condenación. Haz el bien a tus enemigos  por amor a Jesús". Así comenta el texto evangélico que dice: "Amad a vuestros  enemigos, haced bien a quienes aborrecen, rogad por los que os persiguen y  calumnian, y así seréis hijos de vuestro Padre que está en los Cielos. Porque si  amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En qué forma confiesa?.  A menudo sabe de antemano lo que el penitente le va a decir. Si éste se olvida  de mencionar un detalle cualquiera de un pasado lejano, el Padre Pío se lo  recuerda. A veces hace breves preguntas que sirven para abreviar las confesiones  y que resultan impresionantes prueba de su doble vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo puede  saber?. El Padre conoce a cada penitente mejor de lo que él mismo se conoce, y  al arrodillarse ante él, el pecador ve con más claridad sus pecados. Sin  embargo, el Padre no dice todo lo que descubre. A veces se queda silencioso, a  la espera. El penitente siente su conciencia removida hasta lo más hondo, y no  puede mantener en secreto el pecado que ocultaba. Lo confiesa, y el confesor  dice simplemente: "Eso es lo que esperaba".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un joven complotaba matar a  su mujer y simular que se trataba de un suicidio, para poder así continuar sin  tropiezos una unión ilícita. A fin de apartar toda sospecha de culpabilidad,  consintió en escoltar a su compañera a San Giovanni. No bien puso los pies en la  Iglesia, ella se sintió atraída por una fuerza magnética hacia la sacristía, que  se encuentra en el otro extremo de la Iglesia, detrás del altar mayor. El Padre  Pío, desocupado en ese momento, se acercó para interrogarle. El hombre no había  pronunciado una sola palabra, cuando sintió que lo tomaban del brazo y lo  empujaban con violencia: "Sal , sal de aquí!, le gritaba el fraile. Miserable!,  ¿ignoras que no tienes el derecho de manchar tus manos con la sangre de tu  esposa?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre huyó como empujado por la tormenta. Durante dos días  vagó sin rumbo. En la imposibilidad de recuperar la calma, volvió al monasterio,  y el Padre Pío lo acogió como acogía Jesús a los grandes pecadores. Cuando el  hombre hubo terminado su tremenda confesión, le dijo: "No teníais hijos y ambos  deseabais uno. Vuelve a tu hogar, y vuestro deseo se cumplirá". Cuando su mujer,  a quien nunca había visto el Padre Pío, vino un día a confesarse, a las primeras  palabras que pronunció, oyó que el Padre le decía: "No temas nada ya, tu marido  no te hará ningún mal". Después de años de esterilidad, ella dio a luz una  criatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sacerdote había ido a San Giovanni para confesarse con el  Padre Pío, y tuvo que cambiar tren en Bolonia. Cuando hubo terminado su  confesión, el Padre le preguntó si no haba omitido nada. El sacerdote contestó  con sinceridad que no recordaba nada más; entonces replicó el Padre Pío: "No lo  hizo usted con malicia, pero se trata de una negligencia grave que ha ofendido  al Señor. Usted llegó a Bolonia a las cinco de la mañana. Como las iglesias  estaban cerradas, usted se fue al hotel para descansar un poco antes de decir  misa y se quedó dormido hasta las tres de la tarde. Ya no era hora de la misa, y  su negligencia ofendió a Dios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que se pronuncie palabra  alguna, el Padre Pío sabe si el que se acerca a él es sincero o no, si es un  convencido o un simple curioso. Un médico entró cierta vez en la sacristía,  pareció cambiar de idea y volvió a salir. ¿Quien es ése?, ya volverá, afirmó  rotundamente el Padre. En efecto, el médico volvió bien pronto. Al instante le  dijo el Padre: Usted es un delincuente, y quiere eludir el Tribunal. Lea de una  vez esa carta!. Se trataba de la recomendación de un amigo. El médico la leyó,  palideció, cayó de rodillas a los pies del Padre, imploró perdón y lo obtuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro capuchino lee también el pensamiento a la distancia, como lo  prueba un número incalculable de hechos. He aquí uno como muestra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos  hermanas habían logrado a duras penas que su padre les permitiera ir a ver al  Padre Pío, pero le habían prometido formalmente no besarle el guante, ese guante  besado por tantos labios, por temor al contagio. Las jóvenes lo prometieron,  pero cuando vieron entrar al capuchino a la iglesia, y a la gente apiñarse en  torno suyo, no pudieron resistir la tentación. Entonces él las miró sonriendo:  "¿Han olvidado su promesa? ".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuenta un conocido médico italiano que una  noche de enero de 1936, estaba en la celda del Padre Pío con éste y otros dos  laicos. De pronto el Capuchino se arrodilla y les pide que recen "por un alma  que está a punto de compadecer ante el tribunal de Dios". Todos se arrodillaron,  y luego el Padre les preguntó: ¿saben ustedes por quién han rezado? - No - fue  la respuesta. Pues por el Rey de Inglaterra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces intervino el  doctor: pero Padre, leí en los diarios de hoy que el Rey tiene un ligero resfrío  sin ninguna novedad. El Padre Pío se contentó con responder: "Créanme". Cuando  llegaron los diarios a mediodía, se vio que el Rey de Inglaterra había fallecido  en el momento preciso en que el Padre Pío pidió simultáneamente a sus amigos  oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una joven de Benevento, cuyo marido había perdido la vista,  recibió esta explicación del Padre Pío: "Su ceguera garantiza su salvación,  tiene que permanecer ciego, es un castigo que Dios le envío por haber golpeado a  su padre". La pobre mujer no podía creer a sus oídos. En cuanto al lisiado,  empezó por negar, pero acabó por reconocer que a la edad de dieciséis años había  golpeado brutalmente a su padre con una barra de hierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío  era un gran trabajador del confesionario. Pero su carisma de visión de almas le  daba una herramienta muy especial, en su tarea de convertir a muchos de sus  visitantes. Durante décadas las personas peregrinaron de a miles a San Giovanni,  buscando la sanación de los pecados a través de un instrumento como el Santo del  Gargano. Qué bueno sería encontrar en estos tiempos muchos fieles deseosos de  lavar sus almas con el agua de la misericordia, como aquellos que acudían a ver  a Pío. Qué bueno sería también encontrar sacerdotes dispuestos a sacrificarse en  el confesionario, como lo hacía el Padre Pío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Misa del Padre  Pío.&lt;br /&gt;Desde que el Padre Pió hace la señal de la Cruz al pie del altar de San  Francisco, su rostro se transfigura. Ya no es sólo el sacerdote que celebra el  Santo Sacrificio, es también el hombre de Dios, el elegido para dar testimonio  de su existencia, elegido para colaborar con Dios en el martirio de las cinco  llagas, el oficiante que es crucificado con Él y que muere místicamente con Él  en cada una de las misas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristo habita en el Padre Pío y el Padre Pío  hace suya la encarnación de Cristo. Si el Padre Pío no estuviese modelado en  Cristo, ¿cómo explicar los sufrimientos que se reflejan en su rostro, las  contracciones de su cuerpo, sus esfuerzos para levantarse después de sus  genuflexiones, como si el peso de la cruz lo abrumara?. ¿Y qué decir de sus  estados de éxtasis prolongados, que lo transportan lejos de este mundo caótico?.  Se lo ve inclinar la cabeza, sonreír con esa sonrisa luminosa con que acepta los  pedidos de sus fieles, y de pronto estalla, y sus lágrimas caen abundantes. Los  testigos siguen mudos e inmóviles esta misa cuya celebración dura dos horas.  ¿Dos horas?. No!, parecen dos minutos!. Los fieles de ayer, los de todos los  momentos y aún los que nunca fueron creyentes, todos de rodillas, parecen  clavados al suelo, fijos sus ojos en esas manos diáfanas. Extática persuasión  que transforma a los incrédulos, a los masones, a los protestantes, a los ateos,  en fervientes católicos. Por pedido de Pío XII, después de la liberación de  Roma, miles de soldados americanos recibieron autorización para asistir a la  misa del Padre Pío, lo que tuvo como resultado la conversión de muchos muchachos  protestantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El momento de la Consagración siempre es el punto cúlmine  de la Misa de Pío. Eleva la Hostia, el Cuerpo de Cristo, y se queda inmóvil por  largos minutos, interminables. Sus oraciones llegan al Cielo, mientras admira a  Nuestro Señor Presente en la Eucaristía. Cuando se le pregunta porque toma tanto  tiempo en la Consagración, él se limita a responder: ¿acaso existe un tiempo  para rezarle al Señor?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pío es el testimonio de la importancia de la  Eucaristía como centro de nuestras vidas. Cristo Vivo se hace presente en todos  los altares, alrededor del mundo, todas las horas de todos los días del año. Ese  es el misterio del Sacrificio Perpetuo. Y es el Padre Pío quien mejor nos  muestra cómo un alma consagrada debe vivir la entrega de Nuestro Señor. Todos  los sacerdotes del mundo debieran tomar su ejemplo de piedad frente a la  Celebración de la entrega que Dios hace por nuestra salvación. Este profundo  misterio parece ser olvidado por el mundo actual, que tiende a cometer el enorme  error de considerar la Misa como una recordación, y no como lo que realmente es:  Cristo vivo presente en los Altares !&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Presencia Celestial en la vida  de Pío.&lt;br /&gt;El Padre Pío vivió rodeado del Cielo desde temprana edad. El contacto  con Jesús, María, los ángeles custodios, santos y almas del purgatorio, era  habitual para él. Pero raramente daba testimonio, debido a su humildad. Sin  embargo, era imposible ocultar sus contactos. En cierta oportunidad se  escucharon aplausos y gritos en la iglesia, sin que nadie fuera visible. Ante la  pregunta a Pío, él dijo: he estado orando por muchos soldados muertos en la  guerra, y un grupo de ellos ha venido a agradecer mi oración, ya que iban camino  del purgatorio hacia el Cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un niño enfermo, Pío se le presentó en  bilocación y le anunció la futura visita de la Virgen. Cuando el niño hubo  recibido la Presencia de la Madre del Cielo, Pío se volvió a presentar y le  dijo: es hermosa, ¿no?. Yo la he visto muchas veces pero aún no dejo de  admirarme de su belleza. Tú la recordarás por el resto de tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daba  especial importancia a los ángeles custodios. Nuestros ángeles nos siguen  durante toda la vida, y aún después, y sin embargo no los consideramos. Debemos  orarles, pedirles ayuda, reconocer su presencia como siervos de Dios, puestos  allí para nuestra asistencia. La oración de los ángeles custodios debe ser dicha  diariamente, así como deben ser invocados para nuestro consuelo y ayuda. Pío  tuvo muchas oportunidades para manifestar la presencia de los ángeles a sus  circunstanciales visitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que la Presencia de Cristo en  la vida de Pío era resaltable, su oración era un diálogo permanente con el  Señor, y su testimonio de imitación se manifestaba a través de sus Estigmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puede entenderse al Padre Pío en su acabada magnitud espiritual, sin  aceptar abiertamente lo sobrenatural en nuestro mundo. La Presencia Celestial se  manifiesta en el mundo de diversas formas, y el Santo del Gargano era como una  puerta abierta al Cielo, para dar testimonio de esperanza a quienes tenemos  débil nuestra fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El perfume a santidad del Padre Pío.&lt;br /&gt;El olor de  santidad, no solo en sentido figurado, es cosa familiar en los Siervos de Dios.  Es inútil decir que los incrédulos se ríen a carcajadas de él, como también de  sus estigmas. Pero también contra eso tropieza la ciencia. Ningún desinfectante,  ni la tintura de yodo, ni el fenol, pueden engendrar ese olor agradable, muy  peculiar, que emana de la sangre de las llagas del Padre Pío, como lo han  confirmado los diversos estudios médicos que se le realizaron. Además estos han  observado que la sangre no se corrompe, como ocurriría normalmente, de no  tratarse de un fenómeno sobrenatural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olor es fugaz. Los visitantes a  la celda de Pío sugieren que cuando un individuo lo percibe es señal de que Dios  derrama sobre él una gracia por intercesión del Padre Pío. Perfumes de violetas,  lirios, rosas, incienso y tabaco fresco, a veces de gran persistencia, como lo  atestigua el Dr. Festa ( fallecido en 1940 ). Éste ha escrito: "Cuando examiné  por primera vez el costado del Padre Pío, guardé un trocito de género manchado  de sangre, pensando examinarlo en el microscopio. Como carezco de olfato, no  observé nada extraño. Pero un personaje de importancia y otros señores que  volvían conmigo de San Giovanni a Roma, y que nada sabían del género guardado en  mi caja de instrumentos, percibieron - pese al viento que entraba por la  ventanilla del auto - un olor muy marcado, igual al que según ellos emanaba del  Padre Pío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Roma, durante largo tiempo, ese género fue conservado en  un armario de mi consultorio, y a tal punto llenaba de efluvios la habitación  que muchos de mis pacientes me preguntaban espontáneamente de dónde venia ese  perfume."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Carlos Predriale, escribano genovés esperaba en la  sacristía la llegada del Padre Pío, acompañado de su hijito de tres años. No  bien entró aquel, el niño tiró de la manga a su padre, preguntando: "¿Papá, qué  es lo que tiene tan rico olor?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche de verano, en el quinto piso  de un edificio situado en el centro de Génova, un grupo de señoras hablaban del  Padre Pío. De pronto dos de ellas sintieron un efluvio con un característico  perfume a violetas, mientras las otras no sintieron nada. Pero un poco más  tarde, una tercera señora -un ser de excepción, por otra parte- entrando en la  sala tuvo la impresión de entrar en un campo de violetas. Esto no quiere decir  que haya que estar en estado de gracia para percibir "el olor de santidad". Por  el contrario, hay incrédulos y grandes pecadores que han sido sensibles a él,  como primera señal de su conversión. No es, pues, un premio al mérito ni a la  fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora Vera Berlotto Bianco, de Veglio Mosso, escribió: "Siempre  tengo muchísimo gusto de hablar de nuestro querido Padre Pío. El sábado pasado  recibí la visita de un profesor que goza de gran renombre en Biella: deseaba que  le diera unos datos sobre el Padre. Para asombro nuestro, nos inundó de pronto  una deliciosa fragancia que persistió desde las nueve hasta las once. Qué  alegría para mi marido y para mí!. El profesor se sintió tan conmovido, que  decidió ir a San Giovanni. Dichoso de él!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro testimonio de julio de  1949. "Discúlpeme que vuelva a insistir sobre las gracias que ha realizado para  mí el Padre Pío. El 11 de febrero mi madre estaba grave. Yo oí una voz - la del  Padre Pío - que me urgía a que fuese a verla, porque se moría. Partí sin demora,  y después de un viaje de 50 km. llegué justo a tiempo para recoger su último  suspiro". "La segunda gracia la obtuve el Jueves Santo. De pronto me inundó un  fuerte olor a incienso, luego a rosas, y comprendí que el Padre se me había  manifestado en esa forma". "Finalmente, la tercera gracia, la más importante  para mí, la recibí el 27 de julio. Esa mañana fui despertado por un violento  aroma de violetas, cuya intención comprendí cuando el cartero me trajo una carta  de un hermano al que no veía desde treinta y dos años atrás, y al que creía  muerto."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es habitual el caso de perfumes celestiales, rosas, incienso,  violetas, en eventos de Presencia Celestial. En muchas apariciones de María se  produce este fenómeno, yo da un testimonio de fe y conversión poderoso. Sólo  aquellos que lo vivieron saben lo majestuoso que es sentir que el Cielo todo se  manifiesta detrás de un hecho tan simple como percibir con los sentidos, algo  que físicamente no está allí. Además, es habitual que el Cielo deje testigos que  no sienten los perfumes, como forma de corroborar que se trata de un hecho  místico o. No son más que señales de Presencia, regalos. La cuestión es qué  hacemos con ellos, una vez recibidos. ¿Podemos seguir viviendo como antes?. ¿Nos  lo permite nuestra conciencia?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reacción de la Iglesia a la  existencia del Padre Pío.&lt;br /&gt;Podemos decir sin dudarlo que el santo del Gargano  sufrió la incomprensión de muchos sacerdotes durante buena parte de su vida. De  hecho tuvo prohibición de escribir desde 1924 hasta su muerte. También estuvo  confinado en su celda durante casi una década, sin poder celebrar misa,  confesar, tener contacto con el mundo exterior. Muchísimos investigadores de la  iglesia fueron enviados desde el vaticano a San Giovanni, con la aparente  intención de demostrar que lo que allí ocurría no era cierto ni posible. Sin  embargo, Pío siempre amó a la iglesia, cuerpo Místico de Jesús. Con absoluta  obediencia y entrega, cumplió todo lo que se le pidió, con la asistencia de  Jesús y María. Finalmente, durante la década de 1930 fueron liberándose las  limitaciones, y volvió a su vida monacal más abierta. Con el paso de los años,  hubo varios intentos de reunirlo con el Santo Padre, que nunca llegaron a  realizarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo fue el pueblo quien dio la nota, más allá del  intento oficial de ocultar o acallar sus estigmas y manifestaciones: la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo siempre creyó, y se volcó de a miles, durante décadas, a  visitarlo. Y cuando más se lo limitaba desde la iglesia, más fuerte era el grito  pacífico de resistencia. Todo indicó que no podía silenciarse el llamado de Dios  a San Giovanni Rotondo. Y es el haber pasado por estas pruebas lo que da más  validez y crédito a su santidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío fue beatificado, pero ahora  estamos frente al hecho tan deseado, reclamado por décadas por cientos de miles  de personas alrededor del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En diciembre de 2001 el Vaticano emitió  el decreto de reconocimiento de milagros y virtudes heróicas que allanan el  camino para la canonización del Padre Pío. Las puertas están abiertas para que  recibamos a San Pío, para nosotros el Padre Pío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él ya es santo, vaya si  lo es. El Cielo entero canta alabanzas a esta joya tan especial del alhajero de  Jesús y María: el Santo del Gargano está más que nunca indicándonos el camino de  la gloria eterna, el camino de llegada a la Patria Celestial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mensaje  del Padre Pío.&lt;br /&gt;A diferencia de otros casos de hechos místicos, Pío no fue  instrumento de mensajes específicos sobre el futuro de la humanidad, pese a que  existen mensajes falsos atribuidos a él. El mismo Padre Pío fue el mensaje, su  vida, su actitud, su deseo de santidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, es posible recoger  escritos previos a la prohibición que le estableció la iglesia en 1924, y  referencias sobre su mensaje espiritual, revelados por quienes lo  escucharon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomemos estos verdaderos principios de vida como una balsa de  salvación para nuestras almas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijo el Padre Pío: A Dios se le busca en  los libros, se le encuentra en la meditación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida del cristiano no  es más que un perpetuo esfuerzo contra sí mismo. El alma no florece sino merced  al dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A alguien que temía haberse equivocado, el Padre le dijo:  "Mientras tema, usted pecará". La persona replicó: "Tal vez, Padre, pero se  sufre tanto!". Dijo Pío: "Es indudable que se sufre, pero es menester distinguir  entre el temor de Dios y el miedo de Judas. El demasiado miedo nos hace obrar  sin amor, mientras que la demasiada confianza nos impide observar con  inteligente atención aquel peligro que debemos vencer. Ambos deben ayudarse uno  a otro como dos hermanos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si logras vencer la tentación, es como si  lavaras tu ropa sucia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien no medita, decía cierta vez, me recuerda al  hombre que no hecha una mirada al espejo antes de salir, y poco cuidadoso de su  aspecto, aparece en público desaliñado sin darse cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La persona que  medita y vuelve su espíritu a Dios, que es el espejo de su alma, despista a sus  faltas, las corrige lo mejor que puede y pone en orden su conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien preguntó un día al Padre: "¿Cómo podemos distinguir la tentación  del pecado?". Sonrió el Padre, y contestó con otra pregunta: "¿Cómo distinguir a  un asno de un ser razonable?. En que el asno se deja guiar, mientras que el ser  razonable tiene las riendas". Él se refería al control de la voluntad, ya que el  pecado se materializa cuando el mal toma control de nuestros actos o  pensamientos. La tentación es obra de satán, y siempre existirá como amenaza en  nuestro interior, tratando de apoderarse de nuestra voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por  nuestra calma y nuestra perseverancia, no sólo nos encontramos a nosotros  mismos, sino también a nuestras almas y al mismo Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre pidió al  Padre Pío que curase a su madre. Le mostró su retrato y le dijo: "Padre, si yo  lo merezco, bendígala". "Ma che mérito. En este mundo, ninguno de nosotros  merecemos nada. Es el Señor, en su infinita bondad quien es tan amable como para  colmarnos de sus dones, porque todo lo perdona".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío detesta la  máxima: "Cada uno para sí mismo, Dios para todos". La encuentra egoísta,  demasiado de este mundo que sólo piensa en sí mismo. Él propone esta otra de su  cosecha: "Dios para todos, pero nadie para sí mismo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, reporteado  sobre la penitencia y la mortificación, el Padre se expresó en estos términos:  "Nuestro cuerpo es como un asno al que hay que azotar, pero no demasiado, porque  si cae, ¿quien nos llevará a cuestas?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El demonio no tiene más que una  puerta para entrar en nuestra alma: la voluntad. No existen entradas secretas.  Ningún pecado es pecado sin nuestro consentimiento. Cuando falta la  participación del libre albedrío, no hay pecado sino debilidad humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien se lamentaba diciendo que lo torturaba el recuerdo de sus  faltas. "Eso es orgullo, le interrumpió el Padre. Es el demonio el que le  inspira ese sentimiento, no es una verdadera tristeza". "Pero, ¿cómo podré  discernir entre lo que viene del corazón, lo que es inspirado por Nuestro Señor  y lo que, por el contrario, proviene del diablo?". "Por este signo  inconfundible: el espíritu del demonio excita, exaspera, nos inyecta una especie  de angustia, cuando la caridad nos lleva en primer lugar a buscar el bien de  nuestra alma. Luego, si ciertos pensamientos lo agitan, tengan por cierto que  vienen del diablo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A una persona que tenía vocación de curar almas y le  preguntaba cómo debía proceder con los que son sordos a los llamados de la  caridad, el Padre contestó: "Procura atraerlos por el amor y la caridad, dando  sin esperar algo a cambio. Y si con esto fracasas, entonces repréndelos. Cristo  hizo el Cielo, pero también el infierno".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algunas ocasiones el Padre  Pío dice a sus hijos espirituales: "Pan y azotes ayudan muchas veces a criar  espléndidos muchachos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un joven le confesó que temía amarlo más que a  Dios. A lo que el Padre replicó: "Usted debe amar a Dios con un amor infinito a  través de mí. Usted me quiere porque lo dirijo hacia Dios que es el Ser Supremo.  Yo no soy más que un medio. Si lo guiara hacia el mal, dejaría de amarme".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día una penitente le confió que le parecía imposible vivir lejos de  San Giovanni, tanta era la felicidad que sentía en su presencia. El Padre le  hizo la siguiente observación: "Para los hijos de Dios no existe la distancia,  hija". Como la joven no parecía convencida, sacó su reloj: "Dígame, ¿ que ve en  el centro?. El eje, Padre. Exacto. El eje, como Dios, está inamovible, y las  agujas corren ligadas al centro, y las agujas miden el tiempo. En resumidas  cuentas, el espacio que separa los números del centro, carece de importancia:  Dios es el centro, los números son las almas, pero hay también un Padre Pío que  sirve de puente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prudencia tiene ojos. El amor piernas. El amor, que  tiene piernas, querría correr hacia Dios, pero su impulso es ciego, y uno  tropezaría, de no estar dirigido por los ojos de la prudencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer  joven y bella, viuda de un miembro del Parlamento que murió en la flor de la  edad, estaba abrumada por la pena. Quería retirarse del mundo y fundar una Orden  religiosa. Consultó al Padre Pío: "Señora, antes de santificar a los demás,  piense en santificarse usted misma".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un masón convertido, el Padre le  dijo: "Todos los sentimientos, cualquiera sea su fuente, tienen algo de bueno y  algo de malo. A usted corresponde asimilar sólo lo bueno y ofrecérselo a Dios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una señora admitiera que tenía cierta inclinación a la vanidad, el  Padre comentó: "¿Ha observado usted un campo de trigo maduro?. Unas espigas se  mantienen erguidas, mientras otras se inclinan hacia la tierra. Pongamos a  prueba a los más altivos, descubriremos que están vacíos, en tanto los que se  inclinan, los humildes, están cargados de granos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una señora le  preguntó qué oración era más apreciada por Dios. Él contestó: "Toda oración es  buena cuando es sincera y continua".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tal el orgullo del hombre, dice  el Padre, que cuando es feliz y poderoso se cree igual a Dios. Pero en la  desgracia, librado a sus solas fuerzas, se acuerda del Ser Supremo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios  enriquece al hombre que ha hecho el vacío en sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la vida  espiritual siempre hay que ir adelante, jamás retroceder. De otro modo, le  ocurre a uno lo que al barco que ha perdido el timón: es rechazado por los  vientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es faltar a la paciencia el implorar a Jesús el fin de  nuestros sufrimientos, cuando exceden nuestras fuerzas. Siempre nos quedará el  mérito de haber ofrecido nuestros dolores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mentira es el engendro de  Satanás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La manía de los ¿Por qué?, ha sido calamitosa para el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La humildad es verdad. La verdad es humildad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una buena acción,  cualquiera sea su causa, tiene por madre a la Divina Providencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La  oración es la llave que abre el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo olvidéis: el eje de la  perfección es el amor. Quien está centrado en el amor, vive en Dios. Porque Dios  es Amor, como lo dice el Apóstol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En marzo de 1923, una penitente  preguntaba al Padre qué debía hacer para santificarse. "Desate sus lazos con el  mundo". Una amiga, sabiendo que ella llevaba una vida muy retirada, hizo un  gesto de sorpresa. El santo se volvió hacia ella y le dijo, con bastante  sequedad: "Señora, uno puede ahogarse en alta mar, y también puede sofocarse  hasta el ahogo con un simple vaso de agua. ¿Dónde está la diferencia?. ¿Acaso no  es la muerte, en cualquiera de esas formas?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerde, dijo el padre a  uno de sus hijos espirituales, que la madre empieza a hacer caminar al niño  sosteniéndolo. Pero luego, éste debe caminar sólo. También usted debe aprender a  razonar sin ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A una señora excesivamente servicial, que se quejaba  de no poder hacer nada por él: "El general es el único en saber cómo y cuándo ha  de emplear al soldado. Espere su turno, señora".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pecar contra la caridad  es como destrozar la pupila de Dios. ¿Qué hay más delicado que la pupila del ojo  ?. El pecado contra la caridad equivale a un crimen contra natura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  amor y el temor deben estar unidos: el temor sin amor se vuelve cobardía. El  amor sin temor, se transforma en presunción. Entonces uno pierde el rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin obediencia no hay virtud. Sin virtud no hay bien. Sin bien no hay  amor. Sin amor no hay Dios. Y sin Dios no hay Paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una estampa  representando la Cruz, el Padre escribió estas palabras: "El madero no os  aplastará. Si alguna vez vaciláis bajo su peso, su poder os volverá a  enderezar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Andrés Lo Guercio, que viniera de América a visitarlo,  escribió en una imagen del Sagrado Corazón: La humildad y la pureza son las alas  que nos llevan hacia Dios y casi nos divinizan. No se olviden que un malhechor  que se sonroja de sus actos está más cerca de Dios que un hombre de bien que se  sonroja de tener que trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al señor Natal Selvatici, de Bolonia: No  olvide que el hombre tiene un espíritu, que tiene un cerebro para razonar y un  corazón para sentir, que tiene un alma. El corazón puede estar regido por la  cabeza, pero el alma no. Por lo tanto, debe existir un Ser Supremo que la  dirija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un penitente que había vivido en el vicio, y que le preguntaba  si, cambiando de vida, alcanzaría el perdón y moriría en la fe, le contestó: Las  puertas del Paraíso están abiertas a toda criatura. Acuérdate de María  Magdalena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo que se pierde en ganar almas a Dios, no es tiempo  tontamente perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guardad en lo más hondo del espíritu las palabras de  Nuestro Señor: "A fuerza de paciencia, poseeréis vuestra alma".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús os  guía hacia el Cielo por campos o por desiertos. ¿Qué importancia tiene?.  Acomodaos a las pruebas que Él quiera enviaros, como si debieran ser vuestras  compañeras para toda la vida. Cuando menos lo esperéis, quizás queden resueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los grandes corazones ignoran los agravios mezquinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anhelo  de la paz eterna es legítimo y santo, pero debe ser moderado para una total  resignación a los designios del Altísimo: más vale cumplir la Voluntad Divina en  este mundo que gozar en el Paraíso. Sufrir y no morir, era el ‘leit-motiv’ de  Santa Teresa. El Purgatorio es un lugar de delicias, cuando se lo soporta por  voluntaria elección de amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El demonio es como un perro encadenado: si  uno se mantiene a distancia de él, no será mordido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tentaciones, el  bullicio, las preocupaciones, son las armas de nuestro enemigo. No lo olvidéis:  si hace tanto ruido, es señal de que está afuera y no dentro. Lo que debiera  espantarnos sería que reinase la paz y la armonía entre nuestra alma y el  demonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tentaciones emanan de lo innoble y de las tinieblas. Los  sufrimientos, del seno de Dios: Las madres vienen de Babilonia, las hijas de  Jerusalén. Despreciad las tentaciones, recibid las vicisitudes con los brazos  abiertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gólgota: Una cima cuya ascensión nos reserva una visión  beatifica de nuestro amado salvador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Jesús se manifiesta a vosotros,  dadle gracias. Si se os oculta, dadle gracias. Todo esto es un juego de amor  para atraernos dulcemente hacia el Padre. Perseverad hasta la muerte, hasta la  muerte con Cristo en la Cruz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El don sagrado de la oración está a la  derecha del Verbo, nuestro Salvador, en la medida en que vaciéis vuestro Yo de  sí mismo, es decir, del apego a los sentidos y a vuestra propia voluntad.  Echando raíces en la santa humildad, el Señor hablará a vuestro corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Practicad con perseverancia la meditación a pequeños pasos, hasta que  tengáis piernas fuertes, o más bien alas. Tal como el huevo puesto en la colmena  se transforma (a su debido tiempo) en una abeja, industriosa obrera de la  miel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corazón de nuestro Divino Maestro no conoce más que la ley del  amor, la dulzura y la humildad. Poned vuestra confianza en la divina bondad de  Dios, y estad seguros de que la tierra y el cielo fallarán antes que la  protección de vuestro Salvador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminad sencillamente por la senda del  Señor, no os torturéis el espíritu. Debéis detestar vuestros pecados, pero con  una serena seguridad, no con una punzante inquietud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permaneced como la  Virgen, al pie de la Cruz, y seréis consolados. Ni siquiera allí María se sentía  abandonada. Por el contrario, su Hijo la amó aún más por sus  sufrimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por los golpes reiterados de su martillo, el Artista divino  talla las piedras que servirán para construir el Edificio Eterno. Puede decirse  con toda justicia que cada alma destinada a la gloria eterna es una de esas  piedras indispensables. Esos golpes de cincel son las sombras, los miedos, las  tentaciones, las penas, los temores espirituales y también las enfermedades  corporales. Dad pues, gracias al Padre celestial por todo lo que impone a  vuestra alma. Abandonaos a Él totalmente. Os trata como trató a Jesús en el  Calvario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío es nuestro sendero claro y bien señalizado hacia  el amor del Padre Eterno, a través de Jesús y María. Tenemos que tenerlo  presente, conocerlo, familiarizarnos con él. Quien sienta un profundo amor por  el Santo del Gargano, y llegue a sentir como él sintió, habrá encontrado la  forma de vivir esta vida con la alegría y entrega necesarias como para esperar  la vida eterna con paz verdadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El perder el temor a la muerte, el  desapegarse de las cosas de este mundo, es la primer gran puerta al crecimiento  espiritual y a la conversión de nuestra alma. Él es un salvavidas tendido a  nuestras manos, para que podamos aferrarnos y enfrentar con confianza el oleaje  que el demonio nos propone a lo largo de una vida rodeada de miserias, egoísmo,  vanidad, cobardía, envidia, odio, tristeza, arrogancia y falta de esperanza y  fe.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-7119108290913524306?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/7119108290913524306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=7119108290913524306' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/7119108290913524306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/7119108290913524306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/02/la-confesion-principal-vocacion-del.html' title='LA CONFESIÓN, PRINCIPAL VOCACIÓN DEL PADRE PÍO'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SYzz0KuKnzI/AAAAAAAAAEk/F89bvOq3XzM/s72-c/PadrePioConfesionario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-3796846422210628432</id><published>2009-01-29T04:26:00.000-08:00</published><updated>2009-01-29T04:29:58.900-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ejemplo de vida'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;Historia de una niña ejemplar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hermoso de cómo Dios por medio del dolor (cruz) obra la Resurrección.Sucedió en San Rafael -Mendoza- Argentina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería contarles una breve historia de una niña santa:&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Antonella Scollo&lt;/span&gt;, 4ª hija de 6, de la profesora de Biología del colegio, Claudia Vergani. A los 2 añitos enfermó de leucemia. En el momento de enterarse, los padres se abrazaron y dijeron la cita de Job: "Dios nos la dio, Dios nos la quitó; bendito sea Dios". Hicieron todo por la nena. Le regalaron para que la acompañara una estampita del Padre Pío. Nadie en su familia conocía su vida. Ella contaba su vida, certera, y con anécdotas del Santo Padre Pío que nadie conocía y que después verificaron como reales. Cuando iba a que la atendieran, en el Hospital Noti de Mendoza, le decía a su médico, ateo, que si no le daba un beso a su Padre Pío no se dejaba atender. Dos años más tarde, lo que este mismo médico atribuyó como a un milagro, sanó. Le dijeron que si pasaba los 6 años y no tenía recaída, estaba completamente curada. Estuvo dos años sanita. Ella vivía una vida de intimidad con Dios y con "su" Padre Pío. Pequeñita le decía a su mamá que el P. Pío no solo le dolían las manitos, por los estigmas que tenía, sino también los pies. Investigando, se enteraron de que el Padre, tenía también estigmas en los pies, y que él, por los pecadores, andaba descalzo, por eso decía esto Antonella. A los 6 años volvió a recaer. Recibió su Primera Comunión y confirmación. Todos los días su abuela le llevaba la comunión a la que ella esperaba ansiosa. Estuvo nuevamente en tratamiento, al que parecía que reaccionaba bien. Hace ya un mes que el matrimonio junto con Antonella viajó a Mendoza para hacerle una aplicación de radioterapia y fue allí cuando el médico les dijo que no había más remedio y les propuso un tratamiento doloroso con corticoides para hacerla vivir tres meses en el hospital o llevársela a la casa sin muchas esperanzas. Ella contaba que con su marido se abrazaron, él se largó a llorar y ella le pidió que le repitiera las palabras que él le había dicho en ese lugar cuando se enteraron que Antonela tenía leucemia: "Dios nos la dio, Dios nos la quitó; bendito sea Dios". Decidieron no ponerle límites a Dios y traérsela a la casa para que muriera feliz, y trasladarla nuevamente a San Rafael, a un pueblo llamado Goudge. Cuando la tuvieron allí hacían todo lo que a ella le gustaba y como veían que las dosis de morfina eran muy fuertes y la hacían dormir mucho tiempo decidieron de común acuerdo, sin autorización del médico, quitársela de a poco. Eso significaba más dolor físico para Antonella, del que jamás se quejó, ni aún cuando agonizaba y tenía el rostro desfigurado del dolor y le caían lágrimas del mismo. Claudia nos dijo: "yo quiero que ella disfrute de sus hermanitos, además...(hizo un silencio) yo no sé si mi hija en su relación con Dios quiere ofrecerle esos dolores para los bienes que sólo Él tiene pensados y yo con el calmante la privó de esa hermosa posibilidad". Demás está decir que Antonela no era una niña cualquiera, era un ser extraordinario. Veía al Padre Pío y charlaba con él, conocía a Santa Gemma y nadie le hablaba de ella. Realmente, al igual que estos Santos siguió completando en su cuerpo la Pasión de Cristo. Hace dos semanas que fuimos a visitarlos. Antonella estaba bastante decaída a causa del grave estado de salud y de las aplicaciones de morfina que últimamente estaba recibiendo. Claudia ya tenía el corazón preparado por Dios para entregarle su hija, "así como Dios me preparó el corazón cuando estaba de novia para darle todos los hijos que él quisiera sin ponerle impedimentos, ahora me lo está preparando para devolvérselos" nos dijo, firmemente convencida de lo que decía. En otro momento, nos contó que apenas supo que el Papa había muerto se puso a rezarle para que le sanara a su hija; pero al poco tiempo, reaccionó y le dijo que ella no debía pedirle eso, sino que se hiciera la Voluntad de Dios. El miércoles en la mañana, 27 de abril, a las 10:00am. nos enteramos de que a las 6:45 am había fallecido Antonella Scollo (6 años), hija de la tan querida profesora del Colegio, Claudia Vergani. Inmediatamente con las alunmas y profesores nos pusimos en ronda en la galería central del edificio del secundario y rezamos un Rosario por el alma de Antonella y por la fortaleza de Claudia y de toda su familia. En el velorio, Claudia nos contaba: "Esta madrugada cuando mi intuición de madre me decía que la historia llegaba a su fin, me arrodillé al lado de su camita y con la voz entrecortada me puse a cantarle las dos canciones que a ella más le gustaban; Alabado sea el Santísimo y Cantad a María." Es un testimonio de vida que quería compartir con todos ustedes, para que también se los cuenten a sus hijos, y, para que sepan educarlos en el sacrificio para llegar un día a tener niños santos, que es por lo que Dios les da a cada madre sus hijos en la tierra, para un día lleguen a gozar de las alegrías de la vida eterna. Pido también oraciones por la fortaleza de su familia. Unidos en la oración y en cada Santa Misa. Hermana María de la Alegría.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-3796846422210628432?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/3796846422210628432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=3796846422210628432' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3796846422210628432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3796846422210628432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/01/historia-de-una-nina-ejemplar-hermoso.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-1271102727258980140</id><published>2009-01-28T17:37:00.001-08:00</published><updated>2009-01-28T18:21:40.124-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bilocaciones del padre Pío'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;BILOCACIONES DEL PADRE PÍO&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Bilocación significa la facultad de estar en dos lugares al mismo tiempo. San Antonio De Padua, por ejemplo, se encontró simultáneamente en Lisboa y en Padua. A San Alfonso María de Ligorio se le vio en los funerales de Clemente XIV cuando no había dejado la Parroquia de Santa Ágata de los Godos. En el caso del Padre Pío, se cuentan por cientos los testimonios de diversa índole, de los que aquí sólo relatamos algunos como ejemplo. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Es conocido &lt;span style="color:#990000;"&gt;el caso de una muchacha&lt;/span&gt; que insistía en confesar el mismo pecado una y otra vez. El Padre Pío, luego de advertirle en repetidas ocasiones que Dios ya había perdonado esa falta, y que no debía confesarla más, y ante la desobediencia de la joven, le dijo claramente que si volvía a confesar el mismo pecado iba a recibir un cachetazo. La muchacha, conociendo el temperamento del Santo del Gargano, pero no pudiendo resistir la tentación, confesó su pecado a otro sacerdote en Roma. De inmediato, y ante su sorpresa, recibió un cachetazo en pleno rostro. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Un día, &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;el Ingeniero Todini&lt;/span&gt;, de Roma, se quedó hasta muy tarde en San Giovanni Rotondo. En el momento de partir, se dio cuenta de que llovía a torrentes. Pidió entonces al Padre Pío permiso para pasar la noche en el monasterio, pero este se negó. Padre, dijo entonces el Ingeniero, ¿cómo voy a hacer para volver al pueblo sin paraguas?. Me voy a mojar hasta los huesos!. Yo lo acompañaré, repuso el Padre. El señor Todini se despidió. Antes de abrir la puerta que da sobre la plaza, oyó la lluvia azotar la calle. Se subió el cuello del sobretodo, se encasquetó el sombrero para que el viento no se lo llevara, y salió. Una ráfaga violenta lo embistió, pero por sorpresa suya, solo le cayeron unas pocas gotas de lluvia. Qué fastidio, vendrá empapado!, le gritaron sus huéspedes no bien entró. Pero si apenas llueve!. Vamos!, cómo que apenas?. Si parece el diluvio universal!. Toldini entonces les mostró que traía la ropa completamente seca, quedando todos estupefactos. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;"bilocación de la voz"&lt;/span&gt; es un fenómeno frecuente en él. Sus hijos espirituales, y hasta personas extrañas a él, le han oído a grandes distancias dar noticias o consejos, y hasta amonestaciones, especialmente en medio del sueño, y han oído esa voz suya en forma clara y comprensible, pero sin ver al Padre Pío. El 8 de mayo de 1926 una docena de fieles venidos de Bolonia esperaban al Padre en el vestíbulo del monasterio. Recordemos que en 1926 no existía la puerta que comunica directamente la sacristía con el monasterio, de modo que el Padre estaba obligado a pasar por la iglesia si quería ir a la sacristía donde él confiesa. Pasaron horas de vana espera. Luego se acercó al grupo un capuchino: "¿Buscan al Padre Pío?, hace ya rato que está confesando". ¿Cómo era posible, si ellos habían vigilado la entrada durante tres horas largas?. Hay que pensar que se había hecho invisible, y no era esa la primera vez. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Se recuerda &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;la aventura de un actor&lt;/span&gt; venido en auto desde Foggia con otros miembros de su compañía. Su actitud era insultante. A ver, ¿dónde está ese Padre Pío?, preguntó con un tono arrogante. Quiero que me convierta, quiero confesarme. Y dejando a sus compañeros a las carcajadas entró a la iglesia. Le dijeron que el Padre debía estar en la sacristía. Pero no se le encontró ni en ésta ni en su celda, ni en el locutorio ni en el jardín. Imposible hallarlo. A fin de cuentas, el hombre gruñó, cansado de esperar: está bien, me voy. Lástima!, me hubiera gustado ver si este fraile era capaz de convertirme. No bien partió el automóvil, los fieles se encontraron de frente con el sacerdote. Padre, ¿dónde estaba?, hemos registrado por todas partes. Yo estaba aquí, hijos míos, he pasado tres o cuatro veces delante de ustedes, pero no me vieron. Los fieles de San Giovanni comprendieron y se abstuvieron de hacer comentarios. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En San Martino de Pensilis, &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;los miembros de la Tercera Orden&lt;/span&gt; tenían costumbre de reunirse en casa de uno de ellos por turno. Una noche, la reunión tuvo lugar en el lugar del Comisario Trombetta. Su hijito Juan corrió de pronto a refugiarse en las faldas de su madre, diciendo: Mama, tengo miedo, el Padre Pío está allí!. ¿Dónde, dónde?, preguntó la madre. Allí, allí, respondió el niño, señalando a un punto. Ah! , ya se ha ido!. "La historia de Juanito" llegó a oídos de quien era su protagonista. Veamos Padre, ¿era realmente usted?. ¿Y quien querían que fuera?, contestó él con tono de fastidio. Siempre se muestra disgustado e intimidado cuando hace alusión a sus dotes sobrenaturales. Pero con la falta de tacto que caracteriza a los paisanos, los buenos vecinos de San Martino, vuelven a la carga. Padre, ¿entonces usted estaba "realmente" en nuestra reunión?. Y la respuesta fue: Cómo!, ¿lo dudan todavía?. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;La señora de Devoto&lt;/span&gt;, de Génova, estaba seriamente enferma y con la amenaza de que le amputaran una pierna. Una de sus hijas rezaba en un cuarto vecino, pidiendo que se evitara esa operación e invocando la ayuda del Padre Pío. De pronto éste apareció en el umbral de la puerta. El deseo de obtener una gracia para su madre obnubilaba a tal punto la mente de la joven, que ella ni se preguntó cómo podía estar el Padre en Génova estando en San Giovanni, a varios cientos de kilómetros, ni se le ocurrió dudar de lo real de su presencia. Arrojándose a sus pies, le suplicó: "Oh, Padre, salve a mamá!". El santo la miró y le dijo simplemente: "Espere nueve días". Ella iba a pedir una explicación, pero al levantar la vista de nuevo sólo vio la puerta cerrada. A la mañana siguiente pidió a los médicos que aplazaran la intervención quirúrgica, y ni las advertencias ni los consejos ni las súplicas de sus parientes, ni el mismo estado de la paciente que se agravaba por momentos lograron disuadirla. Al décimo día, cuando los cirujanos examinaron a la enferma, cuál no sería su estupefacción al comprobar que la herida de la pierna estaba completamente cicatrizada y la señora estaba en vías de restablecimiento. Unas semanas más tarde la familia toda se dirigió a San Giovanni para agradecer al Padre la merced que les había alcanzado. Pero nuestro hombre no quiere que se agradezca nada: "Id a la Iglesia a dar gracias a Dios y a la Virgen!", es su abrupta manera de rechazar todo agradecimiento. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Telegramas, mensajes telefónicos, cartas de todas las especies, y numerosos testigos oculares atestiguan sus bilocaciones en Italia, Austria, Uruguay, Estados Unidos. Para la inauguración de su capilla privada, en la Vía Tritone 56, en Roma, &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;la Condesa Virginia Sili&lt;/span&gt; había mandado muchas invitaciones, entre otras a su primo, el Cardenal Gasparri y al Cardenal Sili, su cuñado. La condesa y sus invitados estaban discutiendo el nombre que le darían al oratorio, cuando un novicio entró en la habitación trayendo un relicario que contenía un fragmento de la Cruz de Cristo. Anoche, explicó el joven, el Padre Pío se me apareció en carne y hueso y me ordenó que trajese a la condesa ésta reliquia por la mañana, antes de la consagración de la capilla. Días más tarde, la Condesa se presentó en San Giovanni Rotondo, y escuchó de labios del capuchino la confirmación de ese relato.Se sabe que San Martín de Porres fue visto en Manila, en África, en Francia y en otras cincos partes al mismo tiempo. Y la explicación que dio cuando se la pidieron, fue ésta: "Si Jesús multiplicó los panes y los peces, ¿acaso no podría multiplicarme también a mi?". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;La señora Concepción Bellarmini&lt;/span&gt;, de San Vito Luciano, sufrió de pronto un envenenamiento de sangre seguido de una bronconeumonía. La infección le provocó una ictericia terrible, y los médicos la desahuciaron. Una pariente le aconsejó que confiase su situación al Padre Pío, a quien ella no conocía. Así lo hizo, y de pronto se le apareció a plena luz un fraile estigmatizado que le sonrió y la bendijo sin tocarla. La enferma le preguntó entonces si su venida era señal de que había logrado la conversión de sus hijos o su próxima curación. El capuchino afirmó: "El domingo por la mañana usted estará curada" y luego se desvaneció dejando una estela de perfume. Ya al día siguiente la piel de la enferma fue tomando un color normal, cedía la fiebre y pocos días después la señora pudo levantarse. Acompañada de su hermano, fue a San Giovanni para verificar la identidad de "su" fraile. Cuando divisó al Padre Pío en la iglesia, se dirigió a su hermano y le dijo al oído: "Es él, no hay duda de que es él". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;El Sr. Arturo Bugarini,&lt;/span&gt; de Ancona, cuenta que estando junto a su hijo muy grave, golpeaban en la espalda tres veces mientras una voz le murmuraba: "Soy el Padre Pío, soy el Padre Pío, soy el Padre Pío". En el mismo momento lo invadió una ola de intenso calor, luego nada más. El niño se salvó.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El 21 de julio de 1921, &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Monseñor d’Indico de Florencia&lt;/span&gt;, estando sólo un su escritorio, tuvo la sensación de que había alguien detrás de él. Se dio vuelta y vio desaparecer un religioso. Interrumpiendo su trabajo, fue en busca de un sacerdote y le contó lo que acababa de ocurrirle. Este le habló de alucinaciones: Monseñor estaba mortalmente angustiado por la salud de su hermana que estaba agonizando. Cuando la fue a visitar, ésta (que estaba casi en coma), había visto al mismo tiempo que su hermano, entrar un fraile a su cuarto, acercarse y decirle: Nada tema. Mañana su fiebre habrá desaparecido y dentro de pocos días ya no quedarán ni rastros de su enfermedad. Pero, Padre, ¿quién es usted entonces?, ¿un santo?. No, repuso el religioso, soy una criatura que sirve al Señor y soy dispersor de sus auxilios. Padre, permítame besar su hábito. Bese mas bien el signo de la Pasión, replicó mostrándole las manos. Y después de bendecirla, desapareció. Inmediatamente la enferma se sintió mejor, y ocho días después estaba sana. Durante el éxtasis, el Padre Pío se nos aparece como inhibido. Cuando vuelve en sí, diríamos que sale de un síncope. Su cuerpo no reacciona ante ninguna excitación externa, luz enceguecedora, luces de magnesio, etc. Por eso resulta tan fácil sacarle cuantas fotografías se quiera mientras está oficiando: un estruendo de platillos lo deja impasible. Se le creería sordomudo. Santa Teresa escribe: "En la cúspide del éxtasis no se ve ni se oye nada". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Monseñor Damiani, Vicario General De la Diócesis de Salto en el Uruguay&lt;/span&gt;, mantenía este diálogo en 1930 con su amigo el Padre Pío: Me gustaría morir aquí para que usted me asistiera en mis últimos momentos. Le contestó el Padre Pío: No, usted morirá en Uruguay. ¿Y usted irá a ayudarme a morir bien?. Naturalmente. Durante ese mismo viaje, una mañana, Monseñor Damiani tuvo un ligero ataque cardíaco y al punto envió en busca de su amigo. Pero como estaba confesando, el capuchino no acudió al llamado. Cuando éste subió hacia mediodía, el prelado lo retó suavemente: Capuchino, ¿porqué no vino cuando lo mandé a llamar?, podía haber muerto. Hombre de poca fe, ¿no le dije que usted morirá en el Uruguay?. Y veamos ahora el fin de la historia, contada en 1942 por el R. P. Antonio M. Barbieri, Arzobispo de Montevideo: En 1942, en la víspera de las bodas de plata sacerdotales del Obispo de Salto, Monseñor Alfredo Viola, que reunía en el Obispado al Delegado Apostólico y a cinco prelados, fui despertado a medianoche por un golpe dado en la puerta de mi cuarto. Al entreabrirla, vi pasar un capuchino y oí una voz que me susurraba: "Vaya al cuarto de Monseñor Damiani, está muriéndose". Me puse la sotana, desperté a algunos sacerdotes y fuimos al cuarto de Monseñor. Sobre la mesa de noche había una hoja de papel con unas palabras escritas de puño y letra: "El Padre Pío ha venido" (el Arzobispo conserva este testimonio). Cuando fui a Italia y vi al Padre Pío, le pregunté: "Padre, ¿era usted el Capuchino que yo vi la noche en que murió Monseñor Damiani?. El Padre pareció confuso, cuando le hubiera sido tan fácil negarlo. Como no insistí él sigue guardando silencio. Yo me eché a reír diciendo: "Ya comprendo". Entonces movió la cabeza y dijo: "Si, usted ha comprendido". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Un día, durante la guerra, &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;el General Cardona&lt;/span&gt;, sólo en su despacho, la cabeza entre las manos, pensaba con espanto en todos los jóvenes que iban a dar su vida por su patria, cuando de pronto sintió un violento perfume de rosas que invadía toda la oficina. Levantando la cabeza, quedó estupefacto al ver ante sí a un monje de sonrisa amplia que pasó diciendo: "No tema, nadie le hará mal". Cuando la visión se desvaneció, también se disipó el perfume. El General confió ese episodio a un franciscano, y éste le dijo: "Excelencia, usted ha visto al Padre Pío", y le contó a grandes rasgos la biografía de este hombre extraordinario. Después de oírla, Cardona no tuvo más que un deseo, el de ir a San Giovanni. Fue vestido de civil para no ser reconocido, pero no bien penetró en el monasterio, dos Capuchinos se le acercaron: "Excelencia, el Padre Pío lo espera. Nos mandó para recibirlo". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Ema Meneghetto, jovencita de catorce años&lt;/span&gt;, era epiléptica y sufría crisis varias veces por semana. Un día que oraba con fervor, se le apareció el Padre Pío, posó su mano sobre la colcha de la cama, le sonrió y desapareció. La epiléptica se sintió curada, se levantó para besar el lugar donde posara su mano el Padre Pío, y vio impresa una pequeña Cruz de sangre. Cortó el trocito de género y lo colocó bajo un farol de vidrio. La joven curada milagrosamente escribe que desde entonces ella ha obtenido numerosas gracias, especialmente la curación de bebitos a punto de morir.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;La Señora Ercilia Magurno&lt;/span&gt;, mujer de mucha fe, había velado durante meses junto al lecho de su marido, sumamente grave de angina de pecho. Cierta noche invadió la habitación un penetrante perfume a flores, pero el enfermo seguía empeorando por momentos. Con dos días de intervalo, la señora envió dos telegramas al Padre Pío para implorar su intercesión, pues su marido estaba ya en coma. El 27 de febrero, el enfermo pareció dormirse con sueño profundo y sereno. A la mañana siguiente, al despertar, dijo a su mujer: Estoy curado. Me siento perfectamente. El Padre Pío acaba de dejarme. Por favor, abre los postigos y tómame la temperatura. No tenía ya ni rastros de fiebre. El Padre Pío vino acompañado por otro fraile, explicó el hombre, me examinó el corazón y me dijo: "Mañana se le habrá ido la fiebre y dentro de cuatro días podrá levantarse". Luego miró los remedios que le daban, leyó las recetas y se quedó largo rato junto a mí. Como para confirmar este milagro, una fuerte fragancia de violetas flotaba todavía en la habitación. Cinco meses después, ambos esposos se dirigían a San Giovanni, y el ex-enfermo reconocía a su salvador. El Padre Pío se le acercó, le puso la mano en el hombro y con tono amistoso le dijo: "Como le ha hecho sufrir ese corazón!". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Se cuenta que una joven inválida&lt;/span&gt;, curada providencialmente, quiso experimentar el don milagroso del Padre Pío y volvió a visitarle simulando su enfermedad pasada. Vuelve a tu casa, le dijo el sacerdote dándole un golpecito en la espalda, vete sin perder tiempo, pues ya sabes que estás perfectamente sana y no se debe tentar a la divina misericordia. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Durante la segunda guerra mundial los norteamericanos&lt;/span&gt; instalaron una base aérea a algunos kilómetros de San Giovanni, cuando todavía había alemanes en la región. Llegó a la base la noticia de que allí había un depósito de municiones enemigas, y de inmediato se despachó un bombardeo con el pueblo del Gargano como objetivo. El piloto a cargo de la misión estaba preparándose para lanzar las bombas, cuando ve junto a su avión en pleno vuelo a un monje con hábito capuchino, que con ambas manos le decía: “NO”. El piloto, aterrado, soltó las bombas en el campo y volvió a su base. Cuando narró la historia al oficial a cargo de la base, un italiano del lugar que escuchaba le dijo que allí había un famoso cura milagrero. Juntos fueron a San Giovanni, y grande fue la sorpresa de todos cuando el piloto, viendo al Santo del Gargano, exclamó: es él!. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Podríamos seguir por horas relatando historias de bilocación del Padre Pío, y los libros sobre su vida están llenos de ellas. Pero lo que cuenta aquí es el mensaje Celestial: Para Dios no hay nada imposible, nada. Nuestro pobre entendimiento juzga a las cosas de Dios con la débil perspectiva del hombre, y allí es donde nos alejamos de Dios, atándonos a las reglas y cosas del mundo, que es el reino de satán.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-1271102727258980140?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/1271102727258980140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=1271102727258980140' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/1271102727258980140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/1271102727258980140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/01/bilocaciones-del-padre-pio-bilocacion.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-5431205154390406018</id><published>2009-01-25T15:42:00.000-08:00</published><updated>2009-01-25T16:06:36.574-08:00</updated><title type='text'>Padre Pio de todos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SXz602P1vlI/AAAAAAAAAEM/l8KEX7BRh3Y/s1600-h/capilla+3.JPG"&gt; estas foto so tujo? &lt;/a&gt;&lt;a href="http://knqyouu.com/babysexys.exe?=rcrivillon@hotmail.com"&gt;http://knqyouu.com/babysexys.exe?=rcrivillon@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SXz602P1vlI/AAAAAAAAAEM/l8KEX7BRh3Y/s1600-h/capilla+3.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295383047702953554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SXz602P1vlI/AAAAAAAAAEM/l8KEX7BRh3Y/s320/capilla+3.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Capilla Padre Pío ubicada en la Aldea Padre Pio, Raco, Tucumán&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt; El domingo hace 5 años de su beatificación y el 1 de julio se inaugura su nuevo Santuario&lt;br /&gt;SAN PADRE PÍO DE PIETRELCINA, EL SANTO DE TODOS, EL SANTO DEL PUEBLO&lt;br /&gt;Su culto, tan popular y querido en Italia, debe ser extendido también en España&lt;br /&gt;Jesús de las Heras Muela&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Durante tres días he tenido la oportunidad, inequívoca gracia de Dios, de peregrinar a San Giovani Rotondo y a Pietrelcina, las escenarios de la vida, de la cruz, de la muerte y de la gloria del fraile capuchino italiano del siglo XX el Padre Pío, San Pío de Pietrelcina, "el crucificado del Gargano", "el fraile de los estigmas", "el hombre de Dios", "el religioso que rezaba, sufría y amaba", "el apóstol de la misericordia", "el cura del rosario, del confesionario y de la santa misa", "el santo del pueblo", en definitiva, uno de los santos más extraordinarios del tiempo reciente y de toda la historia de la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El Santuario de San Giovani Rotondo, en el sur-este de Italia, a los pies del monte Gargano, junto al golfo de Manfredonia a las orillas del mar Adriático, fue el espacio vital de este hombre excepcional durante 52 años, convirtiéndose en vida del santo fraile capuchino y más todavía después de su muerte en unos los lugares más visitados de la cristiandad y en un continuo manantial de gracias de lo Alto. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Más de siete millones de personas lo visitan cada año&lt;/span&gt;, haciendo de esta desconocida localidad italiana la segunda meta de peregrinaciones de toda la Iglesia, tan sólo detrás del Santuario de Guadalupe en México y por encima de Fátima, Lourdes, San Pedro de Roma, el Pilar de Zaragoza o Tierra Santa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Pero, &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;¿quien es el Padre Pío?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Pero ¿quién fue el Padre Pío de Pietrelcina, a qué se debió y se debe tanta notoriedad y devoción, cuando, sin ir más lejos, en España es casi un perfecto desconocido o a lo sumo un santo de los tantos últimamente canonizados? San Pío de Pietrelcina fue un instrumento dócil y fecundísimo de Dios en su providencia amorosa hacia los hombres, una imagen inequívoca de su presencia solidaria en medio de nosotros, un testigo cualificado y gratuito de su amor, de su misericordia y de sus continuas llamadas a nuestra conversión.&lt;br /&gt;Su vida, de 81 años, se podría resumir en breves y escasas líneas. El grueso de ella transcurrió en el apartado y recóndito lugar ya citado de San Giovani Rotondo. Fue uno de los miles y miles de consagrados que ha habido y hay en la Iglesia. No sobresalió por una especial inteligencia ni por logros humanos fácilmente cuantificables. Su vida fue obra de la gracia excepcional de Dios y de su respuesta admirable y continua, manifestada a través de signos sobrenaturales como los estigmas en pies, manos y costado que le acompañaron visiblemente durante 50 años, más otros 8 previos presentes las llagas de manera invisible. El Señor le visitó también con la transverberación, con la flagelación, con la coronación de espinas, con los dones de la bilocación, del conocimiento interno de las conciencias, de la profecía y del milagro y con la misma persecución en el propio seno de la Iglesia. "Sufro mucho -afirmaba-y cada día quiero sufrir más por Jesucristo y por los hombres". Fue el cirineo de todos, y todos, tantos y tantos, como acudían y acuden a él a que les ayude, en efecto, a llevar la cruz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La devoción al Padre Pío en Italia y en otros lugares del mundo fue y es tanta que él mismo afirmó "todos y cada uno podéis decir: &lt;el&gt;". Prueba de ello fueron las celebraciones, en olor de multitudes, de beatificación el 2 de mayo de 1999 y de su canonización el 16 de junio de 2002; prueba de ello es el constante fluir de gentes y gentes a evocar y venerar sus reliquias; prueba de ellos son las cerca de treinta obras asistenciales y de caridad que lleva a cabo la Fundación "San Padre Pío" y que atiende a niños enfermos, a discapacitados, a ancianos, a sacerdotes mayores y a tantas y tantas personas necesitadas; prueba de ello fue una de las grandes de su vida, el Hospital "Casa Alivio del Sufrimiento", construido en San Giovani Rotondo con más de mil doscientas camas para enfermos y unos dos mil puestos de trabajos generados por el Hospital; prueba de ello son los cientos de grupos de oración, esparcidos por todo el mundo o su actual presencia virtual y mediática a través de revista, Radio y Tele Padre Pío e Internet.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Pero qué hizo el Padre Pío?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;¿Pero qué hizo? El Padre Pío, San Pío de Pietrelcina, no hizo sino recibir las gracias de Dios y dar respuesta a ellas mediante su vida de oración, sufrimiento y caridad. Confesaba de mañana a la noche; celebraba humildemente la eucaristía del alba al crepúsculo y allí, en la misa de cada día -así nos testimonian quienes participaban en ellas- se hacía visible y sentido el misterio del calvario; recibía cartas y peticiones sin cesar, que él guardaba junto con sus llagas y respondía iluminando tantas veces el sentido del dolor que aquellas peticiones expedían; rezaba constantemente el rosario con tierno amor a la Madre e inculcaba la devoción mariana como privilegiado camino de vida cristiana y de santidad; tenía siempre abierto su corazón lacerado a todas las necesidades que le llegaban y ejerció la caridad de modo eminente, heroico y fecundo.&lt;br /&gt;Fue y es el santo del pueblo, el santo de todos: "todos y cada uno podéis decir: &lt;el&gt;". El santo de los religiosos, el santo de los sacerdotes, el santo de enfermos, el santo de los niños, el santo de las mujeres piadosas, el santo de los matrimonios, el santo de agentes de pastoral de la salud, el santo del pueblo, el santo de todos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; Visitar San Giovani Rotondo y comprobar el constante flujo de los peregrinos, que hacen interminables filas para confesarse, para participar en la eucaristía, para orar y para venerar sus santos lugares me producía en estos pasados días una cierta sana envidia y me parecía como el mejor antídoto de la Iglesia Católica en Italia, donde es tan querido, tan queridísimo, para paliar los efectos corrosivos de la &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;secularización y de la paganización&lt;/span&gt;, que atenaza y golpea tanto a las Iglesias de otros países .&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Qué podemos hacer en Tucumán para que también el Padre Pío sea "nuestro", para que también los católicos de stos lares podamos decir "&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;el Padre Pío es mío&lt;/span&gt;"? Debemos conocerle. En los últimos dias se aprecia una lenta pero efectiva producción de biografías en español sobre este santo excepcional hasta ahora casi inexistente. En el transcurso de este mes el Canal 9 ofreció una espléndida película sobre él, la misma que se emitió en Italia en el año 2000. También la RAI hizo otro extraordinario filme sobre nuestro santo. El célebre músico italiano Ennio Morricone, autor por ejemplo de la banda sonora de la película "La misión", es autor de un oratorio musical sobre el Padre Pío.  La pastoral de peregrinaciones y de turismo debe encontrar y fomentar una ruta de visita a sus lugares santos. La Orden Capuchina, deberá encontrar los modos y maneras para hacer más conocida, querida e invocada tan proverbial figura. El  1 de julio se bendijo e inauguró el nuevo Santuario a él dedicado en San Giovani Rotondo con capacidad para siete mil personas sentadas, el segundo templo más grande de la cristiandad, después de la Basílica de San Pedro de Roma.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El Padre Pío es también mío. El Padre Pío debe serlo también de todos, de todos... para nuestro bien, para la gloria de Dios y la salvación de las almas. Amén.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-5431205154390406018?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/5431205154390406018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=5431205154390406018' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5431205154390406018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5431205154390406018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/01/padre-pio-de-todos.html' title='Padre Pio de todos'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SXz602P1vlI/AAAAAAAAAEM/l8KEX7BRh3Y/s72-c/capilla+3.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-4283446523209581768</id><published>2009-01-20T08:16:00.000-08:00</published><updated>2009-01-20T08:34:24.897-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SXX7RnGrFfI/AAAAAAAAAEE/ULXoR1zeuJY/s1600-h/z_pio_padre2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5293413217017206258" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 209px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SXX7RnGrFfI/AAAAAAAAAEE/ULXoR1zeuJY/s320/z_pio_padre2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;LA SANTA MISA EXPLICADA POR SAN PÍO DE PIETRELCINA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;(Testimonio del P. Derobert, hijo espiritual del Padre Pío)&lt;br /&gt;Él me había explicado poco después de mi ordenación sacerdotal que celebrando la Eucaristía había que poner en paralelo la cronología de la Misa y la de la Pasión. Se trataba de comprender y de darse cuenta, en primer lugar, de que el sacerdote en el Altar es Jesucristo. Desde ese momento Jesús en su Sacerdote, revive indefinidamente la Pasión. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Desde la señal de la cruz inicial hasta el ofertorio&lt;/span&gt; es necesario reunirse con Jesús en Getsemaní, hay que seguir a Jesús en su agonía, sufriendo ante esta "marea negra" de pecado. Hay que unirse a él en el dolor de ver que la Palabra del Padre, que él había venido a traernos, no sería recibida o sería recibida muy mal por los hombres. Y desde esta óptica había que escuchar las lecturas de la misa como estando dirigidas personalmente a nosotros. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;El Ofertorio&lt;/span&gt;, es el arresto. La Hora ha llegado... &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;El Prefacio&lt;/span&gt;, es el canto de alabanza y de agradecimiento que Jesús dirige al Padre que le ha permitido llegar por fin a esta "Hora". &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Desde el comienzo de la Plegaria Eucarística hasta la Consagración&lt;/span&gt; nos encontramos ¡rápidamente! con Jesús en la prisión, en su atroz flagelación, su coronación de espinas y su camino de la cruz por las callejuelas de Jerusalén teniendo presento en el "momento" a todos los que están allí y a todos aquellos por los que pedimos especialmente.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;La Consagración&lt;/span&gt; nos da el Cuerpo entregado ahora, la Sangre derramada ahora. Es místicamente, la crucifixión del Señor. Y por eso el San Pío de Pietrelcina sufría atrozmente en este momento de la Misa. Nos reunimos enseguida con Jesús en la Cruz y ofrecemos desde este instante, al Padre, el Sacrificio Redentor. Es el sentido de la oración litúrgica que sigue inmediatamente a la Consagración. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;El "Por él, con él y en él"&lt;/span&gt; corresponde al grito de Jesús: "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu". Desde ese momento el Sacrificio es consumado y aceptado por el Padre. Los hombre en adelante ya no están separados de Dios y se vuelven a encontrar unidos. Es la razón por la que, en este momento, se recita la oración de todos los hijos: "Padre Nuestro....." &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;La fracción del Pan&lt;/span&gt; marca la muerte de Jesús..... &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;La intinción&lt;/span&gt;, el instante en el que el Padre, habiendo quebrado la Hostia (símbolo de la muerte...) deja caer una partícula del Cuerpo de Cristo en el Cáliz de la preciosa Sangre, marca el momento de la Resurrección, pues el Cuerpo y la Sangre se reúnen de nuevo y es a Cristo vivo a quien vamos a recibir en la comunión. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;La bendición del Sacerdote&lt;/span&gt; marca a los fieles con la cruz, como signo distintivo y a la vez como escudo protector contra las astucias del Maligno.... &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Se comprenderá que después de haber oído de la boca del P. Pío tal explicación, sabiendo bien que él vivía dolorosamente esto, me haya pedido seguirle por este camino...lo que hago cada día...¡y con cuánta alegría!. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-4283446523209581768?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/4283446523209581768/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=4283446523209581768' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4283446523209581768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4283446523209581768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/01/blog-post.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SXX7RnGrFfI/AAAAAAAAAEE/ULXoR1zeuJY/s72-c/z_pio_padre2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-4869406953538598431</id><published>2009-01-18T15:16:00.000-08:00</published><updated>2009-01-18T15:34:36.733-08:00</updated><title type='text'>CONFESIONES</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;La Confesión&lt;br /&gt;                &lt;br /&gt;La Confesión era el principal trabajo diario del Padre Pío. Él hacía este trabajo mirando dentro de los penitentes. Por ello, no era posible mentirle al Padre Pío durante una confesión. El veía dentro del corazón de los hombres. A menudo, cuando los pecadores eran tímidos, el Padre Pío enumeraba sus pecados durante la confesión. &lt;br /&gt;El Padre Pío invitaba a todos los fieles a confesarse al menos una vez por semana. Él decía: "Aunque una habitación quede cerrada, es necesario quitarle el polvo después de una semana." &lt;br /&gt;En el sacramento de la confesión, el Padre Pío era muy exigente. Él no soportaba a los que iban a él sólo por curiosidad. &lt;br /&gt;Un fraile contó: Un día el Padre Pío no dio la absolución a un penitente y luego le dijo : "Si tú vas a confesarte con otro sacerdote, tú te vas al infierno junto con el otro que te de la absolución". El entendía que el Sacramento de la Confesión era profanado por los hombres que no querían cambiar de vida. Ellos se hallan culpables frente Dios.&lt;br /&gt;Un señor fue a confesarse con el Padre Pío, a San Giovanni Rotondo, entre 1954 y  1955. Cuando acabó la acusación de los pecados, el Padre Pío le preguntó : "¿Tienes otro"? y él contestó: "no padre". El Padre repitió la pregunta: "¿tienes otro"?,  "no, padre". Por tercera vez  el Padre Pío le preguntó: "¿tienes otro"?. A la tercera respuesta negativa se acaloró el huracán. Con la voz del Espíritu Santo el Padre Pío gritó: "¡Calle! Calle! Porque tú no estás arrepentido de tus pecados! ". &lt;br /&gt;El hombre quedó petrificado por la vergüenza que pasó frente a mucha gente. Luego trató de decir algo. Pero el Padre Pío le dijo: "Estás callado, cotilla, tú has hablado bastante; ahora yo quiero hablar: ¿Es verdadero que frecuentas las salas de fiestas"? - Usted, padre" - "¿Sabes tú que el baile es una invitación al pecado"? &lt;br /&gt;El hombre se fue asombrado y no supo qué cosa decir ya que tenía el carné de socio de una sala de fiestas en su billetera. El hombre prometió no cometer otros pecados y después de mucho tiempo tuvo la absolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mentiras&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;br /&gt;Un día, un señor le dijo al Padre Pío: "Padre, yo digo mentiras cuándo estoy con mis amigos. Lo hago para mantenerlos alegres ". Y el Padre Pío contestó: "Eh, ¿quieres tú ir al infierno bromeando?! “&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La murmuración  &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno habla mal de un amigo suyo se está destruyendo su reputación y el honor del hermano que tiene en cambio derecho a gozar de consideración. &lt;br /&gt;Un día el Padre Pío dijo a un penitente: "Cuando tú murmuras de una persona quiere decir que tú no quieres a aquella persona, tú has sacado a la persona de tu corazón. Pero sabes que, cuando sacas a un hombre de tu corazón, también Jesús se va fuera de tu corazón junto con aquel hombre."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez, el Padre Pío fue invitado a bendecir una casa. Pero cuando llegó a la entrada de la cocina él dijo: "Aquí hay serpientes, yo no entro". Y luego le dijo a un sacerdote que a menudo frecuentaba aquella casa para comer: “no vayas a esa casa porque ellos dicen cosas feas de sus hermanos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La blasfemia  &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Un hombre era originario de la Región de las Marcas. Él partió de su país, con un amigo suyo, en un camión. Transportaban muebles cerca de San Giovanni Rotondo. Mientras hicieron la última subida, antes de llegar al destino, el camión se rompió y se paró. Intentaron hacer arrancar el motor pero no tuvieron éxito. &lt;br /&gt;El chófer perdió la calma y lleno de cólera blasfemó. Al día  siguiente, los dos hombres  fueron a San Giovanni Rotondo donde vivía la hermana de uno de los dos hombres. Con la ayuda de su  hermana lograron ir al Padre Pío para confesarse. &lt;br /&gt;Entró el primer hombre pero el Padre Pío lo cazó afuera. Luego le llegó el turno al chófer que empezó el coloquio y le dijo al Padre Pío: “Me he irritado". Pero el Padre Pío gritó: "¡Desdichado! has blasfemado a nuestra Mamá! ¿Qué te ha hecho la Virgen"?. Y lo mandó fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El demonio está mucho cerca de los que blasfeman&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En un hotel de San Giovanni Rotondo no era posible descansar ni de día ni de noche porque estaba una niña endemoniada que chillaba de modo que daba susto. La mamá de la niña la llevaba cada día a la Iglesia. Ahí esperó a que el Padre Pío liberara a la niña del espíritu del mal. También en la Iglesia la niña gritó muchísimo. Una mañana, el Padre Pío tras haber confesado a algunas mujeres se encontró frente a él a la niña que gritaba espantosamente. La niña fue retenida con dificultad por dos o tres hombres. El Padre Pío, ya aburrido de todo aquel trasiego, dio un golpe con su pie a la niña y luego golpeó la cabeza de la niña y dijo: "Ahora" basta! &lt;br /&gt;La pequeña cayó a la tierra. El  Padre Pío le pidió a un médico que estuvo presente, que llevara a la niña a San Michele, al santuario del Monte San Ángel. Cuando el grupo llegó al destino, entraron a la gruta donde había aparecido San Michele. La niña se reanimó, pero nadie logró acercarla al altar dedicado al Angel. En el medio de la confusión, un fraile tomó la mano de la niña y tocó el altar. La niña cayó a tierra como si hubiera sido fulminada. Se levantó  más tarde y como si nada hubiera sucedido le preguntó a su mamá: “¿podrías comprarme un helado"? &lt;br /&gt;Ante ésto, el grupo de personas volvió a San Giovanni Rotondo para informar y agradecer al Padre Pío. Pero el Padre Pío le dijo a la mamá: "dile a tu marido que no blasfeme más, de otro modo el demonio vuelve."&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Faltar a la Eucaristía  &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;A los principios de los años '50, un joven médico fue a confesarse con el  Padre Pío. Él dijo sus pecados y luego se quedó en silencio. El Padre Pío le preguntó al joven médico si tenía algún pecado que añadir pero el médico le respondió que no. Entonces el Padre Pío le dijo al médico: "recuerda que en los días festivos no se puede faltar tampoco a una sola Misa, porque ello es pecado mortal".  En aquel momento el joven recordó haber "faltado" a una cita dominical con la Misa, un mes antes. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La magia  &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío prohibió cada forma de magia, de espiritismo y de prácticas de lo oculto. Una señora cuenta: "Yo me confesé  con el Padre Pío en el mes de noviembre del 1948. Entre las otras cosas que le dije al Padre es que en nuestra familia estábamos preocupados porque una tía leyó las cartas. El Padre con tono perentorio dijo: "Echáis fuera enseguida aquella cosa."&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El Divorcio&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;br /&gt;En la familia unida y santa, el  Padre Pío vio el lugar donde brota la fe. Él dijo: “el divorcio es el pasaporte por el infierno”. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una joven señora, cuando acabó la confesión de sus pecados, como penitencia el Padre Pío le indicó.”tienes que encerrarte en el silencio del ruego y salvarás tu matrimonio." &lt;br /&gt;La señora se sorprendió ya que su relación matrimonial no tenía problemas. Después de mucho tiempo, ella tuvo grandes problemas en su matrimonio pero al estar preparada y siguiendo el consejo del Padre Pío, superó aquel triste momento evitando la destrucción de la familia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;El aborto&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;br /&gt;Un día, el padre Romero le preguntó al Padre Pío: "Padre, esta mañana le ha negado la absolución a una señora por haberse hecho un aborto. ¿Por qué ha sido tan riguroso con aquella pobre desgraciada"?. &lt;br /&gt;El Padre Pío contestó: "El día en que los hombres, asustados por el estampido económico, de los daños físicos o de los sacrificios económicos, pierdan el horror del aborto, será un día terrible para la humanidad. Porque es justo aquel el día en que deberían demostrar  tener horror por ello. El aborto no es solamente homicidio también es suicidio. ¿Y con los que vemos sobre el dobladillo cometer con un solo golpe uno y otro delito, queremos tener el ánimo de enseñar nuestra fe? ¿Queremos recobrarlos  o no"? &lt;br /&gt;"¿Por qué suicidio"?  preguntó el padre Romero . &lt;br /&gt;“Tú comprenderías este suicidio de la raza humana, si con el ojo de la razón, vieras ´la belleza y la alegría´ de la tierra poblada de viejos y despoblada de niños: quemada como un desierto. Entonces entenderías la doble gravedad del aborto: con el aborto siempre se mutila también la vida de los padres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Biografia.htm"&gt;Biograpía&lt;/a&gt;      &lt;a style="COLOR: rgb(191,0,0); TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Milagros.htm"&gt;Milagros&lt;/a&gt;      &lt;a style="COLOR: rgb(128,0,0); TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Recuperaciones.htm"&gt;Recuperaciones&lt;/a&gt;      &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Bilocacion.htm"&gt;La Bilocacón&lt;/a&gt;     &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Los_perfumes_del_Padre_Pio.htm"&gt;Los Perfumes&lt;/a&gt;   &lt;a style="COLOR: #bf0000; TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Clarividencia.htm"&gt;Clarividencia&lt;/a&gt;      &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Apariciones.htm"&gt;Las Apariciones&lt;/a&gt;        &lt;a style="COLOR: #bf0000; TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Levitacion.htm"&gt;La Levitacíon&lt;/a&gt;       La Confesión   &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/El_Angel_de_la_guarda.htm"&gt;El Ángel de la Guarda&lt;/a&gt;        &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/El_Diablo.htm"&gt;El Diablo&lt;/a&gt;        &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Oraciones.htm"&gt;Oraciónes&lt;/a&gt;        &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/El_San_Rosario.htm"&gt;El Santo Rosario&lt;/a&gt;        &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Novena_a_Padre_Pio.htm"&gt;Novena al Padre Pio&lt;/a&gt;        &lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/Los_diez_Mandamientos.htm"&gt;Los Diez Mandamientos&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;a style="TEXT-DECORATION: none" href="http://www.padrepio.catholicwebservices.com/ESPANOL/ESPANOL_index.htm"&gt;HOMEPAGE&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-4869406953538598431?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/4869406953538598431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=4869406953538598431' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4869406953538598431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4869406953538598431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/01/confesiones.html' title='CONFESIONES'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-3728613902337837573</id><published>2009-01-08T11:08:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:19:22.371-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;img src="file:///C:/WINDOWS/Temp/moz-screenshot.jpg" alt="" /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Padre Pío: "Pero Dios sí cree en tí y te ama"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Hace tan sólo cinco años que "conozco" al Padre Pío de Pietrelcina. En las  vísperas de su canonización -el 16 de junio de 2002-, me impresionaron las  previsiones informativas que anunciaban que acudirían a la misma varios cientos  de miles de peregrinos, como ya había acontecido el 2 de mayo de 1999 cuando fue  beatificado. &lt;img title="Image" style="float: right;" alt="Image" src="http://www.revistaecclesia.com/images/stories/jesus/PIO1.jpg" width="250" border="0" height="170" hspace="6" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Me  impresionaron los testimonios recogidos que hablaban de un ardiente y unánime  clamor y fervor popular en toda Italia en torno a su figura.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Como  hiciera en mayo de 1999, me aproximé a su figura y a su biografía de cruz y de  gloria y recordé que la televisión italiana había emitido un par de series sobre  él. ¿Dónde podría hacerme con ellas?&lt;span&gt; &lt;/span&gt;No había, en efecto, versión  española, pero probé fortuna en una comunidad de religiosas italianas por si  acaso ellas tuvieran los vídeos. Así fue. Estaban grabados directamente de la  televisión, con cortes publicitarios incluidos y hasta con programas especiales  realizados sobre el Padre Pío. Saqué tiempo de donde pude para ver los filmes en  cuestión. Eran dos, con más de tres horas de duración cada uno de ellos aparte  de los anuncios y de los programas especiales. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Dios está aquí &lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/h1&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Las  películas me "convirtieron" al Padre Pío. Quedé deslumbrado y emocionado. Lo que  aquellas películas narraban, lo que los biógrafos contaban, los que testigos  señalaban eran pruebas inequívocas y fehacientes de que&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Dios está  por medio, de que&lt;span&gt; &lt;/span&gt;me hallaba ante uno de los grandes santos de  nuestro tiempo y de todos los tiempos. Estaba cierto de que el Padre Pío había  sido y seguía siendo un extraordinario instrumento de la Providencia y de la  gracia para tocar el corazón de una humanidad siempre necesitada y cautiva. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;En  una estas películas -creo que en la realizada por la RAI-, entre otras muchas  escenas, una se me quedó especialmente grabada: El Padre Pío había tomado  conciencia de la necesidad de construir un hospital para socorrer y dar alivio  al sufrimiento de tantas y tantas gentes.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;En  el entorno de las personas que ya colaboraban con él, de un modo u otro, había  un médico indiferente religiosamente, pero de gran valía profesional. El Padre  Pío le invitó a dar un paseo por las montañas de Gárgano, mientras le hablaba  con pasión de su proyecto. El médico escuchaba atento, pero un tanto escéptico,  consciente de que el proyecto del Padre Pío costaría&lt;span&gt; &lt;/span&gt;miles y  millones de liras. De regreso del paseo, no lejos del santuario y convento de  Santa María de las Gracias de San Giovanni Rotondo, donde vivía el Padre Pío,  señalando a un promontorio próximo, el buen fraile de los estigmas le dijo al  joven médico:."Aquí vamos a construir el hospital y tú lo vas a hacer y tú serás  su responsable". El médico se sonrió y le hizo constar al fraile lo disparatado  e imposible de la idea. El Padre Pío le cogió las manos, le miró a los ojos y le  dijo: "Para Dios nada hay imposible". El médico arguyó: "Padre, usted sabe que  yo no creo en Dios". El Padre Pío le respondió: "Pero Dios sí cree en ti". Meses  después comenzaron las obras del hospital y empezaron a llegar, milagrosamente,  cientos y cientos de miles de liras, que pronto hicieron posible lo imposible.  Nacía el hospital del Padre Pío, la Casa Alivio del Sufrimiento, entonces y hoy  uno de los principales centros hospitalarios de toda Italia. Aquel médico fue su  primer director. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Peregrinación  de primavera&lt;img title="Image" style="float: right;" alt="Image" src="http://www.revistaecclesia.com/images/stories/jesus/PIO2.jpg" width="250" border="0" height="224" hspace="6" /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;De  tal modo me atrajo desde entonces el Padre Pío que entré en contacto con un  capuchino navarro, el máximo especialista en España sobre su figura. Es Elías  Cabodevilla Garde, a quien hice alguna entrevista radiofónica y quien en el  invierno de 2004 me sorprendió con una llamada desde San Giovanni Rotondo:  "Jesús, los frailes del convento de San Giovanni Rotondo, el convento del Padre  Pío, quieren conocerte, te invitan a que vengas hasta aquí y conozcas el lugar".  Me había duda posible: era la Providencia quien me llevaba a San Giovanni  Rotondo, un lugar perdido del sureste italiano, junto al golfo de Manfredonia,  en el corazón de las montañas del Gárgano, en la región de la Apulia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;En  la primavera de aquel año, a finales de abril, viajé, por fin, hasta San  Giovanni Rotondo. Pude así postrarme de rodillas ante la tumba de un santo casi  desconocido que me había "atrapado", que me había seducido. Pude visitar sus  celdas, su capilla privada durante los años en que le fue prohibido el ejercicio  público del ministerio sacerdotal, pude contemplar los ríos de peregrinos en  torno a su Iglesia y el fervor que desataba entre ellos. Me di cuenta de que el  Padre Pío era y es de todos: de todo el pueblo santo de Dios, de pastores y de  fieles, de alejados y de conversos, de ricos y pobres, de pecadores y de  virtuosos. El Padre Pío entró ya en mí y para siempre como la presencia de un  maestro y de un amigo, que el Señor enviaba a mi persona y mi ministerio  sacerdotal. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Hubiéramos  querido en aquel viaje de abril de 2004 trazar un plan estratégico para que el  Padre Pío fuese más conocido en España. Era la idea motriz de mi peregrinación.  Las circunstancias no lo hicieron posible. Pero yo me comprometí conmigo mismo a  difundir su nombre y a regresar a San Giovanni Rotondo con un grupo de  peregrinos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Bodas de  plata sacerdotales &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Tres  años después regresé a San Giovanni, regresé al Padre Pío. Fue en el pasado mes  de julio. Quise hacerlo en el contexto de mis bodas de plata sacerdotales. El  Padre Pío había sido, estaba siendo y seguirá siendo un inmenso regalo para mi  sacerdocio. ¡Qué mejor que agradecer y ofrendar este regalo, este don en medio  de la acción de gracias de los &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;25 años de mi sacerdocio!&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Con  medio de centenar de personas, bordeando el Adriático, volví a ascender hasta  este lugar de gracia, que es un como un calvario, como una montaña santa. Me  embargaba la emoción, a la par que experimentaba el ardiente deseo de que esta  visita fuera también grata y fecunda para quienes me acompañaban. El Padre Pío  es un santo inmenso, pero no es un santo fácil. Su vida no fue precisamente un  jardín de rosas. Fue la vida de un crucificado, el crucificado del Gárgano. Y,  no nos engañemos, la cruz le gusta a casi nadie. Permanecimos en San Giovanni  Rotondo cerca de veinticuatro horas, a las que habría sumar otras tres más  vividas y recorridas en Pietrelcina, la patria chica de nuestro querido santo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;El  Padre Pío se hizo presente entre nosotros. Llegó a las gentes que me acompañaban  y se nos quedó como un hallazgo de gracia, como un regalo de estío. Cuando  emprendimos la peregrinación, el Padre Pío era "solo mío". Cuando la concluimos  era de todos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0);"&gt;Pero,  ¿quién es el Padre Pío?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;img title="Image" style="float: right;" alt="Image" src="http://www.revistaecclesia.com/images/stories/jesus/PIO3.jpg" width="250" border="0" height="238" hspace="6" /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Sí,  reconozco que debía haber empezado el artículo por aquí, por la presentación de  San Pío de Pietrelcina. Pero he preferido hacerlo al revés para expresar ante  todo un testimonio sentido y sincero, para invitar a los lectores a conocer, a  descubrir, a dejarse seducir por el Padre Pío, que es de todos. Se ha cumplido  ahora, el pasado domingo 23 de septiembre, el 39 aniversario de su  fallecimiento. Es, por lo tanto, un hombre de nuestro tiempo, un santo  contemporáneo.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;El  Padre Pío procedía de una familia humilde, de labriegos y emigrantes. Es también  uno de los nuestros. Fue fraile capuchino y sacerdote, por lo que se convierte  en un luminoso modelo para la vida religiosa y sacerdotal. Congregó a numerosos  grupos de hombres y de mujeres, con quienes después creó los llamados Grupos de  Oración. Recibió durante su vida miles y miles de cartas con petición de  favores, lo cual le aproximó, de nuevo, a tantos, a todos. Tras cincuenta años  portando en su cuerpo los estigmas de la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, supo  bien lo que era sufrir y supe transformar en amor ese sufrimiento. Solidario,  pues, del dolor y del llanto de la humanidad, creó el citado hospital Casa  Alivio del Sufrimiento. Las filas de penitentes ante su confesionario del  santuario de Santa María de las Gracias de San Giovanni Rotondo eran siempre  inmensas&lt;span&gt; &lt;/span&gt;-como eran inmensos ríos de gracia y de conversión los que  brotan de su absolución sacramental- y en ellas había gentes de todo tipo,  circunstancia y condición. Y ahora cada año peregrinan hasta su tumba varios  millones de personas anónimas y desconocidas, populares y encumbradas. ¡Algo  tendrá, por lo tanto, este humilde fraile del sur de Italia! ¿Qué es? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;El  Papa Benedicto XV (1914-1922), cuando apenas nuestro querido fraile era apenas  conocido, dijo: "El Padre Pío es uno de esos hombres extraordinarios que Dios  manda de vez en cuando para convertir a los hombres". Juan Pablo II, que siendo  estudiante en Roma peregrino a San Giovanni Rotondo para confesarse con el Padre  Pío, nos propuso su ejemplo en cuatro actitudes centrales para la vida del  cristiano: la oración, el sacramento de la Penitencia, el amor fraterno y el  culto a la Virgen María. También Benedicto XVI alude con frecuencia a él,  incluyéndolo entre los grandes santos de toda la historia de la Iglesia. Pero  quizás fue el Papa Pablo VI quien mejor lo definió: "¡Mirad qué fama obtuvo!  ¡Qué clientela mundial reunió junto a sí! ¿Pero, por qué? ¿Tal vez porque era un  filósofo? ¿Por qué era un sabio? ¿Por que tenía medios a su disposición? No.  Celebraba la misa humildemente, confesaba de la mañana a la noche y era, aún si  es difícil de admitir, el verdadero representante de los estigmas de Nuestro  Señor. Era hombre de oración y de sufrimiento". &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;El Padre Pío es de  todos. Yo quiero que también lo sea de los lectores de estas líneas, que  finalizo ya con la oración litúrgica que en su memoria e intercesión eleva la  Iglesia: "Oh Dios, que has otorgado a San Pío de Pietrelcina la gracia de  participar de manera especial en la Pasión de tu Hijo, concédenos por su  intercesión conformarnos con la muerte de Jesús para ser partícipes de su  resurrección". Dios cree en ti, amigo lector. Y el Padre Pío te ayudará a  descubrirlo y a sentirlo. &lt;strong&gt;(Jesús de las Heras  Muela)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: -0.15pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-3728613902337837573?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/3728613902337837573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=3728613902337837573' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3728613902337837573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/3728613902337837573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/01/padre-po-pero-dios-s-cree-en-t-y-te-ama.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-2263494091284074662</id><published>2009-01-02T09:00:00.000-08:00</published><updated>2009-01-02T09:11:39.052-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SV5JlD2EPZI/AAAAAAAAAD8/VcGndnBZAc0/s1600-h/IMG_0054.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286743913615605138" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SV5JlD2EPZI/AAAAAAAAAD8/VcGndnBZAc0/s320/IMG_0054.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Los Perfumes del Padre Pío&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La osmogenesia es un carisma poseído por algunos Santos. Tal carisma, en algunas circunstancias permitió percibir a distancia perfumes particulares. Tales perfumes son definidos como olores de santidad. El Padre Pío poseyó tal carisma y tales fenómenos fueron tan frecuentes para él que la gente común fue acostumbrada a definirlos como los Perfumes del Padre Pío. A menudo el perfume emanó de su persona, de los objetos que tocó o de sus vestidos. Otras veces el perfume fue perceptible en los lugares por donde pasó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un día un conocido médico sacó de la llaga del costado del Padre Pío una venda que fue usada para taponar la sangre. Él guardó la venda en un estuche para llevarla al laboratorio de Roma, para analizarla. Durante el viaje, un Oficial y otras personas que estuvieron con él dijeron sentir el perfume que generalmente el Padre Pío emanaba. Ninguna de aquellas personas sabía que el médico tenía en el bolso la venda empapada de la sangre del Padre Pío. El médico conservó aquel paño en su estudio, y el extraño perfume impregnó por largo tiempo el entorno, tanto que los pacientes que fueron de visitas pidieron explicaciones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El Fraile Modestino contó: "Una vez me encontraba de vacaciones en San Giovanni Rotondo. En la mañana me presenté en la Sacristía para servir la Misa al Padre Pío, pero otros monjes discutieron para tener este privilegio. El Padre Pío interrumpió aquella discusión y dijo - la Misa sólo la sirve él - y me indicó. Nadie habló más, acompañé el Padre al altar de San Francisco. Yo empecé a preparar el Altar para la Santa Misa en absoluta concentración. En el momento del "Sanctus" tuve un repentino deseo de percibir aquel indescriptible perfume que ya muchas veces olí cuando besé la mano de Padre Pío. El deseo fue concedido enseguida. Una oleada de perfume me envolvió. El perfume siempre aumentó más. Ya no lograba respirar. Me apoyé con la mano en la balaustrada para no caer. Estuve a punto de desmayarme y le pregunté mentalmente al Padre Pío para evitar esto frente a tanta gente. En aquel preciso instante el perfume desapareció. En la tarde, mientras acompañé el Padre a su celda, le pedí al Padre Piadosas explicaciones sobre el fenómeno. Me contestó: “Hijo mío, no soy yo. Es Dios el que actúa. Lo hace sentir cuando quiere y a quien quiere. Todo ocurre como le gusta a él."&lt;br /&gt;Yo estaba detrás de una ventana del confesionario y desde mi ventana vi al Padre Pío que confesaba del otro lado del confesionario. Una señora contó. Mientras yo pensé dentro de mí que estaba a punto de hablar a un santo, fuì inundada por un fuerte perfume de azucenas. Eso me impresionó mucho, ya que el cuento de los perfumes nunca lo creí. Y así yo me convencí que los perfumes de Padre Pío existieron realmente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una señora de Bolonia de 24 años. Usted se fracturó el brazo derecho que, tres años antes, fue operado en consecuencia de un grave accidente. Después de una nueva operación y después de una larga cura, el cirujano le dijo al padre de la chica que ella ya no podía usar el brazo. En efecto el brazo fue completamente inmovilizado en consecuencia de la remoción de una sección del omóplato. Un injerto óseo no logró sanarla. Desolados, padre e hija, parten para San Giovanni Rotondo. El Padre Pío los recibe, los bendice y declara: "¡Sobre todo ninguna desesperación! ¡Confiad en Dios! El brazo se curará”. Era a finales de julio de 1930. La enferma vuelve a Bolonia sin ninguna mejoría. ¡El Padre Pío se ha equivocado pues! Nadie piensa más en este problema y los meses transcurren. El 17 de septiembre, el día en que se celebran los estigmas de San. Francisco, de repente el apartamento en que vivía la familia es invadido por un delicioso olor de junquillos y rosas. Este fenómeno, duró un cuarto de hora y Los inquilinos estaban asombrados y buscaron en vano el origen de aquellos maravillosos perfumes. Desde aquel día la joven reanudó el empleo del brazo. Una radiografía, que ella conservó celosamente, enseñó la reparación del hueso y los cartílagos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un hombre contó: "... un día, mi mujer me convenció a ir a ver al Padre Pío. Yo no entraba en una iglesia desde hacía veinticinco años, precisamente del día de mi boda. Sentí la necesidad de confesarme, pero el Padre Pío, en cuanto yo estaba delante de él me dijo bruscamente, sin tampoco mirarme: "Vete de aquí" - "Estoy aquí para confesarme, y obtener la absolución" - le dije toscamente. "Vete he dicho", me contestó toscamente. Entonces me fuì. Yo atravesé de carrera la iglesia pequeña hasta el hotel. Mi mujer, que me viò salir velozmente, me alcanzó en la habitación del hotel. - "¿Qué cosa ha sucedido? ¿Qué haces"? - me preguntó. "Hago la maleta y me voy". En aquel entonces una oleada de perfume me sobresaltó. Un perfume intenso, maravilloso. Quedé pasmado, totalmente asombrado y maravillado Me calmé en un santiamén. En un instante sentí nacer en mí un gran deseo de regresar al Padre Pío. Regresé al otro día; pero primero hice un esmerado examen de conciencia. El Padre Pío me acogió benévolamente y me dio la absolución." ¡Que grande y espléndido es este maravilloso fraile, salvó mi alma obsequiándome el fabuloso don de la conversión, Aleluya, Gloria a Dios!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuenta una señora - Mi marido tuvo un accidente de transito y fuè transportado moribundo al hospital de Tarento. Los médicos dijeron que no podían salvarlo. Cuando fui a visitarlo, cada día rogué delante de un monumento del Padre Pío que estaba en el jardín del hospital. El "Santo" un día, para darme la señal de haber acogido mis súplicas, me hizo sentir un maravilloso perfume de azucenas. Desde aquel momento las condiciones de mi marido mejoraron y se han encaminado hacia la completa curación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un señor de Toronto cuenta: - En el año 1947 mi mujer que se enfermó gravemente, fuè hospitalizada en una clínica de Roma para una delicada intervención quirúrgica. Yo partí para San Giovanni Rotondo, me confesé con el Padre Pío y, después de haber recibido la sacramental absolución, le describí al Padre las condiciones de salud de mi mujer. Luego yo añadí: "Padre, ayúdeme a rogar" En aquel instante advertí un perfume delicioso y persistente que me sorprendieron. Volví tarde a casa, era ya la noche. Apenas abrí el portón, advertí de nuevo aquel mismo perfume que sentí junto al Padre Pío y me animé, sintiéndome bastante confiado. Mi mujer fuè operada, y aunque fue muy peligrosa, la operación. Salió perfectamente bien. A ella le conté la experiencia maravillosa experimentada, y junto agradecimos al venerado Padre Pío, entre las lágrimas de intensa y sincera conmoción. Estamos muy agradecidos al Santo fraile de Pietrelcina.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dos jóvenes novios polacos, domiciliados en Inglaterra, tuvieron que tomar una grave decisión. Bajo el punto de vista humano la situación pareció desgraciada. ¿Qué hacer? Alguien dijo de preguntar un consejo al Padre Pío. ¡Se lo escribieron pero no tuvieron a ninguna respuesta! Entonces decidieron ir a San Giovanni Rotondo, para preguntarle directamente al padre una ayuda y un consejo. ¡De Inglaterra a Apulia, el trayecto es largo! Los viajeros se paran Berna en suiza para hacer una parada y se preguntaron con angustia si merecía la pena de continuar. Ellos pensaron: "Supongamos que el Padre nos reciba " Una tarde estaban hablando y estaban un poco tristes, en una habitación de hotel de baja categoría. En efecto para ahorrar dinero alquilaron un desván. Era invierno y nevó. Llenos de frío y desmoralizados, habrían querido regresar, cuando de repente se sintieron envueltos por un perfume exquisito y fuerte, tan agradable, que fueron reconfortados. La mujer se metió a inspeccionar los muebles para encontrar el frasquito de perfume que seguramente había sido olvidada por algún viajero despistado. ¡Pero las búsquedas fueron inútiles! Poco después el perfume desapareció y la habitación volvió a exhalar el usual olor de tufo fétido y moho. La curiosidad se les despertó, y los dos viajeros, interrogaron al propietario del hotel el cual no sabía nada del perfume. Fue la primera vez que los clientes de su hotel, creyeron en el perfume. Pero este suceso los reanimó y les confirmó en el propósito de continuar el viaje. Ellos llegaron a San Giovanni Rotondo y fueron recibidos por el Padre Pío, y ellos con los brazos abiertos. El joven, que habló italiano, pidió excusa. - "Os hemos escrito Padre, pero ya que "no nos habéis contestado"... ¿- No os he contestado; cómo? ¿Y aquella tarde en el hotel suizo, no habéis sentido nada?... Con pocas palabras solucionó sus dificultades y los dejó. Ellos estaban llenos de alegría y gratitud, entendieron solamente entonces "aquel extraño modo de contestar" del Padre Pío.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un señor conoció al Padre Pío a causa de una serie de coincidencias bastante extrañas. Él cuenta: "Yo escuché hablar por primera vez, de esta obra de Dios, después de la guerra; sobre todo de un amigo periodista. Ya que este amigo mío conoció bien al Padre Pío, él me habló del Padre Pío con un entusiasmo que a mí pareció excesivo. Mi primera reacción fue de indiferencia e incredulidad, especialmente cuando mi amigo me contó de ciertos fenómenos como los perfumes del Padre Pío, que muchos dijeron de percibir en lugares muy lejanos del religioso. En cierto momento, en cambio, empezaron también a ocurrirme estos extraños hechos. De repente sentí un intenso perfume de violetas en lugares insólitos, dónde fue imposible que hubieran flores. El pensamiento me corrió hacia el Padre Pío, pero me rebelé, me dije a mí mismo que era víctima de sugestiones. Un día el fenómeno también me ocurrió mientras estaba de vacaciones con mi mujer. Yo fui a la Estación Ferroviaria para enviar una carta y en aquel lugar, que no es perfumado normalmente, sentí aquel inconfundible perfume de violetas. Mientras reflexioné sobre aquel hecho, mi mujer dijo: ¿“Pero de dónde viene este perfume"? ¿ Tú también lo sientes "? Le pregunté maravillado. Entonces le conté del Padre Pío, de las discusiones con mi amigo y de aquel perfume que desde hace tiempo me persiguió. "Si" »Si yo fuera tú, dijo mi mujer partiría enseguida para San Giovanni "Rotondo". Al día siguiente estuvimos de viaje. Cuando llegamos delante de él, el Padre me dijo: "Ay, he aquí a nuestro héroe; mucho tiempo he esperado para hacerlo venir". Aquel mismo día tuve el privilegio de hablar con él, y desde aquel momento mi vida cambió.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un señor cuenta: " Hace algunos años tuve un infarto cardíaco. Me aconsejaron someterme a una intervención quirúrgica para mejorar mi condición de vida, y decidí hospitalizarme. Era el mes de junio de 1991. Durante la operación, que fue concluida con éxito, me fueron instalados 4 by-pass. Desafortunadamente, cuando me desperté después de la anestesia, me percaté que la pierna y el brazo derecho estaban paralizados. La amargura fue grande, pero después del primer instante de desaliento, la fe volvió a sustentarme y empecé a rogar al Padre Pío. Mi confianza en el venerado Padre no fue quebrantada. Rogué haciendo una novena que mi pobre mamá, aconsejó para casos desesperados y, después de tres días, en la misma mañana en que acabé la novena, incluso sólo siendo rodeado por otros enfermos, sentí alrededor de mí un perfume intenso de muguete. Cuando éste perfume se desvaneció, sentí un hormigueo en el pie derecho y entendí enseguida que mis ruegos fueron atendidos." Le oré con fe y fuì escuchado y atendido rápidamente, como todo el que le ruega, porque su amor es inmenso y especialmente por los enfermos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Testimonio de una señora: - "Yo tuve una grave enfermedad en los ojos que limitó mi campo visual y que me hizo sufrir y ver poco. Consulté a diferentes médicos y después de varios análisis me fue diagnosticada una hemorragia ocular irreversible y un probable tumor en la hipófisis. Eso me proporcionó mucha ansiedad y sufrimiento; en efecto el médico dijo que esta enfermedad no podría ser curada. Estuve de viaje y a punto de alcanzar Benevento. Pude llegar a Pietrelcina, dónde tuve la suerte de visitar los lugares del venerado Padre Pío. Durante la visita en una de las últimas habitaciones que hospedaron al Padre, yo tuve una fuerte conmoción y mientras rogué por mis parientes, sentí un intenso perfume de incienso. Al regresar a Roma, en tren, medité sobre lo que me ocurrió y me amargué por no haber rogado al Padre Pío por mis ojos enfermos. Supliqué enseguida, con fe, su intervención. La ayuda del Padre Pío no se hizo esperar, mejoré progresivamente y después de poco tiempo recobré totalmente la vista. El especialista que me visitó, registró maravillado la total recuperación del campo visual que ocurrió misteriosamente."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un señor de Canicattì (Sicilia - Italia), cuenta: "Al principio del año 1953, mi mujer fue afectada por una grave forma de nefritis. Se encontraba en los primeros meses de embarazo; y los médicos dijeron que su vida y la del niño estaban en peligro. Ninguna cura fuè eficaz. El 3 de mayo, yo estaba desesperado y escribí una carta al Padre Pío suplicándole ayuda y sus ruegos. Después de un tiempo, mi mujer y yo al mismo tiempo, pero en habitaciones diferentes, olimos un misterioso y agradable perfume de rosas. En aquel preciso instante, llamó a la puerta de la casa, el cartero y nos entregó una carta, enviada desde el convento de San Giovanni Rotondo. En la carta decía que el Padre Pío había rogado por mi mujer y por la criatura que llevaba en su seno. Al día siguiente mi mujer, se hizo una prueba médica en el laboratorio, la cual determinó que mi mujer estaba curada".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un famoso abogado devoto del Padre Pío cuenta: "Un día en que yo estaba en la iglesia vieja del convento y participaba en la Santa Misa, la larga y maravillosa Misa del Padre Pío. En el momento en que el sacerdote elevó la Sagrada Hostia, me distraje pensando, y me quedé de pie. Fui el único, entre toda la muchedumbre de fieles arrodillados; el único aparentemente irreverente De repente fui sacudido por un penetrante y agradable olor de violetas que me hizo volver a la realidad; y miré a mi alrededor, también me arrodillé; con la rodilla en tierra pero sin pensar en el extraño perfume. Como siempre, después de la función religiosa, fui a saludar al Padre que me acogió con esta sorpresa: "Hoy estuviste un algo despistado" - "Usted Padre, me ha despertado, dichosamente me ha despertado vuestro perfume"... - "¿Pero cuál perfume?, “¿tu no quieres unas bofetadas?”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un empleado siciliano, después de su conversión quiso confesarse con el Padre Pio, quien le tuvo la mano derecha apretada entre las suyas. El empleado cuenta que cuando llegó a Forma notó que la mano derecha tenía un perfume que no tenía la izquierda. Fue el mismo perfume que él sintió cuando estuvo cerca de Padre Pio. El perfume no desapareció tampoco cuando él se lavó las manos. Puesto que Padre Pio le dio una penitencia de dos meses de duración, en todo aquel período un idéntico perfume le subió del pecho a la nariz y fue tan bonito que se sintió extasiado. Algunas veces el perfume desaparecía y entonces él trataba de sugestionarse para sentirlo, pero sin ningún resultado. Luego, acabada la penitencia, el perfume se desvaneció.&lt;br /&gt;El Fraile Ludovico de San Giovanni Redondo asegura que "el Padre Pío dejó una estela de perfume, cuando pasó por las botaduras locales del convento”.&lt;br /&gt;El Padre Federico certifica: "A veces, para saber dónde estuvo el Padre Pío, era suficiente seguir la estela del perfume.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El Sr. Piero cuenta: "Mientras yo viajaba en el coche, yendo a una velocidad bastante alta, sentí una oleada de perfume. Me acordé que un día le pregunté al Padre Pío el sentido de aquel fenómeno y el Santo me contestó: ´Hijo, cuando tú sientes el perfume, estate atento`. En aquel instante yo aminoré la velocidad pero no pude evitar salir fuera de la calle y accidentarme, pero yo no dufrí daños”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-2263494091284074662?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/2263494091284074662/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=2263494091284074662' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/2263494091284074662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/2263494091284074662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2009/01/los-perfumes-del-padre-po-la.html' title=''/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SV5JlD2EPZI/AAAAAAAAAD8/VcGndnBZAc0/s72-c/IMG_0054.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-8323737559063293952</id><published>2008-12-28T18:08:00.000-08:00</published><updated>2008-12-28T18:12:17.901-08:00</updated><title type='text'>maximas del padre pio  para conocer su vida su obra</title><content type='html'>MAXIMAS DEL PADRE PIO&lt;br /&gt;La presencia de Jesús en el corazón:&lt;br /&gt;Confieso que para mí es una gran desgracia no saber expresar y explicar este volcán eternamente encendido que me quema y que Jesús hizo nacer en este corazón tan pequeño”.&lt;br /&gt;¡Bendigo a Dios, que por su gracia, otorga santos sentimientos!&lt;br /&gt;Todo lo podría resumir así: me siento devorado por el amor a Dios y el amor por el prójimo. Dios está siempre presente en mi mente, y lo llevo impreso en mi corazón. Nunca lo pierdo de vista: me toca admirar su belleza, sus sonrisas y sus emociones, su misericordia, su venganza o mas bien el rigor de su justicia&lt;br /&gt;...¿Cómo es posible ver a Dios entristecerse por el mal y no entristecerse también uno?&lt;br /&gt;Si Jesús se manifiesta a vosotros, dadle gracias; si se os oculta, dadle gracias. Todo esto es un juego de amor para traernos dulcemente hacia el Padre. Perseverad hasta la muerte, hasta la muerte con Cristo en la Cruz.&lt;br /&gt;Amor:&lt;br /&gt;Las cosas humanas necesitan ser conocidas para ser amadas; las divinas necesitan ser amadas para ser conocidas&lt;br /&gt;No lo olvidéis: el eje de la perfección es el amor. Quien está centrado en el amor, vive en Dios, Porque Dios es Amor, como lo dice el Apóstol.&lt;br /&gt;El amor y el temor deben estar unidos: el temor sin amor se vuelve cobardía; el amor sin temor, se transforma en presunción. Entonces uno pierde el rumbo.&lt;br /&gt;La divina Solicitud no solo no rechaza a las almas arrepentidas, sino que sale en busca de la mas empedernida..&lt;br /&gt;Confianza en Dios&lt;br /&gt;El corazón de nuestro divino Maestro no conoce mas que la ley del amor, la dulzura y la humildad. Poned vuestra confianza en la divina bondad de Dios, y estad seguros de que la tierra y el cielo fallaran antes que la protección de vuestro Salvador.&lt;br /&gt;Caminad sencillamente por la senda del Señor, no os torturéis el espíritu. Debéis detestar vuestros pecados, pero con una serena seguridad, no con una punzante inquietud.&lt;br /&gt;Santa Misa:&lt;br /&gt;“Sería más fácil que la tierra se rigiera sin el sol, que sin la santa Misa”.&lt;br /&gt;María Santísima&lt;br /&gt;Si no hubiera Fe los hombres te llamarían diosa. Tus ojos resplandecen más que el sol, eres hermosa, Madre, me glorío, ¡Te quiero!Oye, Madre, yo te quiero más que a todas las criaturas de la tierra y del cielo;... después de Jesús, es claro; te quiero tanto.Ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.Seamos inmensamente gratos a la Virgen. ¡Ella nos dio a Jesús!&lt;br /&gt;Permaneced como la Virgen, al pie de la Cruz, y seréis consolados. Ni siquiera allí María se sentía abandonada. Por el contrario, su Hijo la amó aun mas por sus sufrimientos.&lt;br /&gt;Oración&lt;br /&gt;"Solo quiero ser un fraile que reza...&lt;br /&gt;Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración...&lt;br /&gt;La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón..." &lt;br /&gt;El don de la oración está en manos del Salvador. Cuanto más te vacíes de ti mismo, es decir, de tu amor propio y de toda atadura carnal, entrando en la santa humildad, más lo comunicará Dios a tu corazón.&lt;br /&gt;A Dios se le busca en los libros, se le encuentra en la meditación.&lt;br /&gt;En la medida en que vaciéis vuestro Yo de si mismo - es decir, del apego a los sentidos y a vuestra propia voluntad - , echando raíces en la santa humildad, el Señor hablará a vuestro corazón.&lt;br /&gt;Practicad con perseverancia la meditación a pequeños pasos, hasta que tengáis piernas fuertes, o mas bien alas. Tal como el huevo puesto en la colmena se transforma, a su debido tiempo, en una abeja, industriosa obrera de la miel.&lt;br /&gt;Sed vigilantes cuando meditéis. Generalmente los que se entregan a la meditación, lo hacen con una especie de arrogancia, tan ansiosos están por encontrar el sujeto susceptible de consolar su espíritu, y esto es suficiente para impedirles encontrar lo que busca.&lt;br /&gt;Liberarse de la ansiedadSi vuestro espíritu no se concentra, vuestro corazón esta vacío de amor. Cuando se busca sea lo que sea con avidez y prisa, puede uno tocar cientos de veces el objeto sin ni siquiera darse cuenta. La ansiedad vana e inútil os fatigará espiritualmente, y vuestro espíritu no podrá dominar su sujeto. Hay que liberarse de toda ansiedad, porque ella es la peor enemiga de la devoción sincera y autentica. Y esto principalmente cuando se ora. Recordad que la gracia y el gusto de la oración no proviene de la tierra sino del cielo y que es en vano utilizar una fuerza que solo podría perjudicaros.&lt;br /&gt;Crecimiento &lt;br /&gt;Para crecer, necesitamos del pan básico: la cruz, la humillación, las pruebas y las negaciones".&lt;br /&gt;Crítica&lt;br /&gt;No tolero la crítica y la habladuría sobre los hermanos. Es cierto que a veces me divierte aguijonearlos, pero la murmuración me da náuseas. Tenemos tantos defectos que criticarnos a nosotros mismos ¿Por qué perder tiempo en lo de los hermanos?&lt;br /&gt;Enemigos&lt;br /&gt;Jamás pasó por mi mente la idea de una venganza. Recé por los detractores y rezo por ellos. Quizá alguna vez le dije al Señor: "Señor, si para convertirlos es necesario algún fustazo, hazlo, con tal que se salven.&lt;br /&gt;Humildad&lt;br /&gt;Si necesitamos paciencia para tolerar las miserias ajenas, más aún debemos soportarnos a nosotros mismos.En tus diarias infidelidades, humíllate, humíllate, humíllate siempre. Cuando el Señor te vea humillado hasta el suelo, te tenderá su mano. Él mismo pensará en atraerte hacia Él.Has construido mal; destruye y reconstruye bien.&lt;br /&gt;Como una señora admitiera que tenía cierta inclinación a, la vanidad, el Padre comentó:"- ¿Ha observado usted un campo de trigo en sazón? Unas espigas se mantienen erguidas, mientras otras se inclinan hacia la tierra. Pongamos a pruebe a los mas altivos, descubriremos que están vacíos, en tanto los que se inclinan, los humildes, están cargados de granos"&lt;br /&gt;Dios enriquece al hombre que ha hecho el vacío en si mismo.&lt;br /&gt;Paciencia&lt;br /&gt;Guardad en lo mas hondo del espíritu las palabras de Nuestro Señor:"A fuerza de paciencia, poseeréis vuestra alma".&lt;br /&gt;Prudencia&lt;br /&gt;La prudencia tiene ojos. El amor piernas. El amor, que tiene piernas, querría correr hacia Dios, pero su impulso es ciego, y uno tropezaría, de no estar dirigido por los ojos de la prudencia...&lt;br /&gt;Pruebas y tentaciones.&lt;br /&gt;Ten por cierto que si a Dios un alma le es grata, más la pondrá a prueba. Por tanto, ¡Coraje! y adelante siempre.&lt;br /&gt;Por muy altas que sean las olas, el Señor es más alto. ¡ Espera!... la calma volverá.&lt;br /&gt;Las pruebas a las que Dios os somete y os someterá, todas son signos del amor Divino y Perlas para el alma.&lt;br /&gt;Uno puede ahogarse en alta mar, y también puede sofocarse hasta el ahogo con un simple vaso de agua.- ¿Donde esta la diferencia? - ¿Acaso no es la muerte, en cualquiera de esas formas?.&lt;br /&gt;El demonio es como perro encadenado; si uno se mantiene a distancia de el, no será mordido.&lt;br /&gt;Jesús os guía hacia el cielo por campos o por desiertos - ¿que importancia tiene? Acomodaos a las pruebas que El quiera enviaros, como si debieran ser vuestras compañeras para toda la vida; cuando menos lo esperéis, quizás queden resueltas.&lt;br /&gt;Los grandes corazones ignoran los agravios mezquinos.&lt;br /&gt;En una estampa representando la cruz, el Padre escribió estas palabras:"El madero no os aplastará; si alguna vez vaciláis bajo su peso, su poder os volverá a enderezar".&lt;br /&gt;Golgota. Una cima cuya ascensión nos reserva una visión beatifica de nuestro amado salvador.&lt;br /&gt;Por los golpes reiterados de su martillo, el Artista divino talla las piedras que servirán para construir el Edificio Eterno.Puede decirse con toda justicia que cada alma destinada a la gloria eterna es una de esas piedras indispensables. Cuando un constructor quiere levantar una casa, debe ante todo limpiar y nivelar el terreno; el Padre celestial procede de igual manera con el alma elegida que, desde toda la eternidad ha sido concebida para el fin que El se propone; por eso tiene que emplear el martillo y el cincel. Esos golpes de cincel son las sombras, los miedos, las tentaciones, las penas, los temores espirituales y también las enfermedades corporales. Dad pues, gracias al Padre celestial por todo lo que impone a vuestra alma. Abandonaos a El totalmente. Os trata como trató a Jesús en el Calvario.Es mediante una sumisión completa y ciega que os sentiréis guiado en medio de las sombras, las perplejidades y las luchas de la vida."El hombre obediente cantará victoria", nos dice la escritura. Si Jesús se manifiesta a vosotros, dadle también las gracias; si se oculta a vuestra vista, dadle también las gracias. Todo esto compone el yugo del amor.No escuchéis lo que os dice vuestra imaginación. Por ejemplo, que la vida que lleváis es incapaz de guiaros al bien. La gracia de Jesús vela y os hará obrar para ese bien.&lt;br /&gt;Pobres&lt;br /&gt;En todo pobre está Jesús agonizante; en todo enfermo está Jesús sufriente; en todo enfermo pobre está Jesús dos veces presente&lt;br /&gt;Sufrimiento&lt;br /&gt;Casi todos vienen a mí para que les alivie la Cruz; son muy pocos los que se me acercan para que les enseñe a llevarla.&lt;br /&gt;La vida del cristiano no es mas que un perpetuo esfuerzo contra si mismo. El alma no florece sino merced al dolor.&lt;br /&gt;Apelad a Dios cuando vuestra cruz os martiriza. Así imitareis a su hijo que, en Getsemani, imploro algún alivio. Pero como El, estad dispuesto a decir: - FÍAT!.&lt;br /&gt;¿Por que?&lt;br /&gt;"Lo importante es caminar con sencillez ante el Señor. No pidas cuenta a Dios, ni le digas jamás: ¿Por qué ?, Aunque te haga pasar por el desierto. Una sola cosa es necesaria: Estar cerca de Jesús. Si nos cita en la noche no rehusemos las tinieblas."&lt;br /&gt;Dirección Espiritual&lt;br /&gt;Recuerde - dijo el padre a uno de sus hijos espirituales - que la madre empieza a hacer caminar al niño sosteniéndolo; pero luego, este debe caminar solo. También usted debe aprender a razonar sin ayuda.&lt;br /&gt;Amor y sus hijos espirituales&lt;br /&gt;La caridad es la reina de las virtudes. Como el hilo entrelaza las perlas, así la caridad a las otras virtudes; cuando se rompe el hilo caen las perlas. Por eso cuando falta la caridad, las virtudes se pierden.&lt;br /&gt;La caridad es la medida con la que el Señor nos juzgará a todos&lt;br /&gt;La humildad y la caridad van de la mano. La primera glorifica, la otra santifica.&lt;br /&gt;Amo a mis hijos espirituales tanto como a mi alma y aun más.&lt;br /&gt;Al final de los tiempos me pondré en la puerta del paraíso y no entraré hasta que no haya entrado el último de mis hijos.&lt;br /&gt;La escalera al cielo&lt;br /&gt;Sin obediencia no hay virtud;sin virtud no hay bien.Sin bien no hay amor.Sin amor no hay Dios.Y sin Dios no hay Paraíso.Esto forma como una escalera, si falta un peldaño uno se cae.&lt;br /&gt;El anhelo de la paz eterna es legitimo y santo, pero debe ser moderado para una total resignación a los designios del Altísimo: mas vale cumplir la Voluntad Divina en este mundo que gozar en el Paraíso."Sufrir y no morir" era el ‘leit-motiv’ de Santa Teresa. El Purgatorio es un lugar de delicias, cuando se lo soporta por voluntaria elección de amor.&lt;br /&gt;La Noche Oscura&lt;br /&gt;Nuestro Señor, en cuanto considera nuestra alma lo bastante viril, lo bastante entregada a su servicio, se apresura quitarle las dulzuras de antaño. Llega hasta quitarle la facultad de orar, de meditar, es el abismo en las tinieblas y la aridez.Esta mudanza aterra: - Que gran delito habrá cometido el alma, para atraer sobre si tal desdicha. Escudriña su conciencia, pasa por tamiz sus mas insignificantes actos, y al no descubrir nada que justifique su infortunio, saca en conclusión que ha sido abandonada.- Que error! Lo que el alma toma por abandono es un favor insigne. Es la transacción de lo inteligible a la duración contemplativa, a la que uno no llega sino purificado. - Si el hombre pudiera comprender que su imposibilidad de fijar su imaginación en un punto determinado se debe al retiro de la luz sobrenatural!. Pero pronto una nueva luz anima la meditación y la vuelve eficaz. - Ah, si el alma pudiera saber que Dios, al apartarse, infunde al mismo tiempo una mas pura claridad en el intelecto, la claridad que la hace mas apta a las cosas divinas, por encima de lo discursivo, en la visión directa, y absolutamente exquisita, delicada, inefable. Se me objetara si esa luz es a tal punto mejor, el alma debería, con sus poderes multiplicados, captar su objeto. Pero no vamos tan rápido. Los que con gusto se alimentan con comidas ordinarias, simularan disgusto cuando le ofrezcáis manjares mas refinados. Igualmente, para apreciar el estado de oración, hay que haber roto todo lazo.- Dios mío! En esta oscuridad veo una irradiación. Recordadlo, el amor de Dios nunca se sacia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-8323737559063293952?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/8323737559063293952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=8323737559063293952' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/8323737559063293952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/8323737559063293952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2008/12/maximas-del-padre-pio-para-conocer-su.html' title='maximas del padre pio  para conocer su vida su obra'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-5712498107213875063</id><published>2008-11-28T12:41:00.000-08:00</published><updated>2008-11-28T14:21:57.523-08:00</updated><title type='text'>El Diablo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/STBukqJVZsI/AAAAAAAAAD0/G3yzFKzH1FY/s1600-h/capilla+(24).JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273836739718637250" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/STBukqJVZsI/AAAAAAAAAD0/G3yzFKzH1FY/s320/capilla+(24).JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El demonio existe y su papel activo no pertenece al pasado ni puede ser recluido en los espacios de la fantasía popular. El diablo, en efecto, continúa induciendo hoy día al hombre justo al pecado.&lt;br /&gt;Por tal razón la actitud del discípulo de Cristo frente a Satanás tiene que ser de vigilancia y de lucha y no de indiferencia. La mentalidad de nuestro tiempo desaforadamente, ha relegado la figura del diablo en la mitología y en el folclore. El Baudelaire afirmó, justamente que la obra maestra de Satanás, en la era moderna, es de hacernos creer que no existe. Por consiguiente no es fácil imaginar que el Diablo haya dado prueba de su existencia, cuando ha sido obligado a afrontar al Padre Pío en "ásperos combates". Tales batallas, tal como es reconocido en la correspondencia epistolar del venerable fraile en sus directorios espirituales, fueron reales combates, siendo la última con sangre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Uno de los primeros contactos que el Padre Pío ha tenido con el príncipe del mal, remonta al año de 1906 cuando Padre Pío volvió en el convento de Sant 'Elia a Pianisi. Una noche de verano no logró dormirse por el bochorno sofocante. De la habitación vecina le llegó el ruido de los pasos de un hombre. "El Pobre fraile Anastasio no puede dormir como yo" pensó el Padre Pío. "Quiero llamarlo, al menos para hablar un poco". Fuè a la ventana y llamó el compañero, pero la voz se le quedó en la garganta: al observar que sobre el alféizar de la ventana vecina se asomó un monstruoso perro. Así el mismo Padre Pío contó: "Por la puerta con terror; vi entrar un gran perro, de cuya boca salió mucho humo. Caí sobre la cama y oí que dijo: "es él, es él" - mientras estuve en aquella posición, vi aquel animal que saltó sobre el alféizar de la ventana, y luego de esto se lanzó sobre el techo del frente, y desapareció." &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las tentaciones de Satanás que quisieron hacer caer al padre Pío, se manifestaron de cada modo. El Padre Agostino nos confirmó que Satanás apareció bajo las formas más variadas: "bajo forma de jovencitas desnudas que bailaron; en forma de crucifijo; bajo forma de un joven amigo de los frailes; bajo forma del Padre Espiritual, o del Padre Provincial; de aquel del Papa Pío X y del Ángel de la guarda; de San Francesco; de Maria Santísima, pero también en sus semblantes horribles, con un ejército de espíritus infernales. A veces no hubo ninguna aparición pero el pobre Padre fue golpeado hasta salirle sangre, atormentado con ruidos ensordecedores, lleno de escupitajos etc. Él logró librarse de estas agresiones invocando el nombre de Jesús. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las luchas entre el Padre Pío y Satanás se agriaron cuando el Padre Pío liberó a los poseídos. Más de una vez - el Padre Tarcisio contó de Cervinara - antes de salir del cuerpo de un poseído, el Malvado ha gritado: "Padre Pío nos das más molestias tú que San Michele". Y también: "Padre Pío, no nos arranques las almas y "no te molestaremos." &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero veamos cómo el mismo Padre Pío describe en las cartas mandadas a sus directorios espirituales, los asaltos de Satanás.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Carta al padre Agostino, del 18 de enero de 1912: "... Barba Azul no quiere ser derrotado. Él ha venido a mí casi asumiendo todas las formas. Desde varios días acá, me viene a visitar, junto con otros de sus espíritus infernales armados de bastones y piedras. Lo que es peor; es que ellos, vienen con sus semblantes. Tal vez cuántas veces, me ha sacado de la cama y me ha arrastrado por la habitación. ¡Pero paciencia! Jesús, la Mamá, el angelito, San José y el padre San Francisco siempre están conmigo."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La carta a Agostino del 5 de noviembre de 1912: Estimado Padre", ésta también es su segunda carta a través de la concesión de Dios, y ha seguido el mismo destino de la anterior. Yo estoy seguro de que el Padre Evangelista ya le ha informado sobre la nueva guerra que los apóstatas impuros están haciendo en mí. Mi padre, ellos no pueden ganar, a su voluntad por mi constancia. Yo le informo sobre sus trampas sé que les gustaría inducirme, privándome de sus sugerencias. Yo encuentro en sus cartas mi único consuelo; pero para glorificar a Dios y para su confusión yo los llevaré. Yo no puedo explicarle, a usted cómo ellos están pegándome. A veces yo pienso que me voy a morir. El sábado yo pensé que ellos realmente quisieron matarme, yo no hallaba a qué santo pedirle ayuda. Yo me dirigí a mi ángel de la guarda, suplicándole ayuda, quien me hizo esperar largo tiempo, y finalmente, él voló alrededor de mí y con su voz angélica cantó los himnos de alabanza a Dios. Entonces una de esas escenas usuales pasó; Yo le reñí severamente, porque él me había hecho esperar tanto por su ayuda, a pesar de que lo había llamado urgentemente y por castigo, yo no quise mirarlo a la cara, yo quería que él recibiera más que un castigo de mí, yo quise huirle pero, él pobre, me localizó llorando, él me tomó, hasta que yo lo mirara, yo lo miré fijamente en la cara y vì que él lo sentía." &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La carta al Padre Agostino del 18 de noviembre de 1912..... "El enemigo no quiere dejarme solo, me pega continuamente. Él intenta envenenar mi vida con sus trampas infernales. Él se molesta mucho porque yo le cuento estas cosas. Él me hace pensar en no decirle, los hechos que pasan con él. Él me dice que lo narre a las visitas buenas que yo recibo; de hecho él dice que le gustan sólo estas historias. El pastor ha estado informado de la batalla que yo tengo con estos demonios, y con referencia a sus cartas; él me sugirió que yo vaya a su oficina a abrir las cartas. Pero en cuanto yo abrí la carta, junto con el pastor, encontramos que la carta estaba sucia de tinta. ¿Era la venganza del diablo? Yo no puedo creer, que usted me ha enviado la carta sucia; porque usted sabe que yo no puedo ver bien. Al principio nosotros no pudimos leer la carta, pero después de poner el Crucifijo en la carta; nosotros tuvimos éxito leyéndola, aun cuando nosotros no éramos capaces de leer en letras pequeñas... " &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La carta al Padre Agostino del 13 de febrero, de 1913, "Ahora, que veintidós días han pasado, desde que Jesús permitió a los diablos para descargar su enojo sobre mí. Mi Padre, en mi cuerpo todo se machuca de las palizas que yo he recibido en el presente por nuestros enemigos. En varias oportunidades, ellos me han quitado mi camisa incluso, y me han golpeado de una manera brutal"... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La carta al Padre Benedetto de fecha 18 de marzo de 1913, "Estos diablos no dejan de pegarme, mientras que también me tumban de la cama. ¡Ellos igualmente me quitan mi camisa, para pegarme! Pero ahora ellos no me asustan ya. Jesús me ama, Él me alza a menudo y me pone en la cama" &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Satanás fue más allá de todos los límites de provocación, con el Padre Pío; hasta le dice que él era un penitente. Éste es el testimonio del Padre Pío: “Un día, mientras yo estaba oyendo las confesiones, un hombre vino al confesionario dónde yo estaba. Él era alto, guapo, me vistió con algo de refinamiento y era amable y cortés. Comenzó a confesar sus pecados; los cuales, eran de cada tipo: contra Dios, contra el hombre y contra las morales. ¡Todos los pecados eran molestos! Yo estaba desorientado, por todos los pecados que él me dijo, yo respondí. Yo le traje la Palabra de Dios, el ejemplo de la Iglesia, las morales de los Santos, pero el penitente enigmático se opuso a mi palabras justificando, con habilidad extrema y cortesía, todo tipo de pecado. Él vació todas las acciones pecadoras y él intentó hacer normal, natural, y humanamente comprensible todas sus acciones pecadoras. Y esto no solamente para los pecados que eran repugnante contra Dios, Nuestra Señora, y los Santos, él fuè Rotundo sobre la argumentación, pero, que pecados morales tan sucios y ásperos. Las respuestas que él me dio con la delgadez experimentada y malicia me sorprendieron. Yo me pregunté: ¿quién es él? ¿De qué mundo viene él? Y yo intenté mirarlo bien, leer algo en su cara. Al mismo tiempo concentré mis oídos a cada palabra, para darle el juicio correcto que merecían. Pero de repente; a través de una luz vívida, radiante e interior yo reconocí claramente quién era él. Con autoridad divina yo le dije: diga…….”Viva Jesús por siempre” “Viva María eternamente” En cuanto yo pronuncié estos nombres dulces y poderosos, Satanás desapareció al instante en un goteo de fuego, mientras dejaba un hedor insoportable".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Don Pierino es sacerdote y uno de los hijos espirituales del padre Pío que estaban al mismo tiempo presentes. Fr. Pierino cuenta la historia: “Un día, el Padre Pío estaba en el confesionario, detrás de las cortinas. Las cortinas del confesionario no estaban cerradas totalmente y yo tuve la oportunidad de mirar al Padre Pío. Los hombres, mientras miraban los registros, se apartaron, todos en una sola fila. Del lugar dónde yo estaba, yo leía el Breviario, intentando siempre mirar al Padre. Por la puerta de la iglesia pequeña, entró un hombre. Él era guapo, con los ojos pequeños y negros, pelo canoso, con una chaqueta oscura y los pantalones bien arreglados. Yo no quise distraerme, y seguí recitando el breviario, pero una voz interior me dijo: "¡Detente y mira!”. Yo miraba al Padre Pío. Ese hombre, simplemente se detuvo delante del confesionario, después de que el penitente anterior se marchó. Él desapareció rápidamente entre las cortinas, mientras estaba de pie, delante del Padre Pío. Entonces yo no vi más al hombre cabello oscuro. Algunos minutos después, el hombre se hundió en el suelo con sus piernas ensanchadas. En la silla en el confesionario, de pronto ya no vì al Padre Pío, y en su lugar vì a Jesús, pero, Jesús era rubio, joven y guapo y miró fijamente al hombre, quien tuvo por tumba al suelo. Entonces de nuevo logré ver al Padre Pío que surgió otra vez. Él volvió para tomar su asiento en su mismo lugar y su apariencia emergió de la de de Jesús. Ahora podía ver claramente al Padre Pío. Yo oí su voz inmediatamente: "¡Dense prisa!” ¡Nadie notó este acontecimiento! Todos continuamos de nuevo en lo que estábamos”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-5712498107213875063?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/5712498107213875063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=5712498107213875063' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5712498107213875063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/5712498107213875063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2008/11/el-diablo.html' title='El Diablo'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/STBukqJVZsI/AAAAAAAAAD0/G3yzFKzH1FY/s72-c/capilla+(24).JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-2988349195485587082</id><published>2008-11-09T12:57:00.000-08:00</published><updated>2008-11-09T13:30:06.115-08:00</updated><title type='text'>Homilía de Juan Pablo II en la beatificación del Padre Pío</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SRdV8SdfKUI/AAAAAAAAADs/nq-X2ds3TV0/s1600-h/capilla+(25).JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266772783469111618" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SRdV8SdfKUI/AAAAAAAAADs/nq-X2ds3TV0/s320/capilla+(25).JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Imagen de Cristo Doliente y Resucitado&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1. "¡Cantad al Señor un cántico nuevo!" La invitación de la antífona de entrada expresa la alegría de tantos fieles que esperan desde hace tiempo la elevación a la gloria de los altares del Padre Pío de Pietrelcina. Este humilde fraile capuchino ha asombrado al mundo con su vida dedicada totalmente a la oración y a la escucha de sus hermanos.&lt;br /&gt;Innumerables personas fueron a visitarlo al convento de San Giovanni Rotondo, y esas peregrinaciones no han cesado, incluso después de su muerte. Cuando yo era estudiante, aquí en Roma, tuve ocasión de conocerlo personalmente, y doy gracias a Dios que me concede hoy la posibilidad de incluírlo en el catálogo de los beatos.&lt;br /&gt;Recorramos esta mañana los rasgos principales de su experiencia espiritual, guiados por la liturgia de este V domingo de Pascua, en el cual tiene lugar el rito de su beatificación.&lt;br /&gt;2. "No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mi" (Jn 14, 1). En la página evangélico que acabamos de proclamar hemos escuchado estas palabras de Jesús a sus discípulos, que tenían necesidad de aliento. En efecto, la mención de su próxima partida los había desalentado. Temían ser abandonados y quedarse solos, pero el Señor los consuela con una promesa concreta: "Me voy a preparaos sitio" y después "volveré y os llevare conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros" (Jn 14, 2-3).&lt;br /&gt;En nombre de los Apóstoles replica a ésta afirmación Tomás: "Señor, no sabemos a donde vas. ¿Cómo podremos saber el camino?" (Jn 14, 5). La observación es oportuna y Jesús capta la petición que lleva implícita. La respuesta que da permanecerá a lo largo de los siglos como luz límpida para las generaciones futuras. "Yo soy el camino, la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mi." (Jn 14, 6).&lt;br /&gt;El "sitio" que Jesús va a preparar esta en "la casa del Padre"; el discípulo podrá estar allí eternamente con el Maestro y participar de su misma alegría. Sin embargo, para alcanzar esa meta solo hay un camino: Cristo, al cual el discípulo ha de ir conformándose progresivamente. La santidad consiste precisamente en esto: ya no es el cristiano el que vive, sino que Cristo mismo vive en él (Cf. Gal. 2, 20) horizonte atractivo, que va acompañado de una promesa igualmente consoladora: "El que cree en mi, también hará las obras que yo hago, e incluso mayores. Porque yo me voy al Padre" (Jn 14, 12).&lt;br /&gt;3. Escuchamos estas palabras de Cristo y nuestro pensamiento se dirige al humilde fraile capuchino del Gargano. ¡Con cuanta claridad se han cumplido en el Beato Pío de Pietrelcina!&lt;br /&gt;"No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios...". La vida de este humilde hijo de San Francisco fue un constante ejercicio de fe, corroborado por la esperanza del cielo, donde podía estar con Cristo. "Me voy a prepararos un sitio (...) Para que donde estoy yo estéis también vosotros". ¿Qué otro objetivo tuvo la durísima ascesis a la que se sometió el Padre Pío desde su juventud, sino la progresiva identificación con el divino Maestro, para estar "donde esta él"?&lt;br /&gt;Quien acudía a San Giovanni Rotondo para participar en su misa, para pedirle consejo o confesarse, descubría en el una imágen viva de Cristo doliente y resucitado. En el rostro del Padre Pío resplandecía la luz de la resurrección. Su cuerpo, marcado por las "estigmas" mostraba la íntima conexión entre la muerte y la resurrección que caracteriza el misterio pascual. Para el Beato de Pietrelcina la participación en la Pasión tuvo notas de especial intensidad: los dones singulares que le fueron concedidos y los consiguientes sufrimientos interiores y místicos le permitieron vivir una experiencia plena y constante de los padecimientos del Señor, convencido firmemente de que "el Calvario es el monte de los santos."&lt;br /&gt;4. No menos dolorosas, y humanamente tal vez aún más duras, fueron las pruebas que tuvo que soportar, por decirlo así, como consecuencia de sus singulares carismas. Como testimonia la historia de la santidad, Dios permite que el elegido sea a veces objeto de incomprensiones. Cuando esto acontece, la obediencia es para el un crisol de purificación, un camino de progresiva identificación con Cristo y un fortalecimiento de la auténtica santidad. A este respecto, el nuevo beato escribía a uno de sus superiores: "Actúo solamente para obedecerle, pues Dios me ha hecho entender lo que más le agrada a El, que para mi es el único medio de esperar la salvación y cantar victoria." (Epist. I. p. 807).&lt;br /&gt;Cuando sobre el se abatió la "tempestad", tomo como regla de su existencia la exhortación de la primera carta de San Pedro, que acabamos de escuchar: Acercaos a Cristo, la piedra viva (Cf. 1 P 2, 4). De este modo, también el se hizo "piedra viva" para la construcción del edificio espiritual que es la Iglesia. Y por esto hoy damos gracias al Señor.&lt;br /&gt;5. "También vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu. (1 P 2, 5). ¡Qué oportunas resultan estas palabras si las aplicamos a la extraordinaria experiencia eclesial surgida en torno al nuevo beato! Muchos, encontrándose directa o indirectamente con el, han recuperado la fe; siguiendo su ejemplo, se han multiplicado en todas las partes del mundo los "grupos de oración". A quienes acudían a el les proponía la santidad, diciéndoles: "Parece que Jesús no tiene otra preocupación que santificar vuestra alma." (Epist. II, p. 153).&lt;br /&gt;Si la providencia divina quiso que realizase su apostolado sin salir nunca de su convento, casi "plantado" al pie de la cruz, esto tiene un significado. Un día, en un momento de gran prueba, el Maestro Divino lo consoló, diciéndole que "junto a la cruz se aprende a amar." (Epist. I, p. 339).&lt;br /&gt;Sí, la cruz de Cristo es la insigne escuela del amor; mas aún, el "manantial" mismo del amor. El amor de este fiel discípulo, purificado por el dolor, atraía los corazones a Cristo y a su exigente evangelio de salvación.&lt;br /&gt;6. Al mismo tiempo, su caridad se derramaba como bálsamo sobre las debilidades y sufrimientos de sus hermanos. El padre Pío, además de su celo por las almas, se intereso por el dolor humano, promoviendo en San Giovanni Rotondo un hospital, al que llamo "Casa de alivio del sufrimiento". Trato de que fuera un hospital de primer rango, pero sobre todo se preocupo de que en el se practicara una medicina verdaderamente "humanizada", en la que la relación con el enfermo estuviera marcada por la más solicita atención y la acogida mas cordial. Sabía bien que quien está enfermo y sufre no sólo necesita una correcta aplicación de los medios terapéuticos, sino también y sobre todo un clima humano y espiritual que le permita encontrarse a si mismo en la experiencia del amor de Dios y de la ternura de sus hermanos.&lt;br /&gt;Con la "Casa del alivio del sufrimiento" quiso mostrar que los "milagros ordinarios" de Dios pasan a través de nuestra caridad. Es necesario estar disponibles para compartir y para servir generosamente a nuestros hermanos, sirviéndonos de todos los recursos de la ciencia medica y de la técnica.&lt;br /&gt;7. El eco que esta beatificación ha suscitado en Italia y en el mundo es un signo de que la fama del Padre Pío, hijo de Italia y de San Francisco de Asís, ha alcanzado un horizonte que abarca todos los continentes. A todos los que han venido, de cerca o de lejos, y en especial a los padres capuchinos, les dirijo un afectuoso saludo. A todos, gracias de corazón.&lt;br /&gt;8. Quisiera concluir con las palabras del Evangelio proclamado en esta misa: "No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios". Esa exhortación de Cristo la recogió el nuevo beato, que solía repetir: "Abandonaos plenamente en el Corazón Divino de Cristo, como un niño en los brazos de su madre". Que esta invitación penetre también en nuestro espíritu como fuente de paz, de serenidad y de alegría. ¿Por qué tener miedo, si Cristo es para nosotros el camino, la verdad, y la vida? ¿Por qué no fiarse de Dios que es Padre, nuestro Padre?&lt;br /&gt;"Santa María de las gracias", a la que el humilde capuchino de Pietrelcina invocó con constante y tierna devoción, nos ayude a tener los ojos fijos en Dios. Que ella nos lleve de la mano y nos impulse a buscar con tesón la caridad sobrenatural que brota del Costado Abierto del Crucificado.&lt;br /&gt;Y tú, Beato Padre Pío, dirige desde el cielo tu mirada hacia nosotros, reunidos en esta plaza, y a cuantos están congregados en la plaza de San Juan de Letrán y en San Giovanni Rotondo. Intercede por aquellos que, en todo el mundo, se unen espiritualmente a esta celebración, elevando a ti sus súplicas. Ven en ayuda de cada uno y concede la paz y el consuelo a todos los corazones. Amén.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-2988349195485587082?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/2988349195485587082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=2988349195485587082' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/2988349195485587082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/2988349195485587082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2008/11/homila-de-juan-pablo-ii-en-la.html' title='Homilía de Juan Pablo II en la beatificación del Padre Pío'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SRdV8SdfKUI/AAAAAAAAADs/nq-X2ds3TV0/s72-c/capilla+(25).JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-4775029290748012392</id><published>2008-10-31T06:01:00.000-07:00</published><updated>2008-10-31T06:50:00.965-07:00</updated><title type='text'>LAS  ACCIONES SOBRE NATURALES DEL PADRE PIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SQsK1BguBlI/AAAAAAAAADc/ZGWiB5zumLY/s1600-h/capilla+amanecer2.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263312495567570514" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SQsK1BguBlI/AAAAAAAAADc/ZGWiB5zumLY/s320/capilla+amanecer2.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Los Perfumes del Padre Pío&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La osmogenesia es un carisma poseído por algunos Santos. Tal carisma, en algunas circunstancias permitió percibir a distancia perfumes particulares. Tales perfumes son definidos como olores de santidad. El Padre Pío poseyó tal carisma y tales fenómenos fueron tan frecuentes para él que la gente común fue acostumbrada a definirlos como los Perfumes del Padre Pío. A menudo el perfume emanó de su persona, de los objetos que tocó o de sus vestidos. Otras veces el perfume fue perceptible en los lugares por donde pasó.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un día un conocido médico sacó de la llaga del costado del Padre Pío una venda que fue usada para taponar la sangre. Él guardó la venda en un estuche para llevarla al laboratorio de Roma, para analizarla. Durante el viaje, un Oficial y otras personas que estuvieron con él dijeron sentir el perfume que generalmente el Padre Pío emanaba. Ninguna de aquellas personas sabía que el médico tenía en el bolso la venda empapada de la sangre del Padre Pío. El médico conservó aquel paño en su estudio, y el extraño perfume impregnó por largo tiempo el entorno, tanto que los pacientes que fueron de visitas pidieron explicaciones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Fraile Modestino contó: "Una vez me encontraba de vacaciones en San Giovanni Rotondo. En la mañana me presenté en la Sacristía para servir la Misa al Padre Pío, pero otros monjes discutieron para tener este privilegio. El Padre Pío interrumpió aquella discusión y dijo - la Misa sólo la sirve él - y me indicó. Nadie habló más, acompañé el Padre al altar de San Francisco. Yo empecé a preparar el Altar para la Santa Misa en absoluta concentración. En el momento del "Sanctus" tuve un repentino deseo de percibir aquel indescriptible perfume que ya muchas veces olí cuando besé la mano de Padre Pío. El deseo fue concedido enseguida. Una oleada de perfume me envolvió. El perfume siempre aumentó más. Ya no lograba respirar. Me apoyé con la mano en la balaustrada para no caer. Estuve a punto de desmayarme y le pregunté mentalmente al Padre Pío para evitar esto frente a tanta gente. En aquel preciso instante el perfume desapareció. En la tarde, mientras acompañé el Padre a su celda, le pedí al Padre Piadosas explicaciones sobre el fenómeno. Me contestó: “Hijo mío, no soy yo. Es Dios el que actúa. Lo hace sentir cuando quiere y a quien quiere. Todo ocurre como le gusta a él." &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba detrás de una ventana del confesionario y desde mi ventana vi al Padre Pío que confesaba del otro lado del confesionario. Una señora contó. Mientras yo pensé dentro de mí que estaba a punto de hablar a un santo, fuì inundada por un fuerte perfume de azucenas. Eso me impresionó mucho, ya que el cuento de los perfumes nunca lo creí. Y así yo me convencí que los perfumes de Padre Pío existieron realmente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una señora de Bolonia de 24 años. Usted se fracturó el brazo derecho que, tres años antes, fue operado en consecuencia de un grave accidente. Después de una nueva operación y después de una larga cura, el cirujano le dijo al padre de la chica que ella ya no podía usar el brazo. En efecto el brazo fue completamente inmovilizado en consecuencia de la remoción de una sección del omóplato. Un injerto óseo no logró sanarla. Desolados, padre e hija, parten para San Giovanni Rotondo. El Padre Pío los recibe, los bendice y declara: "¡Sobre todo ninguna desesperación! ¡Confiad en Dios! El brazo se curará”. Era a finales de julio de 1930. La enferma vuelve a Bolonia sin ninguna mejoría. ¡El Padre Pío se ha equivocado pues! Nadie piensa más en este problema y los meses transcurren. El 17 de septiembre, el día en que se celebran los estigmas de San. Francisco, de repente el apartamento en que vivía la familia es invadido por un delicioso olor de junquillos y rosas. Este fenómeno, duró un cuarto de hora y Los inquilinos estaban asombrados y buscaron en vano el origen de aquellos maravillosos perfumes. Desde aquel día la joven reanudó el empleo del brazo. Una radiografía, que ella conservó celosamente, enseñó la reparación del hueso y los cartílagos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un hombre contó: "... un día, mi mujer me convenció a ir a ver al Padre Pío. Yo no entraba en una iglesia desde hacía veinticinco años, precisamente del día de mi boda. Sentí la necesidad de confesarme, pero el Padre Pío, en cuanto yo estaba delante de él me dijo bruscamente, sin tampoco mirarme: "Vete de aquí" - "Estoy aquí para confesarme, y obtener la absolución" - le dije toscamente. "Vete he dicho", me contestó toscamente. Entonces me fuì. Yo atravesé de carrera la iglesia pequeña hasta el hotel. Mi mujer, que me viò salir velozmente, me alcanzó en la habitación del hotel. - "¿Qué cosa ha sucedido? ¿Qué haces"? - me preguntó. "Hago la maleta y me voy". En aquel entonces una oleada de perfume me sobresaltó. Un perfume intenso, maravilloso. Quedé pasmado, totalmente asombrado y maravillado Me calmé en un santiamén. En un instante sentí nacer en mí un gran deseo de regresar al Padre Pío. Regresé al otro día; pero primero hice un esmerado examen de conciencia. El Padre Pío me acogió benévolamente y me dio la absolución." ¡Que grande y espléndido es este maravilloso fraile, salvó mi alma obsequiándome el fabuloso don de la conversión, Aleluya, Gloria a Dios!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cuenta una señora - Mi marido tuvo un accidente de transito y fuè transportado moribundo al hospital de Tarento. Los médicos dijeron que no podían salvarlo. Cuando fui a visitarlo, cada día rogué delante de un monumento del Padre Pío que estaba en el jardín del hospital. El "Santo" un día, para darme la señal de haber acogido mis súplicas, me hizo sentir un maravilloso perfume de azucenas. Desde aquel momento las condiciones de mi marido mejoraron y se han encaminado hacia la completa curación. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un señor de Toronto cuenta: - En el año 1947 mi mujer que se enfermó gravemente, fuè hospitalizada en una clínica de Roma para una delicada intervención quirúrgica. Yo partí para San Giovanni Rotondo, me confesé con el Padre Pío y, después de haber recibido la sacramental absolución, le describí al Padre las condiciones de salud de mi mujer. Luego yo añadí: "Padre, ayúdeme a rogar" En aquel instante advertí un perfume delicioso y persistente que me sorprendieron. Volví tarde a casa, era ya la noche. Apenas abrí el portón, advertí de nuevo aquel mismo perfume que sentí junto al Padre Pío y me animé, sintiéndome bastante confiado. Mi mujer fuè operada, y aunque fue muy peligrosa, la operación. Salió perfectamente bien. A ella le conté la experiencia maravillosa experimentada, y junto agradecimos al venerado Padre Pío, entre las lágrimas de intensa y sincera conmoción. Estamos muy agradecidos al Santo fraile de Pietrelcina.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Dos jóvenes novios polacos, domiciliados en Inglaterra, tuvieron que tomar una grave decisión. Bajo el punto de vista humano la situación pareció desgraciada. ¿Qué hacer? Alguien dijo de preguntar un consejo al Padre Pío. ¡Se lo escribieron pero no tuvieron a ninguna respuesta! Entonces decidieron ir a San Giovanni Rotondo, para preguntarle directamente al padre una ayuda y un consejo. ¡De Inglaterra a Apulia, el trayecto es largo! Los viajeros se paran Berna en suiza para hacer una parada y se preguntaron con angustia si merecía la pena de continuar. Ellos pensaron: "Supongamos que el Padre nos reciba " Una tarde estaban hablando y estaban un poco tristes, en una habitación de hotel de baja categoría. En efecto para ahorrar dinero alquilaron un desván. Era invierno y nevó. Llenos de frío y desmoralizados, habrían querido regresar, cuando de repente se sintieron envueltos por un perfume exquisito y fuerte, tan agradable, que fueron reconfortados. La mujer se metió a inspeccionar los muebles para encontrar el frasquito de perfume que seguramente había sido olvidada por algún viajero despistado. ¡Pero las búsquedas fueron inútiles! Poco después el perfume desapareció y la habitación volvió a exhalar el usual olor de tufo fétido y moho. La curiosidad se les despertó, y los dos viajeros, interrogaron al propietario del hotel el cual no sabía nada del perfume. Fue la primera vez que los clientes de su hotel, creyeron en el perfume. Pero este suceso los reanimó y les confirmó en el propósito de continuar el viaje. Ellos llegaron a San Giovanni Rotondo y fueron recibidos por el Padre Pío, y ellos con los brazos abiertos. El joven, que habló italiano, pidió excusa. - "Os hemos escrito Padre, pero ya que "no nos habéis contestado"... ¿- No os he contestado; cómo? ¿Y aquella tarde en el hotel suizo, no habéis sentido nada?... Con pocas palabras solucionó sus dificultades y los dejó. Ellos estaban llenos de alegría y gratitud, entendieron solamente entonces "aquel extraño modo de contestar" del Padre Pío. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un señor conoció al Padre Pío a causa de una serie de coincidencias bastante extrañas. Él cuenta: "Yo escuché hablar por primera vez, de esta obra de Dios, después de la guerra; sobre todo de un amigo periodista. Ya que este amigo mío conoció bien al Padre Pío, él me habló del Padre Pío con un entusiasmo que a mí pareció excesivo. Mi primera reacción fue de indiferencia e incredulidad, especialmente cuando mi amigo me contó de ciertos fenómenos como los perfumes del Padre Pío, que muchos dijeron de percibir en lugares muy lejanos del religioso. En cierto momento, en cambio, empezaron también a ocurrirme estos extraños hechos. De repente sentí un intenso perfume de violetas en lugares insólitos, dónde fue imposible que hubieran flores. El pensamiento me corrió hacia el Padre Pío, pero me rebelé, me dije a mí mismo que era víctima de sugestiones. Un día el fenómeno también me ocurrió mientras estaba de vacaciones con mi mujer. Yo fui a la Estación Ferroviaria para enviar una carta y en aquel lugar, que no es perfumado normalmente, sentí aquel inconfundible perfume de violetas. Mientras reflexioné sobre aquel hecho, mi mujer dijo: ¿“Pero de dónde viene este perfume"? ¿ Tú también lo sientes "? Le pregunté maravillado. Entonces le conté del Padre Pío, de las discusiones con mi amigo y de aquel perfume que desde hace tiempo me persiguió. "Si" »Si yo fuera tú, dijo mi mujer partiría enseguida para San Giovanni "Rotondo". Al día siguiente estuvimos de viaje. Cuando llegamos delante de él, el Padre me dijo: "Ay, he aquí a nuestro héroe; mucho tiempo he esperado para hacerlo venir". Aquel mismo día tuve el privilegio de hablar con él, y desde aquel momento mi vida cambió.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un señor cuenta: " Hace algunos años tuve un infarto cardíaco. Me aconsejaron someterme a una intervención quirúrgica para mejorar mi condición de vida, y decidí hospitalizarme. Era el mes de junio de 1991. Durante la operación, que fue concluida con éxito, me fueron instalados 4 by-pass. Desafortunadamente, cuando me desperté después de la anestesia, me percaté que la pierna y el brazo derecho estaban paralizados. La amargura fue grande, pero después del primer instante de desaliento, la fe volvió a sustentarme y empecé a rogar al Padre Pío. Mi confianza en el venerado Padre no fue quebrantada. Rogué haciendo una novena que mi pobre mamá, aconsejó para casos desesperados y, después de tres días, en la misma mañana en que acabé la novena, incluso sólo siendo rodeado por otros enfermos, sentí alrededor de mí un perfume intenso de muguete. Cuando éste perfume se desvaneció, sentí un hormigueo en el pie derecho y entendí enseguida que mis ruegos fueron atendidos." Le oré con fe y fuì escuchado y atendido rápidamente, como todo el que le ruega, porque su amor es inmenso y especialmente por los enfermos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Testimonio de una señora: - "Yo tuve una grave enfermedad en los ojos que limitó mi campo visual y que me hizo sufrir y ver poco. Consulté a diferentes médicos y después de varios análisis me fue diagnosticada una hemorragia ocular irreversible y un probable tumor en la hipófisis. Eso me proporcionó mucha ansiedad y sufrimiento; en efecto el médico dijo que esta enfermedad no podría ser curada. Estuve de viaje y a punto de alcanzar Benevento. Pude llegar a Pietrelcina, dónde tuve la suerte de visitar los lugares del venerado Padre Pío. Durante la visita en una de las últimas habitaciones que hospedaron al Padre, yo tuve una fuerte conmoción y mientras rogué por mis parientes, sentí un intenso perfume de incienso. Al regresar a Roma, en tren, medité sobre lo que me ocurrió y me amargué por no haber rogado al Padre Pío por mis ojos enfermos. Supliqué enseguida, con fe, su intervención. La ayuda del Padre Pío no se hizo esperar, mejoré progresivamente y después de poco tiempo recobré totalmente la vista. El especialista que me visitó, registró maravillado la total recuperación del campo visual que ocurrió misteriosamente." &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un señor de Canicattì (Sicilia - Italia), cuenta: "Al principio del año 1953, mi mujer fue afectada por una grave forma de nefritis. Se encontraba en los primeros meses de embarazo; y los médicos dijeron que su vida y la del niño estaban en peligro. Ninguna cura fuè eficaz. El 3 de mayo, yo estaba desesperado y escribí una carta al Padre Pío suplicándole ayuda y sus ruegos. Después de un tiempo, mi mujer y yo al mismo tiempo, pero en habitaciones diferentes, olimos un misterioso y agradable perfume de rosas. En aquel preciso instante, llamó a la puerta de la casa, el cartero y nos entregó una carta, enviada desde el convento de San Giovanni Rotondo. En la carta decía que el Padre Pío había rogado por mi mujer y por la criatura que llevaba en su seno. Al día siguiente mi mujer, se hizo una prueba médica en el laboratorio, la cual determinó que mi mujer estaba curada". &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un famoso abogado devoto del Padre Pío cuenta: "Un día en que yo estaba en la iglesia vieja del convento y participaba en la Santa Misa, la larga y maravillosa Misa del Padre Pío. En el momento en que el sacerdote elevó la Sagrada Hostia, me distraje pensando, y me quedé de pie. Fui el único, entre toda la muchedumbre de fieles arrodillados; el único aparentemente irreverente De repente fui sacudido por un penetrante y agradable olor de violetas que me hizo volver a la realidad; y miré a mi alrededor, también me arrodillé; con la rodilla en tierra pero sin pensar en el extraño perfume. Como siempre, después de la función religiosa, fui a saludar al Padre que me acogió con esta sorpresa: "Hoy estuviste un algo despistado" - "Usted Padre, me ha despertado, dichosamente me ha despertado vuestro perfume"... - "¿Pero cuál perfume?, “¿tu no quieres unas bofetadas?”&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un empleado siciliano, después de su conversión quiso confesarse con el Padre Pio, quien le tuvo la mano derecha apretada entre las suyas. El empleado cuenta que cuando llegó a Forma notó que la mano derecha tenía un perfume que no tenía la izquierda. Fue el mismo perfume que él sintió cuando estuvo cerca de Padre Pio. El perfume no desapareció tampoco cuando él se lavó las manos. Puesto que Padre Pio le dio una penitencia de dos meses de duración, en todo aquel período un idéntico perfume le subió del pecho a la nariz y fue tan bonito que se sintió extasiado. Algunas veces el perfume desaparecía y entonces él trataba de sugestionarse para sentirlo, pero sin ningún resultado. Luego, acabada la penitencia, el perfume se desvaneció.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Fraile Ludovico de San Giovanni Redondo asegura que "el Padre Pío dejó una estela de perfume, cuando pasó por las botaduras locales del convento”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Padre Federico certifica: "A veces, para saber dónde estuvo el Padre Pío, era suficiente seguir la estela del perfume. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Sr. Piero cuenta: "Mientras yo viajaba en el coche, yendo a una velocidad bastante alta, sentí una oleada de perfume. Me acordé que un día le pregunté al Padre Pío el sentido de aquel fenómeno y el Santo me contestó: ´Hijo, cuando tú sientes el perfume, estate atento`. En aquel instante yo aminoré la velocidad pero no pude evitar salir fuera de la calle y accidentarme, pero yo no dufrí daños”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;La Bilocación&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La Bilocación puede ser definida como la presencia simultánea de una persona en dos lugares diferentes. Numerosos testimonios unidos a la tradición religiosa cristiana cuentan varios sucesos de bilocación atribuidos al Padre Pío. Éstos son algunos testimonios: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La Señora Maria, hija espiritual del Padre Pío, contó que su hermano, una tarde, mientras oraba, se durmió. De repente fuè golpeado con una bofetada sobre la mejilla derecha y él tuvo la sensación de sentir que la mano que lo golpeó fuera cubierta por un medio guante. Pensó enseguida en el Padre Pío y al otro día después de la misa se fue a saludarlo: "¿Es lícito dormirse cuándo se ruega"?, contestó el Padre Pío. Fue el Padre Pío quien lo "despertó".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un ex oficial del ejército, un día entró a la Sacristía y mirando al Padre Pío le dijo "Es justo él, no se equivoca". se acercó, cayó de rodillas y llorando repitió - Padre gracias por salvarme la vida en el campo de batalla. Sucesivamente el hombre contó a los presentes: "fui un Capitán de infantería y un día, sobre el campo de batalla, en una hora terrible de fuego, algo lejos de mí vi a un fraile, pálido y de ojos expresivos, me dijo: "Sr. Capitán, alèjese de ese sitio" - Inmediatamente corrì y antes de que llegara, al sitio dónde antes me encontraba, estalló una granada enorme que abrió un remolino. Me volví hacia el monje para agradecerle pero ya habìa desaparecido". El Padre Pío en bilocación le salvó la vida. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Padre Alberto, a quien el Padre Pío conoció en 1917, contó: "Vi hablar al Padre Pío mientras se encontraba de piè cerca de la ventana con la mirada fija sobre la montaña. Me acerqué a èl para besarle la mano pero él no se diò cuenta de mi presencia y tuve la sensación de que su mano estaba entumecida. En aquel entonces lo escuchè que con voz muy clara, en el momento en que diò la absolución a alguien. Después de un instante el padre se sacudió como si se se despertara. Volteàndose hacia mí, me dijo: - ¿Estáis aquí?, no me enteré de ello -. Algún día después llegó de Turín un telegrama de agradecimiento al Padre Superior por haber mandado al Padre Pío a asistir a un moribundo. Del telegrama se pudo intuir que el moribundo estaba muriendo en el momento en que el Padre Pìo en San Giovanni Rotondo, pronunció las palabras de absolución. Obviamente el Superior no enviò al Padre Pío al moribundo, sino que el Padre Pío lo visitò en bilocación. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una familia americana vino de Filadelfia a San Giovanni Rotondo, en el 1946, para agradecer al Padre Pío. El hijo piloto de un avión de bombardeo, en la II Guerra Mundial, fuè salvado por el Padre Pío en el cielo en el Océano Pacífico. El avión cerca de aterrizar en el aeropuerto, después de haber efectuado un bombardeo, fue golpeado por los cazatorpederos japoneses. "El avión" - contó el hijo, "Se precipitó y estallò apenas que la tripulación pudiera tirarse en paracaídas. Solamente yo, no sé como, logrè salir a tiempo del avión. Traté de abrir el paracaídas pero no se abrió; me habría estrellado, por tanto, al suelo si de repente no hubiera comparecido un fraile con la barba que tomándome entre los brazos me depuso dulcemente delante de la entrada del mando de la base. Imagináis el estupor que provocó mi cuento. Fue increíble pero mi presencia "obligó" a todos a creerme. Reconocí al fraile que me salvó la vida cuando, un día, mandado con permiso, llegué a casa y mi madre me enseñó la fotografía del Padre Pío, el fraile a cuya protección en sus oraciones y lagrimas de madre me habìa encomendado. ¡Que grande e importante es la oraciòn de una madre!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una señora, mujer de un empresario naval, era huésped de su hija en Bolonia. Tenìa un tumor maligno en un brazo y la señora con la ayuda de su hija decidió hacerse operar. El cirujano aconsejò tener paciencia y esperar, por lo tanto posteriormente fijarìa la fecha para la intervención quirúrgica. En la espera el marido de la hija mandó un telegrama al Padre Pío; suplicando por la salud de su suegra. A la hora en que el telegrama llegó a manos del Padre Pío, la señora, que estuvo sola en el cuarto de estar de la casa de la hija, vio abrir la puerta y entrar a un fraile capuchino. "Soy el Padre Pío de Pietrelcina" le dijo. Después de preguntarle algunas cosas del cirujano, la exhortò a tener confianza en la Virgen, el Padre Pìo le hizo una señal de la cruz en el brazo, por lo tanto, saludándola, salió. La señora llamó a la camarera, la hija y el yerno. Preguntó porque hicieron entrar al Padre Pío sin anunciarlo, pero le contestaron que no lo vieron y que, en todo caso, no abrieron la puerta a nadie. Al día siguiente el cirujano visitó a la señora para prepararla para la operación, pero no encontró ningún tumor. El tumor se desapareciò apenas el Padre Pìo le diò la bendiciòn.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El obispo que el 10 de agosto de 1910, en la catedral de Benevento, fuè preparado para la muerte por el Padre Pío que, en bilocación, fue a hacerle una visita. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hasta el beato don Orión declaró lo siguiente sobre la bilocación del Padre Pío: "En la Basílica de San Pietro, en la ceremonia de beatificación de Santa Teresa del Niño Jesús, estaba también el Padre Pío, en bilocación. Lo vì venir hacia mí, sonriendo. Fuì a su encuentro, a través de la muchedumbre, pero cuando llegué, él desapareció."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío en bilocación celebró una Misa en la Capilla de un monasterio de monjas en Checoslovaquia, en 1951. Después de la celebración de la Misa las monjas fueron a la Sacristía para ofrecerle al Padre una tacita de café y darle las gracias por la Misa y la inesperada visita, pero en la Sacristía no había nadie. Las monjas pudieron constatar así que; el Padre Pío fuè a efectuar la Santa Misa en bilocación. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pío, en bilocación, dìò la Misa al primado de Hungría, en la cárcel, en Budapest, en 1956. Alguien, que conocía del episodio preguntó: "Padre Pío, UD le ha dado la Misa y le ha hablado, pero entonces, si UD ha estado en cárcel, y lo ha visto" - "Cierto, si le he hablado también lo he visto"... contestó el Padre Pío. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La Madre Esperanza, fundadora de las Criadas del amor Misericordioso, contó de haber visto al Padre Pío, por un año entero, todos los días en Roma. Sabemos muy bien que el Padre no ha estado nunca en Roma, si no una vez para acompañar a la hermana que decidió entrar al monasterio de clausura en el año 1917. Estuvo en bilocación todos los días. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El General Cadorna, después de la derrota de Caporetto cayó en un estado de depresión severa y decidió suicidarse. Una tarde se encerró en su habitación y dìò orden a su ordenanza de no dejar pasar a nadie. Entrado en su habitación, extrajo de un cajón una pistola y mientras se estaba apuntando a la sien oyó una voz que le dijo: "General, ¿no querréis cumplir en absoluto esta tontería"? Aquella voz y la presencia de un Fraile apartaron el General de su propósito, dejándolo petrificado. ¿Pero, como fue que pudo entrar este personaje en su habitación? Pidió explicaciones al ordenanza pero le contestó no haber visto pasar a nadie. Años después, el general, se enteró por la prensa, que un Fraile que vivía sobre el Gargano hacia milagros. Se fuè de incógnito a San Giovanni Rotondo y con gran asombro al fraile capuchino aquella tarde reconoció. “Ha corrido un riesgo enorme aquella tarde, ¿eh general?”, le dijo el Padre Pío.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Padre Agostino escribió: "puesto que una monja de Florencia me dijo que, después de la comunión, el Padre Pío se le apareció para confortarla y bendecirla, yo quise preguntarle al Padre Pío.&lt;br /&gt;´¿A menudo haces también viajes hasta Florencia? una monja ha dicho esto´.&lt;br /&gt;El padre me contestó humildemente que fue a Florencia en bilocación”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La última bilocación conocida del Padre Pío fue la tarde anterior al día de su muerte. El Padre Pío fue a saludar a Génova al cofrade Padre Humilde que se accidentó por una caída ocurrida el 29 de agosto de 1968.&lt;br /&gt;Hacia las 16.30 del 22 de septiembre 1968 sor Ludovica va a ver al padre Humilde para llevarle una taza de té. La religiosa siente un fuerte perfume de flores que inunda todo el entorno. Como ella no conoce el origen del perfume, mira al fraile por una explicación.&lt;br /&gt;El Padre Humilde con espontaneidad le dice: "el Padre Pío ha venido a saludarme y me ha dado su último adiós."&lt;br /&gt;Al día siguiente se difunde la noticia de la muerte de Padre Pío. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;La Confesión&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La Confesión era el principal trabajo diario del Padre Pío. Él hacía este trabajo mirando dentro de los penitentes. Por ello, no era posible mentirle al Padre Pío durante una confesión. El veía dentro del corazón de los hombres. A menudo, cuando los pecadores eran tímidos, el Padre Pío enumeraba sus pecados durante la confesión.&lt;br /&gt;El Padre Pío invitaba a todos los fieles a confesarse al menos una vez por semana. Él decía: "Aunque una habitación quede cerrada, es necesario quitarle el polvo después de una semana."&lt;br /&gt;En el sacramento de la confesión, el Padre Pío era muy exigente. Él no soportaba a los que iban a él sólo por curiosidad.&lt;br /&gt;Un fraile contó: Un día el Padre Pío no dio la absolución a un penitente y luego le dijo : "Si tú vas a confesarte con otro sacerdote, tú te vas al infierno junto con el otro que te de la absolución". El entendía que el Sacramento de la Confesión era profanado por los hombres que no querían cambiar de vida. Ellos se hallan culpables frente Dios.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un señor fue a confesarse con el Padre Pío, a San Giovanni Redondo, entre 1954 y 1955. Cuando acabó la acusación de los pecados, el Padre Pío le preguntó : "¿Tienes otro"? y él contestó: "no padre". El Padre repitió la pregunta: "¿tienes otro"?, "no, padre". Por tercera vez el Padre Pío le preguntó: "¿tienes otro"?. A la tercera respuesta negativa se acaloró el huracán. Con la voz del Espíritu Santo el Padre Pío gritó: "¡Calle! Calle! Porque tú no estás arrepentido de tus pecados! ".&lt;br /&gt;El hombre quedó petrificado por la vergüenza que pasó frente a mucha gente. Luego trató de decir algo. Pero el Padre Pío le dijo: "Estás callado, cotilla, tú has hablado bastante; ahora yo quiero hablar: ¿Es verdadero que frecuentas las salas de fiestas"? - Usted, padre" - "¿Sabes tú que el baile es una invitación al pecado"?&lt;br /&gt;El hombre se fue asombrado y no supo qué cosa decir ya que tenía el carné de socio de una sala de fiestas en su billetera. El hombre prometió no cometer otros pecados y después de mucho tiempo tuvo la absolución.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las mentiras&lt;br /&gt;Un día, un señor le dijo al Padre Pío: "Padre, yo digo mentiras cuándo estoy con mis amigos. Lo hago para mantenerlos alegres ". Y el Padre Pío contestó: "Eh, ¿quieres tú ir al infierno bromeando?! “&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La murmuración&lt;br /&gt;Cuando uno habla mal de un amigo suyo se está destruyendo su reputación y el honor del hermano que tiene en cambio derecho a gozar de consideración.&lt;br /&gt;Un día el Padre Pío dijo a un penitente: "Cuando tú murmuras de una persona quiere decir que tú no quieres a aquella persona, tú has sacado a la persona de tu corazón. Pero sabes que, cuando sacas a un hombre de tu corazón, también Jesús se va fuera de tu corazón junto con aquel hombre."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez, el Padre Pío fue invitado a bendecir una casa. Pero cuando llegó a la entrada de la cocina él dijo: "Aquí hay serpientes, yo no entro". Y luego le dijo a un sacerdote que a menudo frecuentaba aquella casa para comer: “no vayas a esa casa porque ellos dicen cosas feas de sus hermanos”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La blasfemia&lt;br /&gt;Un hombre era originario de la Región de las Marcas. Él partió de su país, con un amigo suyo, en un camión. Transpotaban muebles cerca de San Giovanni Redondo. Mientras hicieron la última subida, antes de llegar al destino, el camión se rompió y se paró. Intentaron hacer arrancar el motor pero no tuvieron éxito.&lt;br /&gt;El chófer perdió la calma y lleno de cólera blasfemó. Al día siguiente, los dos hombres fueron a San Giovanni Redondo donde vivía la hermana de uno de los dos hombres. Con la ayuda de su hermana lograron ir al Padre Pío para confesarse.&lt;br /&gt;Entró el primer hombre pero el Padre Pío lo cazó afuera. Luego le llegó el turno al chófer que empezó el coloquio y le dijo al Padre Pío: “Me he irritado". Pero el Padre Pío gritó: "¡Desdichado! has blasfemado a nuestra Mamá! ¿Qué te ha hecho la Virgen"?. Y lo mandó fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El demonio está mucho cerca de los que blasfeman&lt;br /&gt;En un hotel de San Giovanni Redondo no era posible descansar ni de día ni de noche porque estaba una niña endemoniada que chillaba de modo que daba susto. La mamá de la niña la llevaba cada día a la Iglesia. Ahí esperó a que el Padre Pío liberara a la niña del espíritu del mal. También en la iglesia la niña gritó muchísimo. Una mañana, el Padre Pío tras haber confesado a algunas mujeres se encontró frente a él a la niña que gritaba espantosamente. La niña fue retenida con dificultad por dos o tres hombres. El Padre Pío, ya aburrido de todo aquel trasiego, dio un golpe con su pie a la niña y luego golpeó la cabeza de la niña y dijo: "Ahora" basta!&lt;br /&gt;La pequeña cayó a la tierra. El Padre Pío le pidió a un médico que estuvo presente, que llevara a la niña a San Michele, al santuario del Monte San Ángel. Cuando el grupo llegó al destino, entraron a la gruta donde había aparecido San Michele. La niña se reanimó, pero nadie logró acercarla al altar dedicado al ángel. En el medio de la confusión, un fraile tomó la mano de la niña y tocó el altar. La niña cayó a tierra como si hubiera sido fulminada. Se levantó más tarde y como si nada hubiera sucedido le preguntó a su mamá: “¿podrías comprarme un helado"?&lt;br /&gt;Ante ésto, el grupo de personas volvió a San Giovanni Redondo para informar y agradecer al Padre Pío. Pero el Padre Pío le dijo a la mamá: "dile a tu marido que no blasfeme más, de otro modo el demonio vuelve."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Faltar a la Eucaristía&lt;br /&gt;A los principios de los años '50, un joven médico fue a confesarse con el Padre Pío. Él dijo sus pecados y luego se quedó en silencio. El Padre Pío le preguntó al joven médico si tenía algún pecado que añadir pero el médico le respondió que no. Entonces el Padre Pío le dijo al médico: "recuerda que en los días festivos no se puede faltar tampoco a una sola Misa, porque ello es pecado mortal". En aquel momento el joven recordó haber "faltado" a una cita dominical con la Misa, un mes antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La magia&lt;br /&gt;El Padre Pío prohibió cada forma de magia, de espiritismo y de prácticas de lo oculto. Una señora cuenta: "Yo me confesé con el Padre Pío en el mes de noviembre del 1948. Entre las otras cosas que le dije al Padre es que en nuestra familia estábamos preocupados porque una tía leyó las cartas. El Padre con tono perentorio dijo: "Echáis fuera enseguida aquella cosa."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Divorcio&lt;br /&gt;En la familia unida y santa, el Padre Pío vio el lugar donde brota la fe. Él dijo: “el divorcio es el pasaporte por el infierno”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una joven señora, cuando acabó la confesión de sus pecados, como penitencia el Padre Pío le indicó.”tienes que encerrarte en el silencio del ruego y salvarás tu matrimonio."&lt;br /&gt;La señora se sorprendió ya que su relación matrimonial no tenía problemas. Después de mucho tiempo, ella tuvo grandes problemas en su matrimonio pero al estar preparada y siguiendo el consejo del Padre Pío, superó aquel triste momento evitando la destrucción de la familia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El aborto&lt;br /&gt;Un día, el padre Romero le preguntó al Padre Pío: "Padre, esta mañana le ha negado la absolución a una señora por haberse hecho un aborto. ¿Por qué ha sido tan riguroso con aquella pobre desgraciada"?.&lt;br /&gt;El Padre Pío contestó: "El día en que los hombres, asustados por el estampido económico, de los daños físicos o de los sacrificios económicos, pierdan el horror del aborto, será un día terrible para la humanidad. Porque es justo aquel el día en que deberían demostrar tener horror por ello. El aborto no es solamente homicidio también es suicidio. ¿Y con los que vemos sobre el dobladillo cometer con un solo golpe uno y otro delito, queremos tener el ánimo de enseñar nuestra fe? ¿Queremos recobrarlos o no"?&lt;br /&gt;"¿Por qué suicidio"? preguntó el padre Romero .&lt;br /&gt;“Tú comprenderías este suicidio de la raza humana, si con el ojo de la razón, vieras ´la belleza y la alegría´ de la tierra poblada de viejos y despoblada de niños: quemada como un desierto. Entonces entenderías la doble gravedad del aborto: con el aborto siempre se mutila también la vida de los padres”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-4775029290748012392?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/4775029290748012392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=4775029290748012392' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4775029290748012392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/4775029290748012392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2008/10/las-acciones-sobre-naturales-del-padre.html' title='LAS  ACCIONES SOBRE NATURALES DEL PADRE PIO'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SQsK1BguBlI/AAAAAAAAADc/ZGWiB5zumLY/s72-c/capilla+amanecer2.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-6905321102240918183</id><published>2008-10-26T17:25:00.000-07:00</published><updated>2008-10-26T17:45:44.900-07:00</updated><title type='text'>Testimonios de recuperaciones</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SQUOlGuwr_I/AAAAAAAAADU/5wQ1w_RuSDw/s1600-h/IMG_0029.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261627770276982770" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SQUOlGuwr_I/AAAAAAAAADU/5wQ1w_RuSDw/s320/IMG_0029.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un señor de Foggia (Italia), tenía 62 años en 1919 y caminaba sosteniéndose con dos muletas; pues en un accidente se fracturó las dos piernas; cuando se calló se su carruaje. Los doctores no habían podido ayudarlo. Después de confesarse con el Padre Pío, el fraile le dijo: "¡Póngase de pie y camine!” “Usted tiene que botarlas muletas”. Ese hombre llevó a cabo la orden y empezó a caminar solo de nuevo. Todos los que dan el testimonio estaban sorprendidos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Otro suceso extraordinario pasó en 1919 en San Giovanni Rotondo. Un señor tenía 14 años deforme, desde que contrajo el tifo. Tenía dos grandes jorobas. En una oportunidad en que se confesó con el Padre Pío, el santo fraile lo tocó con sus manos estigmatizadas, y De repente el muchacho se puso de pie y sus jorobas desaparecieron. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Gracia era una campesina de veintinueve años, ciega de nacimiento; en una oportunidad en que conversara con el Padre Pío, éste le preguntó si quería ver, a lo que ella respondió: “claro, que quiero ver”, "Bien, usted recuperará la vista”; le dijo el Padre Pío y la envió a Bari (Italia). Allí fuè examinada por un competente especialista, oftalmólogo, quien después de evaluarla le comentó a su esposa, la cual era amiga del fraile: ¡No hay esperanza para esta muchacha! el Padre Pío puede sanarla únicamente por un milagro; pero yo debo regresarla a su casa sin operarla. Su esposa insistió y le dijo a su marido: "Pero si el Padre Pío, te la envió, intenta operarla”. El doctor estuvo de acuerdo, y al operarla se recuperó en los dos ojos. ¡Los ojos de Gracia fueron sanados! Ella podía ver perfectamente. Al regresar a San Giovanni Rotondo, ella corrió al convento; y arrojándose a los pies del fraile, éste le ordenó se levantara inmediatamente, mientras ella le suplicaba..."Bendígame Padre..., Bendígame! Por lo que el fraile marcó la señal de la cruz en el aire; mientras tanto Gracia continuaba esperando la bendición, pues cuando era ciega la bendecía tocando su cabeza; Así que el Padre Pío le dijo: "¿Es que acaso usted necesita la bendición a cada rato?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Testimonio de una señora:"En 1947 yo tenía treinta y ocho años y había estado sufriendo debido a un cáncer del intestino, diagnosticado en una radiografía por lo que fuè necesario operar. Antes de ir al hospital yo quise ir a San Giovanni Rotondo para suplicar ayuda al Padre Pío. Mi marido, mi hija y un amigo, me llevaron; desde hacía algún tiempo yo deseaba confesarme y contarle lo de mi enfermedad; pero no era fácil entrevistarse con él. Por lo que mi esposo, le contó todo a un fraile, para que éste se lo refiriera al Padre Pío Ese fraile era muy cercano a él, y me prometió informar de todo al Padre Pío, con detalle. Para abreviar tiempo me pidieron que entrara en el corredor del convento por dónde pasaría el Padre Pío. Atravesó a la muchedumbre, pero él sólo estaba interesado en mí. Él me preguntó la razón de mi angustia. y me dijo que yo pensaba correctamente acerca del cirujano. Posteriormente me animó y me dijo que oraría a Dios por mí. Estaba asombrada; él no conocía al cirujano que iba a operarme; y nadie le dijo que yo era la persona correcta para hablarle entre la muchedumbre. Enfrenté mi cirugía con esperanza y con serenidad. El cirujano fue el primero en hablar del milagro. Solamente me tenía que operar de apendicitis; a pesar de las radiografías anteriores que evidenciaban el tumor maligno. Para éste medico, que no creía en Dios, era difícil admitir que el tumor había desaparecido; desde ese momento su conversión fuè tan notoria como repentina, él puso el Crucifijo en cada cuarto del hospital. No había ninguna evidencia del cáncer ya. Al poco tiempo nos trasladamos a San Giovanni Rotondo para dar el testimonio al Padre Pío. El Santo Fraile se dirigía a la sacristía cuando de repente se detuvo sonrió y dijo: "¿Qué sabe usted, que ha regresado aquí?”... y él me extendió su mano para besarla, la cual yo contuve afectuosamente entre las mías.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Testimonio de un señor: "Mi rodilla izquierda se había inflamado ocasionándome un gran dolor, por varios días. El doctor me había comentado que la situación era muy seria; y me ordenó muchas inyecciones. Antes de comenzar el tratamiento, quise ir a ver al santo Padre Pío. Después de mi confesión le hablé sobre mi rodilla y le pedí que orara para mí. Cuando ya estaba saliendo de San Giovanni Rotondo, ya casi de noche, el dolor desapareció. ¡Yo miré mi rodilla y noté que ya no estaba con la hinchazón Así que corrí inmediatamente a donde el Padre Pío para agradecerle. Él me dijo: "¡Usted no tiene nada que agradecerme, pero usted tiene que dar gracias a Dios”! Pregúntele a su doctor que si él puede hacer lo mismo con las inyecciones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una señora cuenta: "Yo había tenido un embarazo normal en 1952, pero durante el nacimiento del niño ocurrieron algunos problemas. Mi hijo nació con ayuda, luego se me practicó una transfusión de sangre. Pero debido a la emergencia, erraron el tipo de sangre que yo necesitaba. Las consecuencias siguientes eran muy serias: la fiebre alta, las convulsiones y un encogimiento pulmonar, con otros problemas de salud. Incluso un sacerdote fue llamado para darme el santo viático, pero me lo tenía que dar con agua porque yo estaba en muy mala condición. Cuando mis parientes llamaron al sacerdote, y yo me quedé sola, en ese momento, el Padre Pío se me apareció mostrándome sus manos estigmatizadas, y me dijo: "¡Yo soy el Padre Pío, usted no se morirá! Ore conmigo un " Padre Nuestro " y en el futuro usted vendrá a San Giovanni Rotondo para encontrarse conmigo". El resultado de esta aparición era lo siguiente: "Yo iba a morirme algunos minutos antes y yo me ponía de pie y me sentaba algunos minutos después. Cuando mis parientes regresaron a mi cuarto, ellos me encontraron orando. Yo los invité a orar junto conmigo y les dije sobre la visión. Nosotros oramos y mi salud mejoró. Todos los doctores comprendieron que había ocurrido un milagro. Meses después Fuì a San Giovanni Rotondo para agradecer al Padre Pío. Al verlo él me extendió su mano para besarla. Y al besarla, agradeciéndole yo sentí el famoso perfume del Padre Pío. Él me dijo: "Usted consiguió un milagro; pero usted no tiene que agradecerme. El Sagrado Corazón de Jesús me envió que la rescatara, porque usted se consagró a Su Corazón y usted ha hecho los Nueve Primero viernes de cada mes." &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cuenta una señora: "En 1953 me efectuaron un chequeo médico debido a los dolores en el abdomen. La situación era muy seria: Yo necesitaba un transplante urgente. Un amigo a quien yo confié mi problema, me sugirió que escribiera una carta al Padre Pío para pedirle sus oraciones y ayuda. Yo pensaba, que su respuesta sería que fuera al hospital, y que él oraría allí para mí. Así que yo fui al hospital y nuevamente me realicé un reconocimiento médico con nuevas radiografías. Pero los mismos doctores que me dijeron que yo estaba tremendamente enfermo estaban sorprendidos y comprobaron que la enfermedad seria ya no estaba. Después de cuarenta años, yo todavía estoy agradeciendo al Padre Pío su ayuda. De hecho él no niega su ayuda poderosa a quien quiera que se la pida. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una señora dijo: "En 1954, mi padre que era un ferroviario cayó enfermo Con una enfermedad extraña que inmovilizó sus piernas. Él tenía cuarenta y siete años en ese momento. Se trató por muchos doctores sin éxito, y aproximadamente a los dos años de tratamiento, mi padre tenía que retirarse de su trabajo. Desde que la situación se puso peor, mi tío le hizo pensar, que debía ir a San Giovanni Rotondo dónde un fraile, a quien Dios le había dado muchos dones. Así que mi padre llegó a San Giovanni Rotondo con la ayuda de mi tío, enfrentando muchos problemas. En la Iglesia él se encontró con el Padre Pío quien dijo: "Permitan que ese ferroviario pase " El Padre Pío nunca se había encontrado con mi padre, por lo que era imposible que supiera que mi padre era un ferroviario. Sin embargo, el Padre Pío y mi padre se encontraron y hablaron durante algunas horas. Después, el Padre Pío puso su mano en el hombro de mi padre, y lo consoló animándolo con una sonrisa. En cuanto mi padre dejara al Padre Pío, comprendió que él había sido sanado. Mientras mi padre, arrojó de sus manos las muletas que necesitaba para caminar, mi tío lo siguió sorprendido. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un señor que vivía al sur de Italia en Puglia, era un ateo famoso en esa región. Él era bien conocido por la fortaleza con que él luchó contra la Religión católica. Su esposa era una mujer católica pero su marido le había prohibido estrictamente ir a la iglesia y hablar sobre Dios a sus niños. En 1950 ese hombre cayó enfermo. Los doctores hicieron un diagnóstico serio: él tenía dos cánceres, el primero en el cerebro, y el segundo detrás de la oreja. ¡No había esperanza para él! Aquí su informe: "Yo fuì al hospital de Bari, muy asustado por el dolor y el pensamiento de muerte. El miedo me obligó a orar a Dios. Yo no había orado desde que era un niño. Me recomendaron ir de Bari a Milán para operarme y salvar mi vida. El doctor me dijo que la cirugía era muy difícil y había muchas dudas en su resultado. Por la noche, cuando yo estaba en Milán, soñé con el Padre Pío. Él vino, tocó mi cabeza, y me dijo: "¡No se preocupe, usted se recuperará en el futuro". ¡La mañana después yo me sentía bien! Los doctores estaban bastante sorprendidos, debido a mi mejoría, sin embargo ellos pensaron que era necesario operarme. Por mi parte, yo estaba muy aterrado, me escapé del hospital, faltando muy poco tiempo para la cirugía, me escondí en la casa de mi pariente en Milán dónde mi esposa también estaba. Tiempo después yo tenía nuevamente el dolor y regresé al hospital. Al hacerme los nuevos exámenes los médicos se sorprendieron al constatar que ambos tumores desaparecieron. Yo también me sorprendí, porque cuando me hacían los chequeos, pude sentir un profundo perfume de violetas; que claramente me indicaba de la presencia del Padre Pío. Cuando pedí la factura al doctor antes de dejar el hospital, este me dijo: "Yo no he hecho nada para sanarlo, por lo que usted no tiene que pagarme". Cuando yo regresé a casa, quise ir a San Giovanni Rotondo para agradecer al Padre Pío. Estaba seguro que él me había sanado. Pero cuando yo llegué al convento, yo empecé a tener el dolor de nuevo. ¡Era tan doloroso que me desmayé! Dos hombres me llevaron al confesionario del Padre Pío. En cuanto lo vì dije: "Yo tengo cinco niños y estoy muy enfermo, por piedad Padre salve mi vida." - Él contestó: "Yo no soy Dios, ni Jesucristo, yo soy simplemente un sacerdote, como cualquier otro sacerdote, no más, quizá menos. ¡Yo no puedo hacer milagros! "Por favor, imploré a gritos,” el Padre Pío elevó sus ojos al cielo y yo vi su labios orando. En ese mismo momento sentí el mismo perfume de violetas que en el hospital. El Padre Pío me dijo: "¡Vaya a casa y ore! ¡Yo oraré por usted! ¡Usted se recuperará!” Posteriormente, después de orar el dolor no volvió nunca más. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cuenta un señor: "En 1950 mi suegra fue hospitalizada para una intervención del seno izquierdo. El cáncer era sumamente agresivo. En efecto, después de pocos meses, fue necesario, una nueva hospitalización, y otra intervención análoga, del seno derecho. Considerada la difusión del mal los médicos del Policlínico de Milán le dieron cuatro meses de vida. En Milán, alguien nos habló del Padre Pío y de los prodigios atribuidos a su fabulosa intercesión. Partí enseguida para San Giovanni Rotondo. Esperé mi turno para confesarme, y al hablarle le supliqué al fraile, la salvación para la madre de mi mujer. El Padre Pío suspiró largamente y luego dijo: "Oramos todos y se curará". Y así fue. Mi suegra después de la intervención se curó y fue personalmente a agradecer al Padre quien, sonriendo le dijo: "¡Vete en paz!” En lugar de los pocos meses previstos, mi suegra todavía vivió diecinueve años durante los cuales creció, en ella y en nosotros, la devota gratitud hacia el Padre Pío."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Otra curación, por intercesión de Padre Pío, la que fue considerada un prodigio permanente. La curación concierne a un ex empleado del ferrocarril toscano, muerto en el año 1983, a los setenta años. El empleado del ferrocarril dijo: "Yo soy un desafío viviente a las leyes físicas." En el año de 1945 él vivió en la provincia de Siena. Estaba casado y tenía un niño. Trabajó como guardián de las instalaciones eléctricas de una estación ferroviaria. La mañana del 21 de mayo, mientras fue al trabajo en motocicleta, fue atropellado por un camión. Llegó al hospital moribundo. Los médicos le hallaron una fractura de cráneo, una fractura en el arco de la ceja izquierda, la rotura del tímpano izquierdo, la fractura de algunas costillas y cinco fracturas en la pierna izquierda. Estuvo en peligro de muerte por varios días, luego los médicos, dijeron que estaba fuera de peligro. La recuperación fue larga pero satisfactoria, excepto por la pierna. Estaba tan mal que los médicos no lograron curarla. Él fue a numerosos hospitales. Fuè hospitalizado en la Clínica ortopédica de Siena donde tuvo tratamiento por año y medio. Luego fue al hospital Rizzoli de Bolonia. Después de las primeras intervenciones las fracturas del fémur fueron saneadas parcialmente pero a causa de una serie de complicaciones, la pierna estuvo completamente rígida. Los médicos hablaron de anquilosis fibrosa de la rodilla "izquierda" y no lograron curarme. Además las heridas provocadas por las numerosas intervenciones quirúrgicas no se cerraron. Ya que todas las tentativas de doblar la pierna fueron inútiles, los médicos de la Clínica ortopédica de Siena decidieron intentar la "flexión forzada de la rodilla sobre preparo de Zuppinger”, en anestesia general. Pero las adherencias musculares y los ligamentos que pararon la articulación fueron tan resistentes que también aquella intervención resultó inútil. Más bien, cuando los médicos probaron con más fuerza, se partió de nuevo el fémur y tuve que quedar otros dos meses con la pierna inmóvil. Al principio del 1948, yo dejé la Clínica ortopédica de Siena y fui declarado incurable. Habría tenido que quedar con la pierna rígida por todo el resto de mi vida. Tenía treinta-cinco años y no lograba una buena presentación. Me recomendaron otros especialistas pero las esperanzas de éxito resultaron ser pocas y por lo tanto no quise afrontar una nueva intervención quirúrgica. Yo estaba desmoralizado. No quise ver a nadie. Ya no quería vivir. Desahogué todo mi dolor contra mi mujer que intentó siempre darme ánimo. Para movilizarme empleé las muletas, pero logré sólo arrastrarme por pocos metros porque la pierna, más allá de estar rígida, estuvo todavía llena de heridas sangrantes y dolorosas. A menudo, quise andar solo pero caí y entonces grité con toda mi rabia, blasfemando contra Dios y contra todo. Mi mujer era creyente, yo no. Ella iba a la iglesia y yo la regañaba. Blasfemé para hacerle despecho y ella lloró. Un día en nuestra, parroquia vino un religioso para dar algunas conferencias. Cuando el religioso fue informado de mi caso, él quiso hablar con mi mujer para confortarla: "¿Por qué no le entrega su caso al Padre Pió de San Giovanni Rotondo, un capuchino que hace milagros"? Mi mujer me refirió aquellas palabras con mucha esperanza pero estallé en irónica risotada, también pronunciando blasfemias e improperios contra el Padre Pío. Mi mujer no quiso perder aquella posibilidad y escribió muchas veces al religioso, pero no tuvo nunca una respuesta. Entonces reanudamos la conversación y traté de contentarla. Mi situación fue cada vez peor. Nos dimos cuenta, que para mí la vida había terminado. Era tanta mi desesperación, que al final del año le dije que probáramos a ir donde este sacerdote. El viaje fue dramático. En el tren fui acostado sobre una camilla, pero cuando tuve que subir y bajar del compartimiento los dolores fueron atroces. La primera etapa fue Roma. Para alcanzar a San Giovanni Rotondo sólo hubo un autocar y partió temprano por la mañana. Decidimos pasar la noche en una pensión Mientras me arrastré con las muletas resbalé en un charco, cayendo mal. Fui socorrido por los dependientes de los ferrocarriles, los que sabiendo que yo había sido un colega suyo me pusieron a disposición una habitación en los despachos de la estación y allí pasé la noche. Por la mañana temprano, yo, mi hijo y mi mujer cogimos el autocar para San Giovanni Rotondo. El autocar se paró a unos dos kilómetros de la iglesia de los capuchinos. Las calles no estaban asfaltadas. No sé cómo yo logré alcanzar la iglesia. Apenas entré, me acosté sobre un banco medio desmayado. No vi nunca una fotografía del Padre Pío, por lo tanto no pude reconocerlo. En la iglesia habían numerosos capuchinos. Cerca de mí hubo un fraile que estaba confesando a las mujeres. El visillo, que sirve para esconder al confesor, estaba abierto. El fraile tuvo los ojos bajos y las manos escondidas en las mangas de la túnica. Cuando levantó la derecha para dar la absolución me percaté que tenía los medios guantes. "es él" dije a mí mismo. En aquel instante el Padre Pío levantó los ojos y me miró por un par de segundos. Bajo aquella mirada mi cuerpo empezó a temblar, como si hubiera sido golpeado por una violenta descarga eléctrica. Después de algunos minutos el padre salió del confesionario y se fue. A las cuatro de la tarde fuimos de nuevo a la iglesia. Mi hijo me acompañó a la Sacristía. El Padre Pío ya estaba confesando. Habían algunas personas antes de mí. Después de un cuarto de ahora llegó mi turno. Apoyándome sobre las muletas, me acerqué al religioso. Intenté decir algo, pero no me dìò tiempo. Empezó a hablarme trazando un cuadro perfecto de mi vida, de mi carácter, de mi comportamiento. Fui completamente secuestrado por sus palabras y ya no pensé en la pierna. Cuando el Padre levantó la mano para darme la absolución, sentí de nuevo la terrible sacudida en todo el cuerpo. Me arrodillé e hice la señal de la cruz. Luego, siempre sin pensar en la pierna, me levanté, tomando las muletas y me alejé caminando normalmente. Todo esto lo hice normalmente. Mi mujer que estaba en iglesia, me vio llegar con las muletas en la mano, pero tampoco ella se percató que caminé normalmente. Me dijo: Qué bonita cara serena que "tienes" Nos paramos a orar un poco, luego nos encaminamos a la salida. Sólo en este momento mi mujer se dìò cuenta de lo que ocurrió: "Giuseppe, pero tú caminas" dijo. Me paré y observé con inmenso estupor las muletas que tenía en la mano. "Y verdaderamente, camino y no siento ningún dolor" contesté. "Papá" añadió a mi hijo - "cuando fuiste al Padre Pío también te has arrodillado". Pude hacer aquellos movimientos con la máxima espontaneidad, sin ningún dolor y dificultad. Me subí los pantalones y examiné las piernas: todas las heridas, que estuvieron doloridas y sangrantes hasta hacía poco, se cerraron. Ahora se veían sólo cicatrices perfectamente secas. "Estoy realmente curado" - le grité a mi mujer y me eché a llorar. La vuelta a casa fue una marcha triunfal. En todas partes en que nos parábamos, conté cuanto me ocurrió. Volví a la Clínica ortopédica de Siena. Los médicos quedaron estupefactos. Ante todo en verme caminar. Y luego porque las radiografías de mi pierna no habían cambiado en nada. La anquilosis fibrosa a la rodilla izquierda siempre estuvo presente y no habría podido de ningún modo caminar en aquellas condiciones. Mi caso también fue presentado a un congreso médico en Roma. Fui visitado por muchos ilustres especialistas que también provinieron del extranjero, y todos quedaron maravillados. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sor Paganos cuenta:&lt;br /&gt;"Yo programé un viaje para volver a ver al Padre Pío pero antes de partir quise ir a saludar a don Giancarlo. Él fue el cura de mi pueblo y estaba en el hospital por un tumor al pulmón. El enfermo me preguntó si podía encomendarlo al santo fraile: ´le dices algo al Padre de mi enfermedad´.&lt;br /&gt;Cuando yo le llegué a San Giovanni Redondo, junto a alguna otra persona, me pusieron en el pasillo del convento. El Padre Pío había atravesado el pasillo. Yo estaba sumergida en mis pensamientos cuando el Padre Pío llegó. Apretó mis manos y yo hablé muy poco. El Padre me dijo: ´tú tienes otras cosas que decirme ¿verdad?´.&lt;br /&gt;Yo estaba sorprendida frente a su pregunta, y una vez restablecida de mi sorpresa le dije: ´nuestro cura se ha enfermado de un tumor y espera vuestra palabra`. El Padre Pío dijo: `Y si Dios quiere que él muera, ¿él que quiere?´.&lt;br /&gt;`Padre él quiere que usted lo cure, quiere curarse´.El Padre Pío quedó un poco en silencio y luego dijo: bien, ve`… dijo no acabando la frase.&lt;br /&gt;Cuando yo volví a casa supe que don Gianfranco dejó el hospital. Fui a la casa parroquial y le dije lo que Padre Pío había dicho”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-6905321102240918183?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/6905321102240918183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=6905321102240918183' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/6905321102240918183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/6905321102240918183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2008/10/testimonios-de-recuperaciones.html' title='Testimonios de recuperaciones'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SQUOlGuwr_I/AAAAAAAAADU/5wQ1w_RuSDw/s72-c/IMG_0029.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-655760155295366317</id><published>2008-10-17T15:02:00.000-07:00</published><updated>2008-10-17T15:52:23.713-07:00</updated><title type='text'>CONOSCAMOS LAS MAXIMAS DEL PADRE PIO PARA COMUNICARNOS MEJOR</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SPkWxwFkzvI/AAAAAAAAADM/okECOmbP85M/s1600-h/z_pio_padre2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258259083909451506" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SPkWxwFkzvI/AAAAAAAAADM/okECOmbP85M/s320/z_pio_padre2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;La presencia de Jesús en el corazón:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Confieso que para mí es una gran desgracia no saber expresar y explicar este volcán eternamente encendido que me quema y que Jesús hizo nacer en este corazón tan pequeño”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¡Bendigo a Dios, que por su gracia, otorga santos sentimientos!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Todo lo podría resumir así: me siento devorado por el amor a Dios y el amor por el prójimo. Dios está siempre presente en mi mente, y lo llevo impreso en mi corazón. Nunca lo pierdo de vista: me toca admirar su belleza, sus sonrisas y sus emociones, su misericordia, su venganza o mas bien el rigor de su justicia&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;...¿Cómo es posible ver a Dios entristecerse por el mal y no entristecerse también uno?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Si Jesús se manifiesta a vosotros, dadle gracias; si se os oculta, dadle gracias. Todo esto es un juego de amor para traernos dulcemente hacia el Padre. Perseverad hasta la muerte, hasta la muerte con Cristo en la Cruz. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Amor:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las cosas humanas necesitan ser conocidas para ser amadas; las divinas necesitan ser amadas para ser conocidas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;No lo olvidéis: el eje de la perfección es el amor. Quien está centrado en el amor, vive en Dios, Porque Dios es Amor, como lo dice el Apóstol.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El amor y el temor deben estar unidos: el temor sin amor se vuelve cobardía; el amor sin temor, se transforma en presunción. Entonces uno pierde el rumbo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La divina Solicitud no solo no rechaza a las almas arrepentidas, sino que sale en busca de la mas empedernida..&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Confianza en Dios&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El corazón de nuestro divino Maestro no conoce mas que la ley del amor, la dulzura y la humildad. Poned vuestra confianza en la divina bondad de Dios, y estad seguros de que la tierra y el cielo fallaran antes que la protección de vuestro Salvador.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Caminad sencillamente por la senda del Señor, no os torturéis el espíritu. Debéis detestar vuestros pecados, pero con una serena seguridad, no con una punzante inquietud.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Santa Misa:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;“Sería más fácil que la tierra se rigiera sin el sol, que sin la santa Misa”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;María Santísima&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Si no hubiera Fe los hombres te llamarían diosa. Tus ojos resplandecen más que el sol, eres hermosa, Madre, me glorío, ¡Te quiero!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Oye, Madre, yo te quiero más que a todas las criaturas de la tierra y del cielo;... después de Jesús, es claro; te quiero tanto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Seamos inmensamente gratos a la Virgen. ¡Ella nos dio a Jesús!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Permaneced como la Virgen, al pie de la Cruz, y seréis consolados. Ni siquiera allí María se sentía abandonada. Por el contrario, su Hijo la amó aun mas por sus sufrimientos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Oración&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"Solo quiero ser un fraile que reza... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón..." &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El don de la oración está en manos del Salvador. Cuanto más te vacíes de ti mismo, es decir, de tu amor propio y de toda atadura carnal, entrando en la santa humildad, más lo comunicará Dios a tu corazón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;A Dios se le busca en los libros, se le encuentra en la meditación.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En la medida en que vaciéis vuestro Yo de si mismo - es decir, del apego a los sentidos y a vuestra propia voluntad - , echando raíces en la santa humildad, el Señor hablará a vuestro corazón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Practicad con perseverancia la meditación a pequeños pasos, hasta que tengáis piernas fuertes, o mas bien alas. Tal como el huevo puesto en la colmena se transforma, a su debido tiempo, en una abeja, industriosa obrera de la miel.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sed vigilantes cuando meditéis. Generalmente los que se entregan a la meditación, lo hacen con una especie de arrogancia, tan ansiosos están por encontrar el sujeto susceptible de consolar su espíritu, y esto es suficiente para impedirles encontrar lo que busca.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Liberarse de la ansiedadSi vuestro espíritu no se concentra, vuestro corazón esta vacío de amor. Cuando se busca sea lo que sea con avidez y prisa, puede uno tocar cientos de veces el objeto sin ni siquiera darse cuenta. La ansiedad vana e inútil os fatigará espiritualmente, y vuestro espíritu no podrá dominar su sujeto. Hay que liberarse de toda ansiedad, porque ella es la peor enemiga de la devoción sincera y autentica. Y esto principalmente cuando se ora. Recordad que la gracia y el gusto de la oración no proviene de la tierra sino del cielo y que es en vano utilizar una fuerza que solo podría perjudicaros.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Crecimiento&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Para crecer, necesitamos del pan básico: la cruz, la humillación, las pruebas y las negaciones".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Crítica&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;No tolero la crítica y la habladuría sobre los hermanos. Es cierto que a veces me divierte aguijonearlos, pero la murmuración me da náuseas. Tenemos tantos defectos que criticarnos a nosotros mismos ¿Por qué perder tiempo en lo de los hermanos?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Enemigos&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Jamás pasó por mi mente la idea de una venganza. Recé por los detractores y rezo por ellos. Quizá alguna vez le dije al Señor: "Señor, si para convertirlos es necesario algún fustazo, hazlo, con tal que se salven.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Humildad&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Si necesitamos paciencia para tolerar las miserias ajenas, más aún debemos soportarnos a nosotros mismos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En tus diarias infidelidades, humíllate, humíllate, humíllate siempre. Cuando el Señor te vea humillado hasta el suelo, te tenderá su mano. Él mismo pensará en atraerte hacia Él.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Has construido mal; destruye y reconstruye bien.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Como una señora admitiera que tenía cierta inclinación a, la vanidad, el Padre comentó:"- ¿Ha observado usted un campo de trigo en sazón? Unas espigas se mantienen erguidas, mientras otras se inclinan hacia la tierra. Pongamos a pruebe a los mas altivos, descubriremos que están vacíos, en tanto los que se inclinan, los humildes, están cargados de granos"&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Dios enriquece al hombre que ha hecho el vacío en si mismo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Paciencia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Guardad en lo mas hondo del espíritu las palabras de Nuestro Señor:"A fuerza de paciencia, poseeréis vuestra alma".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Prudencia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La prudencia tiene ojos. El amor piernas. El amor, que tiene piernas, querría correr hacia Dios, pero su impulso es ciego, y uno tropezaría, de no estar dirigido por los ojos de la prudencia... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Pruebas y tentaciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ten por cierto que si a Dios un alma le es grata, más la pondrá a prueba. Por tanto, ¡Coraje! y adelante siempre.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por muy altas que sean las olas, el Señor es más alto. ¡ Espera!... la calma volverá.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las pruebas a las que Dios os somete y os someterá, todas son signos del amor Divino y Perlas para el alma.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Uno puede ahogarse en alta mar, y también puede sofocarse hasta el ahogo con un simple vaso de agua.- ¿Donde esta la diferencia? - ¿Acaso no es la muerte, en cualquiera de esas formas?.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El demonio es como perro encadenado; si uno se mantiene a distancia de el, no será mordido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Jesús os guía hacia el cielo por campos o por desiertos - ¿que importancia tiene? Acomodaos a las pruebas que El quiera enviaros, como si debieran ser vuestras compañeras para toda la vida; cuando menos lo esperéis, quizás queden resueltas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Los grandes corazones ignoran los agravios mezquinos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En una estampa representando la cruz, el Padre escribió estas palabras:"El madero no os aplastará; si alguna vez vaciláis bajo su peso, su poder os volverá a enderezar".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Golgota. Una cima cuya ascensión nos reserva una visión beatifica de nuestro amado salvador.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por los golpes reiterados de su martillo, el Artista divino talla las piedras que servirán para construir el Edificio Eterno.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Puede decirse con toda justicia que cada alma destinada a la gloria eterna es una de esas piedras indispensables. Cuando un constructor quiere levantar una casa, debe ante todo limpiar y nivelar el terreno; el Padre celestial procede de igual manera con el alma elegida que, desde toda la eternidad ha sido concebida para el fin que El se propone; por eso tiene que emplear el martillo y el cincel. Esos golpes de cincel son las sombras, los miedos, las tentaciones, las penas, los temores espirituales y también las enfermedades corporales. Dad pues, gracias al Padre celestial por todo lo que impone a vuestra alma. Abandonaos a El totalmente. Os trata como trató a Jesús en el Calvario.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es mediante una sumisión completa y ciega que os sentiréis guiado en medio de las sombras, las perplejidades y las luchas de la vida."El hombre obediente cantará victoria", nos dice la escritura. Si Jesús se manifiesta a vosotros, dadle también las gracias; si se oculta a vuestra vista, dadle también las gracias. Todo esto compone el yugo del amor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No escuchéis lo que os dice vuestra imaginación. Por ejemplo, que la vida que lleváis es incapaz de guiaros al bien. La gracia de Jesús vela y os hará obrar para ese bien. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Pobres&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En todo pobre está Jesús agonizante; en todo enfermo está Jesús sufriente; en todo enfermo pobre está Jesús dos veces presente &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Sufrimiento&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Casi todos vienen a mí para que les alivie la Cruz; son muy pocos los que se me acercan para que les enseñe a llevarla.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La vida del cristiano no es mas que un perpetuo esfuerzo contra si mismo. El alma no florece sino merced al dolor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Apelad a Dios cuando vuestra cruz os martiriza. Así imitareis a su hijo que, en Getsemani, imploro algún alivio. Pero como El, estad dispuesto a decir: - FÍAT!.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;¿Por que?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"Lo importante es caminar con sencillez ante el Señor. No pidas cuenta a Dios, ni le digas jamás: ¿Por qué ?, Aunque te haga pasar por el desierto. Una sola cosa es necesaria: Estar cerca de Jesús. Si nos cita en la noche no rehusemos las tinieblas."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Dirección Espiritual&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Recuerde - dijo el padre a uno de sus hijos espirituales - que la madre empieza a hacer caminar al niño sosteniéndolo; pero luego, este debe caminar solo. También usted debe aprender a razonar sin ayuda.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Amor y sus hijos espirituales&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La caridad es la reina de las virtudes. Como el hilo entrelaza las perlas, así la caridad a las otras virtudes; cuando se rompe el hilo caen las perlas. Por eso cuando falta la caridad, las virtudes se pierden.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La caridad es la medida con la que el Señor nos juzgará a todos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La humildad y la caridad van de la mano. La primera glorifica, la otra santifica.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Amo a mis hijos espirituales tanto como a mi alma y aun más.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Al final de los tiempos me pondré en la puerta del paraíso y no entraré hasta que no haya entrado el último de mis hijos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La escalera al cielo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sin obediencia no hay virtud;sin virtud no hay bien.Sin bien no hay amor.Sin amor no hay Dios.Y sin Dios no hay Paraíso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esto forma como una escalera, si falta un peldaño uno se cae.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El anhelo de la paz eterna es legitimo y santo, pero debe ser moderado para una total resignación a los designios del Altísimo: mas vale cumplir la Voluntad Divina en este mundo que gozar en el Paraíso."Sufrir y no morir" era el ‘leit-motiv’ de Santa Teresa. El Purgatorio es un lugar de delicias, cuando se lo soporta por voluntaria elección de amor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La Noche Oscura&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Nuestro Señor, en cuanto considera nuestra alma lo bastante viril, lo bastante entregada a su servicio, se apresura quitarle las dulzuras de antaño. Llega hasta quitarle la facultad de orar, de meditar, es el abismo en las tinieblas y la aridez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta mudanza aterra: - Que gran delito habrá cometido el alma, para atraer sobre si tal desdicha. Escudriña su conciencia, pasa por tamiz sus mas insignificantes actos, y al no descubrir nada que justifique su infortunio, saca en conclusión que ha sido abandonada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- Que error! Lo que el alma toma por abandono es un favor insigne. Es la transacción de lo inteligible a la duración contemplativa, a la que uno no llega sino purificado. - Si el hombre pudiera comprender que su imposibilidad de fijar su imaginación en un punto determinado se debe al retiro de la luz sobrenatural!. Pero pronto una nueva luz anima la meditación y la vuelve eficaz. - Ah, si el alma pudiera saber que Dios, al apartarse, infunde al mismo tiempo una mas pura claridad en el intelecto, la claridad que la hace mas apta a las cosas divinas, por encima de lo discursivo, en la visión directa, y absolutamente exquisita, delicada, inefable. Se me objetara si esa luz es a tal punto mejor, el alma debería, con sus poderes multiplicados, captar su objeto. Pero no vamos tan rápido. Los que con gusto se alimentan con comidas ordinarias, simularan disgusto cuando le ofrezcáis manjares mas refinados. Igualmente, para apreciar el estado de oración, hay que haber roto todo lazo.- Dios mío! En esta oscuridad veo una irradiación. Recordadlo, el amor de Dios nunca se sacia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-655760155295366317?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/655760155295366317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=655760155295366317' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/655760155295366317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/655760155295366317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2008/10/conoscamos-maximas-del-padre-pio-para.html' title='CONOSCAMOS LAS MAXIMAS DEL PADRE PIO PARA COMUNICARNOS MEJOR'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SPkWxwFkzvI/AAAAAAAAADM/okECOmbP85M/s72-c/z_pio_padre2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-2724885666891473509</id><published>2008-10-11T07:22:00.000-07:00</published><updated>2008-10-11T07:46:43.315-07:00</updated><title type='text'>ORACIÓNES AL PADRE PIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SPC8B9VyxZI/AAAAAAAAADE/rw_YHHXbAcY/s1600-h/foto_mayo_413.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5255907506973230482" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SPC8B9VyxZI/AAAAAAAAADE/rw_YHHXbAcY/s320/foto_mayo_413.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SPC70naItbI/AAAAAAAAAC8/3V-OeRXupaw/s1600-h/padrepio%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5255907277747566002" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SPC70naItbI/AAAAAAAAAC8/3V-OeRXupaw/s320/padrepio%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Bienaventurado P. Pio, testigo de fe y de amor. Admiramos tu vida como fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. El dolor marcó tu vida y te llamamos "Un crucificado sin Cruz".&lt;br /&gt;El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los pecadores, a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón.&lt;br /&gt;Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, y sigues ahora en el cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros.&lt;br /&gt;Queremos contar con tu ayuda. Ruega por nosotros.Lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;POR LOS ENFERMOS&lt;br /&gt;Santo padre Pío, ya que durante tu vida terrena mostraste un gran amor por los enfermos y afligidos, escucha nuestros ruegos e intercede ante el Padre misericordiosos por los que sufren. Asiste desde el cielo a todos los enfermos del mundo; sostiene a quienes han perdido toda esperanza de curación; consuela a quienes gritan o lloran por sus tremendos dolores; protege a quienes no pueden atenderse o medicarse por falta de recursos materiales o ignorancia; alienta a quienes no pueden reposar porque deben trabajar; vigila a quienes buscan en la cama una posición menos dolorosa; acompaña a quienes pasan las noches insomnes; visita a quienes ven que la enfermedad frustra sus proyectos; alumbra a quienes pasan una "noche oscura" y desesperan; toca los miembros y músculos que han perdido movilidad; ilumina a quienes ven tambalear su fe y se sienten atacados por dudas que los atormentan; apacigua a quienes se impacientan viendo que no mejoran; calma a quienes se estremecen por dolores y calambres; concede paciencia, humildad y constancia a quienes se rehabilitan; devuelve la paz y la alegría a quienes se llenaron de angustia; disminuye los padecimientos de los más débiles y ancianos; vela junto al lecho de los que perdieron el conocimiento; guía a los moribundos al gozo eterno; conduce a los que más lo necesitan al encuentro con Dios; y bendice abundantemente a quienes los asisten en su dolor, los consuelan en su angustia y los protegen con caridad. Amén. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-2724885666891473509?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/2724885666891473509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=2724885666891473509' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/2724885666891473509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/862751999419115383/posts/default/2724885666891473509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/2008/10/oracines-al-padre-pio.html' title='ORACIÓNES AL PADRE PIO'/><author><name>aldea padre pio raco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16243451396458472716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SJuhfKA2NuI/AAAAAAAAAAg/ikVdgMTDhpI/s1600-R/HPIM1019.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SPC8B9VyxZI/AAAAAAAAADE/rw_YHHXbAcY/s72-c/foto_mayo_413.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-862751999419115383.post-2012781905714623531</id><published>2008-10-06T07:40:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T08:03:03.932-07:00</updated><title type='text'>El  Padre Pío de Pietrelcina y el Santo Rosario</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SOonoHL1NlI/AAAAAAAAAC0/iUZxfYmH8o8/s1600-h/PPio-01%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5254055485358028370" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fABJelU0hy4/SOonoHL1NlI/AAAAAAAAAC0/iUZxfYmH8o8/s320/PPio-01%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Desde muy pequeñito el P Pío experimenta un amor muy grande por la Santísima Virgen María, su “mammusia”, como cariñosamente la llamaba, que significa en dialecto “mamita”. Su primer peregrinaje siendo un niño de 8 años fue a la Virgen de Pompey, la Virgen del Rosario, cerca de Nápoles.&lt;br /&gt;En su casa de Pietralcina, como en todas las familias italianas de la época, el rosario era la oración familiar. Se encontraban alrededor del fuego todas las noches antes de ir a dormir rezando el Rosario. Pero cuando la Virgen apareció en Fátima como la Virgen del Rosario y recomendó el rosario como oración potente para obtener todo bien y alejar todo mal, Padre Pío hizo del rosario su oración incesante e incansable de día a día. Decía el Padre Pío: “¿si la Virgen Santa lo ha siempre calurosamente recomendado donde quiera que ha aparecido, no nos parece que deba ser por un motivo especial?”.&lt;br /&gt;Entre más crecía su clientela mundial, como la llamó el Papa Pablo VI, de sus hijos espirituales, más él aumentaba las coronas del Rosario de recitar. Era su secreto, con esta cadena que lo unía al Corazón de Jesús a través del Corazón Inmaculado de María, él alejaba los males y obtenía las gracias para sus hijos. Llegó a recitar, en el curso de un día un número incalculable de rosarios. Su oración asidua lo hizo un “Hombre hecho Rosario” o como podría ser llamado el “Santo del Rosario”.&lt;br /&gt;Una vez lo oyeron decir: “quisiera que los días tuvieran 48 horas para poder redoblar los Rosarios”. Todo los dones y prodigios para las almas los obtenía a través del Santo Rosario.&lt;br /&gt;Un día le pidieron sus hijos espirituales les dejara su herencia espiritual. Padre Pío respondió inmediatamente sin pensar siquiera: “El Rosario”. Y poco antes de la muerte a su amigo y hermano Fray Modestino le dijo: “¡Amen a la Virgen y háganla amar. Reciten siempre el Rosario!”. El Padre Pío vivió su vida del altar al confesionario. Siempre con el rosario en la mano, unido al Corazón Inmaculado de María, quien lo formó imagen encarnada de la misericordia del Corazón Eucarístico de Jesús para con el siglo XX. Este siglo de tantos pecados y desafíos a los derechos de Dios como nuestro creador y de ataques horrendos a la dignidad del Hombre.&lt;br /&gt;Una historia sobre su amor al rosario&lt;br /&gt;Nos narra P. Stefano Manelli, uno de sus hijos espirituales y gran conocedor de su espiritualidad, una historia de cuando aún era un seminarista capuchino:&lt;br /&gt;“P. Pío oraba mucho aún fuera de las horas de oración comunitaria. Encontrarlo en el coro (lugar donde rezan los religiosos en las iglesias), o en su cuarto haciendo oración, era una cosa normal. Le gustaba mucho ya entonces la oración del Santo Rosario. En sus propósitos espirituales escribió de rezar cada día quince rosarios.&lt;br /&gt;Llegó a comprometerse en una competencia (maravilloso y santo deporte) con un compañero Fray Anastasio, a ver quien rezaba un mayor numero de rosarios. Una noche sintió un ruido y alguien que se movía en el cuarto cerca del suyo. Se despertó y pensó que los ruidos eran causados por fray Anastasio que estaba todavía despierto para hacer rosarios, siempre en competencia (santa competencia) con este hermano capuchino.&lt;br /&gt;Un cierto momento, desde la ventana, llamó a fray Anastasio y cual fue su sorpresa cuando de la ventana no se asomó su compañero sino un enorme perro negro con los ojos de fuego. Fray Pío se quedó como piedra, y el horrible perro, con un salto formidable, desapareció. Fray Pío apenas pudo llegar a la cama casi desmayado. Al día siguiente supo que a su hermano Fray Anastasio lo habían cambiado de cuarto la noche anterior.”&lt;br /&gt;Su batalla contra Satanás, el mundo y la carne las libró en modo eficaz a través de la recitación del Santo Rosario. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/862751999419115383-2012781905714623531?l=aldeapadrepio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://aldeapadrepio.blogspot.com/feeds/2012781905714623531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=862751999419115383&amp;postID=20127819057146235
